Además, siempre que te encontrabas con él se despedía de vos y te decía eso. Esa por mí. Rezen cuando son muchos y no en persona ya rezado por mí. Elías predica la fe de Dios y trabaja con Guillermo Marcó, quien fuera 10 años el vocero de Bergoblio. Cuando lo conocí, conocí un sacerdote, un padre, un cura que bueno, cuando uno tiene 18 años ve un sacerdote y ve una imagen así clerical y demás muy seria.
Pero después descubrí que atrás de ese sacerdote había una persona que justamente había sido el vocero de cierto modo del actual Papa Francisco, ¿no? Juntos entablan una charla íntima sobre la historia de Francisco. Puede ser que la frase “Reen por mí”, inclusive era una frase que ella le decía, que su abuela le decía y eso es algo que él ha dicho toda la vida, eh, recién por mí, lo decía todo el tiempo.
Y bueno, ahora se le cumple más que nunca porque tiene millones de personas rezando por él. Pero sí, su abuela fue una influencia enorme, digamos, del punto de vista religioso, porque, bueno, esas cosas que tienen a veces las abuelas, ¿no?, que que son las transmisoras de la fe, la abuela era un personaje cercano y sobre todo este creyente, era con quien él iba a misa de chico y además del estilo de fe que tiene una abuela, ¿no? No es una fe tan razonada o tan ilustrada, sino una fe que está como más a flor de piel, todo
ese amor que siente por el pueblo, por los santuarios. Bueno, tiene mucho que ver con ese encontrar en esas personas la figura de su abuelo. Bergoglio heredó la devoción por la Virgen María de su abuela Rosa y de su madre. Una de las cosas que más me inculcó mamá y la abuela fue la Virgen, la devoción, el cariño a la Virgen y a rezar tres Ave Marías todas las noches antes de me acostar.
Nunca dejé de hacerlo. De su padre Mario Yusepe, Jorge heredó el amor por el fútbol. San Lorenzo, uno de los equipos más importantes del fútbol argentino, enamoró su corazón. En sus primeros años de vida en Buenos Aires, Bergoglio comenzaba a forjar su personalidad, cómo era de niño del joven Francisco.
Bergoblio asistió al jardín de infantes muy cerca de su casa en el barrio de Flores. Agustina trabaja en ciencias políticas y su interés por Bergoglio la llevó a participar de esta experiencia. Básicamente yo me dediqué más a estudiar la parte de la niñez del Papa, lo que sería su núcleo familiar primero, digamos, su madre, su relación con sus hermanos, su papá, su colegio primario, eh las hermanas de de la iglesia de San José de Flores, que también tuvieron mucho que ver en su formación religiosa.
Ese día visitó a las compañeras del pequeño Francisco, Sor Marta Rabino. fue testigo de los primeros pasos de Jorge Mario. Él hizo jardín, tenía 5 años. ¿Y jugaban a, por ejemplo, las bolitas o Sí, jugaban a las bolitas siempre con una pelota andaban estos. Claro, eran varones y era un chico, parece que se adaptó enseguida.
Y van a ver que tiene el aula esa que tiene allá las rejitas, tiene una escalerita y él saltaba los escalones que viste la maestra lo retaba un poco. Te vas a caer. Claro. Parece que saltaba y decía dos, cuatro, seis. Aprendía la tabla del dos con los escalones. Ah. La hermana Marta es una testigo viviente de la niñez de Bergoglio.
Bergoglio cuando era niño era un chico tan común y tan normal que nadie en su entorno se esperaba que hoy por hoy sea el hombre más importante de la Iglesia Católica. En esta aula hizo jardín de infantes Jorgito. Además, ¿quién iba a suponer que él iba a ser papa? Así que ni fotos ahí de jardín de esa época. que él siguió viniendo acá al colegio, amaba este colegio.
Y ahora les voy a mostrar lo más lindo del colegio, lo más importante que es la capilla. A ver, vamos. Donde Jorgito tomó la comunión y la confirmación. Dos sacramentos. ¿No es bella? En este altar él tomó la comunión. Acá los chicos antes se arrodillaban acá. No sé si ustedes se acuerdan, ahora vienen todos en fila así, ¿no? Pero antes estaban todos arrodilladitos.
Así que algún lugar de estos Jorgito ha estado para recibir su primera comunión. Las mujeres en la vida de Bergoglio fueron fundamentales en la formación de su personalidad. Así como la abuela Rosa le acercó la oración, otra mujer importante en la vida de Bergoglio fue la hermana Dolores, la maestra que lo preparó para su primera comunión.
La hermana Dolores fue una maestra que tuvo él también de chico en este mismo colegio en en San José de Flores, que fue quizás la mujer que más lo influenció eh en su en su crianza y en la transformación que él tuvo hacia la fe católica. que él, bueno, recuerda que que era una persona que la quería mucho y que a medida que ella fue envejeciendo, él siempre seguía visitándola, yendo a la iglesia a verla, tomar mates, a compartir un rato con ella y que bueno, nada, determinó un poco su transformación, ¿no?, y su su
crecimiento espiritual. Y se nota que ella llegó mucho a él porque él siempre hablaba de la hermana Dolores. Él tuvo una lindísima relación con Dolores espiritual. Tanto es así que después de la comunión, por más que los chicos toman la comunión y nunca más, él seguía visitándola. O sea, que desde chiquito hasta ser sacerdote venía siempre a verla porque ella le enseñó los primeros pasos, ¿no?, de la comunicación con Dios y eso lo agradeció siempre.
Ahora yo les voy a entrar en la clausura. La hermana Marta nos introduce a la monja Rosita que conoció también de niño a Vergoglio. Que han venido a conocer la casa de Bergoglio porque esta es su casa. Les aviso. Ahora lo prestamos un ratito en el Vaticano, pero esta es la casa. Tiene que estar acá. estaba con nosotros como todos los chicos.
