¡CAYÓ EL “PUERCO” Y 13 SICARIOS DE LOS CHAPITOS! El implacable operativo de Harfuch que ejecutó una venganza de 10 meses por la maestra Irma. ¿Es el fin definitivo de la impunidad en Veracruz y Sinaloa o solo el inicio de una guerra sin cuartel? ¡La verdad tras el golpe maestro!
¡HARFUCH REVIENTA a LOS CHAPITOS!: Cayó “El PUERCO” LIDER NARCO y 13 CHAPITOS el MISMO DIA
Son las 11 de la noche en el norte de Veracruz. El aire huele a petróleo y a tierra Mojada. En una casa sin número en el municipio de Coatintla, dos personas están privadas de su libertad desde hace horas. Nadie en la calle sabe que ahí adentro hay gente que podría no despertar al día siguiente, pero alguien sí lo sabe.
Alguien hizo una llamada y esa llamada puso en movimiento a la Marina, al Ejército y a la Fiscalía del Estado de Veracruz. Lo que viene después es un operativo que no solo destruye una célula del narcotráfico. Es el final de una historia que empezó 10 meses antes, cuando una mujer de 62 años, maestra jubilada, se negó a pagar cuota.
Quédate hasta el final porque lo que vas a escuchar hoy tiene dos partes. Y la segunda parte, la que pasó a kilómetros de distancia el mismo día a la misma hora cambia completamente lo que creías saber sobre cómo opera Harfuch. Para entender cómo llegamos hasta acá, necesito contarte tres cosas. Primero, ¿quién era Irma Hernández Cruz y por qué su caso detonó todo esto.
Segundo, ¿qué es el cártel Mafia Veracruzana? ¿Cómo opera? y por qué tiene vínculos con los chapitos. Y tercero, ¿qué pasó exactamente el 23 de mayo de 2026 en dos puntos del mapa de México con 11 horas de diferencia? En lo que bien puede ser el golpe coordinado más contundente de Harfuch en lo que va del año.
Irma Hernández Cruz había pasado décadas frente a un grupo de niños. maestra de primaria en Álamo Temapache, municipio del norte de Veracruz, zona petrolera, zona caliente. Cuando se jubiló, no se quedó en casa. Con 62 años, Irma sacó una concesión de taxi. Tenía dos unidades, manejaba una ella misma. La ruta era corta, Álamo hacia Estero del ídolo y de vuelta, gente que conoce el pueblo que la saludaba de nombre.
El viernes 18 de julio de 2025, Irma salió a trabajar como cualquier día. Iba al volante del taxi número económico 554, cuando en pleno centro de Alam Temapache, sobre la calle Sor Juana Inés de la Cruz, frente al mercado municipal, un grupo de hombres armados la interceptó. La obligaron a subir a una camioneta.
El taxi quedó solo en la calle. Lo que pasó después es uno de los momentos más brutales que registra la violencia criminal en México en los últimos años. No porque sea el más sangriento, sino porque fue diseñado para que todos lo vieran. Días después del secuestro circuló en redes sociales un video. Quiero que lo visualices sin imagen.
Una mujer de 62 años arrodillada, rodeada de hombres con armas largas y la obliga a ir a hablar. Compañeros taxistas, dice Irma con voz que se quiebra. Con la mafia veracruzana no se juega. Paguen su cuota como debe ser. Ese video no fue un accidente, fue una herramienta. El mensaje iba dirigido a cada taxista de Alamapache, de Pozar Rica, de Coatintla, donde y no insistió.
Era una factura presentada en carne y hueso. Esto le pasa a quien no paga. El 24 de julio de 2025, 6 días después de su secuestro, la Fiscalía General del Estado de Veracruz confirmó lo que nadie quería escuchar. El cuerpo de Irma había sido localizado en un predio municipios de Álamo y Cerro Azul.
