José Luis Io dijo que estaba de acuerdo con esta decisión, pero cada vez que Karen tocaba el tema para empezar a buscar un lugar para irse a vivir, él le daba largas o simple y sencillamente ignoraba el asunto. Ya el 26 de noviembre de 2017 nació el hijo de Karen y José Luis, a quien llamaron Javier Naim.
La familia estaba muy feliz con la llegada y Karen comenzó a ser una madre devota. Pero apenas el niño creció lo suficiente, ella retomó tanto su trabajo como sus estudios. Le faltaba muy poco para graduarse y además de eso también necesitaban un ingreso extra. Esto no fue bien visto por su familia política. Ellos pensaban que Karen, siendo mujer, tenía que dedicarse única y exclusivamente a las tareas del hogar y a la crianza de su hijo.
Quien apoyó muchísimo a Karen en volver a retomar su vida, evidentemente, fue su madre. Ella se ofreció a pagarle la matrícula de la universidad y además de eso a cuidar al pequeño cuando ella no pudiera. Pero ese deseo de Karen de salir adelante no hizo sino intensificar los ataques que recibía de su suegra, quien la tachaba de mala madre.
Según los informes, la mujer se quejaba constantemente afirmando que su nieto era travieso y que rompía muchas cosas de la casa. Esto para presionar a Karen a que dejara los estudios y el trabajo para estar únicamente con ellos. criando al pequeño. La joven entonces decidió confiarle a su madre que no se sentía a gusto en la casa y que estaba contemplando la posibilidad de mudarse sola con su hijo a otro lugar.
Así, en el año 2020, Karen al final terminó su carrera, pero debido a la emergencia sanitaria mundial, su proceso de titulación se retrasó. Una vez se normalizó todo, comenzó a asistir ya al seminario de tesis, el cual terminó el viernes 13 de mayo de 2022. Ese día, Karen llamó a su madre para decirle que estaba muy feliz, ya que había obtenido una excelente calificación.
Incluso le habían ofrecido hacer una especialidad en odontopediatría. Madre e hija estaban muy felices y acordaron que iban a celebrarlo con una comida el domingo 15 de mayo, pero al final ese día no pudo asistir y terminaron acordando que la comida se realizaría el día jueves 19. Karen le dijo a su madre que iría a su casa al salir de su trabajo más o menos a las 3:30.
Mientras que José Luis llegaría por su cuenta con el niño y todos celebrarían. Pero la comida nunca llegó a concretarse. Eran alrededor de las 3 de la tarde cuando nadie recibió la llamada de un número desconocido. Cuando atendió, solo pudo escuchar del otro lado una voz femenina que gritó la palabra mamá y de inmediato la llamada se cortó.
Estaba casi segura que era la voz de su hija, pero para estar más tranquila la llamó. De inmediato, esas llamadas eran desviadas al bozón de mensajes, así que Nadia insistió y tras varios intentos fallidos comenzó a preocuparse. En eso llegó José Luis sin el pequeño Javier y cuando Nadie le preguntó por Karen, él respondió que justamente había ido a buscarla porque no había podido comunicarse con ella en todo el día.
Esto obviamente alarmó a la mujer, pero José Luis respondió tranquilamente que Karen había salido de casa a las 7 de la mañana y que iba a algo relacionado con sus estudios, específicamente a entregar su tesis. La mujer también preguntó dónde estaba su nieto y el hombre respondió con evasivas. Para nadie este comportamiento era demasiado extraño y además Karen prácticamente hablaba todos los días con ella y nunca dejaría solo a su nieto.
Así que fue inmediatamente a denunciar la desaparición. Allí le indicaron a la mujer que como José Luis había sido la última persona que la había visto y además era su esposo, era él quien tenía que presentar el reporte. Así las cosas, en su declaración a las autoridades, el hombre repitió el relato que ya le había dado a su suegra.