¿Y qué anécdota recuerda de Bergoglio Niño? Eso de Bergoglio Niño no vi un niño como todos. Mira, no lo encuentro de ninguna diferencia como para pensar que era un ser especial. De los rasgos que usted veo que hoy sobresalen tanto del Papa, ¿cuáles son los que usted cree que ya venían marcándose desde que era chiquito? estos que se ven ahora, que todo el mundo está con la boca abierta con las cosas que dice. Eso es lo que se mostraba él.
Él no, él hablaba con esa con esa apertura. Siempre se expresaba de la manera este que todo el mundo lo entendiera y ni sin ocultamiento ni vuelta, nada de eso. No era un chico común. Digamos que siempre la simpleza de los niños tienen una realidad muy generosa, pero en Vergoglio todo esto era multiplicado por 10, por 20, por 30.
Quiero lío en las diócesis, quiero que se salga afuera. Quiero que la iglesia salga a la calle. Entonces, acá donde yo estoy sentada es donde se sentaba a tomar el té, Francisco, papá. Francisco compartía un ratito con nosotras, saludaba a cada una, después lo traíamos acá un ratito solo para que tomara algo, sobrio total y después seguía a la capilla para celebrar la misa.
Así que eso lo hacía todos los años. Jorge Mario creció en un barrio de casas humildes y jugaba al fútbol en la plaza. ¿Cómo ese niño se convertiría en el hombre más influyente del siglo XXI? Compañeros de la escuela primaria. La escuela primaria a la que asistió Bergoglio aún existe, la número 8, Pedro Serviño, del barrio de Flores.
Allí Ernesto Lch, hoy músico de tango y su compañero de escuela, recuerda que vivió con asombro y orgullo cuando su amigo de quinto grado fue elegido papa. Cuando me entero de que Vergoglio había sido papa, digo, bueno, voy a la escuela a comentar esto y cuando llego a la escuela me encuentro con un mar de gente, todo el periodismo nacional y el periodismo internacional.
Yo siempre supe que él jugaba al fútbol en partidos de fútbol improvisados. Sobresalió un chico aseado, un chico de bajo perfil. Nunca se hizo notar por nada. No me imaginé que iba a ser papa. Era un chico normal, como un corriente que jugaba con sus compañeros en la plaza, jugaba la bolita, que le gustaba una chica, que iba al baile, que a veces se portaba bien, a veces no tanto, pero digamos todavía no se destacaba quizás una personalidad tan fuerte o de liderazgo tan grande como lo vemos hoy.
Juan Carlos de la Angélica, hoy ingeniero electromecánico, también fue compañero de la primaria de Bergoglio. Jorge es el actual Papa Francisco, lo cual para mí es todo un orgullo haber sido compañero de primaria de él. Fíjese lo siguiente. Este es el cuadernillo original donde venía la foto primer grado. Cogéelo por favor.
Y acá están las firmas. A ver, Jorge Mario Bergoblio, con la firma de todos los compañeros. Sí. Orgullosas de la historia, las maestras de la escuela primaria de Bergoglio muestran documentos de aquella época. 6 años y escribían de esta manera. Era primero inferior plumas y con los tinteros que los anchestraban los feedos.
Qué linda letra, qué pareja, digamos. Son chicos de primera. La experiencia es interesante. A medida que recorren las aulas de la escuela, recuerdan y reviven su infancia junto al Papa Francisco. Casi todas las aulas tenían una distribución similar, la puerta, el pizarrón, el rincón de penitencia. Pasemos al otro patio.
A esto se jugaba estos juegos Rayuela y aldinenti. Los pizarrones eran de madera negros negros. Tenían abajo para poner la tasa y la y el borradorador. En fin. Y en las fotos de primer grado inferior fue sacada acá quien está abajo, abajo a la derecha con un moñito. Este niño es Bergoglio. Era el barrio de flores, el barrio de mis amores.
Y aprendí la sentida lección de vida que me forjó por directorio y Varela en esa escuela que me formó de Angélica del Rocio y Julio César Cantú con Jorge Mario Berglio, la niñez y juventud. Mis maestros desde entonces, ¿por qué estrellas andarán? Con qué toque de campanas y con qué talán talán.
La adolescencia del Papa Francisco. Ignacio Ramírez es periodista de televisión. Su deseo era investigar al Francisco adolescente, militante y rebelde. Fui a conocer los pibes que jugaban en la plaza con el Papa, la gente que convivía con él cuando era joven. Me encontré con un barrio que permanece en el tiempo.
Es como una suerte de barrio de casas bajas en donde todavía las grandes torres no existen. Por ende, conviven siempre los mismos. vecinos y es una particularidad es que la mayoría de la gente que vive en flores vivió toda su vida en flores, por ende se conocen todos, es como una gran familia. Buen día. Cantado. Mucho gusto.
Me vengo a cortar el pelo. ¿Cómo no? A sus órdenes. ¿Cómo le diga usted? Coco. Coco en la peluquería de Coco está perdida en el tiempo porque es una peluquería que mantiene todo el inmobiliario de hace muchos años porque Coco sigue la profesión de su padre, o sea, continúa siendo peluquero y es una peluquería que se quedó en el tiempo.
¿Qué se siente bien el barrio del papá? Alegría. Sí, orgullo y bueno, lo que profesamos esta religión. Bárbara. ¿Y cómo era la infancia acá en los 60? ¿Qué recuerdos tiene? ¿Cómo era un día normal? Un día normal era estudiar, juntarse la tarde, después el estudio en una placita y y quedarnos hasta la hora de cenar, venir a cenar y salir de vuelta a la calle, sobre todo en verano, vivir en invierno y quedarnos, qué sé yo, hasta las 10, 11 de la noche en esquina charlando de cualquier cosa, de fútbol.
