¿Y saben qué pasó con esa propuesta cuando estaba sobre la mesa? que la oposición, las mismas siglas, los mismos partidos, las mismas voces, la bloquearon, la frenaron, impidieron que se aprobara y la conclusión que sale sola, sin necesidad de que se la diga yo, es una conclusión que va a doler escuchar. Si esa ley hubiera existido en 2024, hoy probablemente no estaríamos viendo a tantos alcaldes y diputados detenidos por la operación enjambre, porque jamás habrían podido aparecer en una boleta.
La cifra de lo que está en juego en las elecciones de 2027 no es un detalle menor que se pueda dejar en el aire. Hablamos de 500 diputados federales que van a ser electos, hablamos de 17 gubernaturas que se van a renovar. Hablamos de miles y miles de cargos a nivel estatal y municipal en todo el país.
Cada uno de esos cargos, sin la comisión de verificación sería elegido sin que ninguna institución revise si el candidato tiene cuentas en bancos del Caribe, si está siendo investigado por la UIF, si fue fotografiado con líderes del crimen organizado. Le estoy hablando, comadre, comadre que está escuchando esto, le estoy hablando del municipio donde vive su nieta, del estado donde está la casa de su madre, de la Diputación.
que va a decidir el presupuesto que llega al hospital donde la atienden cuando se siente mal. Esta ley si se aprueba el martes 26 blinda todo eso. Si no se aprueba, todo eso queda exactamente como estaba antes, sin filtros, sin revisiones, sin cruces de información. Y la oposición, las mismas siglas que llevan años diciendo que están preocupadas por la inseguridad, son las que están pataleando para impedir que se discuta.
Quédese, no se vaya todavía. Porque el dato que cierra el círculo de toda esta historia, el dato que explica por qué exactamente ahora estos partidos están desesperados por frenar esta ley, todavía no se lo he contado. Hay un detalle dentro de la mecánica de la comisión que ha causado mucha discusión en estos días y es justo el punto donde la oposición está intentando montar su narrativa.
El mecanismo de revisión es voluntario, es decir, los partidos políticos deciden si quieren someter a sus candidatos al filtro o no. Y aquí es donde uno escucha a los voceros del PRI, del PAN, de Movimiento Ciudadano, decir que esto es una cortina de humo, que no sirve de nada, que es puro teatro.
Pero piénselo bien, piénselo despacio, piénselo como lo está pensando ahora mismo cualquier persona que tenga dos dedos de frente. Si la revisión es voluntaria y un partido decide no someter a sus candidatos al filtro, ¿qué le está diciendo eso al país entero? Le está diciendo que ese partido tiene algo que esconder.
Le está diciendo que prefiere proteger a alguien antes que limpiar su lista. Le está diciendo en lenguaje político lo único que importa que tiene narcocandidatos en su lista y que no quiere que se sepan. No se vaya porque el nombre del partido que ya anunció que no va a someterse al filtro lo va a dejar a usted sin palabras. Y mientras la oposición intenta convencer a los suyos de que esto es insuficiente, dentro de Morena está pasando exactamente lo contrario.
La dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel, anunció que Morena va a hacer auditorías internas propias a todos sus candidatos antes de pasarlos por el filtro de la comisión. Es decir, se está exigiendo más a sí mismo de lo que la ley va a exigir. El partido en el poder, el partido de la presidenta, está aceptando voluntariamente un nivel de escrutinio que nunca antes en la historia política de este país se había aceptado.
Y a uno, francamente, le da una sensación rara, una sensación buena ver que por fin alguien dice, “Revísenme a mí también, revisen a los míos, no quiero a nadie sucio en mi lista.” Eso antes de Shane Baum no se había visto. Y todo esto, todo este movimiento, toda esta jugada fue la que detonó el momento exacto en que la presidenta soltó las cuatro palabras que abrieron este video.
Esas cuatro palabras que se le clavaron a más de uno en la larganta, esas cuatro palabras que cambian el tablero de las elecciones de 2027 antes de que arranque la campaña y lo que esa frase significa en el contexto real de lo que está pasando en este preciso momento dentro del Congreso de la Unión.
Eso es lo que va a hacer que esta historia se entienda completa y todavía no se lo he contado. El nombre del partido que ya dejó entrever que no va a someter voluntariamente a todos sus candidatos al filtro de la comisión de verificación. Según trascendió de las reuniones de coordinadores del Senado de esa misma noche del jueves 21 de mayo, es el partido Acción Nacional.