Su esposa había salido de casa para dirigirse a algo relacionado con sus estudios y luego de eso había perdido la comunicación con ella. Inmediatamente se activó el protocolo correspondiente y se solicitó la emisión de un boletín de búsqueda. A la madre de Karen le sorprendió mucho una cosa de este boletín y es que ella sentía que la descripción que estaban haciendo de la jovencita no cuadraba con cómo era ella en realidad, específicamente el peso y la forma de sus ojos.
Pensaba que tal vez José Luis no había dado la descripción correcta y estaba tratando de marear a los funcionarios para que si alguien veía a Karen no la pudiera identificar. Pero sea como sea, la búsqueda de Karen empezó. Recordemos que José Luis había dicho que ella había ido al Instituto Politécnico a revisar algo de su tesis, así que las autoridades se dirigieron al lugar y comenzaron a revisar.
Querían saber si en el sitio había algún rastro del que podía ser el último paradero de Karen. Pero cuando llegaron y comenzaron a ver, las cosas no eran como José Luis había contado. No había registros de que la jovencita hubiese llegado ese día ni en las cámaras ni en testimonios de las personas que trabajaban allí. no se le había visto por ninguna parte y además de eso se supo que ella no tenía ninguna cita con nadie en ese sitio.
Así que todo comenzó a ser bastante extraño. Así las cosas, la familia de Karen comenzó a pensar que tal vez alguien se la había llevado y que nunca había llegado al instituto. Para pedir a las autoridades que fueran más rápidos en la investigación, realizaron una pequeña protesta cerrando una avenida. A esta protesta llegó la prensa local y también varias personas la publicaron en sus redes sociales.
A la misma también asistió José Luis, que se mostraba como un esposo abnegado y preocupado. Así, después de varias horas durante la madrugada, la fiscalía comenzó a decir que ya tenían algunos avances en la investigación, pero que estaban esperando hacer máscateos y también entrevistar a distintos testigos. Para ese momento ya no solo la familia de Nadia había notado que José Luis estaba un poco extraño.
Además de eso, seguía tirando evasivas de dónde estaba su hijo Javier. Así que las autoridades comenzaron a verlo como una persona de interés. Cada tanto el hombre hablaba con su suegra para saber cómo iba el caso. Ella siempre le decía que no había surgido nada nuevo y muy confiado, el miércoles 25 de mayo se presentó a la fiscalía para preguntar qué estaba pasando.
En ese momento los oficiales le informaron que tenían una orden de aprensión en su contra por el delito de desaparición forzosa de personas. Se le informó que derivado de las investigaciones se había determinado que él tenía algo que ver con la desaparición de su esposa. Y unos días después, el 27 de mayo, se formuló de manera oficial su imputación.
La orden de aprensión se ejecutó y también se dio una orden de registro en su casa. Ese mismo día, los familiares de Karen protagonizaron una nueva protesta a la cual se unieron grupos de activistas de mujeres y compañeros de la joven. Además, también se supo que según los hallazgos en la casa de José Luis, la policía creía que Karen había sido víctima de un crimen violento.
La madre de la joven en la manifestación expresó que quería localizar pronto a su hija. Eh, pues es de vital ayuda toda lo que ustedes puedan hacer por nosotros, subiendo su imagen a redes sociales, difundiéndolo. Ella el día jueves salió de su casa a dejar su tesis a la Universidad del Coli y ya no volvió a su casa ni a dar consulta en la tarde con sus pacientes.
Por favor, les pedimos de su colaboración y su ayuda. Para ese momento también ya se había solicitado la activación de una alerta Amber por la desaparición del pequeño Javier, que tenía 4 años en ese momento y había sido visto por ellos por última vez el mismo día que habían dejado de ver a Karen. José Luis, no obstante, seguía hermético, a pesar de que estaba ya en el reclusorio.
Así las cosas, los oficiales lo presionaron y sus compañeros de cárcel también le comenzaron a hacer distintas preguntas y al final terminó confesando que le había quitado la vida a Karen. Sin embargo, terminó dando tres versiones distintas de cómo habían ocurrido los hechos. En una de ellas aseguró que todo había sido accidental, que Karen se había caído y se había golpeado la cabeza, mientras que en las otras dos decía que él había golpeado, pero que todo había sido en defensa propia.