A todos nos gustaban los deportes y el papá era más grande que nosotros, 6 años. Cuando vos tenés 16 y otro tiene 10 o 22 contra 15, la diferencia es muy grande. Muy normal no era en lo común porque era una persona que si estudias un poco hacia atrás en la década del 60 eran un poco los que se recibían de técnico en química, no era para cualquiera, pero después era como cualquier otro chico, la familia del barrio, gente trabajadora porque le gustaban los libros a él siempre.
Oh, ¿qué hacé, Rafa? ¿Cómo andas? Eh, va bien. Eh, estamos cuando Francisco fue designado papa, los amoríos de Bergoglio en su época adolescente despertaron el interés de los medios. Nosotros no, nosotros éramos de verdad, chicos. Un día me mandó una cartita diciéndome que bueno, que me iba a hacer una casita, que cuando nos casáramos y yo tuve la desgracia que mi mamá me la pescó, que miraba por todos lados y me dijo, “Así que usted tiene recibe carta de y ya te digo,” me dijo, “si no me caso, entonces con vos me hago cura.
” Gregorio y Rafael relatan el vínculo de Bergoglio con Amalia Damonte a los 12 años. Pero esa cartita existió. Sí, pero no es nada desconocido para él. Ah, porque es tu tu consu la conseg tu consuegra. Claro. Aparte Amia era una chica muy bonita, muy linda. Era muy linda. Mira, yo la conocí de grande y de grande hoy mismo si vos la ves bien y te ubicas en los tiempos, es una mujer muy linda. De chica era hermosa.
Había una novia, no había chicas que estaban muy cerca de serlo. Conozco a Maril Espinosa que bailaba siempre la sacaba él a bailar a ella en la en los bailes. Chicas, eso no lo pongo. Ay, ¿cómo que no? Ah, no, no lo pongas. Vos también está grabando, pero una novia que militaba en la acción católica, acción católica de flores junto con él.
Esa es María Espíron en la adolescencia Jorge Mario demostró gran vocación de ayuda y servicio al prójimo. Así, sus compañeros e íntimos amigos Alberto ycar nos relatan sus vivencias. Amigos de la secundaria. Para los amigos del Papa fue realmente emocionante que Bergolio llegue a ser el hombre de Dios más importante en la tierra.
Ellos recuerdan a un joven que era muy callado, un joven que prefería el acción, el servicio a estar hablando o estar haciendo problemas por ahí en lo que era el barrio de Flores. De hecho, los amigos del Papa eran un poco este inquietos, eran chicos que tal vez no se portaban tamban bien y Bergoglio era como el espejo de lo común.
Lo he conocido en el colegio a al Papa Francisco, para nosotros Jorgito siempre fue una persona muy correcta, muy amplio. No ha cambiado nada desde que lo conocimos hasta el momento. Siempre tuvo los mismos eh las mismas actitudes, la misma forma de ayuda. Fue un amigo como esos que a veces aparecen en las novelas.
Yo soy Óscar Crespo, ambos lo conocimos cuando iniciamos nuestra etapa del colegio secundario en una escuela que en aquella época era escuela industria de la alimentación número dos en la calle Goya en Floresta, que hoy se transformó en escuela número 27, que es la que estamos en este momento este ocupando. dentro de todo el alumnado, eh Jorge fue un uno de los que más eh se destacó en el sentido de que nos brindó todo lo que está brindando ahora nos lo brindó desde un principio.
¿Cómo es ahora? Sencillo, austero, eh muy inteligente, particularmente iluminado, un tipo correcto, educado, bien atento, fue una persona que no cambió. desde que estudiaba con nosotros hasta ahora. Lo importante destacar es que los amigos del Papa siempre sintieron un amor muy particular por Bergolio de joven, porque era un chico que estaba siempre al servicio y siempre dispuesto a ayudarlos.
En los años 50, cuando Bergoglio iba al secundario, una de las materias de estudio obligatorias era religión. Desde entonces, Jorge Mario mostraba su vocación jesuita entre el alumnado. El profesor de religión ingresa un día al aula y después de saludarnos nos pregunta si nos podíamos poner de pie. Más a todos nos dijo, nos podíamos poner de pie aquellos que no habíamos todos a la comunión.
nos levantamos dos, un compañero mío y yo. Y claro, el profesor nos dijo, “Caramba, dice, ¿cómo es posible a los 14 años, 13, 14 años no hayan tomado la comunión? ¿Habrá sido por ociosidad?” Aquí el compañero Bergoglio los invita a tomar la comunión el próximo domingo en la iglesia de San José de Flores. Él los va a apadrinar y como recuerdo de que hayan tomado la comunión, los invita a su casa, que él vive a cinco cuadras en la calle de Membrillar, a tener un lunch conmemorativo de de del hecho.
Eso me permitió a mí ya darme cuenta de que detrás de las palabras del profesor estaba la mano de Jorge, que tenía ya sus ciertas tendencias de evangelizar. Quizás fue inconsciente, pero Bergollio desde chico siempre cumplió el lema de la compañía de Jesús, el de ante todo amar y servir. A mí me llamó la atención esto.
Llamó atención cuando se recibió el sacerdote cuando Claro, cuando fue en el año 61. Después era era cardenal. Cardenal. Claro. Cuando empezó a trascender. Nosotros, ¿viste con mi hermano decíamos el flaco vergulio? Sí. Cardenada. No, no me diga. Claro. No era muy común. Pues yo lo conocí de que tenía él 12, 13 años y ya los 15, 16 ya era ya se veía, ¿no es cierto? Coco que se veía ya con era diferente con los libros ya se veía con era diferente, no era común.
No, no, ya prácticamente no venía la placita. Lo que me llamaba la atención era cómo los amigos del Papa llamaban a Vergoglio cuando era joven, cuando era chico. Tenía un apodo muy particular. Cuando estaban todos en la casa venía él y hicieron los deberes, ayudaron a su mamá, se portaron bien en el colegio. Sí, sí, sí. Entonces, por ahí pasaba para el fondo de la casa y cuando se iba decía, “Vámonos, vámonos que llegó el cura.” Decía.
