Regresó de USA y encontró a su madre vendiendo tamales, le canta este corrido a la culpable
Hey, ¿qué tal familia? Prepárense. Si observamos a la chica que está ahí atrás, el día de hoy ella no sabe que su vida va a cambiar. Le compusimos uno de los corridos más fuertes que ha hecho en Tocando el Corazón. Nos contacta Jorge, una persona que va bajando de los Estados Unidos y se acaba de dar cuenta que su mamá está viviendo la pesadilla por culpa de su novia. Así es, familia.
Vamos a conocer esta historia y sobre todo a ver qué jugo le podemos sacar para componer este corrido. Venganse, acompañanme. De hecho, miren la suegra, híjole, trabajando y ella tomándose fotos. Pera allá. Hola, ¿qué tal? Buenas tardes. Hola, buenas tardes. Buenas tardes, señora. ¿Cómo está? Grabando. No, muchas gracias. Muchas gracias.
Ah, vende tamales. No se distraigan. Eh, pero la estoy saludando n más. Hola. Mira, mucho gusto, me presento. Mi nombre esquada. Este, yo me dedico a hacerle canciones a la gente. Y me vas a escribir una a mí. Mira, sí, sí te voy a escribir una canción a ti, pero venimos de parte de alguien.
Venimos de parte de una persona que nos platicó un poquito de de ustedes y pues quiere regalarles una canción. No sé, pero ¿por qué la ves? ¿Qué es son? ¿Son conocidas? ¿Es su empleada o soy su jefa? Ah, eres su jefa. Es mi suegra. Ah, es tu suegra. Sí. Ah, super bien. Y ya tienen mucho con el negocio. Más o menos. Y el negocio no más eres coqueta, ¿verdad? Un poquito.
Oye, este, ¿y quién no trabaja n más? Usted. Yo también. Yo, claro. Bueno, yo soy la imagen. Okay. Y oye, ¿pero no crees que pues ella ya está un poquito más mayor? ¿No crees que tú también pudiese ayudarle o algo así? Yo compro las cosas. Okay. Tú eres tú eres la imagen n más. Y platícame, no sé, este, soltera, casada.
Sí, tengo novio. Pues, pues sí. No estás diciendo que es tu suegra. Ni modo que que digas que no. ¿Y él qué onda? ¿Dónde está su hijo? En los Estados Unidos. Ándele. Él trabaja ya. Sí, él trabaja allá. S super bien. Déjala que platique. ¿Qué tiene. Él tiene que trabajar. No, no, pero pues ahorita no hay gente, no pasó nada.
Por es amor a distancia. Y ya tienen mucho con tu con tu pareja. Okay. ¿Y hace cuánto que él no los visita? Como un año. Hace un año que él no viene para acá. Y él que sí le sí les ayuda con esto, con les manda dinero y todo eso o no. Claro que sí. Sí, sí. Sí. Mire, gracias a él tengo este puestecito. Ándele, qué bonito.
Sí, él es muy trabajador. Sí, me imagino. Trabaj. Sí. Oye, no le hables así a tu suegra. O o así se lleva. Es su relación. Así se lleva. Sí, así nos llevábamos, ¿verdad? Sí, es que como soy su jefa, pues a veces le trato así. Pero okay. Oye, ¿no tienes la menor idea de parte de quién venimos a cantarte esta canción o algo? M de mi novio.
Okay, puede ser. No sé, o si tienes algún pretendiente. Me imagino que has de conocer mucho, ¿no? Claro, obviamente tengo muchos. Y no les haces caso, ¿no? Obviamente, porque no, obvio no. Obvio no les hago caso, pero bueno, es amor a distancia, ya saben. Y y ¿qué tiene qué tiene que verle el amor a distancia? Pues no sé, o sea, si tú quisieras que salga, ¿no?, o sea, como amigos, no, no, o sea, yo no vengo contigo a querer salir ni nada por el estilo y mucho menos delante, ¿cómo puedes decir eso? Delante de tu suegra. Broma.
Pero entonces, o sea, es un amor a distancia, pero pues él está se fue para allá para darles una mejor vida, ¿no? Me imagino. Sí, para consentirme, para darme lo que me merez. Para consentirlas, no consentirte, ¿no? Y y él sabe que usted sigue trabajando aquí, señora. Mm, creo que no. Es que yo no me entero. Como ellos son los que administran el negocio, pues ellos entienden.

