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Por ESTA RAZÓN el Barcelona quedó ELIMINADO

 Todo eso junto y aún así ganaron el partido de esta noche. Eso es lo que hace que esta eliminación sea tan difícil de digerir. Vamos por parte. Porque esta historia merece contarse completa, partido por partido, jugada por jugada, sin saltarse nada. El Aida, el partido que lo condenó todo. La semana pasada, el 8 de abril, el Barcelona recibió al Atlético en el Camp en casa con su gente, con la obligación moral de no perder.

 Y durante la primera parte el partido estuvo equilibrado, nadie dominaba de manera clara. Line Yamal llegó al palo en una de las ocasiones más claras de la noche. Hubo un gol anulado a Rashford por fuera de juego. El Barcelona generaba, el Atlético resistía y el marcador seguía en cero. Era el partido que Flick quería, controlado, sin conceder, esperando el momento.

 Y entonces llegó el minuto 44. Pau Kubarcí fue expulsado. Una roja que en primera instancia el árbitro no había querido cobrar porque en el campo lo vio como amarilla, pero el bar intervino. El árbitro fue al monitor y terminó mostrando la roja directa con 10 hombres y apenas un minuto para el descanso, el Atlético aprovechó de inmediato.

 Julián Álvarez marcó de tiro libre en la jugada siguiente al descanso. El Camp no en silencio y en la segunda parte, con el Barcelona desorganizado y un hombre menos, llegó el segundo de Slot 2 a0. Un resultado que convertía la vuelta en una misión casi imposible, pero la expulsión no fue lo único que reclamó el Barcelona esa noche.

 Hubo una jugada en el minuto 54 que todavía se sigue discutiendo y que el propio club consideró tan grave que presentó una queja formal ante la UEFA. El portero Muso puso el balón en juego, se lo pasó a Pubil y este lo detuvo con la mano dentro del área, claramente dentro del área. Una acción que para cualquier observador sin camiseta puesta es penalti y segunda amarilla para Pubil, lo que hubiera significado una expulsión del Atlético y la posibilidad de reducir el marcador desde el punto de penal.

 El árbitro Covx no lo cobró. El bar dirigido por el alemán Christian Dingert no intervino y el Barcelona se quedó sin esa acción que pudo haberlo cambiado todo. Flick en la rueda de prensa no se guardó absolutamente nada. Dijo que era penalti y roja clara, que no entendía cómo el bar no había entrado a revisar esa jugada y en un tono que mezclaba la rabia con la ironía, remató diciendo que el árbitro del bar era alemán y que gracias Alemania.

 El presidente en funciones del Barcelona, Rafa Juste, anunció públicamente que el club presentaría una queja formal ante la UEFA. Eso no es ruido mediático, eso es una institución que sintió que le robaron en su propia casa en la noche más importante de su temporada en Europa. La vuelta, cuando todo parecía posible y todo se derrumbó.

 Así que el Barcelona llegó hoy al Metropolitano cargando con todo ese peso, con el 0 a 2 de la ida, con la rabia acumulada por el arbitraje de la semana pasada y con la obligación de hacer algo que casi ningún equipo logra en Champions, remontar dos goles en casa del rival. Necesitaba ganar por dos goles sin recibir ninguno o meter tres de cualquier manera, casi imposible sobre el papel.

 Y aún así, durante los primeros 25 minutos, el Barcelona demostró que era capaz de hacerlo. Minuto 4. La Mine Yamal, que con 18 años ya juega con una madurez que no tiene explicación racional, aprovecha un error defensivo del Atlético y la mete al fondo de la red. 1 a0 en el partido, 2 a 1 en el global. El Metropolitano en silencio, el Barcelona vivo, con energía, con fe y no se detuvo ahí.

 Minuto 23, Ferrán Torres zurdazo, Olimp sin dudar 2 a0 en el partido, serie empatada 2 a 2 en el global. En menos de 25 minutos, el Barcelona había borrado completamente la ventaja que el Atlético había construido durante 90 minutos la semana anterior. Estaban clasificando, Pedri manejaba los tiempos, la Mine era imparable. Era el Barcelona que cuando funciona de verdad no hay quien lo pare.

 Y entonces llegó el minuto 30. Marcos Llorente arranca por la derecha, pase preciso al área y Lukman con una definición perfecta devuelve el 3 a2 global al Athletico. Un solo gol que cambió todo el escenario de golpe porque ahora el Barcelona necesitaba dos goles más sabiendo que uno del Atlético lo eliminaba sin vuelta atrás y el bar entró, revisó, trazó las líneas y lo anuló por fuera de juego.

Milímetro. Correcto. Según la tecnología. Sí, nadie lo discute, pero el golpe anímico de ver ese gol anulado en ese momento exacto del partido, cuando el equipo lo necesitaba más que nada, es algo que no aparece en ninguna estadística y que, sin embargo, lo cambia absolutamente todo dentro de un vestuario, dentro de un equipo que ya venía cargando con demasiado.

 Y cuando el Barcelona todavía intentaba reponerse de ese golpe, llegó el definitivo. Minuto 79. Eric García, falta sobre Sorlot, que salía en velocidad. El árbitro consideró que era el último defensor y mostró la roja directa con 10 hombres a 10 minutos del final más el descuento, necesitando todavía un gol para forzar la prórroga.

 El Barcelona quedó prácticamente sentenciado y esta fue la segunda expulsión que recibía el club en la misma eliminatoria. Cubarcí en la ida en el minuto 44, García en la vuelta en el minuto 79. Dos momentos exactos en los que el partido cambió de manera definitiva a favor del Atlético. Dos rojas en los peores momentos posibles. Eso no es casualidad.

 Eso es una eliminatoria que el Barcelona vivió permanentemente con el agua al cuello. Fue una eliminación justa. Aquí es donde cada uno tiene que sacar sus propias conclusiones. El Atlético fue mejor en la ida, eso no se puede negar. aprovechó sus ocasiones. Supo administrar la ventaja con la maestría que le da Simeone después de tantos años y en la vuelta aguantó cuando tuvo que aguantar.

Eso también es mérito y hay que reconocerlo. Pero también es innegable que esta eliminatoria estuvo llena de decisiones que perjudicaron al Barcelona de manera sistemática. La roja acubarcí en la ida que cambió el partido. El penalti de Pubil que no se cobró y que motivó una queja formal ante la UEFA. El gol anulado a Ferrán en el momento más importante de la vuelta.

 La Roja a García con 10 minutos por jugar no son excusas, son hechos documentados, reclamados públicamente por el club y que juntos en la misma eliminatoria forman un patrón que es muy difícil de ignorar. El Barcelona se va eliminado habiendo ganado el partido de esta noche. El Atlético avanza a semifinales de Champions League por primera vez desde 2017 y el barcelonismo se queda con esa sensación que es la más difícil de todas, la sensación de que pudo ser diferente, de que en otro escenario, con otro arbitraje, con otra suerte en los

momentos clave, esta historia hubiera tenido otro final. Dime en los comentarios si crees que el arbitraje fue determinante en esta eliminación o si el Barcelona simplemente no hizo suficiente cuando más importaba.

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