Se veía que iba a ser cura al menos porque ya andaba con esa con los libros, con los curas. El sumo pontífice no fue un adolescente común. Quería evangelizar a sus compañeros de secundaria. Era aplicado en sus estudios y mostraba ser más serio que el resto de los alumnos. Jorge siempre fue un muchacho de características de mucha seriedad, de mucha concentración en el estudio, mucha concentración en ayudar a cualquiera que lo necesitara porque siempre fue una persona muy inteligente, muy evolucionada para la edad que tenía. Eh,
fue parco y concentrado en todo lo que él pensaba y en todo lo que él podía colaborar y ayudarnos a nosotros. Todos destacaban la virtud que tenía el Papa de servir, la virtud de amar. y de escuchar y de estar siempre predispuesto a ayudar y atender una mano del otro. Y era una persona más solitaria que compartía con sus amigos, pero que básicamente se concentraba en su rol de hijo y en su rol espiritual, tal vez, porque ellos generalmente lo que destacaban es que siempre Bergolio de joven tuvo como una luz particular, una luz espiritual.
Es un tipo que tiene esquina, es un tipo que tiene calle, tiene barro en los zapatos, transpira, eh habla con todo el mundo, siempre es igual y bueno, es es nuestro papa, no pierde detalles de cómo cumplir con la gente, cómo observar lo que se necesita. Lo tiene metido muy adentro.
Fíjense ustedes que cuando es nombrado Papa, a los 30 días, a cada uno de los cinco que quedamos, porque ahora quedamos cinco más él, ¿qué hizo en algún momento, no sé de dónde lo sacó el momento, se puso y nos escribió una carta manuscrita a cada uno de nosotros? Lo primero que me puso, muchas gracias por la cercanía. Yo lo capté de inmediato eso.
Gracias por la cercanía significa me fui. No sabía que no iba a volver. Tengo nostalgias. Te agradezco que te hayas acercado a mí. Esta carta me la mandó la mandó a mi familia, a mí a mi familia el 15 de abril del 2013. Queridos Pili Alberto, muchas gracias por la carta y por el lindo dibujo de fiamma que es mi nieta.
Gracias a Dios estoy bien. Por favor, sigan rezando por mí. Pues lo necesito afectuosamente, Francisco. Los años 50 fueron difíciles en la Argentina. Apoyar al líder exiliado Juan Domingo Perón podía significar la muerte, pero fiel a sus creencias, el joven Francisco ingresaba a la escuela con símbolos de apoyo a Perón.
El origen del papa peronista. Recordemos que Bergoglio nace en el año 36 y su sus años formativos se dan durante coinciden con el nacimiento, con el surgimiento del peronismo, con lo cual estudiar la figura de Vergogli o rastrear sus antecedentes, su vida familiar, es estudiar la historia del movimiento político que marcó la nuestra la historia argentina, que es el peronismo.
Es evidente que los primeros años del peronismo eh hicieron un una revolución en ese en ese aspecto donde no solo con la fundación Perón, sino con las actitudes del peronismo de reivindicar a los obreros. Realmente el obrero no tenía casi este leyes sociales que lo protegieran. Eh, muy probable que coincidían con las ideas religiosas de los jesuitas.
Las ideas del peronismo eran esas, este, por lo menos en esa etapa. Bueno, el peronismo es un movimiento político que nació en la Argentina en la década del 40 de la mano de su líder, Juan Domingo Perón. Es un movimiento que que tuvo gran influencia sobre los sectores sobre las clases trabajadoras, sobre los sectores más humildes.
Hay una anécdota que cuenta que él llegó al colegio con un con el escudo peronista, el emprendedor del escudo peronista. Ella lo demostraba mucho, eh, no lo ocultaba para nada porque él vivió los años más fuertes del clí Sí que lo vivió fuerte y le gustaba la militancia de la gente y le encantaba que la gente tuviera un deseo de progresar en un partido político para hacer bien.
Hagan lío. Ahí sí, hagan lío. El general Perón estaba prohibido en la Argentina y sus más acérrimos seguidores llevaban pequeños prendedores de No me olvides. El director de la escuela le advirtió a Vergoglio y le exigió que no llevara más ese símbolo a la escuela. Pero el joven Francisco, un joven rebelde, no le hizo caso.
El colegio lo sancionó. Una de las características eh básicas del movimiento peronista fue su eh interés por mejorar la situación de los más necesitados, de los más humildes, sea a través de la creación de escuelas, de hospitales, a través de la fundación, a través de eh por ejemplo las obras sociales de los sindicatos.

Digo, a partir del peronismo, la clase trabajadora y los sectores más carenciados pasan a ocupar un lugar central en la política argentina. Ese es el gran aporte que hace el peronismo de manera indirecta sobre Bergoglio. En Argentina, sus allegados aseguran que Bergoglio formó parte del movimiento justicialista de derecha Guardia de Hierro, una organización política conformada para la vuelta de Perón que estaba en el exilio.
Y hay un tema muy importante que era su participación activa en la política. ya desde chico tenía ciertos ideales que tal vez para la época eran muy polémicos, como por ejemplo en la juventud de Francisco haber participado en la guardia de Hierro. Él militó en el año 61 de Hierro, que era un brazo del peronismo que estaba en el exilio fuerte.
Era como lo que después fue la JP, la juventud peronista. La de hierro era un núcleo de gente que estaba muy allegado a Perón y que acá en Argentina estaba casi en clandestinidad porque hablar de Perón en aquellos años era como un delito. ¿Cómo fue el llamado de Dios del joven Francisco? Bergoglio encuentra su camino.
