afirmó que negoció con él un cupo de 2,000 millones de pesos a cambio de una comisión del 7%. Es decir, unos 140 millones de pesos. El tema lo tuvimos que haber conversado en el Congreso. Sé que el dinero se lo entregué en Barranquilla, en la puerta del aeropuerto Ernesto Cortizó. Me acuerdo que él llegó de un viaje y ni se bajó del carro.
Yo me subí al carro de él y ahí le entregué lo que habíamos pactado. Luego de la entrega, ¿qué pasó? ¿Qué se hizo? No, cada quien cogió para su casa. Es un tema que ha generado una polémica tremenda. Otro salpicado por estas confesiones fue el excongresista conservador Orlando Alfonso Clavijo, quien durante el gobierno de Iván Duque fue superintendente de vigilancia y que hoy está en plena campaña para regresar al Parlamento.
Hoy Orlando Clavijo con el partido Centro Democrático. Precisamente sobre él, Herrera relató que también le compró un cupo de 6,000 millones de pesos a cambio del 10%. unos 600 millones de pesos. y él me comentó que tenía un presupuesto asignado de un monto bastante interesante, que eran 6,000 7000 millones de pesos y que estaba disponible con Orlando.
Se habló del monto y después fue el tema del desembolso. De acuerdo con su relato, se pagó la mitad de esa coima al principio y el resto cuando los proyectos fueron viabilizados. Parte de ese dinero se le entregó a terceras personas que supuestamente había designado el hoy candidato y lo demás en efectivo, al propio clavijo en las instalaciones del Capitolio nacional.
Herrera confesó que solía pagar muchas de estas vueltas en efectivo y que hacía esos pagos solo sin escoltas para no dejar rastro. Yo cuando me hacía un compromiso lo cumplía. Si me pedían el dinero en efectivo, pues lo trasladaba de Barranquilla a Bogotá y así lo entregaba. Cuando acepté y me allané al concierto para delinquir, yo veía que era un concierto para delinquir.
Solo que uno debe tener siempre aliados para delinquir. Y hoy tenemos aquí parte de ellos. Por cuenta de estas revelaciones, la Corte Suprema de Justicia abrió varios frentes de investigación y citó a declarar a varios exparlamentarios de las comisiones económicas del Congreso para establecer si tenían más información sobre prácticas corruptas con cupos indicativos.
Todos negaron cualquier irregularidad y algunos apenas tímidamente expresaron que sí habían escuchado versiones de oídas sobre el tema. Si te parece importante que se destape esta corrupción congresional, dale like y comparte, porque esto apenas está empezando. En cambio, quien sí explicó con lujo de detalles cómo ha venido operando el cáncer de los cupos indicativos para comprar al Congreso, fue el exvicepresidente Germán Vargas Yeras.
Durante muchísimos años, los llamados cupos indicativos han sido utilizados por los diferentes gobiernos. le diría que básicamente para comprar apoyos políticos en el Congreso. Ante semejante revelación, la Corte le pidió a Vargas Yeras que explicara el mecanismo de corrupción para comprar favores en el parlamento.
A un parlamentario le asignan un determinado monto de dinero. parlamentario señala a qué entidad del nivel territorial mediante un contrato interadministrativo le va a ser trasladada la suma. Y la práctica nefasta en este país es que siempre son designados a alcaldías de copartidarios o de personas afines, quienes terminan licitando las obras con pliegos únicos y con determinados proponentes.
Esa es una práctica muy deplorable que se ha usado en muchos gobiernos y que, me temo, aún continúa. El alto exfuncionario y jefe natural del partido Cambio Radical, añadió en relación con los cupos indicativos. Era la forma en que en las comisiones económicas se lograba el mayor respaldo para el trámite de las reformas tributarias, para la aprobación de los presupuestos generales de la nación.
Y eso, me temo, funcionó así en las comisiones terceras y cuartas del Congreso. No podría generalizar, magistrado, el afirmar que todo ha sido así, porque no desconozco que hay parlamentarios que velan por el bienestar de sus regiones, pero es evidente que en muchos otros casos eso ha ocurrido.
Ha habido dependencias que tradicionalmente han sido utilizadas a ese efecto, como por ejemplo el DNP, como por ejemplo Invías, lo fue en su momento Colportes y luego el Ministerio del Deporte lo fue Fonade, entre muchas otras. Vargas Yleras incluso le pidió a la Corte que abriera un macroproceso para ponerle freno a esta forma de corrupción que hoy parece ley en el Congreso.