Y más que nada usted ayuda a su hijo, ¿no? Pues a sacar adelante negocio. Claro que sí. Sí, yo me siento útil. Muy bien. Oye, ¿cuál es tu nombre? Perdón. Yo soy Rebeca. Rebeca, pues mucho gusto. Mira, no quiero hacerles perder más su tiempo. Yo sé que pues tienen mucha chamba y así. No sé si me regalarías unos minutitos para pues para cantarte esta canción.
Quearo sí. Pues bueno, estoy muy emocionado que el día de hoy pues les voy a cantar este corrido a ustedes. Sí, es para ti. Ah, mi novio. Bueno, no te quería romper la sorpresa, pero sí, Jorge nos contacta, nos contacta su hijo, señora. Nos contacta su hijo para hacer este este bonito correo. Eh, yo sé que él está en Estados Unidos.
Sí, pero pues miren el gesto de desde allá que viene a demostrarle ustedes. Okay, entonces yo me voy ir a comprar unas cositas porque tengo que verme bonita. Dame dinero. Dámelo. Lo que sacamos hoy. Lo de la venta. Pues es poquito, mija, porque todavía es temprano. Sí, es que es temprano No, ahorita van a pasar.
E no seas dura con ella. Y aparte sí te ves bien, ¿no? Y no voy a ponerme bonito. No ves que cámara, pero pues la venta del día pues así te ves bien, no pasa nada. Sirve que pues van ahorrando más. Ya. Okay. Mira, Rebeca, si quieres este aquí a la vuelta pues está un parque, no sé si quieras, pues si vas a ir a comprar ropa, si quieres, ahí nos vemos.
¿Va? ¿Te parece bien? Va. Gracias. Estamos tocando al corazón, uniéndole música tu verdad. Transformamos lágrimas en luz y tu historia en eternidad. Aquí sanamos con el alma abierta. Aquí la canción rompe la puerta. Pues que cuando haces el oro, la melodía abraza tu interior. No hay pasado que no pueda convertirse redención.
Ahora sí que pues mire, mucho gusto. Es que no tienen el gusto de saludarnos. Ahora sí vas a querer un tamalito. Ah, pues le acepto uno. Sí, para que lo pruebes. A ver de qué tiene. Uy, están buenísimos. El el más bueno, el que se le venda más. El más bueno. Te voy a dar de Mira, la especialidad de la casa, ¿eh? A ver, ¿le quieres que le ponga tantita salsita? Usted prepáramelo como si se lo fuera a comer usted.
Claro que sí. Mira, no vas a ver qué delicias. Oiga, ¿y usted los hace? Yo los hago, claro que sí, por las perdón, disculpe. Yo soy Margarita, me dicen doña Mago. Doña Mago. Doña Mago. Y ándele. No, muchas gracias. Oiga, ¿y en lo que me lo prepara, platíqueme un poquito de de su hijo? Ay, bueno, mi hijo es un amor, es No sabes qué hijo tan bueno tengo.
Me imagino, me siento tan orgullosa de él, de verdad. ¿Usted qué sintió cuando él decide irse a los Estados Unidos? Ay, pues sí, al principio fue muy duro, no me hacía la idea. ¿Le dio un motivo o algo por el cual él se fue? Pues ya es lo que pues, ¿por qué se van todos? por conseguir algo mejor, hacer un poquito de dinerito, porque pues ya tenía el la meta de conseguir o tener un puestito algo, un negocito.
¿Y cuánto tiempo lleva allá? Ya no pues ya son como casi dos años. Casi dos años. Pues sí, oiga, ¿y a poco en esos dos años? O sea, no es que haga de menos su puesto, va y que se vea hasta más rico así, pero no cree que ya hasta lo hubieran puesto, no sé, un local o algo. Pues es que apenas ha salido. Digo, sí sale.
Sí sale, pero también los gastos son muchos. ¿Y a quién le manda por el dinero? ¿Usted o a su nuera? No, pues sí se lo manda ella. A ella. Sí, a ella. Miren. A ver, a ver, a ver, a ver. Estos tamales. Oiga, y hablando un poquito de la nuera, ¿así se lleva con usted? Porque tiene un carácter medio pesadito, ¿no? Sí, pues sí, ella tiene su carácter y pues yo la verdad que mejor, como dicen, no me engancho.