Un día eh 21 de septiembre iba a festejarle el día a la primavera con su novia, sus amigos y pasó por la iglesia de San José de Flores y bueno, de repente sintió un llamado. Él dice que la descubre acá en San José de Flores, ¿viste? Sí, en la basílica, él siempre iba a rezar ahí y ahí descubrió que Dios lo llamaba al sacerdocio.
El llamado de Dios al joven Francisco llegó a los 17 años. Una tarde de primavera, Jorge cambió para siempre. Él cuenta que ese fue el momento definitivo en el que él se dio cuenta que realmente tenía que servir a la iglesia y que algo internamente había cambiado, que eso era lo que él quería hacer de su vida, digamos, que que en ese momento descubrió su vocación.
De chico, una vez se me había ocurrido ser cura, pero como se te ocurre ser ingeniero, ser médico, ser músico, viste. Pero estaba haciendo colegio industrial, yo estudiaba química y un 21 de septiembre, por eso me acuerdo siempre, eh salía para í a pasear con mis compañeros y pasé por la iglesia de Flores. Yo iba a la iglesia de Flores.
Yo soy el padre Gabriel Marronetti, el párroco de la Basílica San José de Flores, en lo que dice sencillamente que un día de la primavera, como todo estudiante, fue a celebrar con sus compañeros y antes de de tomar el tren se separó del grupo, entró en el templo, entré, se me dio, sentí que que tenía que entrar esas cosas que vos sentís dentro que no sabes cómo y miré, estaba oscurito la mañana de septiembre, tipo 9 de la mañana sería y veo que venía un cura caminando y se sientan uno de los confesionarios, el último confesionario
a a la izquierda mirando al altar a la izquierda, el último. Y ahí yo no sé qué me pasó. Sentí como que alguien me agarró de adentro y me llevó al confesionario. No sé lo que pasó ahí. participó de una misa y al terminar la misa se quiso confesar en este confesionario. Eh, y después de la confesión él tuvo la certeza de que Dios le pedía que fuera sacerdote.
Él ahí usa la palabra primeriar, ¿no? Como él entró casi providencialmente de casualidad y y Dios lo estaba esperando. Eh, él sintió en su corazón que Dios lo estaba esperando. Y ahí sentí que tenía que ser cura, pero no dudé, eh, no dudé. Y bueno, en vez de ir a pasear, me volví a mi casa. Me volví a mi casa porque estaba como conmovido, ¿no? Después seguí la escuela y todo, pero ya orientado hacia ahí.
Es un llamado de Dios al que él respondió con con toda su generosidad y que responde, ¿no?, cada día, porque él no tiene mucha salud ni ni pocos años como para estar todo el tiempo y caminando y y sin embargo lo hace con alegría. Yo cada vez que voy a Flores beso a ese confesionario cada vez que porque es ahí es donde me salvaron de una manera muy especial, ¿no? Yo creo que elige el camino de Dios primero y principal por su su entorno, insisto en la abuela que fue muy importante y en su maestra Dolores. Y después creo que es un es una
suma de cosas, de valores que él ha adquirido de chico y que eso sumado a su personalidad quizás un poco un poco introvertida, humilde y sencilla, creo que que la iglesia le dio como un una puerta que quizás no era fácil encontrar en otro lado. Pergoglio trabajaba en un laboratorio químico y la familia esperaba que fuese médico.
Cuando decidió ser sacerdote, su padre y su abuela lo apoyaron, pero su madre se opuso. Eso lo marcaría de por vida. Él ya tenía esa idea y en esos momentos me dijo, “Mira, voy a terminar con ustedes, pero de estudiar el título secundario, pero después voy a hacer, me voy a dedicar al sacerdocio.” Le digo, “No me digas.
Este, yo ya noté que tenías este, pero no sabía que habías tomado la decisión. Sí. Dice, “Todavía no la comenté ni siquiera en mi casa.” Eso es lo que me dijo. Voy a hacer eso y además voy a ser jesuita. Ya siendo obispo de Buenos Aires, Bergoblio nunca dejó de visitar la iglesia de Flores. Él todos los meses venía a rezar y se quedaba acá en este lugar eh sin anunciarse, ¿no? O sea, que para él este es un lugar muy especial porque es el lugar donde él recuerda su llamado, ¿no? Bueno, los hechos han demostrado que realmente estaba inclinado hacia esa
tendencia y que el resto de su vida lo dedicó a eso, porque aún siendo cardenal, nunca lo dejabas de ver en una vez, nunca lo dejabas de ver con la austeridad del caso y se iba en colectivo. O sea, que fuera de serie este hombre porque sus ideas las tenía fijas y no las modificaba ni contra viento y marea.
Yo le pregunté un día, “Pero, ¿no te parece que puede ser peligroso a esta altura de tu vida y con el cargo que tenés estar viajando en medio de locomoción público?” No, dice, todo lo contrario, dice, yo me ilustro y para mí es es nutrir mi vida con todo eso. El joven Francisco tuvo una gran prueba de fe.
La enfermedad de un pulmón lo dejaría al borde de la muerte con tan solo 21 años. ¿Cómo fueron sus días cuando Respirar se convirtió en su gran batalla a vencer? Los problemas de la salud del Papa. Luego de terminar el secundario, el joven Francisco padeció una infección pulmonar que resintió su salud y lo puso al borde de la muerte.
No, no es que tenga un pulmón menos, tiene tiene una capacidad respiratoria de un pulmón reducida, tenía una infección bastante grave y los que lo llevaron y lo lo llevaron a tiempo como para que lo atendieran los médicos fueron este dos compañeros, Bellone y Morán Díaz, este actualmente los dos sacerdotes y que sobre todo el Rafael Morandías, que fue su vicario para la pastoral cuando él viene a flores de obispo, que siguieron conservando una relación de amistad con él, ¿no? Después pensábamos en su salud, pobre Bergolio, porque no es muy no es
muy joven, no es muy sano tampoco, pero Dios le ha dado la salud de un niño y y la juventud. Y mira, si le dio el cargo es para sostenerlo. Lo va a sostener de la mejor manera que él sabe serlo. ¿Quién mejor que Dios para saber cómo sostener para que él pueda seguir haciendo un bien tan grande a la humanidad? Porque te das cuenta que que está haciendo bien a todo el mundo.