La causa de muerte, según los peritos, fue tortura. No murió de un balazo rápido, murió bajo tortura. El caso sacudió a México. No por primera vez y no por última. Pero Irma Hernández Cruz se convirtió en símbolo de algo específico, la violencia cotidiana silenciosa que los cárteles ejercen sobre la gente que trabaja. No sobre rivales, no sobre políticos, sobre una señora con un taxi y el estado escuchó.
Lo que viene a continuación es el resultado de 10 meses de investigación. Para entender quién es el hombre que cayó el 23 de mayo, necesito que conozcas a la organización que lo crió. El cártel Mafia veracruzana, también conocido como Fuerzas Especiales Grupo Sombra, no nació como una organización independiente, nació como brazo operativo del cártel del Golfo en Veracruz.
Con el tiempo y a medida que el Golfo perdió poder territorial, la mafia veracruzana fue construyendo su propia estructura en el norte del estado, Coatzintla, Pozar Rica, Álamo Temapache, Naranjos, Tuxpan. Una franja de territorio donde el petróleo, los transportistas y el comercio informal generan flujo de efectivo todos los días. El modelo de negocio es antiguo y brutal. Derecho de piso.
Taxistas, comerciantes, camioneros, vendedores de mercado. Cualquiera que opere en su territorio paga. El que no paga recibe una visita. El que sigue sin pagar desaparece. Y a veces, como en el caso de Irma, desaparece frente a una cámara para que el mensaje llegue más lejos. Pero hay algo que las autoridades venían rastreando desde hace meses, los vínculos entre la mafia veracruzana y los chapitos.
Según de acuerdo con reportes de inteligencia filtrados a medios mexicanos, la célula que operaba en Coatzintla y Poza Rica, bajo las órdenes del puerco habría estado recibiendo apoyo logístico y de armamento del cártel de Sinaloa, facción de Iván y Alfredo Guzmán. No es una alianza formal, es una relación de conveniencia. Los chapitos necesitan corredores en el Golfo y la mafia veracruzana necesita respaldo de fuego.
Así funciona el narundo contemporáneo. No hay lealtades, hay negocios. Y para que entiendas la dimensión de ese negocio, te voy a dar números. En el norte de Veracruz, el derecho de piso que la mafia veracruzana cobra a los transportistas oscila entre 2,000 y 5,000 pesos mensuales por unidad. En una ciudad como Poza Rica, donde circulan cientos de taxis concesionados, eso representa cientos de miles de pesos al mes, solo del gremio de transporte.
Súmale comerciantes de mercado, tiendas de abarrotes, negocios de materiales de construcción, polleros, carniceros, cada uno pagando su cuota cada mes sin falta. Eso es lo que controla un jefe de plaza, no un capo glamoroso con mansión y avión, un recaudador regional con armas y con impunidad, un hombre que convierte el miedo cotidiano en nómina y eso es exactamente lo que Irma Hernández se negó a pagar.
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Abisí, alias el puerco, era el jefe de plaza de esta célula. Según versiones del operativo, llevaba meses siendo rastreado. No era un nombre nuevo en los expedientes. Era el sexto implicado en el caso de Irma Hernández, que las autoridades buscaban activamente. Los primeros cinco ya estaban presos enfrentando procesos por secuestro agravado.
El puerco había logrado evadir cada cerco previo. Piensa en lo que eso significa. Significa que el estado no olvidó el caso de Irma. Significa que la investigación siguió avanzando mes tras mes en silencio. Significa que cuando el operativo del 23 de mayo se activó no fue una sorpresa, fue el resultado de un reloj que llevaba 10 meses corriendo.
El detonante inmediato fue una llamada anónima. De acuerdo con Reportes, el 22 de mayo de 2026 alguien marcó para denunciar la privación ilegal de la libertad de dos personas en el municipio de Amatlán, Veracruz. No era la primera denuncia de ese tipo en la zona, pero esta venía con datos precisos, una dirección, una descripción y un nombre que ya estaba en los expedientes.