Sí, el PAN. El partido que se ha pasado las últimas semanas dando discursos en tribuna sobre cómo el narco está infiltrado en el gobierno federal. El partido que se llena la boca hablando de estado de derecho, el partido que dice ser el adversario natural del crimen organizado, es el primero que está moviendo fichas para que sus candidatos e no pasen por el cruce de información con la fiscalía, con la unidad de inteligencia financiera, con el Centro Nacional de Inteligencia y la razón, según versiones que circulan en los
pasillos del Senado y que ningún noticiero ha querido publicar completas, es que dentro de las listas que el PAN está armando para la selección elecciones de 2027. Hay nombres, hay aspirantes a diputaciones federales y a gubernaturas que no aguantarían ni los primeros tr días de revisión de inteligencia financiera sin que saliera algo. Eso es lo que se está manejando.
Eso es lo que los coordinadores del PAN en privado, según trascendió, le confesaron a sus propios senadores cuando les pidieron que votaran en contra del periodo extraordinario. No fue una cuestión ideológica, no fue una cuestión técnica, fue ni más ni menos una cuestión de protección a los suyos. Y para que esta revelación aterrice en el corazón y no se quede en la cabeza, hay que ponerle cara, hay que ponerle nombre, hay que ponerle municipio.
Imagínese usted al señor que vive en una colonia del estado de Morelos. Ese señor que toda la vida trabajó en el campo, ese señor que tiene 70 años, que en 2024 fue a votar convencido de que estaba eligiendo a alguien decente para su alcaldía. Hoy ese señor está viendo en la televisión, en su pequeño aparato de la sala, cómo el alcalde por el que votó fue detenido reunido con un líder del cartel de Sinaloa.
Imagínese lo que está sintiendo ese señor. Imagínese a la madre de familia de Tequila, Jalisco, que llevó a sus hijos a la urna para enseñarles lo que era la democracia. Y hoy se entera que el alcalde de su municipio estaba aliado con una célula del cártel Jalisco Nueva Generación que extorsionaba a los comerciantes del centro.
La traición no se siente en abstracto, comadre. La traición se siente en el bolsillo, en el miedo a salir de noche, en el primo que tuvo que vender la tiendita porque ya no soportaba el cobro de piso. Y esos votantes, esos millones de mexicanos engañados son los que esta ley protege. Pero hay una capa más profunda en esta historia, una capa que casi nadie está cruzando con los hechos y es la siguiente.
La operación enjambre, esa investigación de la que nació esta propuesta no empezó hace una semana ni hace un mes. Esta operación arrancó formalmente en noviembre de 2024, hace año y medio, según consta en los expedientes públicos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Y desde entonces hasta hoy han caído alcaldes, exalcaldes, secretarios municipales, regidores en al menos cuatro estados de la República.
El Estado de México, Morelos, Jalisco, Sinaloa, es decir, lo que la presidenta está enfrentando con esta reforma. No es un caso aislado ni un par de manzanas podridas. sino un patrón, un patrón sistemático repetido, copiado de estado en estado, de elección en elección. Y el dato que termina de dibujar el cuadro completo es uno que sale de los propios documentos oficiales.
En muchos de esos casos, los alcaldes detenidos venían de partidos distintos, de diferentes siglas, de diferentes colores, lo que significa que el problema no es de un partido en particular, sino de un sistema completo que jamás tuvo un filtro de inteligencia del Estado. Y por primera vez en 40 años alguien está intentando construirlo.
Y aquí toca abrir la perspectiva histórica porque sin ella no se entiende la dimensión de lo que está pasando esta semana en el Congreso. México lleva, según las estimaciones que circulan entre investigadores del fenómeno narcopolítico, al menos cuatro décadas con presencia documentada del crimen organizado en estructuras de poder municipal y estatal, cuatro décadas.
Eso quiere decir desde los años 80, desde la época del PRI hegemónico, pasando por las administraciones panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, pasando por el regreso del PRI con Enrique Peña Nieto hasta llegar al primer gobierno de la 4T con López Obrador. Durante todas esas décadas, durante todos esos sexenios, durante todos esos cambios de bandera, ningún gobierno, repito, ningún gobierno se atrevió a crear un órgano que cruzara la información de inteligencia financiera con las listas de candidatos antes de las elecciones. Ningún
presidente, ningún coordinador parlamentario, ninguna fuerza política. Y de pronto, en mayo de 2026, una mujer doctora en ingeniería ambiental, presidenta de México, dice, “Esto se acaba.” y manda la iniciativa al Congreso. Eso en términos históricos no es un trámite legislativo, eso es una ruptura.