Después de estas declaraciones, la policía decidió revisar las otras viviendas de la familia de José Luis, específicamente una que estaba completamente deshabitada. Allí se recolectaron evidencias y se realizaron pruebas forenses en cada rincón, el cual se pudo ver había sido limpiado minuciosamente. Se detectaron rastros de sangre en el baño y también en el piso superior.
Las muestras fueron analizadas y comparadas con el ADN de Karen. José Luis, además, mientras la investigación avanzaba, seguía revelando cosas. Él dijo que luego de quitarle la vida a Karen ese mismo día que había desaparecido, había llevado su cuerpo a un terreno valdío y lo había sepultado.
Asumió la culpa de todo lo ocurrido, pero seguía sin decir en dónde estaba su hijo. Así, las autoridades lo fueron presionando cada vez más y más. Pero en ese momento ellos no creían que él hubiese hecho daño a su hijo Javier, sino que simplemente lo había dejado con su familia y no decía dónde estaba para que la policía no le diera la custodia a los padres de Karen.
Poco a poco la investigación fue avanzando y gracias a distintas cámaras, testimonios y locación de teléfonos se pudo saber más o menos dónde habían estado Karen y José Luis el día de los hechos. Al final se pudo encontrar el cuerpo de Karen en una zona boscosa el 31 de mayo de ese año. En un primer momento por el estado de descomposición del cuerpo, ya que había pasado varios días desde la última vez que se le había visto, a simple vista no se pudo identificar como Karen.
Fueron los análisis de ADN y algunas otras cosas más que ayudaron a las autoridades a determinar que en efecto se trataba de la joven madre. Así ya los cargos para José Luis cambiaron de desaparición a feminicidio. Encontrar el cuerpo de Karen, aunque no era lo que querían ni lo que esperaban, fue un gran alivio para su familia, que se seguían preguntando en dónde estaba el pequeño Javier.
Además, los análisis forenses llegaron a la conclusión de que a la mujer la había matado de un golpe fuerte en la cabeza, pero que antes de todo había recibido una fuerte golpiza. Ya la tarde del viernes 3 de junio, el cuerpo de Karen fue entregado a sus familiares y al día siguiente se ofreció una misa antes de dirigirse al cementerio local.
Mientras el cuerpo se dirigía al cementerio, el cortejo pasó enfrente de la casa de la familia de José Luis. Allí las personas que acompañaban a los familiares de Karen comenzaron a gritar que querían que se hiciera justicia y que querían además que estas personas dijeran en dónde estaba el niño. Las respuestas sobre el paradero del pequeño llegaron unos días después, el 2 de julio, cuando la madre de José Luis se presentó a la fiscalía para reclamar la custodia de su nieto, acompañada de algunos abogados.

Fue entonces cuando las autoridades, en lugar de ayudarla, ejecutaron una orden de aprensión en su contra. El juez le ratificó la prisión oficiosa y se determinó que estaría en el centro de reinserción femenil 2s meses en lo que se concluía la investigación. La fiscalía también en ese mismo momento pudo localizar al hijo de Karen y se lo dieron a la familia materna.
Una vez la madre de José Luis fue llevada a la cárcel, el padre del chico, José también comenzó a ser visto como un sospechoso en los hechos. Para las autoridades era muy complicado pensar que él no sabía nada de lo que estaba sucediendo durante todos esos días, así que rápidamente comenzaron a buscarlo, pero no estaba en ninguno de sus domicilios habituales, así que comenzó a ser considerado como un prófugo.
Mientras tanto, la investigación seguía y las autoridades querían saber qué había pasado el último día que Karen había estado con vida. Gracias a las grabaciones de distintas cámaras de videovigilancia, se pudo demostrar que Karen volvió a su casa el 18 de mayo y que no había salido a las 7 de la mañana del día siguiente como José Luis había sostenido.
De hecho, ella nunca salió de la casa con vida. Regresó de sus actividades ese día y a la mañana siguiente no volvió a salir. Las cámaras captaron a José Luis saliendo temprano a comprar tamales y luego regresando a la casa. Después se le vio saliendo con su hijo para llevarlo a la escuela. Esto era parte de su rutina habitual, pero los movimientos inusuales habían empezado la noche anterior, más o menos a las 12.