Hay algo más que hace este detonante particularmente oscuro. Según se presume, previo a la detención de el puerco, su propia madre y su padrastro habían sido asesinados en Naranjo Matlán el 21 de mayo, un día antes de la denuncia. La lectura que hacen las fuentes de seguridad es que el puerco estaba siendo presionado por una facción rival o por sus propios socios después de que la cadena de detenciones de sus cómplices lo dejó expuesto.
El narcomundo no perdona la debilidad y en esa vulnerabilidad el estado encontró su ventana. La Fiscalía de Veracruz coordinó con la Marina y con autoridades ministeriales. Se activaron equipos en dos municipios simultáneamente, Coatzintla y Pozar Rica. El objetivo era el puerco, pero la inteligencia indicaba que podría estar acompañado de más elementos, entre ellos, según de acuerdo con reportes, un presunto integrante del CJNG que operaba como enlace en la zona.
Si llevas tiempo siguiendo este canal, ya sabes que estos operativos no se explican solos con los primeros minutos. Lo que importa es entender qué se movió después. Si todavía no estás suscrito, este es el momento. Dale click al botón de suscribirse, activa la campanita y sigamos.
A las 20:40 horas del viernes 23 de mayo de 2026, los primeros vehículos de la Marina se desplazan en columna hacia la zona norte de Cuatzintra. Sin sirenas, sin luces de emergencia, el operativo se ejecuta en silencio. A las 20:55, los elementos llegan al inmueble identificado como casa de seguridad. Quiero que visualices la escena. Una propiedad sin fachada visible, sin número en la puerta, en una calle de tierra apelmazada, donde el único sonido es el generador eléctrico de una vecindad.
Adentro, según versiones del operativo, hay por lo menos cuatro personas, dos de ellas privadas de su libertad. A las 21:02 se ejecuta el ingreso. No hay resistencia armada en el primer momento. Los elementos aseguran el perímetro, localizan y liberan a las dos personas cautivas. Están vivas, la sientan, les dan agua. Eso es lo primero.
A las 21:08, mientras se revisa el inmueble cuarto por cuarto, las fuerzas operativas encuentran lo que estaban buscando. Armas largas apoyadas contra una pared, cargadores ordenados en fila, cartuchos útiles en cajas, equipo táctico colgado en ganchos, el olor a aceite de limpieza de arma llena el cuarto. Una casa que huele a guerra. A las 21:15, Abisaí el puerco es identificado y detenido.
También cae Edgardo N, alias María Félix, segundo al mando de la célula y un tercer elemento identificado presuntamente como operador del CJNG. En total, siete personas detenidas en este primer movimiento, cero muertos, cero heridos entre los uniformados. A las 21:30 los detenidos son trasladados. Los bienes asegurados, entre ellos el vehículo estacionado en el interior del inmueble, los cargadores, las armas y los estupefacientes son documentados y puestos a resguardo.
La Fiscalía Regional de Tuxpan recibe la carpeta de investigación esa misma noche, pero el operativo del 23 de mayo no terminó en Cuatzintla. Mientras esto ocurría en Veracruz a más de 1000 km al noroeste, en la autopista Tepic Mazatlán, en el estado de Sinaloa, otro operativo estaba en curso y este, a diferencia del primero, no comenzó en silencio.
A las 9:15 de la mañana de ese mismo viernes 23 de mayo, Personal Naval realizaba un patrullaje de disuasión y vigilancia en las inmediaciones de la autopista a la altura de la caseta de cobro del Rosario, aproximadamente 15 km al norte. Esa franja de asfalto es uno de los corredores estratégicos del crimen organizado hacia el puerto de Mazatlán y el estado de Nayarit.
