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La traición que llevó a la ejecución del Che Guevara

 

Imagina que eres Ernesto Chegevara en octubre de 1967. Lleva 7 meses escondido en las montañas de Bolivia. Tu guerrilla ha pasado de 50 hombres a 17. Tienes asma y no tienes medicina. Tus botas están destruidas. El ejército boliviano te rodea por todos lados. Tienes un radio de onda corta que puede alcanzar la Habana.

 Tu amigo Fidel Castro está allí esperando tu llamada. Hace 10 años juntos derrocaron una dictadura. Tú fuiste su comandante más leal. Él fue testigo en tu boda. Ahora necesitas ayuda desesperadamente. Llamarás por el radio, ¿pedirás ayuda? ¿Confías en que Fidel te enviará refuerzos? Esta no es una historia hipotética, es real.

 Y lo que pasó después cambió la historia de América Latina para siempre. Pero antes de revelar qué ocurrió, necesitamos entender cómo llegamos aquí. Esta no es solo la historia de una traición, es la historia de un dilema moral que Fidel Castro enfrentó. Un dilema entre la lealtad a un amigo y la supervivencia de una revolución, entre salvar a un hombre o salvar a millones, entre la pureza moral y el pragmatismo político.

 Todo comenzó en marzo de 1965. El cheegueevara desapareció de Cuba. Nadie sabía dónde estaba, ni su esposa ni sus hijos. Fidel Castro guardaba el secreto. La verdad era que el che había ido al Congo a intentar iniciar una revolución en África. Fracasó completamente. 9 meses después regresó a Cuba en secreto.

 Derrotado, enfermo y desilusionado. Fidel lo escondió en una casa de seguridad en las afueras de La Habana. Durante meses, el che estuvo allí invisible escribiendo, reflexionando, planificando su próximo movimiento. Fue durante esos meses cuando la relación entre Fidel y el Che comenzó a fracturarse. El Che quería exportar la revolución a toda América Latina inmediatamente.

 Creía que era moralmente imperativo, que era cobardía esperar, que cada día sin revolución era un día más de sufrimiento para los oprimidos. Fidel era más cauteloso. Había aprendido que la revolución requiere paciencia, que Cuba necesitaba consolidarse antes de lanzar nuevas aventuras, que el pragmatismo a veces es más efectivo que el idealismo, pero el Che no aceptaba esos argumentos.

 Para él, ceder en los principios era traicionar la revolución. Entonces, el Che propuso ir a Bolivia. Fidel tenía dudas serias. Bolivia no tenía las condiciones para una revolución exitosa. El Partido Comunista Boliviano se oponía a la guerrilla. Los campesinos hablaban quechua y guaraní, no a español. El terreno era hostil, pero el che insistió y Fidel finalmente aceptó.

 ¿Por qué? Aquí comienza el misterio. Algunos historiadores dicen que Fidel quería deshacerse del Che porque se había vuelto un problema político. El Che criticaba públicamente a la Unión Soviética, el principal aliado de Cuba. Esto ponía en riesgo las relaciones con Moscú y los millones de dólares en ayuda soviética.

 Otros historiadores argumentan que Fidel realmente creía en la misión, que pensaba que si alguien podía hacer funcionar una guerrilla imposible, ese era el Che. La verdad probablemente está en algún punto intermedio. Fidel era un maestro del cálculo político. Sabía que enviar al Che a Bolivia tenía dos resultados posibles.

 Si el Che tenía éxito, Cuba ganaría un aliado revolucionario en Sudamérica. Si fracasaba, Cuba perdería a un líder que se había convertido en una complicación política. En ambos casos, Fidel ganaba algo. El Che partió a Bolivia el 3 de noviembre de 1966. Usó un pasaporte falso a nombre de Adolf Omena González. Se disfrazó de empresario uruguayo, se rapó la barba icónica, se tiñó el pelo de gris.

 Nadie lo reconoció en el aeropuerto. Llegó a La Paz y luego viajó al sureste, a una región montañosa llamada Ñancuazu. Allí estableció su campamento base. Los primeros meses fueron de entrenamiento. Reclutó guerrilleros cubanos y bolivianos. Exploró el terreno. Estableció rutas de escape. Preparó emboscadas.

 Todo parecía ir según el plan, pero en marzo de 1967 todo se complicó. El ejército boliviano descubrió accidentalmente el campamento del Cheé. Dos desertores fueron capturados y revelaron información. De repente, el elemento sorpresa desapareció. El ejército comenzó a persegir activamente a los guerrilleros. El Che tuvo que dividir su columna en dos grupos.

 Perdió contacto con uno durante semanas. Los suministros comenzaron a agotarse, la comida escaseaba, la medicina se acabó y el asma del Che empeoró sin los inhaladores que necesitaba desesperadamente. Peor aún, el Partido Comunista Boliviano, liderado por Mario Monje, no solo se negó a ayudar, sino que activamente saboteó la misión.

 Monje quería controlar cualquier movimiento guerrillero en Bolivia y se sintió ofendido porque Fidel había enviado al Che sin consultarlo. Los campesinos Lokers, en lugar de unirse a la guerrilla, informaban al ejército sobre los movimientos del Che. La reurbana de apoyo que debía enviar suministros nunca se materializó.

 El Che estaba cada vez más aislado. Fue entonces cuando comenzaron las llamadas de radio. El Che tenía un transmisor de onda corta que podía alcanzar la habana. comenzó a enviar mensajes cifrados pidiendo ayuda. Necesitaba medicinas, necesitaba más hombres, necesitaba armas, necesitaba una ruta de escape. Los mensajes llegaban a La Habana.

 Fidel los recibía, los leía, los discutía con sus asesores. Pero la ayuda no llegaba. O llegaba tarde o llegaba incompleta. Las medicinas estaban vencidas. Los refuerzos prometidos nunca aparecieron. Las armas quedaron bloqueadas en la frontera. Ahora imagina que eres Fidel Castro en ese momento. ¿Sabes que tu mejor amigo, tu hermano de armas, el hombre que fue tu segundo comandante en la Sierra Maestra, está muriendo lentamente en las montañas bolivianas? ¿Sabes que con un esfuerzo significativo podrías salvarlo? Podrías enviar un

equipo de rescate, podrías presionar a la Unión Soviética para que ayude, podrías movilizar recursos, pero también sabes algo más. Sabes que la CIA está monitoreando cada movimiento. ¿Sabes que si ayudas masivamente al Che, Estados Unidos podría considerar eso como una agresión y atacar Cuba.

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