Posted in

Un error imperdonable durante la Feria de Abril que provocó un enfrentamiento inesperado entre dos familias rivales históricas VL

Un error imperdonable durante la Feria de Abril que provocó un enfrentamiento inesperado entre dos familias rivales históricas

ACTO 1: LA SANGRE EN EL ALBERO

(Apertura dramática: La animada música flamenca es interrumpida de repente por el agudo sonido de cristales rotos. En la caseta más lujosa de la Feria de Abril en Sevilla, todos los ojos se centran en el medio. Alejandro Montoya se sujeta el brazo sangrante. Frente a él está Javier Vargas, sosteniendo el cuello roto de una botella de jerez, con los ojos inyectados en sangre. Los invitados estadounidenses y la élite española se quedan boquiabiertos de asombro. El ambiente es espeso por el olor a vino, sudor y odio).

JAVIER: (Gritando) ¡Míralo! ¡Míradlo todos! ¡El príncipe de los Montoya!

ALEJANDRO: (Apretando los dientes, sujetando firmemente la herida) Estás loco, Javier. Te van a matar por esto.

CARMEN: (Saliendo de la multitud, con un vestido de flamenca rojo brillante) ¡Javier! ¡Suelta eso! ¡Estás borracho!

JAVIER: (Riendo maniáticamente) ¿Borracho? ¡Nunca he estado más sobrio, hermanita! Dile a todos lo que me diste, Alejandro. ¡Díselo!

DON RICARDO: (Saliendo de la sala VIP, con voz profunda y autoritaria) ¿Qué significa este escándalo en mi caseta?

JAVIER: (Señalando directamente a la cara de Don Ricardo) Significa que su imperio se acabó, viejo. Su hijo nos acaba de regalar el Cortijo.

(Toda la caseta se queda en silencio absoluto. El Cortijo de los Olivos es el corazón, el alma y la fuente de la inmensa riqueza de la familia Montoya durante los últimos 300 años).

DON RICARDO: (Mirando fijamente a Alejandro) ¿De qué está hablando esta rata de los Vargas?

ALEJANDRO: (Sudando frío) Padre, yo… puedo explicarlo.

JAVIER: (Sacando del bolsillo un papel con una firma en rojo) ¡No hay nada que explicar! ¡Firmó! ¡Por amor! ¡Por mi estúpida hermana!

CARMEN: (Conmocionada, mirando a Alejandro) ¿Qué has hecho, Alejandro? ¿Tú me usaste para… ?

ALEJANDRO: (Desesperado) ¡Lo hice por ti, Carmen! ¡Para pagar la deuda de tu hermano con el cártel!

DON RICARDO: (Acercándose a Alejandro, abofeteándole fuertemente la cara) ¡Bastardo! ¡Has vendido nuestra sangre por una Vargas!

JAVIER: (Agitando el papel) ¡Mañana al amanecer, el Cortijo es nuestro! ¡Vámonos, Carmen!

CARMEN: (Retrocediendo, con lágrimas en los ojos) No. No me toques, Javier. Tú sabías esto. Tú lo planeaste.

JAVIER: (Agarrando el brazo de Carmen) ¡Eres una Vargas! ¡Vámonos!

Read More