El cártel de Sinaloa la conoce de memoria. La Marina también. A las 9:22, un convoy de vehículos civiles frena de forma abrupta al detectar la presencia naval. En lugar de detenerse, los ocupantes abren fuego. A las 9:23, la marina repele ataque conforme a los protocolos de actuación vigentes.
Los disparos duran menos de 2 minutos. Cuando el polvo se asienta, 13 hombres están en el suelo. Rendidos o heridos. Ningún elemento de las fuerzas federales resulta con baja. A las 9:35 comienza el aseguramiento del arsenal, armas de fuego de alto poder, cargadores, cartuchos útiles y lo que los reportes describen como explosivos de fragmentación, material que no circula en el mercado civil y que indica un nivel de armamento propio de grupos de choque, no de simples transportistas.
A las 10:00, los 13 detenidos son identificados como presuntos integrantes de los chapitos. La facción del cártel de Sinaloa, encabezada por Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar, son puestos a disposición del Ministerio Público Federal. El material bélico incautado trasladado en vehículo blindado hacia Culiacán, dos operativos, dos estados, una misma mañana y tarde del 23 de mayo.
No en una semana, no en un mes, el mismo día. A las 23:00 horas, cuando ya todo había sido documentado, una fuente de la Secretaría de Seguridad confirmó lo que muchos en el campo ya sabían. Ambas operaciones formaban parte de una presión coordinada y sostenida contra la red de los chapitos que se extiende desde Sinaloa hasta los puertos del Golfo.
El puerco no era solo un problema de Veracruz, era un nodo de una red más grande. Los números del 23 de mayo hablan solos. Te voy a dar las cifras completas. En Veracruz, siete personas detenidas, entre ellas dos objetivos prioritarios. Un jefe de plaza identificado, un segundo al mando capturado, un presunto operador del CJNG arrestado, dos personas liberadas que estaban privadas de su libertad, un inmueble asegurado como casa de seguridad, armas largas, cargadores, cartuchos útiles, equipo táctico, dosis de estupefacientes y un vehículo. Según
estimaciones de valor de mercado negro en México, el material y el inmueble representan entre 1 y 2 y medio millones de pesos. En Sinaloa, 13 personas detenidas, todos presuntos integrantes activos de los chapitos, un arsenal con armas de alto poder, explosivos de fragmentación, cargadores y cartuchos, múltiples vehículos asegurados en el corredor Tepic Mazatlán.
Valor estimado del arsenal y unidades entre 1 y 2 millones de pesos adicionales. Total del operativo del 23 de mayo. Sumando ambas acciones, 20 personas detenidas. Dos objetivos prioritarios neutralizados, una célula desarticulada en el norte de Veracruz, un corredor de tráfico interrumpido en Sinaloa y un valor estimado del material incautado de entre 2.3 y 5 millones de pesos mexicanos.
No es el decomiso más grande de la historia del narcotráfico en México, pero tiene algo que los decomisos de cifras récord a veces no tienen. Tiene un hombre detrás, tiene a Irma Hernández Cruz. Tiene 10 meses de investigación, tiene la imagen de una mujer arrodillada que se negó a doblegarse, aunque eso le costara la vida, y tiene la certeza de que el sexto implicado en su asesinato ya no está libre.
Piensa en lo que eso significa. Significa que el caso no fue archivado, significa que la presión ciudadana tiene consecuencias reales. Significa que cuando el Estado decide no olvidar, puede llegar hasta donde nadie esperaba. Omar García Harfuch no apareció en cámara el 23 de mayo para hablar de estos operativos. No hubo conferencia de prensa esa noche, pero tr días antes, el 20 de mayo, en el marco de la operación enjambre, Harfuch había sido explícito en el mensaje que le mandaba al crimen organizado en todo el país. De acuerdo con lo que expresó en
conferencia, la estrategia de la Secretaría de Seguridad no es reaccionar, es anticipar, no es esperar el crimen para perseguirlo, es desarticular las estructuras antes de que cometan el siguiente delito. Esa frase escuchada en el contexto del 23 de mayo cobra peso. Lo que pasó en Veracruz no fue una reacción a los hechos del día, fue el resultado de una investigación que llevaba casi un año en curso.