Más vale, más vale llevar la fiesta en paz. Todo sea por mi hijo. O sea, usted tolera todo eso. Oiga, si está buenísimo su doña le dije, le dije. Entonces, usted simplemente acepta. Claro que sí. No, es que imagínate, él se va a trabajar desde muy temprano. Regresa ya no más para dormir allá. Él me platica.
Yo lo que menos quiero es darle a él problemas. No, que él nos vea que estamos acá muy bien y que nos llevamos bien ella y yo. ¿Cómo quiera que entonces usted no le dice que usted está trabajando aquí? No le he dicho. La verdad que no hemos tenido oportunidad de hablar así y yo no sé si cómo lo tomará. No estoy segura cómo lo vaya a tomar, pero es que si yo no le entro, entonces tendríamos que pagar un empleado.
Imagínes yo prefiero hacerlo yo, aparte que me entretengo, me gusta. Claro, no. Y lo hace increíble. Estos tamales están buenísimos, amago. Yo creo por eso también se le acerca mucha gente, ¿va? Sí, sí. No más que ahorita, por ejemplo, ahorita pues llevaba poquito porque no es la hora. En un ratito se junta aquí cantidad como moscas.
No, ya sé, me imagino. Están buenísimos, ¿no? Y usted extraña a su hijo. Uy, sí, siempre, siempre es mi niño. Es mi niño. Claro. Lo tiene a él. Sí, claro que lo extraño, pero pues yo sé que pronto va a regresar. Si usted si hoy le diría que su hijo está aquí o más. E cuando él vea este video que estamos haciendo, ¿qué le quisiera decir? Ay, pues quisiera decirle que lo amo tanto y que si ahorita estoy en este lugar es porque quiero ayudarlo y quiero que cuando él regrese sea muy feliz y estemos muy unidos.
Doña Mago, se ve que tiene un gran corazón. Ay, mire, pues, cómo no lo voy a tener con tanto amor. Mi hijo siempre me dio mucho amor. A mí, la verdad, sí me dio un poquito de coraje cómo le habla a su nuera, ¿eh? No crea que no, pero pues bueno, uno por los hijos hace cualquier cosa. Sí, sí.
Yo así lo tengo muy claro, ¿verdad? Sí, me educaron de que uno cuando se casan uno tiene que hacerse un lado y que ellos vivan su vida, no andarse metiendo. La verdad de las cosas es que él me contactó para para hacerle una canción a a su nuera. Sí, él está muy emocionado de de dedicarles esta canción y pues quiero seguirle para adelante con esta sorpresa.
No sé si usted a qué hora cierra para que también nos acompañe a escuchar la canción. Y ya como a las 3 ya no más que se vaya la última persona que venga, ya yo me quedo aquí esperando y me voy. Pues bueno, doña Mago, mire, ¿qué le parece si me pone una docena para llevar y ahorita que cierre eh pues me acompaña? Como le dije ahorita a su nuera, está mi músicos acá en un en un parquecito y sirve que me acompañen para escuchar Ay, con mucho gusto. Claro que sí.
No me encanto. ¿Cuánto le debo de esto, doña Mago? Sí, no, de ese se lo regalo. Ese sí, ese es cortesía de la casa para que lo haya probado. Usted ya me encargó. Bueno, en vez no me pongo una docena, póngame 13. Pues tres docenas así surtiditos, ¿verdad? De todo. Y le pongo su salsita aparte. Va, pues, para que coma aquí toda la producción también porque están buenísimos.
Qué bueno. Vale, pues, doña Mago, qué gusto. Es un es una persona con un gran corazón y estoy muy emocionado de que esta historia continúe porque le traemos una sorpresa también a usted. Ay, no me diga. ¿Le gustan las sorpresas? Uy, pues me encantan. ¿Cómo no? Bueno, pues doña Mago, ahorita regresamos luego.
Okay, claro que síendaré, ¿eh? Ay, pues nos vemos entonces. Ándele. Pues bueno familia. Mm. Los tamalitos de doña Mago. Una chulada. Vamos a conocer a Jorge. Vénganse. ¿Quéo, carnal? Hola. ¿Cómo andas? Muy bien. ¿Y tú? ¿Todo bien, gracias a Dios. Ah, qué bueno. Oye, ¿ya conocí a o ya conocí a tu mamá, primero que nada? Ah, sí.