Y la frase con la que la presidenta cerró esa conferencia del jueves 21 de mayo, esas cuatro palabras que abrieron este vídeo, no se entiende en su peso real hasta que uno la cruza con todo este contexto. No les tengo miedo dijo Shane Bound y lo dijo mirando directo a la cámara. Pero, ¿a quién no les tiene miedo exactamente? a los coordinadores del PRI-AN que votaron en contra del periodo extraordinario, a los gobernadores opositores que ya empezaron a presionar contra la ley, a los líderes del crimen organizado que pierden con esta reforma su mecanismo más eficiente
de penetración política o les habla a todos al mismo tiempo en un solo gesto. Lo más probable, según lo que se está manejando entre analistas que conocen el lenguaje político de la presidenta, es que la frase está dirigida a los tres frentes simultáneamente. Y eso viniendo de la mujer que tiene en sus manos el aparato de inteligencia más completo que ha tenido el Estado mexicano en su historia reciente, no es una brabata, es una declaración de intenciones.
Y lo que viene en las próximas horas en las votaciones del periodo extraordinario del martes 26 de mayo va a ser el primer round real de esa pelea que la presidenta acaba de abrir. Y todavía hay nombres dentro de esa historia que usted no ha escuchado. Porque hay otro detalle que conviene desmenuzar con calma y es el papel que jugó dentro de toda esta jugada legislativa el coordinador del Movimiento Ciudadano MC, ese partido naranja que durante años se vendió como la tercera opción, el partido que decía representar a los jóvenes y a la nueva
política, el partido que en Jalisco ha gobernado durante años, fue uno de los tres que votaron en contra del periodo extraordinario. Y aquí es donde francamente da vergüenza ajena, porque Jalisco, justamente Jalisco, es uno de los estados donde la operación enjambre ha tenido los hallazgos más fuertes. El alcalde de Tequila, ese de la alianza con el CJ, ese era de Jalisco.
Movimiento Ciudadano que gobierna ese estado tendría que ser el primero en aplaudir una ley que limpie las boletas. Pero no. Su coordinador en el Senado levantó la mano para votar en contra de que la ley siquiera se discutiera. Y ahí es donde uno escuchando esto no sabe si reír o llorar porque las contradicciones empiezan a oler tan fuerte que ya no se pueden tapar con discursos.
Lo que se está manejando, según fuentes cercanas al propio Partido Naranja, es que dentro de las listas que MC prepara para 2027 hay aspirantes en zonas calientes de Jalisco y de Nuevo León, cuyo cruce con inteligencia financiera podría generar, según trascendió, consecuencias políticas inmanejables. Esas son las palabras que se están usando en privado.
Esas son las palabras que jamás dirán en una rueda de prensa. Y mientras esto ocurre en el Senado, en la Cámara de Diputados, ya está sucediendo otra batalla en paralelo, una batalla que tiene cara y nombre. La diputada federal de Morena, Yolotsin Domínguez, defendió desde la tribuna que esta nueva propuesta de la presidenta busca profundizar y perfeccionar los mecanismos electorales del país.
Frente a ella, el diputado del PAN, Federico Dorin Casar, y su correligionario Ernesto Sánchez salieron a montar la narrativa que ya conocemos. La propuesta es insuficiente. Lo que se necesita es que un partido pierda el registro si postula a un narcoandidato. Suena bonito, ¿verdad? suena hasta más fuerte que la propuesta de Shane Baum, pero es exactamente el tipo de propuesta que un partido hace cuando sabe perfectamente que nunca va a aprobarse, porque quitarle el registro a un partido entero por un solo candidato es jurídicamente
casi imposible en el sistema electoral mexicano actual. Es decir, el PAN está pidiendo algo que sabe que es inviable para no tener que aprobar lo que sí es viable. Es la jugada más vieja del libro político y la audiencia de esta cámara, la gente que está escuchando esto, ya no se deja engañar tan fácil como hace 20 años.
Hay un nombre que casi nadie ha mencionado en estos días, pero que está en el centro de toda esta historia y conviene rescatarlo. Júpiter Araujo Bernard, el Barbas. Ese hombre identificado como líder regional del cártel de Sinaloa es el personaje que aparece en las fotografías reunido con los alcaldes electos de Atlatlahuacán y Cuautla.