Las preocupaciones de no son las preocupaciones de Roma, son las preocupaciones de todos del mundo. Fue el momento más difícil para Jorge Bergoblio. Luchó días entre la vida y la muerte. El padre Humberto Bellone era quien acompañaba a los seminaristas y relató cómo fue la operación. Tengo una imagen acá en la cabeza de haber asistido a la operación.
¿Por qué digo eso? Porque la imagen nadie me la explicó, la tengo grabada, ¿ves? Pero es real. Es real. Terminó el médico de operarlo. ¿Cómo se operaba antes? Que abrían entre costilla y costilla, colocaban una prensa para mantener abierto y ahí trabajaba. Terminó de operar, agarró el pulmón y lo apretaba como una cámara de fútbol, como la de antes, para ver si perdía por algún lado.
No vio que estaba todo bien, echó adentro y se tocan las conexiones de nuevo. En aquel entonces decían un quiste de aire en el pulmón. Escucho hoy que le llaman un neumotórax. En esos años fumar era un acto común en los jóvenes que desconocían el daño que provocaba en la salud. Mira, cuando yo pescaba a mi tío que largaba los puchos más largos, agarraba un coso, visto, una aguja, le metía la aguja ahí.
Sí, te decía, “Mirá, dejó un sargente.” Era un largo. Pu, nos enteramos de grande que era un gran fumador. Creo que tiene problema de un pulmón por el cigarrillo. Fumamos todo, no sabemos. Sin embargo, sus compañeros de secundaria aseguran que Jorge Mario nunca fumó. Él jamás fumó. Nunca, nunca, nunca fumó. Nunca fumó.
Y yo lo vi en el hospital Sirio Olibanés cuando lo habían operado. Él tuvo un descuido, se pescó un fuerte resfrío y no se atendió y eso se declaró una neumonía. Tampoco la atendió como era debida. Y bueno, cuando se enteraron del problema, no hubo más remedio de que sacarle un pedazo de pulmón, que eso fue lo que le ocurrió.
Su primera maestra de comunión, la hermana Dolores, fue una de las personas que lo acompañó en el duro momento. Le dijo, “Mira, Jesús sufrió mucho también como diciéndole, nosotros somos de él.” Así que y eso le quedó mucho. Creo que en el libro El jesuita él nombra esta historia. Una vez que obtuvo el alta médica, Bergoglio viajó a recuperarse a las sierras de Tandil a 500 km de Buenos Aires.
Fue el lugar recomendado por su padre espiritual Enrique Potzoli, para finalizar la recuperación. La cercanía de la muerte es lo que él dice. Bueno, yo tengo que hacer lo que siento y lo que siento es esto, ¿no? Es lo que le le permite el desprendimiento definitivo de su núcleo familiar, ¿no? Es la enfermedad un poco lo que lo empuja.
Eh, él ve en esa enfermedad una señal. Luego de ser operado de urgencia, Bergoglio tomó la decisión final de ingresar al seminario. Fue a los 21 años. El reciente nombrado embajador argentino en el Vaticano, Eduardo Valdés, se confiesa peronista y un gran admirador de Vergoglio. Hoy atesora un santuario del Papa en su restaurant.
Entrevisté a Eduardo Valdés, designado recientemente embajador ante la Santa Sede, embajador argentino ante la Santa Sed en el barrio de Almagro. Bueno, un él tiene allí un centro cultural o un café literario plagado repleto de de antigüedades. Uno entra a ese lugar, es como un santuario, uno entra a ese lugar y vive la historia argentina.
Bueno, una persona llena de anécdotas, ha tenido relación con Bergoulio cuando él era arzobispo de la ciudad de Buenos Aires. En el año 2002 en la ciudad de Buenos Aires se instaura un proyecto que se llama proyecto retiro, que es la continuidad de Puerto Madero, pero para hoteles internacionales cinco y seis estrellas.
¿Qué molestaba ahí? La villa 31. Imagin los turistas no querían ver supuestamente. Entonces yo me entero lo que él hace. Él la llama a Marta Mujica, a la familia del padre Mujica, y le pide este si puede trasladar el cuerpo del padre Mujica, que estaba enterrado en la Recoleta cementerio Macajetilla de Buenos Aires, a la villa 31 y ahí crear el santuario del padre Mujica y con eso sin decir nada, porque él no dijo nada públicamente, se iba a evitar el sacar la villa de ese lugar.
Así juega este hombre, ¿me entendés? Esas son acciones concretas. Es de poca prédica y de mucha acción. Elías se reunió con Guillermo Carscher, sacerdote argentino que cumple funciones de protocolo en el Vaticano desde hace más de 20 años. Estaba al lado de Jorge Mario cuando sale al balcón.
Estábamos a la mañana ahí en la plaza de en el parque Saavedra y y verlo venir a él caminando fue, viste, como yo no lo conocía. Muchón me habían pasado el contacto, me dijeron, “Mira, acá justo Carcher está en Argentina, buscalo porque ahí tenés el testimonio de Francisco, porque está todo el día al lado.” Y lo vi venir caminando. Digo, “No lo puedo creer.
” ¿Cómo fue ese punto para usted, digamos, que de repente eh como esa foto tan famosa que lo vemos todos ahí sosteniéndole el micrófono en en su primer discurso en el balcón, ¿no? Momento, digamos, una foto que dio vuelta por todo el mundo. Nadie imaginaba que que que Gorgulio era de los candidatos favoritos. Pero bueno, mientras estábamos rezando, lo tengo que decir, esto porque es una vivencia muy personal, el Rosario por los cardenales para que los asistiera al Espíritu Santo.