¿Cómo está? Bien, fíjate que bien. No más que bien linda, señora. es eh ella habla muy bonito, hace unos tamales riquísimos y pues justo lo que me dijiste, hermano, este pues sí, efectivamente, ella ella trabaja en un puesto de tamales y dice que ella los hace, carnal. O sea, no sé, yo también conocí pues a tu novia y pues no, hasta me coqueteó, hermano, con eso te digo todo.
Ah, papo. Sí, sí. Oye, ¿y qué onda? O sea, regresaste a Estados Unidos y te diste cuenta de eso y por eso fue que me contactaste. Sí, la verdad, la verdad sí, porque yo este pues pues la verdad pues yo le brindé toda la confianza a mi novia y pues la verdad este pues la noto muy sospechosa de algo y pues la verdad este pues la verdad pues yo te contacté pues para que dedicarle una canción.
Oye, ¿y cuánto tiempo tienes tú mandándole dinero de Estados Unidos? Como unos dos años. 2 años. ¿Y tú qué onda? ¿Tú le mandas el dinero a ella, a tu mamá o? Pues de principio yo se lo mandaba a mi madre, pero ya después este mi novia dijo que se lo mandara a ella para que ella organizara todo el dinero, porque la verdad, pues este mi mamá puede ser que se haga bolas. Okay.
Y desde ahí, no sé, tú no hablaste con ella de qué y que o qué era tu proyecto aquí en México, porque qué eran tus planes en el cual tú decides irte a Estados Unidos. Pues, ¿para qué? Para que, pues para darle una mejor vida este a mi madre y a mi novia y este y comprarle, pues este la casa de sus sueños. Ajá.
Y ahora que regresas y verla vendiendo tamales, o sea, no te da como que un poquito de decepción en cuestión de tanto año perdido y dónde está todo ese dinero. Por eso lo que lo que no quería era que pues que ella ya no trabajara tanto para este para vender tamales. Lo que yo quería era pues era lo que yo quería pues este mandarle el dinero pues para que ella de este de ahí se supiera administrar y y juntar este ahorrar ese dinero.
Oye, entonces este corrido se lo quieres hacer a tu novia. Pues sí, porque la verdad este yo no quisieras hacerle un corrido mejor a tu mamá, de verdad. Cuando la conocí, o sea, tiene un corazonzote. ¿No quieres hacerlo? No, la verdad se lo quiero hacer a mi novia. A ver, ¿pero por qué? Porque yo este yo estando en Estados Unidos allá este partiéndome lomo para que este se compraran el terreno de sus sueños y resulta que este me un conocido me habla hablando por teléfono de que no hay terreno y que mi mamá está trabajando y
por eso yo me quedé así como sorprendido y porque yo la verdad tengo pues las manos acá todas encalladas y pues me he estado partiendo lomo y la verdad sí quiero que tú me hagas ese corrido para mi novia. Entonces, hoy decides ya cortar con ella. Sí, ya por definitivo. Y pues bueno, te voy a apoyar. Qué también qué impotencia, ¿no? Qué coraje el saber que tú estás allá por un bien y acá abusando de tu confianza.
Qué gacho. Y no sé, ¿y qué es lo que te enamora de ella? O por qué o por qué seguías con ella o qué onda. O tú no sabías nada de esto la verdad no. Yo sabía que todo estaba bien y pues yo la verdad la amaba, la quería y planeábamos casarnos. Okay. Pero la verdad pues en en todo esto pues mi mi madre está primero.
Okay, pues Jorge, vamos a darle para adelante con este corrido. Vamos a darle. Y sobre todo tu mamá se va a poner bien contenta cuando te vea. Pues la verdad, gracias César por todo tu apunto. No, no, no. Jorge, mira, a mí en lo personal este más allá de que quieras hoy terminar la relación, a mí me llena más y yo creo que la gente también que está viendo todo esto le va a llenar más el gusto de cómo va a ser la reacción de tu mamá al verte, porque yo sé que ella te quiere mucho, ella te ama mucho y y si ella está ahí sentada vendiendo
tamales es por ti. No es porque tu novia o tu expareja ya la obligar, sino que ella sabe que ella quiere lo mejor para ti. Y eso lo explico. Y cuando tú veas este video, ve esa parte donde habla de ti, tienes una increíble, Jorge. Muchas gracias, bro. Vamos a darle para adelante este corrido.
