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El ASQUEROSO Secreto que Walter Mercado se Llevó a la Tumba

Tenía influencia en todos los canales, estaba casado y le doblaba la edad. y lo que le ofreció a Walter aquella noche en el malecón cambió todo. 27 años después, ese mismo hombre estaba sentado en primera fila el día que Walter Mercado fue presentado oficialmente como astrólogo de cadena nacional. Pero antes de llegar a esa noche hay un detalle que casi nadie conoce y que [música] tiene que ver con la madre de Walter.

Porque mientras él daba sus primeros pasos en el teatro, Aurora Salinas estaba escribiendo algo. En el ático de la casa de Ponce, Aurora guardaba un baúl de madera. Adentro había cartas cientos, páginas y páginas escritas a mano en tinta verde dirigidas a Walter, cartas que nunca le entregó en vida. Aurora le escribía a su hijo cada vez que sentía algo extraño, [música] un sueño, un escalofrío durante el rezo, una voz que decía su nombre cuando no había nadie cerca, las guardaba todas en el baúl.

Walter no supo de la existencia de esas cartas hasta el día en que su madre murió. [música] Y cuando las leyó, según contaron sus sobrinas, lloró durante 6 horas sin parar. Una de esas cartas, la última, escrita pocos días antes de la muerte de Aurora, contenía una sola frase. Era una orden. Era también una promesa que Walter tenía que cumplir desde el día en que ella muriera.

Y esa frase escrita con mano temblorosa por una mujer de 94 años es la que Walter Mercado cumplió hasta su último aliento. Vamos a volver a esa carta. Porque lo que decía [música] cambió la vida de Walter de una manera que solo se entiende al final. Aquí es donde todo cambia. Mientras tanto, Walter seguía construyendo su personaje.

Después de aquella conversación en el malecón, su vida tomó un giro brusco. Empezó a aparecer en castings. Lo llamaron para una pequeña telenovela puertorriqueña. Hizo dejar dinero. Apareció en pantalla durante 3 minutos. Pero esos 3 minutos fueron suficientes para que un productor de Telemundo Puerto Rico llamado [música] Tommy Muñiz se fijara en él.

Muñiz lo llamó a su despacho. Le ofreció un contrato fijo como actor de reparto. Walter aceptó. Tenía 23 años. Era 1955. Durante los siguientes 14 años hizo de todo en la televisión. puertorriqueña hizo de galán en novelas de tarde y de villano en las de noche. Un episodio aquí, otro allá. Cobraba poco. Vivía en un apartamento minúsculo en Santurce con su madre que se mudó con él tras la muerte de José María en 1962.

El padre murió de un infarto. Walter no lloró en el funeral, Aurora tampoco, pero esos 14 años no estaban llevando a Walteran a ninguna parte. Tenía 37 años. Era un actor mediocre. Cobraba sueldos de mediocre y empezaba a sentir que aquella promesa de su madre sobre el milagro y el destino especial se estaba apagando hasta que llegó el lunes 9 de febrero de 1969.

Esa tarde en los estudios de Guapa TV en Aorrey, el invitado del programa Buenos días Falto era un astrólogo conocido de San Juan llamado Mario Vega. Estaba enfermo. El productor entró en pánico. Faltaban 20 minutos para entrar al aire. Pasó por el camerino donde Walter estaba grabando una novela.

Walter llevaba puesto un disfraz de príncipe con capa morada. El productor lo miró. le dijo sin pensarlo dos veces. Walter, sal al aire en 15 minutos, lee horóscopos, improvisa, [música] inventa lo que quieras, solo no te calles. Walter no era astrólogo, nunca había leído una sola carta astral en su vida. Pero algo dentro de él, la regla del milagro que su madre le había sembrado a los 8 años, le dijo que aceptara.

Salió al aire y miró a la cámara. empezó a hablar como si llevara 40 años haciéndolo. Aries, esta semana el universo te pide silencio. No hables más de lo necesario porque alguien te está escuchando con malas intenciones. Tauro, hay una carta que no te han entregado. Va a llegar antes del viernes. No la abras solo.

Géminis, algo que perdiste hace tres meses está más cerca de lo que crees. El conmutador de Guapa TV. colapsó 500 llamadas en la primera hora 3,000. En los primeros 3 días la gente pedía que volviera, que diera más horóscopos, [música] que les dijera qué iba a pasar con sus matrimonios fracasados y con sus muertos.

Pero lo que ningún ejecutivo de [música] Guapa TV sabía aquel lunes era que Walter Mercado, ese actor de 37 años vestido de príncipe morado, [música] ya tenía un secreto guardado y que ese secreto iba a crecer al mismo ritmo que su fama. Walter firmó su primer contrato como astrólogo de televisión seis semanas después de aquel lunes. Guapa Teb [música] le ofreció un segmento diario de 5 minutos.

Pagaban poco. A Walter no le importó. Aurora, que tenía ya 74 años, le dijo una frase que él nunca olvidó. Hijo, esto era, esto es lo que el pájaro [música] vino a decirnos. Y entonces empezó la construcción del personaje. Aurora cosió la primera capa con sus propias [música] manos.

Era de terciopelo rojo con bordes de hilo dorado y pesaba 2 kg. Walter la usó en [música] su primera aparición fija como astrólogo de cadena el 12 de marzo de 1969 a las 4:30 de la tarde. El segmento se [música] llamó Walter y las estrellas. Después vino la segunda capa y la tercera una cada [música] mes, cada una más elaborada.

Aurora las cosía y Walter las elegía. Y cuando Aurora ya no tenía fuerzas, contrataron a una modista de Madrid llamada Carmen del Carril, que cosió las 72 capas siguientes durante 12 años sin parar. Para 1985, Walter tenía 96 capas que pesaban entre 3 y 15 kg. [música] Cada una estaban hechas con telas importadas de Europa y algunas costaban más que un coche.

La más cara que se llegó a documentar, una capa azul con dragones bordados a mano que usó para [música] el especial de año nuevo de 1987. Costó $42,000. Pero hay una capa, una en particular que Walter nunca usó en televisión. La guardaba en un baúl bajo llave en el segundo piso de su mansión. Era negra de tercio pelo liso, sin bordados ni pedrería.

Pesaba apenas un kil [música] y nadie, excepto él, sabía para que la había mandado a hacer. Vamos a volver a esa capa negra, porque cuando se sepa para qué era, vas a entender muchas cosas que ahora mismo no encajan. En 1970, Telemundo [música] compró el programa Walter y las Estrellas para distribuirlo en toda Latinoamérica. La audiencia explotó México lo recibió en 1972 y 2 años después ya se veía en Colombia, Venezuela, Argentina y Chile.

Para 1975, Walter Mercado tenía un público combinado estimado de 40 millones de personas diarias. Pero ese mismo año pasó algo que casi nadie sabe, algo que Walter nunca contó en televisión y que solo apareció casi 30 años después en una entrevista privada con la periodista puertorriqueña Carmen Jobet. En septiembre de 1975, Walter contrató a un asistente personal.

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