Posted in

¡LA VERDAD AL DESCUBIERTO! HARFUCH DESCUBRE LOS SECRETOS más OSCUROS del IMPERIO CANELO ÁLVAREZ

¡LA VERDAD AL DESCUBIERTO! HARFUCH DESCUBRE LOS SECRETOS más OSCUROS del IMPERIO CANELO ÁLVAREZ

A las 4 de la mañana del jueves, seis camionetas negras se detuvieron frente a un rancho en las afueras de Guadalajara, Jalisco. No en la zona turística donde visitantes toman fotos de tequila y mariachis, no en el centro histórico con sus catedrales coloniales, en las afueras, en zona rural, donde ranchos privados se extienden por kilómetros sin vecinos cercanos, donde propiedades son tan grandes que necesitas vehículo para ir de entrada principal a casa.

 donde gente rica guarda sus secretos lejos de ojos curiosos de ciudad. El rancho tenía muro perimetral de 3 m de altura con alambre de púas en la parte superior, con cámaras de seguridad cada 50 m, con puerta de entrada de acero reforzado, con caseta de vigilancia donde supuestamente guardias privados monitoreaban acceso 24 horas al día.

 El tipo de seguridad que ves en propiedades de gente extremadamente rica o de gente con algo que esconder o ambas cosas. Omar Harfuch bajó de la primera camioneta sintiendo el aire frío y húmedo de la madrugada jaliciense. Un frío diferente al de Ciudad de México, más penetrante, con olor a tierra mojada y vegetación que no existe en capital.

El tipo de frío que te recuerda que estás en campo, lejos de protección de ciudad. Con él bajaron 50 agentes, no 25 como en algunos operativos anteriores, 50. Porque según inteligencia que habían recopilado durante 6 meses, este rancho tenía seguridad privada armada y aunque tenían orden judicial legítima, no sabían cómo reaccionaría seguridad cuando vieran autoridades llegar a catear propiedad.

 más agentes, porque esto era diferente a investigar hospitales abandonados o bóvedas bancarias en Suiza. Esto era investigar persona viva, persona poderosa, persona con recursos prácticamente ilimitados, persona que era ídolo nacional, héroe deportivo, orgullo de México, alguien que millones adoraban, que gobierno protegía, que medios celebraban constantemente.

Alguien que, según documentos que Harfuch había encontrado en archivos que había estado investigando durante dos años, no era lo que parecía, que tenía secretos, que había construido imperio sobre más que solo talento en ring de boxeo, que tenía conexiones, que manejaba operaciones, que sabía cosas, que había hecho cosas, que cuando verdad saliera, destruiría imagen que México tenía de su boxeador más exitoso de historia moderna.

 Secretos de Saúl Canelo Álvarez, El rostro del boxeo mexicano. El hombre que había ganado títulos mundiales en cuatro categorías diferentes, que había peleado con mejores del mundo y ganado casi siempre, que había firmado contratos de cientos de millones de dólares, que vivía vida de lujo absoluto, que tenía mansiones, autos exóticos, caballos de carreras que valían fortunas, negocios en múltiples industrias, que era oficialmente uno de los atletas mejor pagados del planeta.

Pero según documentos que Harfuch había encontrado, riqueza de Canelo no venía solo de boxeo, venía de ser socio silencioso en operaciones que gobierno mexicano había estado investigando durante años. operaciones de lavado de dinero, de asociación con organizaciones criminales, de uso de imagen deportiva para limpiar dinero sucio, de ser cara pública de imperio, que en realidad pertenecía a personas mucho más peligrosas que boxeador famoso.

 Y este rancho, registrado bajo nombre de empresa fantasma, pero que inteligencia confirmaba, era propiedad de Canelo. supuestamente contenía evidencia, documentos, registros financieros, computadoras con información, pruebas de conexiones que Canelo había negado públicamente durante años, evidencia que demostraría que héroe nacional era en realidad facilitador de crimen organizado.