Pero yo espero, doctor magistrado, que esto que es usual que se comente le permita a la corte finalmente algún día abrir un macroproceso y develar todo lo que ha nacido esta nefasta modalidad que algunos llaman de gobernabilidad. Porque la práctica es la que yo les señalo. Presupuestos globales, asignación a parlamentarios, contratos interadministrativos y luego licitaciones amañadas. Ahí está.
El mismo Vargas Yeras le da la razón al presidente. Esto no es gobernabilidad, sino que estos bandidos se acostumbraron a extorsionar de manera descarada y directa a los gobiernos, señores. A veces vendiendo los cupos, otras veces no. Depende de la estructura criminal a la que usted se enfrente. Algunas estructuras criminales están integradas verticalmente para bajar el dinero, para licitar y para ejecutar.
Otras son menos sofisticadas y es ahí donde en algunas oportunidades se ha presentado la venta de los cupos. Aunque el exvicepresidente no manifestó nada puntual sobre el expresentante y actual candidato a la Cámara, Orlando, Alfonso Clavijo, tras analizar las pruebas en el expediente, la Corte Suprema lo llamó a juicio por el presunto delito de cohecho propio.
Asimismo, el Alto tribunal está a punto de definir si también acusa al exparlamentario Eduardo Díaz Granados Sabadía por estos hechos. Mi nombre es Eduardo Díaz Granados Sabadía. Ambos, sin embargo, se sostienen en su inocencia. Tras atender una llamada telefónica de esta unidad investigativa, Eduardo Díaz Granados señaló que por respeto a la justicia no se pronunciaría en medios, pero afirmó con vehemencia que lo que manifiesta Roberto Herrera es completamente falso y que así lo va a demostrar, porque la política es el medio en que la comunidad
se expresa y el político es el puente con el Estado. En cuanto a Orlando Alfonso Clavijo, a pesar de los múltiples mensajes que se le dejaron, no contestó, pero en su indagatoria ante la Corte resumió su defensa en negar las acusaciones de Herrera, tildarlo de mentiroso y asegurar que su delator busca beneficios procesales arrastrando al fango a inocentes.
Él muy alegremente da a entender que en el Congreso existe un mercado de compra y venta, lo que da a entender en sus falsas declaraciones. Por eso yo solicito que se convoquen. Ahí vemos al típico uribista, típico miembro del Centro Democrático. Vengan aquí los congresistas de Senado y Cámara, informen si eso es cierto o no, si a ellos les dieron cupos indicativos o no les dieron.
¿Cómo es todo ese manejo que el señor Roberto José Herrera habla? Porque él por salvarse quiere condenar. Quiere que se conden a un inocente para él salvarse como condenado. Y yo lo que les manifiesto, señores magistrados, es que uno no puede vender lo que no tiene más allá de lo que logre probar la justicia.
Lo cierto es que el tema de los cupos indicativos parece un expediente que se repite en distintos gobiernos, consultado por esta radiografía de pactos criminales entre miembros del Congreso y los diferentes gobiernos. Andrés Hernández, director ejecutivo de transparencia por Colombia, manifestó lo siguiente: “Los cupos indicativos se han usado en múltiples escándalos de corrupción como una moneda de negociación política entre el gobierno y el Congreso, que se materializa en transacciones ocultas que direccionan recursos públicos de manera
irregular hacia maquinarias de corrupción y en distintos casos incluso hacia la financiación de campañas. Esta dinámica ha llegado a evidenciarse en distintas entidades públicas que los gobiernos han puesto a disposición de congresistas para asegurar favores. Recientemente estas transacciones se han visto en los escándalos de la unidad de gestión del riesgo de desastres y de envías o en la red de corrupción de las marionetas que lideró el ex senador Mario Castaño.
sobre las confesiones de Roberto José Herrera. Quizá valga la pena cerrar este informe con el brutal retrato que hizo de su paso por el Parlamento. Aquí no se hacen grandes amigos en el Congreso. Yo creo que el que manifieste que es hermano del otro, eso es falso, porque los políticos no tenemos corazón para ser amigos.
