La mayor trampa castrista. Cuba tiene hoy el récord de presos políticos más alto de su historia, verificados con nombre y apellido. Y lo que nadie te está diciendo es que ese número subió mientras Díaz Canel anunciaba una amnistía ante el mundo. Fue filtrado algo que el régimen nunca quiso que supieras.
Liberaron presos comunes, mantuvieron adentro a los opositores reales y el número total siguió subiendo. ¿Cómo es posible eso? Quédate porque lo que viene cambia todo lo que creías saber sobre esta mentira de Canel. Empieza por el número Prisoners Defenders. La ONG española, cuyos datos el propio régimen cubano reconoció como verídicos ante Naciones Unidas.
Cerró marzo con 1250 prisioneros políticos verificados. En enero eran 1207, en febrero subió para 12 14, en marzo para 1250. Cada mes sube, mientras La Habana le dice al mundo que está abriendo las puertas de las cárceles. Javier Larrondo, presidente de la organización, confirmó que en los últimos 12 meses se registraron 205 nuevos casos con impacto directo en mujeres, menores, periodistas y familias completas.
El 12 de marzo, Díaz Canel anunció el primer indulto. 51 personas, gesto de buena voluntad hacia el Vaticano. Cubalex monitoreó caso por caso y solo pudo confirmar la excarcelación de 24. El segundo, el 2 de abril, benefició a 2010 personas bajo la etiqueta de gesto humanitario y soberano. Prisoners Defenders, Cubalex y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos verificaron las primeras excelaciones y llegaron a la misma conclusión.

Todos eran presos por delitos comunes. Ninguno era preso político. Me pregunto o qué realmente pasa en la cabeza del castrismo y lo tengo certeza que a tú también. El decreto excluye expresamente a los sancionados por delitos contra la autoridad. Esa es la categoría jurídica exacta que el régimen usa para encarcelar a manifestantes, periodistas y opositores. Tradúcelo.
Liberaron a ladrones para poder mostrar números al mundo. Y mientras hacían ese show, en Ciego de Ávila, los boinas negras entraban a casas de familias completas a la madrugada. En Morón, 200 personas fueron detenidas en un solo día tras protestar por los apagones. En La Habana, Ana Sofía Benítez, creadora digital de 21 años, fue arrestada junto a su madre por grabar a policías en la calle con el teléfono.
El caso fue sobreseído solo cuando la presión mediática internacional se volvió insostenible. Las autoridades advirtieron que podían reactivarlo en cualquier momento. Washington le puso un ultimátum de dos semanas para liberar a presos de alto perfil. El Papa León XIV recibió personalmente al canciller Bruno Rodríguez en el Vaticano el 28 de febrero.
Amnistía Internacional lleva semanas exigiendo transparencia pública en cada comunicado que emite y aún así el número no baja, sigue subiendo mes tras mes. ¿Por qué un régimen bajo esa presión internacional no suelta a los presos que el mundo está pidiendo? Para entender eso, necesitas saber quiénes son exactamente los que siguen adentro y por qué soltarlos destruiría al régimen desde adentro.
Luis [resoplido] Manuel Otero Alcántara y lo creo que todos ya saben, do líder del movimiento San Isidro hizo una huelga de hambre de 8 días entre el 30 de marzo y el 6 de abril dentro de la prisión de Guanajay. No fue por protesta política espontánea, fue después de recibir amenazas de muerte directas de agentes de la seguridad del Estado dentro de la cárcel.
Su condena vence en julio de 2026. Michael Osorbo, coautor de patria y vida, sigue adentro. Ninguno de los dos apareció en ninguno de los dos indultos. Amnistía Internacional lo confirmó sin rodeos. Ninguna de las personas que reconoce como presas de conciencia ha salido de la cárcel en ninguno de los dos procesos. Los procesos siguen marcados por la falta de transparencia y discrecionalidad, sin garantías de liberación plena ni de respeto efectivo de los derechos humanos.
El régimen no publicó la lista de beneficiados, ninguna lista. Nadie puede verificar de forma independiente quiénes salieron realmente. Eso no es una amnistía, es una operación de imagen con presos de utilería. Pero hay algo más oscuro detrás de esta decisión. Cruza los datos y lo ves. Desde el 11 de julio de 2021 hasta finales de marzo de 2026.
En apenas 4 años y 8 meses, Cuba ha encarcelado a 2026 personas por motivos políticos. De esos, 1879 ingresaron en prisión después del 11ota, solo en marzo. 44 nuevos detenidos verificados, la mayoría sin afiliación política conocida. Ciudadanos humildes que salieron a protestar por los apagones, por el hambre, por la falta de agua o que simplemente grabaron algo con el teléfono y lo subieron a redes sociales.
Eso fue suficiente para que el Estado los persiguiera. El patrón es siempre el mismo: detención sin orden judicial, incomunicación total, negación del derecho a la defensa, cargos de sedición o desórdenes públicos fabricados. 217 manifestantes condenados por sedición a un promedio de 10 años. Los menores, penas medias de 5 años. Hoy, 33 personas en la lista de prisoners defenders fueron detenidas siendo menores de edad.
31 [resoplido] varones, dos mujeres, algunos con enfermedades crónicas, sin tratamiento, dentro de centros que el régimen llama eufemísticamente escuelas de formación integral, que no dependen del Ministerio de Educación, sino del Ministerio del Interior. Y el régimen cubano reconoció la veracidad de estas cifras ante Naciones Unidas.
en un informe oficial, no las refutó, las reconoció. Entonces, cuando Díaz Canel le dice a NBC que en Cuba no hay presos políticos, que los detenidos lo están por cometer hechos vandálicos, está mintiendo en público con datos que su propio gobierno validó en privado ante el organismo internacional más importante del mundo.
Ahora para un segundo, porque aquí está el centro de todo. Rubio condicionó cualquier acuerdo con Cuba a la liberación de presos políticos de alto perfil. Washington nombró explícitamente a Otero Alcántara y a Osorbo y el régimen lo sigue teniendo adentro. ¿Por qué? Porque si los libera está admitiendo que eran inocentes y eso derrumba el argumento jurídico con el que justifica más de 1000 condenas activas en este momento.
No puede soltar a los simbólicos sin hundir el sistema entero. Cada preso político de alto perfil liberado es una grieta en la estructura legal que mantiene a los otros 1249 adentro. Por eso la cifra sube. No es un error administrativo, es una decisión calculada mes a mes que le cuesta la vida a personas concretas.
447 presos políticos padecen enfermedades graves agravadas por tortura, malnutrición y negación sistemática de atención médica. 47 sufren trastornos mentales severos sin ningún tratamiento psiquiátrico y 32 pueden morir en menos de 12 meses si no son liberados de inmediato. No es una proyección política. Es la evaluación médica documentada por Prisoners Defenders, caso por caso, nombre por nombre.
