Cuando el régimen cubano adorna con explicaciones, gráficos y y mucha palabrería, en lugar de apelar al al al viejo recurso de la lástima y y del desmentido, es porque algo muy gordo se está cocinando y en ese momento no les queda más remedio que tratar de darle un poco de agua al domino. Eso eso es exactamente lo que acaba de ocurrir con el artículo que publicó Cuba Debate el pasado 28 de abril sobre el medio digital Axios. Hm.
El mismo medio digital que ha estado filtrando todos los detalles de de las conversaciones secretas entre entre Washington y La Habana. han activado toda la maquinaria de propaganda para contar con pelos y señales todo lo que ha publicado Axios en estas últimas semanas, pero lo único que no hicieron fue desmentir y en mi pueblo a eso se le dice que el que cae otorgado.
En los próximos minutos vamos a a desgranar esta esta confesión así sin querer, queriendo y y vamos a ver por qué la sacaron justo ahora y para qué lo están haciendo. Soy Aline y aquí seguimos contando historias e histerias en desarrollo. Lo primero que hay que entender es que Cuba Debate no se sentó a leer los artículos de Axios.
Cuba Debate los espió. Y cuando digo espiar, lo digo con todas las letras, porque eso es lo que se hace cuando un equipo eh se mete con herramientas profesionales de de escucha digital a a a rastrear quién amplificó cada artículo, en qué red, con qué impacto, en qué idioma y en qué país aterrizó la conversación. Eso no lo hace un editor de Cubadebate con un blog de notas, eso lo hace un equipo con con licencia de estas de software de monitoreo profesional, con metodología y, por supuesto, con muchísimo presupuesto. Y cuando un país

como Cuba, afixiado económicamente, gasta dinero en herramientas de de inteligencia mediática para vigilar lo que se publica sobre ellos, es porque saben que su supervivencia no se gana con discursos interminables, ya eso se acabó, sino que se gana con relatos y narrativas, al menos se intenta ganar. Porque lo que Axio Axios les está reescribiendo la visión sobre Cuba y ahí pasan del relato del país heroico bloqueado por por el imperio al relato del estado fallido en colapso al que Washington le está tutelando eh eh una
transición. Y eso no se combate con un editorial en el Granma. Eso, eso. La única forma que tienen de combatirlo es montando una operación del mismo tamaño que la del adversario. H Pero ojo que aquí la cosa no termina en el monitoreo. Cubadate también dejó por escrito el nombre y apellido del periodista que los está haciendo sangrar, al menos el del principal periodista.
Mark Caputo aparece tres veces en este dossier como autor de los artículos más demoledores. La conversación secreta entre Marco Rubio y el Cangrejo en febrero, los detalles del del incidente marítimo de Villacara y el bombazo del 17 de abril sobre las negociaciones en La Habana. Tres impactos directos al corazón del régimen, todos con la misma firma.
Y al señalarlo con con nombre y apellido en una publicación oficial, el régimen le manda un mensaje muy claro al periodista y a quien le está filtrando la información. Hm. Lo que le están diciendo es, “Te tenemos identificado, sabemos cuándo publicas, sabemos con qué fuente y estamos llevando un expediente.
” Y a decir verdad, aunque eso no sirve de mucho, de momento, están mandando el mensaje de que ellos no están de brazos cruzados. Y ahora viene la parte que nos deja a todos eh con la típica reacción esta de y esta gente de qué va, porque los medios de comunicación cubanos viven desmintiendo todas las noticias sobre Cuba que no sean de su interés.
Y en esta publicación de Cuba Debate, no solo no lo negaron, eh, sino que reprodujeron textualmente datos de los artículos y y lo mejor sin tachar ni una coma. Y esto a decir verdad, esto es para flipar en colores porque reproducen, por ejemplo, la frase de Trump diciendo que Cuba parece que está a punto de caerse.
reproducen la advertencia de de Rubio, la advertencia, las advertencias públicas que ha hecho Marco Rubio, reproducen detalles de negociaciones que ellos mismos llevaban semanas escondiendo bajo siete llaves. Y aquí cae la pregunta de por qué le están haciendo publicidad gratis a Axios. Pero antes de responder esa pregunta, vamos a verlo dentro de unos minutos.
de responder esa pregunta que define todo, todo lo que está pasando ahora mismo. Hay que preguntarse por qué y para qué le están mandando este recadito a Marcos Rubio, que es al final de todo el destinatario de este mensaje. Aquí lo más importante no es lo que dice el dossier, es a quién se lo están diciendo.