Esas fotografías, esos encuentros son la prueba documental que la operación enjambre usó para detener a los alcaldes. Pero piénselo, piénselo bien. Si el Barbas se sentaba con los alcaldes después de la elección, ¿con quién se sentó antes? ¿Con quién negoció el financiamiento de la campaña? ¿Con quién definió las cuotas de protección? Esa parte de la historia, esa parte que todavía no aparece en los expedientes públicos, es lo que la Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas vendría a destapar en automático cruzando datos bancarios con
datos de inteligencia. Y ahí, justo ahí es donde la oposición se está poniendo nerviosa, porque revisar el dinero que financió las campañas pasadas implicaría abrir cajas de Pandora que llevan años cerradas con candado. Quédese hasta el final porque lo que la presidenta tiene preparado como segunda jugada, esa que viene después de que se apruebe la comisión, eso es lo que va a hacer que esta historia entera de un giro que nadie está viendo venir.
Y para que dimensione usted el tamaño del aparato que esta ley va a poner a operar, hay que entender qué instituciones van a estar metidas en el filtro. La comisión va a cruzar información con el Centro Nacional de Inteligencia, que es el órgano que coordina la inteligencia civil del Estado Mexicano. Va a cruzar con la Fiscalía General de la República, donde están los expedientes abiertos de investigación.
va a cruzar con la Unidad de Inteligencia Financiera, que es la que rastrea los movimientos bancarios sospechosos y los lavados de dinero, y va a cruzar con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, que tiene acceso a las cuentas de los bancos que operan en el país. Cuatro instituciones, las más potentes del aparato de inteligencia y seguridad mexicano, trabajando de manera coordinada por primera vez en la historia para revisar a los aspirantes a cargos de elección popular.
Eso, comadre, es una jugada de estado a la altura de lo que países como Italia construyeron en los años 90 contra la mafia. Y la pregunta que se le tiene que quedar grabada esta noche es muy concreta. Si esta ley se aprueba el martes 26 de mayo, ¿cuántos candidatos que hoy están moviéndose en sus partidos para las listas de 2027 simplemente no van a poder aparecer en una boleta? Y aquí entramos a la zona más oscura de toda la historia, la zona que ningún medio quiere tocar de frente, pero que conviene poner sobre la mesa con
honestidad. Esta reforma no solamente apunta hacia los partidos de oposición, apunta hacia todos, apunta también hacia Morena. Y eso, comadre, es lo que le da credibilidad heroica a la jugada de la presidenta, porque hay voces, incluso dentro del periodismo crítico, voces como la del comunicador Carlos Loret de Mola, que han señalado que mientras Shane Bound presenta esta ley, Morena también enfrenta señalamientos de vínculos con el narco en algunos estados de la República.
Y la respuesta de la presidenta a eso no fue esconderse, no fue negarlo, no fue darle la vuelta. La respuesta fue exigir más a su propio partido que a los demás, ordenándole a la dirigencia nacional, en cabeza de Ariadna Montiel, que haga auditorías internas propias antes de pasar la lista al filtro de la comisión.
Es decir, la presidenta está aplicando el mismo rasero a los suyos que a los ajenos y esa actitud es la que no se había visto en este país desde hace muchísimas décadas. y lo que esa decisión va a desencadenar dentro del propio Morena, los nombres que van a caer, los aspirantes que se van a quedar fuera de las listas.
Eso es lo que termina de explicar por qué la presidenta dijo lo que dijo desde Palacio Nacional el jueves 21 de mayo. Y eso es lo que vamos a desarmar pieza por pieza ahora mismo. Y aquí es donde la historia da el giro que cambia todo, comadre, porque lo que está ocurriendo dentro de Morena en este preciso momento no es un trámite, no es una formalidad. No es teatro político.
La dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel, según trascendió de las reuniones del Consejo Nacional de los últimos días, ya empezó a aplicar el filtro interno, incluso antes de que la ley se apruebe en el Congreso. Eso significa en términos muy claros que hay aspirantes a diputaciones federales, hay aspirantes a gubernaturas, hay aspirantes a alcaldías importantes que ya están siendo bajados de las listas de manera silenciosa porque sus expedientes no resistirían el cruce con inteligencia financiera. Y la pregunta que se le
tiene que quedar a usted clavada en la sala de su casa esta noche es la siguiente. ¿Qué presidente en la historia reciente de este país tuvo el valor de limpiar sus propias listas antes de exigírselo a los demás? No López Obrador, no Peña Nieto, ni hablar de Calderón ni de Fox. Esto, comadre, esto que está pasando ahora no se había visto en 40 años.