Ahí tuve una una experiencia muy particular con la Virgen de Satanudos. es como que ella me hace entender que algo estaba pasando y yo interpreté de inmediato que eh lo cuento y me emociono, que se trataba de Vergoglio. Así que eh me fui a rezar adelante del santísimo y eh en los instantes ahí se escuchaban los aplausos. He sido él.
Guillermo Carcher siempre se encargó en Roma desde que viajó todo lo que es protocolo y ceremonial, ¿no? Y justamente él siempre se reía y decía que estos 20 años que estuvo allá parece como que se estuvo preparando para recibirlo Vergoglio como papa y se estar ahí al lado porque justamente él es el que se encarga de todas las reuniones, o sea, viene, no sé, viene Obama y pasa primero por Guillermo Carcher.
La persona que descubro cada día cuando lo veo y le digo, “Buen día, santidad”, es eh la persona tranquila que que está por afrontar el día con con buena onda, ¿no? Con con ánimo de encontrar solución a todo. Lo pone feliz cuando uno le dice, “Ganó San Lorenzo.” Al final tiene muchos gestos eh como este de de ir a almorzar con con los trabajadores de o empleados del Vaticano.
Eh y otros no sé si han sido publicados, por ejemplo, de Santa Marta va al Palacio y eh para las audiencias de la mañana y llega a pie y toca y llama al ascensor, ¿viste? La primera vez me acuerdo la ascensorita me dijo, “Eno no puede ser la puerta. Santo Padre, me llevas arriba. ¿A qué piso vas? este, todas estas cosas que lo hacen a él único, porque eh yo lo noto y lo hemos charlado muchas veces, ¿no? A él no le interesa cambiar en el sentido de que le gusta la normalidad, la ordinariedad, eh lo cotidiano. Las veces
que tuve la suerte de verlo Vergoglio, eh, fueron muy lindas y y la verdad que vi un a un señor mayor, yo no cuando lo vi como arzobispo era un señor mayor que, bueno, me acuerdo que Guillermo me lo presentó, dijo, “Elías, te presento el arzobispo.” Eh, y le dijo, “Bergolio, este es mi asistente, Elías.
Lo saludé y era un señor mayor común.” ¿Por qué? Porque lo veía humilde, un común, una persona normal, eh, que te mira los ojos cuando te saluda. Te me dio la mano y me miró los ojos. Eh, te pregunta, “¿Cómo estás? Bueno, ¿a qué estudias? ¿A qué te dedicas?” Automáticamente te hace protagonista. Este buen humor o este buen carácter que tiene hoy por hoy, lo tenía, lo ha tenido siempre durante su infancia o durante su juventud.
Mira, cuando él estaba acá era más serio. Todo el mundo dice, “¿Cómo cambió Vergoglio?” Ah, era más serio, era o como más distante, pero yo creo que ahora el Espíritu Santo lo ha tomado en toda su persona. Cuando era joven era una persona más bien parca, sencilla, introvertida, tranquila, callada. Y bueno, vemos que desde que es papa eso cambió.
supongo que por la felicidad que produjo en él haber llegado hasta donde llegó y está ahí. Es importantísimo ver el cambio también de él, ¿no? El cambio en esa actitud. Sí, él tenía todo esto adentro porque no no lo está inventando ahora, pero es la obra de de Dios realmente. Según cuenta Valdés, la rebeldía de Bergoglio y su lucha por el bien común lo llevó a desafiar las propias reglas de la iglesia.
Un día viene a mi despacho, esto es la primera vez que lo voy a contar. Clelia Luro. Clelia Luro es la mujer de Jerónimo Podestad, aquel obispo que era el obispo de Avellaneda en los convulsionados años de Hunganía, donde los obreros de Avellaneda eran los más combativos, ¿no? Y este obispo era un obispo combativo y se ponía al frente de esas luchas y le hacen una jugada y sale a la luz que él estaba enamorado de una mujer, ¿no? Y tiene que dejar la diócesis, pero nunca le sacaron el grado de obispo. muere Podestad en el año 2003
y me viene a ver la viuda de podestad, Clilia Luro. Él se había casado por civilco, pero nunca le habían sacado el grado de obispo. Por lo tanto, él cobraba el sueldo de obispo. Entonces, cuando me viene a ver Clelia, me dice si ella podría cobrar lo que era la jubilación de Jerónimo Podestad para que se transforme en pensión para ella, porque no tenía con qué comer.
Y yo me había olvidado que obispo que Podestar era un obispo. Entonces voy y le quiero dar una mano y voy a Lancés y hablo con un técnico de Lancé, tipo abre la pantalla y dice, “Pero esto no pasó nunca. Este es un obispo. Yo le tengo que dar la jubilación de un obispo a quien era su mujer. Este es un caso inédito.
Dice, no, dice, esto va a ser un despelote. Salvo que vos me traigas una cartita de de la diócesis y de acá de alguien de la jerarquía eclesiástica que no no que no va a caer mal. Yo no me animo a avanzar con esto, lo voy a ver y le digo, “Mire, me vino a ver Cleleia Luro porque ella me dijo, Jorge Vergoglio me apoya, que esto, que lo otro.
” Y entonces le digo, “Me vino a ver Clelialuro, este, me pidió esto, eh, pero fui a LANES y me dicen que necesita una cartita suya o algo.” Él era presidente de la Conferencia Episcopal, o sea, era la máxima autoridad en ese momento. Y él me dice, “¿Y tiene teléfono este muchacho?” Y le digo, “Sí, sí, acá tengo el celular.
” Discó el celular ahí delante mío y le dice, “Hola, habla el padre Jorge.” El padre Jorge Vergoglio, el otro se quería morir, estaba el otro lado de la línea, le dice, “Yo le estoy acá con Eduardo Valdés. Yo le quiero agradecer especialmente lo que usted está haciendo por Cléia Luro.” Eh, este, le dice, eh, recemos por ella y por mí. Eh, y el otro quedó paralizado.