 ¿Usted está lista para descubrir la verdad sobre Canelo Álvarez? ¿Está lista para saber que el boxeador más exitoso de México no construyó fortuna solo con puños? ¿Está lista para enterarse de con quién realmente ha estado asociado? ¿Está lista para conocer como imagen de campeón ha sido usada para lavar millones, tal vez miles de millones de pesos? Prepárese porque en las próximas 3 horas vamos a revelar algo que va a hacer que nunca vea peleas de Canelo de la misma forma, que va a hacer que cuestione todo lo que ha creído sobre boxeo mexicano moderno, que va a mostrar

que incluso deporte, supuestamente limpio y basado en mérito puro, ha sido corrompido por mismo sistema que corrompió cine, música y todo lo demás en México. Porque Canelo Álvarez cometió error que muchos antes de él cometieron. Pensó que fama lo protegería. Pensó que ser ídolo lo hacía intocable.

 Pensó que mientras ganara peleas y mantuviera a México orgulloso, nadie investigaría demasiado profundo en sus finanzas, en sus asociaciones, en cómo realmente construyó imperio que supuestamente viene de contratos de boxeo, pero que números no cuadran cuando los analizas cuidadosamente. Y ahora evidencia estaba a punto de salir en este rancho escondido en Jalisco con registros que pensó que nadie encontraría, con conexiones que pensó que nadie rastrearía, con verdad que pensó que nunca tendría que confrontar. Pero México había cambiado.

Después de revelar verdades sobre Silvia Pinal, Cantinflas, Pedro Infante, Jorge Negrete, María Félix y Javier Solís, después de mostrar que incluso iconos más sagrados de época de oro habían estado involucrados en corrupción o habían sido víctimas de ella, México ya no estaba dispuesto a dar pase libre a nadie, ni siquiera a campeón actual, ni siquiera a boxeador que hacía que país se sintiera orgulloso cada vez que subía a ring.

 Si había evidencia de crimen, sería investigado sin importar quién, sin importar cuántos fans tenía, sin importar cuántas veces había hecho llorar de alegría a México con victorias. Verdad era verdad, crimen era crimen y nadie estaba por encima de ley. Esa era lección que México había aprendido dolorosamente durante estos 2 años de investigaciones y Canelo estaba a punto de aprenderla también.

 El camino a este rancho había comenzado 8 meses atrás, cuando Harfuch, después de completar investigaciones sobre época de oro, había comenzado a preguntarse sobre corrupción moderna, sobre si sistemas que habían existido durante 50, 60, 70 años realmente habían desaparecido o si simplemente habían evolucionado, habían adaptado, habían encontrado nuevas caras, nuevas industrias, nuevas formas de operar.

Lavado de dinero mediante industria del entretenimiento, había terminado con época de oro o continuaba con estrellas modernas. uso de atletas y artistas como testaferros había sido eliminado o simplemente se había modernizado. Arfuch había comenzado a investigar finanzas de celebridades mexicanas contemporáneas, actores, cantantes y atletas, buscando patrones, discrepancias, señales de que dinero venía de fuentes que no cuadraban con ingresos declarados.

 Y había encontrado algo interesante en caso de Canelo Álvarez, algo que no probaba crimen, pero que levantaba preguntas, muchas preguntas. Canelo ganaba dinero enorme de peleas, eso era indiscutible. Contratos con Dazne, con promotoras, con patrocinadores, todo documentado, todo legal, todo público. Pero cuando analistas financieros en equipo de Harfuch calculaban cuánto debería tener basado en ingresos conocidos, incluso siendo generosos con estimaciones, llegaban a número significativamente menor que patrimonio que Canelo

aparentemente tenía. tenía al menos 12 propiedades conocidas en Guadalajara, en San Diego, en Miami, en Ciudad de México. Cada una valorada en millones de dólares. Tenía flota de autos exóticos, Ferraris, Lamborghinis, Rolls-Royces, cada uno costando cientos de miles de dólares.

Read More