José Luis había salido y regresó 2 horas más tarde. Después de eso, se le vio volver a salir de la casa cargando una bolsa que subió al maletero. Además de eso, también se pudo ver que el vehículo no era conducido por el joven, sino por su padre. También se pudo ver en las cámaras que en el vehículo iban tanto los hermanos de José Luis como su cuñada.
Un poco después, la madre de José Luis llegó a la casa y se pudo ver cómo había sido ella quien la había limpiado, ya que se le veía entrar y salir con implementos como escobas y cubetas. Allí ya se pudo mostrar que toda la familia había estado implicada en el asesinato de Karen y que todos desde el día aún no sabían qué había pasado.
Obviamente la madre de José Luis no iba a poder estar limpiando la casa en la madrugada simple y sencillamente porque él había querido. Así las cosas los meses fueron pasando y no se produjeron muchos avances. El padre de José Luis seguía estando prófugo y las autoridades lo seguían buscando. Al final, el 15 de noviembre de 2022 se realizó la primera audiencia en contra del hombre y se le vinculó por el delito de feminicidio.
Un mes más tarde, la madre de cara de unas declaraciones contundentes en las que afirmaba que había muchas más personas de la familia de José Luis involucradas en el caso. Ella señalaba principalmente a los hermanos del hombre y a la cuñada de este, ya que seguramente como vivían en la casa sabían todo lo que había pasado. Ya para el 12 de enero de 2023, el caso sufrió su primer revés, cuando la madre de José Luis fue liberada, ya que sus abogados habían interpuesto un amparo y un juez lo aceptó.
Pero aún así, las investigaciones continuaron y la fiscalía extendió toda esta investigación a la familia de José Luis. Ya en mayo de 2023, en el primer aniversario de la muerte de la joven, sus familiares y amigos la recordaron con cariño, pero con mucho dolor, y también exigieron justicia. Al final, el día 4 de octubre, un año y medio después de los hechos, el padre de José Luis fue detenido y la madre del joven, a pesar de que tenía este amparo, también fue llevada de nuevo a la cárcel.
Ambos fueron señalados por la colaboración en un feminicidio. Así las cosas, ambos fueron enviados a la cárcel y José fue a la misma donde estaba su hijo desde hacía unos meses. Al día siguiente, el juez los imputó como coautores del feminicidio de Karen. Durante la audiencia, la defensa solicitó la duplicidad del término, pero la petición no procedió y el juez anunció un lapso de 3 meses para la investigación complementaria.
Finalmente, el 14 de noviembre de 2024, luego de 2 años de juicio oral, se declaró culpable a José Luis Galicia Palomares del feminicidio de su esposa Karen Itzel Rodríguez. En el fallo se reclasificaron las agravantes diciendo que el crimen se había cometido en pandilla, ya que había participado toda la familia de José Luis.
Así, el 11 de diciembre se le dio la sentencia al hombre y se dijo que se le condenaría a 105 años de prisión. Además, también recibió una segunda condena de 37 años y 6 meses por el delito de desaparición para un total de 142 años y 6 meses. Una pena evidentemente simbólica pero muy contundente. Y seguramente están pensando qué sucedió con los suegros de Karen.
Para el momento en el que estamos realizando este video en febrero de 2026, sus procesos aún no habían llegado a juicio, pero se espera que tengan el mismo destino de José Luis. Y bueno, chicos y chicas, hasta aquí el video de hoy. Un caso, como todos los que traemos a este canal muy impactante. Una joven madre que quería salir adelante y que por no cumplir con los deseos de su familia política terminó pues perdiendo la vida a manos de estas personas.
Un caso muy triste y muy alarmante. Si este video les ha parecido informativo, recuerden dejarle un me gusta, recuerden suscribirse si no lo están. Actualizo tres o cuatro veces por semana y si están suscritos les llegará una notificación cada vez que yo suba un video. Ahora sí, nos vemos hasta otro caso. Adios.