Posted in

Jennifer Pan falsificó transcripciones durante años. (Night Criminalist)

Pasadas las 10 de la noche del 8 de noviembre del 2010, los servicios de emergencia de la ciudad de Mark en Canadá recibieron una llamada de una mujer joven en un ataque de nervios. Narró que varios hombres habían entrado a su casa en el suburbio de Unionville exigiendo dinero. La joven explicó a la operadora que la habían atado y que había escuchado cómo le quitaban la vida a sus padres.

 Sin embargo, en plena llamada, el grito de dolor de su progenitor dejaba claro que esto no era del todo cierto. Al llegar a la escena, la policía pudo confirmar que los responsables habían ultimado a una mujer y también que extrañamente solo se habían llevado poco dinero en efectivo sin tocar ningún objeto de valor. Sin embargo, lo que más llamó la atención de la autoridad fue que los atacantes no habían entrado de manera forzosa.

 De hecho, habían ingresado por la puerta principal como si alguien los hubiese invitado. Mientras el padre de la joven era puesto en coma inducido para ayudar a su recuperación, la policía canadiense inició una investigación que descubriría que lo ocurrido esa noche en la casa de la familia Panatorio, sino un plan orquestado por su propia hija para asesinar a sus padres y quedarse con sus bienes.

Buenas noches, bienvenidos al criminalista Nocturno. [grito] Jennifer Pan. Nació el 17 de junio de 1986 en la ciudad de Maram en el estado de Ontario en Canadá. Sus padres Beach and Pan y Wi Pan habían migrado desde Vietnam por su cuenta alrededor del año 1979. Se conocieron por casualidad en Toronto, donde sus raíces en común y su forma de ver la vida hizo que se enamoraran y decidieran casarse poco después.

 Ambos compartían un mismo sueño y objetivo, lograr que en su nuevo país les fuera económicamente bien. Durante unos años, mientras trabajaban en una fábrica de autopartes llamada Magna, se dedicaron a ahorrar gran parte de sus ingresos. Trabajaban horas extras para ahorrar lo más posible.

 Posteriormente, la familia se acrecentó con el nacimiento de Jennifer y luego de 3 años con la llegada de Félix, el hijo menor. Para los PAN, la economía y el bienestar eran muy importantes. Controlaban de forma minuciosa sus gastos y planificaban todo lo que hacían con mucha antelación, con el pasar del tiempo y casi sin darse cuenta, los ahorros dieron frutos y el matrimonio notó que ya habían logrado juntar lo suficiente para comprar una casa más adecuada para su familia.

Entonces compraron una casa de dos pisos con un garage en el vecindario residencial de Mark, algo con lo que habían soñado y que permitiría que sus hijos tuviesen una mejor vida. Las metas de Bichiwi no se limitaban a una casa. Ellos deseaban poder ascender socialmente y lograr que sus hijos tuvieran la mejor educación, se graduaran con honores de la universidad y obtuvieran trabajos bien remunerados.

Los PAN creían que para lograr eso tenían que invertir lo más posible en sus hijos y que con la disciplina adecuada lograrían sus objetivos. Desde que Jennifer era muy pequeña decidieron ser exigentes y estrictos con ella en cada área de su vida. Jennifer cursó la educación primaria en una escuela católica donde su obligación era tener notas perfectas y nada de distracciones.

Durante esa época y solo siendo una niña, Jennifer cumplía con una estricta agenda. Iba a clases de piano, flauta, ballet, patinaje artístico, artes marciales y natación. La niña no tenía un momento libre y sus padres se sentían orgullosos del desempeño sobresaliente que tenía en todo lo que hacía. Por esa época estaban convencidos de que Jennifer se convertiría en una deportista olímpica y famosa, por lo que empezaron a crear una fantasía enorme en torno a ese sueño.

 Pero la ilusión no duró demasiado, ya que cuando Jennifer estaba en séptimo grado, los ligamentos de una de sus rodillas se rompieron, acabando con toda posibilidad de convertirse en deportista olímpica. Desde esa lesión, la salud mental de Jennifer comenzó a deteriorarse. La decepción de sus padres sumada a las enormes exigencias en su desempeño, desató graves señales de alarma en la joven.

 En octavo grado, comenzó a inflingirse daño a sí misma, realizando cortes en su piel. La enorme carga que llevaba comenzó a afectarla emocionalmente. Jennifer salía del colegio y debía irse a sus clases extracurriculares, llegando a casa cerca de las 10 de la noche. Pero su día no terminaba ahí. Sus padres la obligaban a estudiar y realizar sus tareas antes de irse a dormir, por lo que se acostaba pasando la medianoche.

 Al comenzar la secundaria, sus padres aumentaron sus reglas. No querían que Jennifer fuese influenciada por otros adolescentes, ni que desperdiciara su tiempo en cosas triviales, por lo que sus salidas eran restringidas y le estaba prohibido tener amigos. Inevitablemente y gracias a todas sus actividades, Jennifer conoció a Daniel Gong, un chico del que se enamoró enseguida.

 Daniel, el trompetista de su banda, tenía orígenes asiáticos, específicamente de China y Filipinas. Ambos comenzaron una relación luego de un incidente en la banda escolar, donde Jennifer tuvo un ataque de asma y se desmayó. Daniel la cuidó hasta que se sintió mejor, algo que culminó en un romance. La chica sabía perfectamente que sus padres no estarían de acuerdo con su noviazgo, por lo que decidió ocultarle su relación.

 Esta sería la primera mentira de una serie incontable de engaños. Durante el noviazgo, todo el esfuerzo de Jennifer Pan fue en decadencia. Para ella, los estudios dejaron de ser una prioridad y se convirtió en una de las peores estudiantes. La mala influencia de su novio la afectó, pues él consumía sustancias y no daba prioridad a la escuela.

 Para evitar que sus padres la descubrieran, decidió modificar su boletín de calificaciones con gran temor a ser descubierta. Para su sorpresa, el boletín falso le quedó perfecto y sus padres no sospecharon nada. Así que, en lugar de pasar horas tratando de recuperar su promedio, eligió continuar con las mentiras, haciendo sus propios boletines escolares.

 Cuando se acercaba el tiempo de buscar opciones de universidades, Jennifer aplicó para una admisión temprana en la universidad que su padre había elegido para ella, ordenándole que estudiara para ser farmacéutica. Dada su escolaridad perfecta de muchos años, Jennifer fue aceptada con la única condición de que lograra salvar todas las materias para final de año.

 Pero la joven no se esforzó en absoluto. En lugar de ello, Jennifer creó una carta de admisión falsa y fingió haber obtenido un préstamo universitario y una beca. Todas las mañanas, Jennifer salía de su casa y se sentaba en una cafetería donde pasaba el tiempo que supuestamente estaba en clases para convencer a sus padres de que realmente estaba estudiando.

 Miraba videos en YouTube o buscaba información en internet para saber los temas de la carrera y también compró varios libros usados. Después de unos meses, le dijo a sus padres que se mudaría al campus con una amiga llamada Topaz, pero realmente pasaba todo el tiempo en casa de Daniel. su novio, con quien después alquiló un departamento.

Read More