Irma Hernández fue asesinada el 24 de julio de 2025. El sexto implicado cayó el 23 de mayo de 2026, 10 meses después. Sin prisa, sin espectáculo, con método. Lo que se filtró después del operativo sugiere que la célula de el puerco estaba siendo vigilada con mayor intensidad desde las primeras semanas de mayo, cuando la eliminación de sus aliados en Naranjos Amatlán la dejó expuesta.
El estado esperó el momento exacto y cuando tuvo la certeza entró. Eso es lo que distingue el modelo Harfuch de lo que México vivió en sexenios anteriores. No es el operativo espectacular con helicópteros en cámara, es la acumulación de inteligencia, el silencio estratégico y el golpe preciso cuando el objetivo ya no tiene escapatoria.
Hay una lectura más amplia que no podemos ignorar. El 23 de mayo no es un hecho aislado, es una pieza dentro de un tablero que lleva meses moviéndose a alta velocidad. Desde febrero de 2026, cuando el ejército mexicano abatió a el Mencho del CJ en Tapalpa, Jalisco, el narcomundo mexicano entró en una fase de reacomodo violento.
Los cárteles grandes perdieron a sus figuras más simbólicas o están en repliegue. Y en ese repliegue sus células regionales quedaron más expuestas, más dependientes de apoyos locales, más vulnerables a la inteligencia del Estado. El cártel de Sinaloa, fracturado entre los chapitos y la facción del Mallito Flaco, opera hoy con una lógica de supervivencia más que de expansión.
La acusación del distrito Sur de Nueva York, presentada el 29 de abril de 2026, incorporó a 10 funcionarios mexicanos vinculados a los chapitos, incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rochamoya. La presión judicial desde Estados Unidos y la presión operativa desde México están comprimiendo al cártel desde dos frentes simultáneos.
No en un estado, no en dos estados, en todo el corredor noroeste Golfo. No solo en los grandes jefes, también en los jefes de plazas regionales como El puerco. No solo en el papel de los expedientes, también en casas de seguridad y carreteras federales. Eso es lo que representa el 23 de mayo. Es la demostración de que la estrategia de Harf tiene continuidad territorial.
No se detiene en Sinaloa porque el mencho cayó. no abandona Veracruz porque el caso de Irma ya tuvo cobertura mediática. La presión es sostenida y está diseñada para que las células regionales no encuentren donde esconderse. El narco, que creía que la maestra ya era historia del año pasado, descubrió el 23 de mayo que la historia no había terminado, que alguien llevaba el conteo y que el estado llegó tarde o temprano a cobrar la deuda.
Hoy te conté dos historias que son una sola. La historia de Irma Hernández Cruz, maestra de 62 años que se negó a pagar cuota y pagó con su vida. Y la historia de lo que pasó 10 meses después, cuando el estado llegó a cobrar esa deuda con un operativo en dos estados en el mismo día. El puerco está detenido. Edgardo María Félix también.
13 sicarios de los chapitos están en manos del Ministerio Público Federal. Dos personas privadas de su libertad están en casa. Y quiero preguntarte algo porque me interesa lo que piensas. ¿Crees que estos operativos tienen impacto real en el poder de los chapitos o son golpes simbólicos que el cártel absorbe y sigue operando como si nada? Déjame tu respuesta en los comentarios.
La discusión que se arma ahí siempre es la más honesta del canal. En el próximo video vamos a hablar del otro frente que Harfouch tiene abierto esta semana. los citatorios de la FJR a Rochamoya y al alcalde de Culiacán y lo que eso significa para la relación entre México y el tribunal del distrito Sur de Nueva York, porque el tablero no para y nosotros tampoco. Oh.