Y fíjense en este detalle que de tan obvio se pasa por alto. Caputo publicó su último bombazo el 17 de abril y Cuba Debate sacó este análisis el día 28, o sea, 11 días después redactando una respuesta. Eso no es velocidad de prensa, eso es un texto que pasó por muchas manos antes de publicarse calibrando palabra por palabra para que dijera exactamente lo que la cúpula quería transmitir y ni una coma de más.
Y cuando cuando un régimen invierte 11 días en redactar un texto de este tipo, porque ese es que ese texto tiene un lector específico al que al que le quiere hablar con mucha precisión. Y ese lector, amigos míos, no es un cubano de Capagwei ni de las tunas. Ese lector es Marco Rubio.
Y a Rubio le están mandando un mensaje que tiene tres capas a la vez. Y entender las tres juntas es lo que cambia todo el panorama. La primera capa es un intento, ojo que digo, un intento de de devaluarle la mano de PER a Washington en la mesa de negociación. Cuba Debate destapa públicamente los tres marcos narrativos que el Departamento de Estado está empujando, el colapso interno, la amenaza de seguridad nacional y la transición administrada.
le pone nombre, le pone palabras, le pone gráficos. Hm. Y al hacer esto público, lo que está intentando es quitarle fuerza al guion de los gringos. Si todo el mundo sabe cuál es la jugada, la jugada deja de ser inevitable. Pero ojo que aquí el régimen no puede cantar victoria porque Laana está intentando jugar una mano y la la mano que tiene es muy débil contra Washington, ¿no? Lo único que están haciendo es complicarle un poco el trabajo al adversario y ganar tiempo.
Hm. y ganar tiempo cuando se tiene el agua al cuello. Ya eso es un logro. La segunda capa, esta es la más cínica y la más reveladora del estilo de mafia con el que opera el clan Castro. Este este dosieraje hacia adentro, hacia el aparato represivo y hacia las figuras políticas del partido que están que están viendo cómo se mueven las negociaciones por debajo de la mesa y el mensaje hacia adentro es uno solo.
Tranquilos, estamos negociando, pero estamos negociando para el beneficio de todos ustedes y de nosotros. Así que no se preocupen que aquí nadie se va a quedar sin su pedacito de pastel. Esa esa es la mentira que la cúpula necesita repetir hoy para que mañana cuando llegue el momento del desmontaje real nadie se haya movido antes de tiempo.
Read More
Porque cuando llegue el día del reparto verdadero, los Castros y sus generales quieren sentarse a la mesa con Washington firmar lo que tengan que firmar para salvar sus cuentas de banco, su sus propiedades y por supuesto sus pellejos. y los demás se van a quedar así mirando la película como espectadores y se acabó. Pero hoy todavía no es ese día.
Hoy ellos necesitan que que el aparato represivo siga obedeciendo, que los cuadros del partido sigan en sus puestos, que nadie se ponga nervioso y empiece a buscar su propia salida. Y para eso sirve este dosier. Es la es este dos es la promesa de tranquilidad que se le hace al rebaño antes de enviarlo al matadero. Y aquí cae ya la tercera capa que es la jugada diplomática más fina de todo este asunto, porque al destapar el guion completo del Departamento de Estado, La Habana le está mandando un mensaje a Washington que se traduce eh más o menos
así. Nosotros sabemos cuáles son tus condiciones y al final las vamos a aceptar, por supuesto, pero necesitamos que ustedes sedan en algunas cosas más, porque nosotros vamos a seguir metiendo presión porque queremos sacar algo más. Hm. O sea, no están rechazando la rendición, más bien la están encareciendo.
Están negociando públicamente las condiciones de su propia salida hacia lo que sea que vaya a ocurrir en la isla. Y eso, amigos míos, es es de un nivel de cinismo que solo se aprende con 67 años de práctica en el poder. Y aquí es donde la película se se pone todavía más interesante, porque para llegar a un acuerdo de transición administrada hace falta una pieza concreta, hace falta un rostro, un cubano o cubana, un nombre que pueda sentarse en la silla y firmar el nuevo capítulo de Cuba.