Se hicieron temas puntuales de negocio. En tiempos electorales siempre se pone la lupa en el Congreso, pero la práctica de los cupos indicativos es de doble vía, del que ofrece, es decir, los gobiernos y de los que reciben. Esto es los parlamentarios. Aquí termina el reportaje de Caracol. Entrre tanto, mientras la justicia avanza, la campaña electoral de Orlando Clavijo continúa.
Grave, grave, grave lo que estamos viendo. Gravísimo. ¿Cómo la ven ustedes? Es un nido de ratas, señores. Un nido de ratas. Y ahora que tenemos toda esta información, déjenme explicarles por qué esto es tan importante y por qué el presidente Petro tenía razón desde el principio. Cuando Gustavo Petro llegó a la presidencia, muchos de nosotros nos preguntábamos por qué había tanta resistencia en el Congreso a las reformas sociales.
¿Por qué congresistas que habían prometido trabajar por el pueblo de repente se oponían a reformas que beneficiaban a la gente más humilde? Ahora entendemos todo. No era ideología, no eran diferencias técnicas, no era patriotismo, era negocio sucio, eran estructuras criminales que durante décadas se acostumbraron a extorsionar a los gobiernos a cambio de votos favorables.
Estos congresistas no estaban defendiendo principios, estaban defendiendo su modus operandi criminal, estaban defendiendo su derecho a seguir robándose la plata del Estado. Por eso, cuando Petro llegó con un proyecto diferente, cuando se negó a seguir alimentando estas mafias congresionales, ellos salieron como leones heridos a atacar cada reforma, cada propuesta, cada iniciativa del gobierno.
Y la trampa era perfecta porque como eran congresistas, como tenían poder mediático, como contaban con el apoyo de medios corruptos, podían presentarse como defensores de la democracia. como opositores legítimos, cuando en realidad eran criminales defendiendo su territorio. Roberto José Herrera lo confesó sin pelos en la lengua.
Eso se lo daban a casi todos los parlamentarios. Unos los vendían, otros se los llevaban a sus pueblos. ¿Se imaginan el nivel de corrupción? Estamos hablando de miles de millones de pesos repartidos como si fueran dulces en una piñata. el presupuesto nacional convertido en botín de guerra para financiar mafias políticas.
Y lo más grave es que este sistema no era secreto. Todo el mundo en el Congreso lo sabía. Todo el mundo en el gobierno lo sabía. Era la forma normal de hacer política en Colombia. Germán Vargas Yeras lo confirma. Durante muchísimos años, los llamados cupos indicativos han sido utilizados por los diferentes gobiernos, básicamente para comprar apoyos políticos en el Congreso.
Comprar apoyos políticos, escucharon eso, no era convencer con argumentos, no era negociar con propuestas, era comprar votos con plata del Estado. Por eso las campañas políticas en Colombia llegaron a costar 10,000, 15000, 20,000 millones de pesos porque no estaban invirtiendo, estaban haciendo una inversión segura.
Sabían que al llegar al Congreso iban a recuperar esa plata y mucha más. Era un círculo vicioso perfecto. Invertían en campañas millonarias, llegaban al Congreso, recibían cupos indicativos. se quedaban con parte de la plata y financiaban las siguientes campañas: un negocio redondo, pero con plata del pueblo.
Por eso estos políticos podían permitirse pagarle 700,000 pesos a muchachos para hacer campaña. Por eso podían contratar ejércitos de trolles en redes sociales. Por eso podían comprar influencers, periodistas, opinólogos, porque no era gasto, era inversión garantizada. Y mientras tanto, los hospitales sin recursos, las escuelas sin presupuesto, las carreteras sin mantenimiento, los programas sociales desfinanciados, porque la plata que debería llegar a la gente se quedaba en los bolsillos de estos bandidos.
Ahora entiendo por qué congresistas como Paloma Valencia se oponen tanto al cadastro multipropósito, porque un catastro real revelaría quiénes son los verdaderos dueños de las tierras que se compraron con plata robada del Estado. Ahora entiendo por qué se oponen tanto a la reforma tributaria. Porque una reforma tributaria justa obligaría a estas mafias a pagar impuestos por sus fortunas malavidas.