Ya justamente ya llegaron mis músicos. Voy a platicar con ellos para para dedicarte una canción, ¿no? Canción. Okay. Muchísimas gracias. Si quieres acompáñame. Vente. Vamos. músico ya que hermano, ¿no tienes o algo? Si quieres, mira, aquí está producción adelantito, ve y pídeles agua mientras yo hago aquí la canción. ¿Te parece? Me parece bien.
Muchas gracias. Eh, pásale aquí. Ahí está lo nuevo. Ahí se los encargo. Lees, có ea, hermano, ¿me suciaste la mano de grasa? ¿Qué comiste? Ah, me comí un tamalillo ahorita. Ah, pues no que muy fin o qué. No, está mal. Era fin. Era fin. Oiga, no sé si vieron al que pues pasó ahorita, él es Jorge, viene bajando los Estados Unidos y pues se dio cuenta de que pues se fue a chambear allá por una mejor vida, ¿no? Pues obviamente mucha raza se va por allá y obviamente regresa y pues se ve que le mandaba, fíjate la inocencia, eh, le mandaba primero el
dinero a la mamá y la novia le dijo, “Oye, no, no, mándamelos a mí porque ya se hace bolas y no sé qué.” Le manda la feria a ella. ¿Y dónde va? Y pues él supuestamente que quería comprar terreno para hacer una casa y todo y la tiene vendiendo tamales, ¿tú crees? Sí, de hecho me vengo de comerme uno, están bien buenos.
Neta que me saludaste, me dejaste la mano toda graciosa. Neta, según yo sele No, no, no. Pues es que aparte son fit, ¿no? Y les traje a todo en la producción también. Ahorita los pruebas. Ya, pero ahorita que terminemos, por eso que terminemos una docena. No se da cuenta Jorge de que llega y pues el dinero que que ha mandado no está y luego pues llegué y le dije, “Oye, pues te tengo un corrido de parte de pues de Jorge.
” Y entonces ella piensa que ay mi Jorge no sé qué. Entonces cínica, todo bien, deja tú le le dijo, “Ey, dame el dinero de la paga.” Y la señora bien, neta hubieran visto su cara, así que pues es lo que hemos vendido hoy. No me importa. Yo voy a comprarme ropa para el video. ¿Qué pedo? No. Y la mamá neta un amor de persona y habla bien bonito de su hijo y aparte también es como una inspiración porque pues a su edad chambeando, echándole ganas.
Le dije un corrido mejor a la mamá. Pues yo es más eso fue lo que le dije ahorita. Oye, mejor un corrido a tu mamá, carnal, acá de Sí, pues aprovech. Pero lo que él quiere con este corrido es ya mandarle a la chingada, coraje y pues sí, demás cerrando ciclos. Cerrando ciclos. Entonces, a ver qué onda. ¿Qué le podemos poner a la rona para que se vea acá? Habamos dicho que vino René hoy.
Ah, carnalito, G. Gust. Oy, sí, es cierto. Y el Kque, ¿qué? Pues creo que tuvo un embotellamento, ¿no, carnal? Pero sí te explicaron más o menos qué hecho. Andamos, eh, pues preséntate, hermano. Pues mucha gente te va a ver también. René Rodríguez. los controles, en nuestro controles del piano, mi compa René. Claro.
Sí, vamos haciendo un arreglito bonito y ya le metimos un precoro. Ah, llegando y aportando. Pues dile al Kque que ya estuvo, ¿no? Ya, que se ponga las A ver, a veré qué pensaste o qué. Fíjate, en el precoro puse a ver si te lato la letra, pero al dar la vuelta por nuestra banqueta, la realidad me dio una bofetada completa.
Ya mi madre cansada, bajo el sol que calcina, vendiendo tamales en aquellos a la vez, ¿eh? Eso me gusta. Miracha, mira en eso de Oye, porque son barras de y llegar a la a mi banqueta, ver a mi mamá vendiendo tamales en la esquina. Esa está muy buena, carnal. En el coro le metemos ahí algo de puede ser de Ajá. Leamos Está bien.