Y el régimen, que es un viejo zorro, ya entendió que esa pieza no la puede elegir Washington D así, de manera espontánea. Esa pieza la tienen que elegir ellos. Aquí no se están casando filtraciones, aquí se está casando candidatos. Y para entender por qué este dossier es también una operación de control sucesorio, hay que mirar cómo funciona una negociación de de transición desde el lado de Washington.
Estados Unidos no negocia con un país, negocia con un interlocutor. Y si Washington identifica espontáneamente a esa persona, le da legitimidad externa antes de que tenga legitimidad interna. Eso convierte al elegido en un electrón libre fuera del control del clan. O sea, exactamente lo que la cúpula no puede permitirse.
Por eso, por eso el clan necesita adelantarse, necesita eh ofrecerle a Washington un candidato preaprobado por ellos, alguien que llegue a a la mesa con la firma del régimen ya estampada en la frente. Y aquí es donde se entiende por qué Cuba debate gasta tiempo y recursos en monitorear las filtraciones de Axios. No es solo para defenderse, o sea, es también para para vigilar a quién le están echando el ojo desde el norte.
Eso es lo que se está negociando en este forcejeo que hay en este momento. Forcejeo que está incluyendo incluso amenaza militar, algo que no es descartable en lo absoluto si Washington concluye que las propuestas del régimen no son aceptables y que no hay forma de llegar a un acuerdo. Por tanto, no nos asustemos.
Si en alguno de estos los próximos días, semanas, meses, no sé, nos despertamos con la noticia de que pasaron de las palabras a la acción. Ya eso lo han hecho en dos ocasiones anteriores este año. Aunque yo personalmente albergo la esperanza de que la las presiones funcionen y no haya necesidad de pasar al siguiente nivel, pero bueno, eso ya no depende de ninguno de nosotros, eso depende de la tosez del régimen cubano.
Pero de momento se puede hablar del candidato que debe estar buscando la Casa Blanca. La primera condición ya la sabemos todos, pero es vital, es vital eh volver a traerla a la mesa. El elegido no debe llevar el apellido Castro, al menos no llevarlo directamente, porque si Washington tiene que vender al mundo una transición, no puede sentarse a firmar con alguien que se llame Castro de primer apellido, de primero o de segundo apellido, porque ahí, a ver, ahí la transición se vería como una continuidad dinástica y eso la opinión pública no lo va a comprar ni lo
va a aguantar. La segunda condición es que se busca un administrador, no un político. Esta transición en principio va a ser económica, por tanto, necesitan a alguien mejor que el actual designado, que no vale ni para sacar a los perros meos. Y la tercera condición es que tiene que estar limpio en sus vínculos ideológicos con el régimen, sin escándalos de corrupción y, por supuesto, sin sangre en las manos. Hm.
Y aquí aquí está la jugada la jugada astuta del clan Castro, porque aunque el Delsy elegido por La Habana tendrá que acatar, por supuesto, las órdenes de Washington al menos durante los primeros años, la apuesta del régimen es a más largo plazo. Si logran colocar a alguien de su confianza, ese alguien podrá con el tiempo intentar reconducir el rumbo hacia donde la cúpula quiera, o sea, para para el momento que eso ocurra y cómo haya mutado la cúpula.
Eh, eso no es garantía, eso es eso es solo una probabilidad. Pero a ver, entre perder el control absoluto y conservar una posibilidad, por supuesto, la cúpula se queda con la posibilidad. Y en este espacio que queda vacío, es donde los cubanos eh pueden retomar el el retomar o tomar porque no lo no lo no lo tenían eh el control político y económico de la isla.
Pero, pero, pero de eso no voy a hablar hoy porque le voy a dedicar de hecho un programa entero para analizar cómo se puede desmontar la Cuba estroica, porque es que siempre hay una posibilidad, h Pero mientras eso se cocina en el patio, el régimen va dejando algunas piezas en la superficie para distraer y para medir las eh reacciones. El cangrejo apareciendo en Axios desde febrero.
Y y aquí ojo al detalle, eh, el cangrejo no es el negociador, ni es el que tiene ni tendrá el poder en Cuba. Él es el mensajero, el correo entre Raúl Castro y Marcos Rubio, nada más. Tenemos también a Cosío saliendo varias veces durante el mes de marzo y abril para desmentir lo que estaba pasando. Sandro Castro hablando en contra del comunismo en CNN, filtraciones al New York Times sobre el supuesto teatro para destituir a Diaz Canel. Hm.