El martes 26 de mayo, en cuestión de horas, a partir del momento en que usted está viendo este video, el periodo extraordinario del Congreso de la Unión va a asentar en una sola sesión a los 500 diputados federales y a los 128 senadores para definir si la Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas se aprueba o se queda en el cajón.
Morena, junto con sus aliados del Partido Verde y del Partido del Trabajo, tiene los números para sacar la reforma adelante, según las cuentas que están circulando entre los coordinadores parlamentarios. Pero la oposición, el PAN, el PRI y Movimiento Ciudadano ya está moviendo todas las fichas que tiene para retrasar la discusión, para meter reservas, para presentar votos particulares, para alargar la sesión hasta donde se pueda.
Y en términos prácticos eso significa que la batalla que se va a dar el martes va a ser larga, va a ser dura y va a ser, según se está manejando entre los operadores legislativos, una de las sesiones más confrontativas de lo que va del sexenio. La cifra que la oposición no quiere que se vuelva tema de conversación nacional es una cifra concreta y conviene dejarla clara aquí.
En las elecciones de 2024, las últimas que pasaron en este país, fueron electos más de 19,000 cargos de elección popular, contando alcaldías, sindicaturas, regidurías, diputaciones locales, diputaciones federales, senadurías y nueve gubernaturas. De esos 19,000 cargos, ninguno, repito, ninguno pasó por un filtro de inteligencia del Estado antes de aparecer en la boleta.
cero filtros, cero revisiones, cero cruces de información con la fiscalía o con la UIF y de ese universo enorme de cargos elegidos sin filtro, la operación enjambre ya ha destapado en apenas año y medio decenas de casos confirmados de funcionarios vinculados con el crimen organizado.
La proyección, si uno saca cuentas a partir de lo poco que ya ha salido a la luz, es estremecedora. Esos son los números que esta reforma viene a corregir. Esos son los números que la oposición prefiere que no se conozcan. Y mientras la pelea política se libra en el Congreso, en las calles de los municipios afectados, en los pueblos donde la operación enjambre ya capturó a los alcaldes, está pasando algo que pocos están contando con la dimensión que merece.
Familias enteras están saliendo a las plazas a celebrar las detenciones. Comerciantes que llevaban años pagando cuotas de extorsión están respirando por primera vez. Madres que tenían miedo de mandar a sus hijos a la escuela porque pasaban por colonias controladas por los grupos delincuenciales, están volviendo a confiar.
Eso no se ve en los noticieros nacionales, eso no se discute en las mesas de análisis de la Ciudad de México, eso no aparece en las primeras planas de los grandes periódicos. Pero está pasando, está pasando en Cuautla, está pasando en Atlatlahuacán, está pasando en Tequila y la presidenta lo sabe. Lo sabe porque sus equipos territoriales se lo están reportando todos los días desde el terreno.
Y esa información, esa que viene desde abajo, desde las comadres y los compadres que viven en esos municipios, es la que le da fuerza para haber dicho lo que dijo el jueves 21 de mayo. La oposición se va a ir el martes con dos cartas en la manga. Hay que advertirlo desde ahora para que usted no se deje confundir cuando empiece la sesión y los voceros del PRIAN salgan a los micrófonos.
La primera carta va a ser decir que la propuesta es insuficiente porque la revisión es voluntaria. Esa es la línea que ya estrenó Ricardo Anaya. La segunda carta va a ser pedir que se vote en paquete junto con la reforma del poder judicial para que se mezclen las discusiones y se desgaste el tiempo. Esas son las dos jugadas que están sobre la mesa, según trascendió y las dos buscan exactamente lo mismo, que la ley no se apruebe ese día, que se posponga, que se mande a comisiones para más análisis, que se diluya en la maquinaria
legislativa hasta que el calendario electoral de 2027 esté tan cerca que ya no sirva de nada. Y la respuesta de Morena, según lo que se está afinando dentro de las coordinaciones parlamentarias del oficialismo, va a ser sostener la votación en bloque, no permitir el desgajamiento de la discusión y forzar el voto antes de que termine la sesión.