Ahora entiendo por qué se oponen tanto a la reforma pensional. Porque el sistema actual les permite manejar fondos billonarios con los cuales pueden seguir financiando sus estructuras criminales. Y ahora entiendo por qué atacaron tanto la reforma de salud. Porque el negocio de las EPS, de las clínicas privadas, de los intermediarios, es parte de la misma red de corrupción que alimentan desde el Congreso.
Roberto José Herrera lo explicó con una sinceridad brutal. Los políticos no tenemos corazón para ser amigos. Se hicieron temas puntuales de negocio. Escucharon eso? Temas puntuales de negocio. Ni siquiera fingían que era por Colombia. que era por el pueblo, que era por la democracia, era negocio puro y duro. Y el sistema estaba tan aceitado, tan perfeccionado, que hasta tenían sus entidades favoritas para robar.
Vargas Yeras los menciona, ha habido dependencias que tradicionalmente han sido utilizadas a ese efecto, como por ejemplo el DNP, como por ejemplo Invías. Lo fue en su momento Col Deportes y luego el Ministerio del Deporte. Lo fue Fonade, cada entidad con su especialidad en corrupción, invías para obras de infraestructura truchas, colepportes para escenarios deportivos fantasma, FONADE para proyectos de desarrollo inexistentes.
Y mientras estas mafias se repartían el presupuesto nacional, los medios de comunicación cómplices construían la narrativa de que todo esto era gobernabilidad. ¿Se acuerdan de esa palabra? Durante años nos vendieron que la corrupción era gobernabilidad, que robar era hacer política, que extorsionar al Estado era negociación democrática.
Pero Vargas Yeras lo deja claro, esa nefasta modalidad que algunos llaman de gobernabilidad, nefasta. Así la califica alguien que participó en el sistema durante décadas. Por eso, cuando Petro se negó a seguir el juego, cuando decidió que el presupuesto nacional era para el pueblo, no para mafias congresionales, estos bandidos salieron como lobos hambrientos a atacarlo.
No era que las reformas fueran malas, es que las reformas acababan con su negocio. No era que fueran patriotas defendiendo la patria. Eran criminales defendiendo su modus operandi. Y aquí viene lo más grave de todo. Estos mismos congresistas corruptos, los mismos que durante años se robaron miles de millones del presupuesto nacional, hoy tienen la desfachatez de presentarse como víctimas de persecución política.
Orlando Clavijo, señalado de recibir 600 millones de pesos en coimas, hoy se hace la víctima y manifiesta él, por salvarse quiere condenar, quiere que se conden a un inocente. Eduardo Díaz Granados, acusado de recibir 140 millones de pesos, se escuda en el tol respeto a la justicia para no dar la cara.
Pero la estrategia es siempre la misma. Victimizarse, hablar de persecución, decir que todo es política. Nunca aceptar responsabilidades, nunca reconocer el daño hecho al país, nunca pedir perdón al pueblo colombiano por décadas de saqueo. Y lo más indignante es que muchos de estos bandidos hoy están haciendo campaña para volver al Congreso.
Como Orlando Clavijo, que después de estar siendo investigado por la Corte Suprema tiene la cara dura de aspirar nuevamente a la Cámara de Representantes. ¿Se imaginan? Un tipo investigado por cohecho por robarse miles de millones del presupuesto nacional pretende que los colombianos le den su voto para que vuelva a robar.
Por eso es tan importante esta investigación de Juan David La Verde. Por eso es tan valioso que estos testimonios salgan a la luz, porque el pueblo colombiano tiene derecho a conocer la verdad, tiene derecho a saber cómo funcionaban realmente las cosas en el Congreso. Andrés Hernández de transparencia por Colombia lo explica perfectamente.
Los cupos indicativos se han usado en múltiples escándalos de corrupción. como una moneda de negociación política entre el gobierno y el Congreso, que se materializa en transacciones ocultas que direccionan recursos públicos de manera irregular hacia maquinarias de corrupción, transacciones ocultas, maquinarias de corrupción, direccionar recursos públicos de manera irregular.
Eso era el Congreso de Colombia durante los gobiernos uribistas de Santos. de Duque, una máquina de lavar dinero público disfrazada de institución democrática, una red criminal protegida por fueros parlamentarios, un mercado de favores políticos financiado con impuestos del pueblo trabajador. Y cuando llegó un presidente que se negó a seguir alimentando esa máquina criminal, cuando llegó alguien dispuesto a que el presupuesto fuera realmente para el pueblo, estos bandidos organizaron la resistencia más feroz que
ha visto la democracia colombiana. bloquearon reformas sociales, sabotearon programas de gobierno, atacaron desde medios cómplices, financiaron protestas, organizaron bodegas digitales, todo para defender su derecho a seguir robando. Pero la verdad siempre sale a la luz y gracias a valientes como Roberto José Herrera que decidió contar todo.