Todas esas piezas han demostrado a día de hoy ser humo. Son distracciones calculadas mientras el proceso eh de selección del sucesor se hace a puertas cerradas y en un hermético silencio. Pero al montar toda esta operación de control, de sucesión, el régimen cometió un error de cálculo, vamos a llamarlo así, un error de cálculo que le va a salir caro, un error de cálculo que no se ve a primera vista, pero que se ve perfectamente cuando se mira el dossier completo desde otra dirección.
Un error que a lo mejor es un error totalmente intencional. Este error tiene toda la pinta de ser un error calculado. El régimen no se equivocó al amplificar el contenido de Axios entre los cubanos. Lo amplificó porque le sirve y le sirve para dos cosas distintas a la vez. La primera es la más sofisticada de todas. El régimen sabe evidentemente que las próximas semanas o meses va a tener que firmar la capitulación con Washington.
Aquí veremos reformas económicas, liberación de presos políticos, la salida de Diaz Canel, posibles cambios constitucionales y sabe perfectamente que si todo eso cae de golpe y sin avisar, la reacción pudiera ser explosiva. Un segmento del Partido Comunista puede sentirse traicionado y pueden intentar incluso hasta un golpe de estado. Peden.
Ojo, no digo que lo vayan a lograr, pero para evitar incidentes de este tipo, hay que ir hay que ir preparando el terreno, hay que ir soltando dosis controladas de información, de manera que cuando llegue el anuncio oficial ya ya no sea sorpresa. Y este este dossier de de Cuba Debate es, en mi opinión, es esa primera dosis, es una vacuna anticipada, disfrazada de denuncia.
Te dicen, “Miren, miren, miren cómo nos manipulan los gringos, ¿eh?” Pero en el fondo te están informando lo que viene y de paso cuando llegue el acuerdo lo van a tratar de vender como una decisión soberana, no como una rendición. La segunda razón es la que nos toca a todos los cubanos, a los de dentro, los de fuera de la isla, porque cuando un cubano lee este dossier, lo primero que hace es discutir con otro cubano sobre si lo que dice es verdad.
Unos creen que sí, otros gritan que es manipulación, otros dicen que el régimen está fingiendo, otros aseguran que que ya todo está pactado por debajo de la mesa, otros que Washington va a barrer al régimen de la faz de la Tierra. Y mientras todos estamos peleándonos sobre qué creer y qué no creer, nadie se organiza, nadie articula una respuesta más o menos colectiva, nadie aprovecha el momento de debilidad real. Hm.
Y ese ese ha sido el oxígeno del castrismo desde hace casi siete décadas, la división de los cubanos. Y este es un y este dosier es es un combustible perfecto para alimentar esa división porque le da munición a todos los bandos y al mismo tiempo. Y a ver, aquí me toca decirlo, por supuesto, y lo voy a decir con todas las letras, aunque duelan, ¿eh? cada hora que que qué pasa con los cubanos enfrentados sobre la interpretación de este dossier o o sobre lo que sea, es una hora más de aire para el régimen gastrocomunista.

Cada discusión sin sentido en redes sociales sobre si Axios dice la verdad o si miente es energía que se desvía de lo único que de verdad importa, que es cómo nos preparamos los cubanos para lo que viene, para el día después, cómo le damos la vuelta a la perestroica e intentamos llevar una democracia, aunque sea imperfecta, a la isla.
El día que dejemos de pelearnos sobre qué creer y empecemos a hablar sobre qué hacer, ese día se les acaba la fiesta. Pero hasta entonces cada video, cada artículo, cada análisis que circule sin sin ese espíritu, sin esa conciencia, le sigue dando combustible al al motor que nos tiene secuestrado desde hace 67 años.
Por eso el régimen confesó sin querer queriendo, pero también confesó porque le convenía confesar y y entender eso es la diferencia entre seguir siendo espectadores de nuestra propia historia o por fin empezar a escribirla nosotros mismos. Gracias por la paciencia de llegar hasta el final de este video, un poco un poco más largo de lo habitual, un poquito, pero valía la pena.
Valía la pena el tema. Gracias por los likes, los hypes, por compartir este contenido, pero sobre todo por dejar un comentario que abra que abra el debate al siguiente nivel. Gracias y nos vemos pronto. Ah.