Hay un elemento que conviene rescatar antes de cerrar esta historia porque le da el toque humano que tanto se necesita en medio de tanta cifra y tanto nombre. La comisión de verificación, si se aprueba el martes 26, va a estar integrada por cinco consejeros electorales del INE, elegidos por mayoría del Consejo General, con periodos de 3 años, cinco personas, cinco mexicanos comunes, profesionales del derecho electoral, que van a tener en sus manos la tarea más importante que un servidor público pueda tener en los próximos años. Decidir cuáles candidatos
pasan el filtro de inteligencia y cuáles no. Esos cinco nombres cuando se conozcan van a ser tan importantes para la historia política de este país como los nombres de los consejeros que sacaron adelante las elecciones del año 2000, porque van a ser ellos en silencio en oficinas del INE cruzando bases de datos con la Unidad de Inteligencia Financiera, los que van a definir si los próximos diputados, gobernadores y alcaldes son personas limpias o son personas que vienen con compromisos oscuros. Cinco nombres. Esa es la
columna vertebral humana de toda esta reforma. Y la presidenta Claudia Shainbound en esa misma conferencia del jueves 21 de mayo en la que soltó las cuatro palabras que abrieron este video, dijo otra frase que casi nadie ha resaltado, pero que vale la pena escuchar con atención. dijo palabras más, palabras menos, que esta reforma no es contra ningún partido, es a favor del pueblo de México.
Y uno escucha eso, comadre, y entiende inmediatamente la diferencia entre la política vieja y la política nueva. La política vieja era hacer leyes para perseguir al adversario. política nueva la que la presidenta está construyendo es hacer leyes que se apliquen igual al amigo y al enemigo, al propio y al ajeno, al verde y al guinda y al naranja y al azul y al rojo.
Esa esa actitud es lo que está enloqueciendo a la oposición porque no saben cómo atacarla. No pueden decir que es una persecución porque también va contra los morenistas. No pueden decir que es ilegal porque está construida sobre la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales. No pueden decir que es inconstitucional porque la comisión depende del INE.
Lo único que les queda es decir que es insuficiente. Y esa palabra insuficiente es la palabra que usan los partidos políticos cuando ya no tienen argumentos. El periodo extraordinario del 26 de mayo va a ser, sin exageraciones, uno de los momentos políticos más importantes del sexenio de Claudia Shain Baum hasta el día de hoy y no por la reforma judicial, que también se va a discutir en esa misma sesión y que ha acaparado titulares de los grandes periódicos, sino por esta comisión de verificación que pasa por debajo del radar mediático, pero que va
a tener consecuencias mucho más profundas sobre la vida cotidiana de los mexicanos que cualquier otra cosa que se haya aprobado. en este congreso. Porque le pregunto, comadre, le pregunto directo, ¿qué le afecta más a usted, a su familia, a sus nietos? ¿Que un juez tenga 6 años o 4 años de mandato o que el alcalde del municipio donde viven sus hijos no esté en la nómina de un cártel? La respuesta es obvia.
La respuesta la sabe cualquier persona que haya vivido en este país los últimos 20 años. Y por eso esta reforma, aunque la prensa grande la quiera minimizar, es la reforma más importante que va a discutirse esta semana. Y la frase que selló todo, esa frase con la que abrimos este video, no les tengo miedo, cobra ahora su peso completo.
Porque cuando la presidenta lo dijo el jueves 21 de mayo, no estaba hablando solamente a los coordinadores del PRIAN, no estaba hablando solamente a los gobernadores opositores, no estaba hablando solamente a los líderes del crimen organizado, estaba hablando también y sobre todo a quienes dentro de su propio movimiento creyeron que esta reforma jamás se iba a aplicar a ellos.
Les estaba diciendo en lenguaje claro que el filtro va a pasar por todas las listas, sin excepción, sin acuerdos, sin componendas. Y eso, comadre, es lo que muy pocos presidentes han tenido el valor de hacer en este país. Eso es lo que va a definir en buena medida qué tan distinto va a ser el sexenio de Claudia Shainbound, del de todos los que vinieron antes.
El martes 26 de mayo lo vamos a saber, el Congreso va a votar y la historia de México, por primera vez en 40 años va a tener la oportunidad de quitarle al narco la llave de las urnas. Si esta noticia le movió algo por dentro, si usted siente que durante demasiados años nos contaron las cosas a medias, si quiere ver completa la siguiente entrega que tenemos preparada para este canal, no se vaya todavía.
Quédese y dele click al video que aparece justo aquí en la pantalla porque la historia política mexicana se está moviendo más rápido que nunca y aquí vamos a seguirle el rastro a cada movimiento, a cada nombre, a cada voto. Nos vemos en el siguiente