Le aventamos algo de Y me parte un rayo. El alma por está en bustera. Tú gastando mi esfuerzo. Qué pena. Ah, y aquí no más le agarramos al mismo ritmo. Simón. Arre. Pues vamos a darle para adelante. Vamos a vamos n más con este corrido. Pues pues ya que mi compa lo hagan tonto y pues ahora sí que pues que saque adelante a su jefita.
Pues entonces yo creo que está chido, ¿no? Para cantarles. Sí. Está bonito el parque. Entonces, déjenme hablo con ellos para acercarlos aquí y pues le damos con Toño, ¿no? Vamos la rolita. Pon eh ya inviértele, ya inviértele, carnal. Pues eh, carnal, bienvenido. Eh, ahí mucha gente te va a pedir más acá. Gusto. Sí, aquí estamos a la orden.
Pues mi compa aquí que gracias por participar. Vamos a continuar con esta historia, familia. Va bien, va bien la canción. A mí me hubiera encantado que le dedicara la canción a la mamá, pero bueno, vamos a hacerle ahora sí que a mi compa Jorge un bonito corrido para despedirse de su novia. sigan viendimo. Pues bueno, ya estamos listos para que escuchen este bonito corrido de parte de Jorge, su hijo.
Señora, oye, no era necesario comprar todas esas cosas, pero pues me imagino que los paga tu novio, ¿no? Claro, tiene que consentirme. Antes de cantar esta canción, este, ya está lista, ya escribí una bonita un bonito tema, quiero que que sepan que que Jorge las quiere mucho y que Jorge anheló mucho este momento y el día de hoy quiero que por favor volteen hacia atrás.
Ah. Ay, qué sorpresa tan grande, mi cielo. Ay, mi amor. Ay, cómo quería verte. Mi amor, no me extrañaste. No me extrañaste. Mírame qué bonita estoy. Ay, mi niño. Mamá. Ay, ay, ay. Qué ganas tenía de abrazarte, mi corazón. Aquí está su hijo, señora doña Mago. Sí, aquí está su hijo. Sí, es que, ay, no lo puedo creer.
Qué sorpresa. Ni me imaginaba. Mi cielo. Me yo a ti, mamá. Ay, llegaste así de repente, ¿verdad? Extrañas. Pues bueno, Jorge, mira, yo sé que esta canción es por un propósito. No más tú y yo y la gente que que está viendo sabe el motivo de esta canción. Y pues, ¿qué les parece si la escuchamos? Sí. Sí. Ah, no llore, doña Amago.
Ay, estoy muy emocionada, me imagino. Pero mire, gracias a Dios ya está aquí. Esperaba. ¿Y tú no te dan ganas así de llorar o? Sí, estoy llorando. Estoy muy emocionada. Okay, muy bien. Jorge, ¿le quieres dar para adelante a esta historia? Échale pariente, perro. Escucha esta canción. Ponle mucha atención.
Pues Rebeca, quiero que le pongas total la atención a esta canción que Jorge te quiere cantar. Bueno, que Jorge te quiere dedicar. Señora doña Mago, qué linda es usted. Jálense, muchachos. Crucé la frontera con el alma empeñada, prometiendo que en casa no les faltaría nada. Doblé mis jornadas, me olvidé del descanso mandando mis dólares remesas con llanto.
Soñaba que al volver la mesa estaría puesta y que mi viejita descansaría de su puesta. Pero al dar la vuelta por nuestra banqueta, la realidad me dio una bofetada completa. Vi a mi madre cansada bajo el sol que calcina, vendiendo tamales en aquella esquina. Sus manos temblaban, su espalda encorbada, mientras tu mujer por ahí bien arreglada y me parque un rayo el alma por esta embustera. Tú gastando mi esfuerzo.
Qué pena te mandaba mi sangre, mi sudor y esperanzas. para que a mi viejita le dieras alegrías. Pero le echas al sol a vender en la esquina mientras tú presumías una vida divina, mala mujer traidora, te faltó corazón, me rolaste la ilusión. Tú no tienes perdón. Te compré los vestidos que ya no se ponían.
Te di las grandezas que ella no conocía. Ella con sus dolencias gritando en la calle y tú con tus joyas cuidando el detalle. Me rompe el orgullo ver sus pies tan gastados por culpa de este hombre que se atrago tus engaños y me parte un rayo el aima por esta embustera. Tuve dando mi esfuerzo. Qué pena te mandaba mi sangre, mi sudor y esperanzas para que a mi viejita le dieras alegrías.