El papel que quería no hubo tal papel, pero le quedó claro que pedía el cardenal de Buenos Aires y así fue que gracias a Dios Clelia, que pobrecita, murió el año pasado, este tuvo suspensión graciable de Jerónimo Podestad. Yo creo que debe ser un caso único en el mundo. Lo que me deja es que Bergoglio es un gran estratega, digamos, ¿no? Y logra, sin confrontar, logra obtener su cometido.
¿Qué quiero decir con esto? evitó que los habitantes de la 31 fueran expulsados de sus tierras. Sí, haciendo una gran revolución, ¿no? Trasladando el cuerpo de Mujik. ¿Logró la pensión para esta mujer viuda viuda a un obispo? Sí. ¿Cómo? Destruyendo Lancés, ¿no? Con un llamado telefónico, sin dejar muchos rastros.
Digo, esa gran es un gran estratega que siempre logra su cometido en pos de los sectores más necesitados. Y este es un tango que yo le escribí. Lo puedo leer. Lo puedo leer. ¿Cómo no? Pero entonalo así. Abemus papa reza el obelisco. Por Así nuestro Jorge es Francisco. Porteño de América Latina. Cuánta emoción en los ojos de Cristina.
Piratas, devuelvan las Malvinas, dijo el cardenal en homilía. El almuerzo con nuestra presidenta fue felicidad para la feligresía. Alegría de obreros y cirujas y magdalenas de Constitución. Carlos Mujica y sus hermanos de la villa, descamisados, Marechal y Juan Perón. “Gol de Dios, gritan los cuervos en Boedo.
Se abrazan Néstor Evita y Alfonsín, Diego, Eve, Bolívar y San Martín. Cristina al Papa la paz ofrendó. Todo San Pedro lo atestiguó. Eso hizo plena la consagración. Habemos papa reza el obelisco por Asís. Nuestro Jorge es Francisco, porteño de América Latina. ¡Cuánta emoción para toda la Argentina! Jorge Mario Bergoglio, elegido de Dios, está dejando una huella.
El legado de Francisco. Luego de estudiar la historia y la personalidad del Papa, Jorge, Agustina, Elías e Ignacio sienten que fue una experiencia enriquecedora. El legado del Papa ya está en sus corazones. Realizar esta investigación me generó conocerlo más a Vergoglio. Me dejó muy satisfecho poder contribuir en en su historia, ¿no? En su historia de vida para que todo el mundo sepa quién es Bergoglio, de dónde viene.
Era una persona que tomaba las riendas no solamente de su vida espiritual, sino de la vida política argentina. Con el documental aprendí que que que el Francisco que hoy eh deslumbra al mundo entero por por sus gestos, por la por la humildad, todo esta esta personalidad se crea, nace en su infancia y en su adolescencia.
Tiene que ver con sus abuelos, con la con la formación que le dio su abuela, militante eh exiliada de la Italia fascista. Fue una niñez alegre, si bien era una familia humilde, era una familia sencilla, era una familia que no tenía quizás lujos, él dice que era muy importante la contención familiar que tenía, eh el colegio al que fue, los amigos.
Creo que el haber nacido en un lugar como Flores, el haber tenido los amigos como Coco, el haber militado en el partido, tal vez fue el puntapi inicial para que Berglio finalmente sea cura. Todo eso está en la en la infancia y en la adolescencia de Francisco, digamos. No, no busquemos eh caretas, no busquemos máscara. Francisco es Bergoglio. Bergoglio es Francisco.
Creo que Bergoglio siempre tuvo una misión particular que fue ser papa. Para muchos jóvenes es como un rockstar, porque viene y te tira verdades absolutas y que no podés encontrar, digamos, el joven que a veces se encuentra medio mareado, ¿viste? Bueno, ¿qué voy a estudiar? ¿Qué voy a hacer de mi vida? ¿Qué me voy a dedicar? ¿Quién soy yo? Bueno, él viene y te tira verdades absolutas.
El Papa Francisco y todos los jesuitas ante todo se dedican a amar y servir. Y sobre todo hay un pilar fundamental que lo pude confirmar en este documental fue que ponen más empeño en sus obras. que en las palabras. Y el Papa, podemos ver en el último año, ha realizado no solamente tareas espirituales o tareas de misericordia, sino también logró unir a Cuba con Estados Unidos algo que parecía impensado y creo que es el hecho histórico más importante de este siglo.
estos cambios que él introdujo en la en la Iglesia Católica y y su intención de sumar nuevos sectores realmente es efectiva, como es la clase la clase más baja y los sectores de la juventud que estaban tan desinteresados de de la iglesia. Me parece que que todo eso es es importante para para los próximos años de de papado que se vienen y para el crecimiento de la Iglesia Católica.
Francisco eligió ser un Papa distinto, promover una Iglesia justa, reclamar a los jóvenes la austeridad y el compromiso de San Francisco de Asís. Su tarea no es sencilla. Debe romper estructuras arraigadas desde hace más de 2000 años. El tiempo será testigo del resultado de su misión. Su legado ya está haciendo historia.
Como Papa Francisco es es un grande. Él el evangelio lo lleva a la práctica sin ruido y esos son como signos de su modo de vivir. Nos deja su admiración y nos dejó su admiración toda la vida porque yo hoy cuando lo veo me acuerdo de él y le quedo agradecido de de todo lo que hizo por nosotros. El día que lo nombraron sacerdote, eh, o papa y nos pusimos a llorar, pero no llorar a ver por llorar porque es una cosa importante que un amigo tuyo haya llegado a a Papa, argentino y peronista.
Es un pastor que el pastor va adelante y las ovejas lo siguen, conoce a cada una por su nombre, se las pone en el en el cuello cuando están lastimadas. es un pastor.