Gracias a investigaciones serias como la de Juan David La Verde, el pueblo colombiano está empezando a entender qué pasaba realmente en el Congreso. Por eso Germán Vargas Yeras explotó, como decimos nosotros, por eso decidió confesar todo ante la Corte Suprema. Porque cuando una estructura criminal se viene abajo, cuando las investigaciones avanzan, cuando los testimonios se acumulan, hasta los capos más poderosos buscan salvarse.
Y Vargas Yeras, que durante décadas fue uno de los arquitectos de este sistema, ahora le pide a la justicia que abra un macrproceso para investigar todo. Pero yo espero, doctor magistrado, que esto que es usual que se comente le permita a la corte finalmente algún día abrir un macroproceso y develar todo lo que ha nacido esta nefasta modalidad.
¿Se dan cuenta de la ironía? El mismo que ayudó a construir el sistema, ahora pide que lo investiguen a fondo, porque cuando una organización criminal se desmorona, hasta sus propios jefes buscan quedar bien con la justicia. Pero lo importante aquí no es Vargas Leras. Lo importante es que su confesión confirma todo lo que Gustavo Petro venía denunciando desde que llegó a la presidencia.
Petro tenía razón cuando decía que en el Congreso había mafias. Petro tenía razón cuando se negaba a darles cupos indicativos. Petro tenía razón cuando decidió que las reformas se tramitarían sin chantajes, sin extorsiones, sin peajes congresionales. Por eso estos bandidos lo atacaron con tanta haza saña.
Por eso organizaron paros camioneros financiados con plata de contratistas corruptos. Por eso compraron influencers para que atacaran al gobierno en redes sociales. Por eso financiaron protestas para generar ingobernabilidad, porque Petro era una amenaza existencial para su modus operandi. Era el fin de décadas de saqueo institucionalizado.
Era el final de la fiesta y ellos no estaban dispuestos a entregar el poder sin pelear. Pero la historia les está dando la razón a quienes apostamos por el cambio. La historia está confirmando que teníamos razón cuando dijimos que había que sacar a estos bandidos del poder. Roberto José Herrera lo resume perfecto.
Cuando acepté y me allané al concierto para delinquir, yo veía que era un concierto para delinquir. Solo que uno debe tener siempre aliados para delinquir. Y hoy tenemos aquí parte de ellos. concierto para delinquir. Así funcionaba el Congreso de Colombia, una gran orquesta criminal donde cada congresista tenía su instrumento, pero todos tocaban la misma melodía, la del saqueo al estado.
Por eso, en las próximas elecciones es tan importante elegir bien. Por eso no podemos permitir que estos bandidos vuelvan al poder. Por eso tenemos que votar por gente limpia, con trayectoria, con principios. Gente como Alejo Vergel, que lleva años luchando por causas justas, que nunca se ha vendido, que representa un proyecto político limpio, gente como Óscar Benavides que viene de movimientos sociales, que conoce las necesidades reales de los colombianos.
No podemos permitir que tipos como Orlando Clavijo, investigado por la Corte Suprema por cohecho, vuelvan al Congreso. No podemos darle el voto a gente que está señalada de robarse miles de millones del presupuesto nacional. Es hora de limpiar el Congreso. Es hora de elegir representantes dignos. Es hora de que el pueblo recupere sus instituciones.
Grave, grave. grave lo que estamos viendo, gravísimo, pero también esperanzador, porque la verdad está saliendo a la luz y los responsables están empezando a pagar. Germán Vargas explotó y reveló todo. Se pone bueno esto, ya están más que jodidos. Los invito a todos a que por favor dejen su like, su comentario y me ayuden a difundir este contenido, porque información como esta debe llegar a todos los colombianos para que sepan quiénes eran realmente los que se oponían a las reformas del gobierno Petro, desde la tierra del trueno, desde
el catatumbo, haciendo resistencia, construyendo paz y buscando reconciliación. Soy libre aquí las cosas como son.