Pero le echaste al sol a vender en la esquina mientras tú presumías una vida divina. Mala mujer traidora. Te falto corazón. Me robaste la ilusión. Tú no tienes perdón. Muchas gracias, hermano. Canto muy bonito. Hombre, muchas gracias a ti, por cantarle, mi jefecita. Cantas, me encantó. No, hombre, muchas gracias.
Pues mire, Jorge hizo todo esto. Yo le dije una canción con usted, pero él quería cerrar este ciclo con esa persona que le falló. Sí. usted sabía lo que lo que estaba pasando. También a veces por amor a los hijos uno así es, uno se calla, pero a veces es mejor hablarles y decirles lo que en realidad está pasando.
Pues Jorge, yo sé que fueron un par de años en los cuales pues tú te mataste en el sol, como dijiste, tus manos callosas y todo y darte cuenta que aquí no tenías nada, pero sabes que tienes algo más valioso que un terreno, que una casa. Tienes a tu mamá. Sí, gracias. Y eso se valora y eso es lo que verdaderamente lo que realmente vale.
Pues tú puedes hacer muchas cosas aquí en México, ¿no? No es necesariamente tienes que irte y alejarte de las personas que amas. No, prometo no abandonar nunca a mi madre. Yo sé que siempre estará para ella. Y yo sé que hay mucha gente que va a ver este video, que está ya viéndonos en Estados Unidos queriendo ver a sus familias aquí en México.
Entonces también pues es bonito el el que hayas venido para acá y que estés de nuevo con tu mamá. Y también, doña Mago, qué ejemplo le da a esa gente de que pues a su edad siga levantándose todas las mañanas a hacer tamales, a preparar el puesto, a preparar esa salsa. con todo mi corazón. Luego con todo mi corazón pensando en él siempre, lo que sea para mi madre, pero pero también que fuerzas, porque hay mucha gente allí afuera joven y que no quiere trabajar y que no.
Y usted un claro ejemplo de que de que hay que echarle ganas a la vida, ¿verdad? Siempre, siempre. Pues bueno, los dejo en este bonito momento. A partir de aquí, Jorge, te pido por favor que que pongas también en prioridad a ti antes que los demás, que siempre el amor de tu primer amor fue ella. Entonces, si vas a meter a alguien más a tu vida, en este caso una pareja, también trata de que pues de que también ame a tu a tu familia.
Sí, va a ser, ¿verdad? No les quitó, no les quito más su tiempo. Este, gracias, gracias por compartirnos tu historia, Jorge. Gracias y qué, qué gusto y qué honor conocerla, señora. Dios me la bendiga. Ay, que Dios te bendiga a ti también, ¿no? Hombre, muchas gracias. Eres maravilloso. Igualmente los dejo.
Váyanse a comerse unos tamalitos. Sí, vamos unos tamales. Ni los has probado hace mucho. Vamos. V más. Pues yo le compré dos docenas. ¿Comemos tamalitos o qué? Ah, pues nos invitan. Va, vamos, vamos. Pásenle, pásenle. Pues bueno, familia, ¿qué les pareció esta historia? Ahora sí que los tamalitos de doña Mago supieron la justicia.
Qué bueno que que Jorge se dio cuenta a tiempo. Imagínense hubiera perdido más años allá y sabiendo que pues de que no estaba haciendo nada aquí en México. Espero que llegue la mujer indicada para Jorge porque se ve que es un buen corazón y que lo que más quiere él es sacar adelante a su familia. Familia, si tú también tienes una historia y te gustaría que la dramaticemos, compártenosla que nos encantaría hacer una canción.
Solamente suscríbete, regálanos tu comentario y activa la campanita. Ojo, nosotros vemos todos sus comentarios. De hecho, miren, aquí está @atiliávez dice, “César, no me pierdo tus programas. Saludos desde Los Ángeles, California.” Ahí quedó tu saludo y para todos ustedes también que están ahora sí que en el gabacho, eh, les quiero mandar un saludo y que espero verlos prontos por acá en México para invitarlos unos ricos tamalitos de doña Mago.
Familia, esto es Tocando el Corazón con su servidor César Quesada y los invito a que le echen un ojo a este video que es una de las canciones más románticas que he hecho. Muchísimas gracias, se despide. Abrazos y besos. Dios me los bendiga.