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COLAPINTO CONFESÓ LO QUE SINTIÓ AL VER A MESSI Y NADIE LO ESPERABA

 No es solo gratitud, es el reconocimiento de que la magia cuando te toca de cerca te hace mejor. Todo esto pasó en un mismo fin de semana. Sí, todo y en un mismo fin de semana. Pero acá hay algo más profundo, porque no es solo una linda historia de dos argentinos que se cruzan en la élite del deporte mundial.

 Esto tiene una explicación, tiene aura, esto tiene un sentido y cuando lo descubras te vas a emocionar porque hay algo que una Messi Colapinto que no tiene que ver con el fútbol ni con la Fórmula 1, tiene que ver con de dónde vienen y cómo llegaron hasta dónde están. Y para entenderlo, hay que hablar de algo que en Argentina no suena glamoroso, pero que en el mundo deportivo de élite es considerado casi un superpoder.

 Competir en la escasez, llegar a lugares a donde unos pocos genios pueden hacerlo. Escucha esto. Messi llevó a Barcelona siendo un chico con un trastorno de crecimiento que necesitaba una hormona carísima y que su familia no podía pagar. Un club europeo tuvo que hacerse cargo de eso para que el pibe pudiera seguir jugando. Con la Pinto llegó a la Fórmula 1 sin el presupuesto que tienen los pilotos que vienen de academias europeas millonarias, sin el colchón económico que amortigua los errores, sin la red de contención que tienen los que nacen en

el lugar correcto. Los dos llegaron desde un lugar donde no había garantías, donde el camino no estaba dado y donde cada paso tenía que ganarse con algo más que talento, porque el talento solo sin la mentalidad correcta no basta. Y acá está lo que es clave. Acá está el gene argentino del que hablo.

 Cuando no tenés margen de error, desarrollás algo que los que sí tienen margen nunca van a tener. Una inteligencia adaptativa que se activa exactamente cuando la presión es máxima. Messi lo tiene desde chico. Esa capacidad de leer el juego antes que nadie, de encontrar el espacio donde no parece haber ninguno, de tomar la decisión correcta en el décimo de segundo en que esa decisión define si ganás o perdés.

 No es magia, es el resultado de haber crecido sabiendo que no podía equivocarse demasiado. Colapinto toma decisiones a 300 km porh con una frialdad que desconcierta pilotos con años de experiencia en la categoría. En Miami, con Messi en la tribuna, con la mitad del padoc mirándolo, con la presión de estar en su mejor actuación desde que llegó a la Fórmula 1, no se derrumbó, no se aceleró, no cometió el error que cometería cualquier chico de 22 años en esa situación.

 corrió inteligente y terminó séptimo, beneficiado además por la sanción de Lecler, sumando seis puntos que lo consolidan en el campeonato. Eso no es suerte, eso es estructura mental y esa estructura mental tiene un origen que los dos comparten. Y si disfrutas de mis videos en fútbol sincero, súmate a las membresías.

 Desde el nivel uno tenés las insignias de la camiseta de Messi. Emojis exclusivos, prioridad total en mis respuestas y encuestas exclusivas. Te dejo el link en los comentarios. Es la mejor forma de bancar el canal. Ahora volvamos a Messi porque hay algo más en ese encuentro que me parece que vale la pena resaltar y tiene que ver con quién es Messi fuera de la cancha.

 Leo llegó al Gran Premio de Miami con Antonela y sus tres hijos. Como siempre, discreto, con esa humildad que lo caracteriza. Visitó el padoc de Mercedes, saludó a Russell, se sentó en el auto de Antonelli con esa naturalidad que tiene para moverse en cualquier entorno de élite como si fuera su casa. Y cuando Franco lo vio, cuando se sacaron la foto, cuando compartieron ese momento, el piloto argentino dijo después que fue de las mejores semanas de su vida.

 Pensá en eso. Un tipo que acaba de lograr su mejor resultado en la Fórmula 1, que la semana anterior había tenido a medio millón de personas en Palermo que fueron a verlo. Dice que conocer a Messi fue lo más especial que vivió. Y no lo dijo para quedar bien, lo dijo con esa honestidad que tienen los que saben valorar lo que lograron.

 Sus palabras fueron que hayas venido a bancar es de lo más especial que viví en la vida. Gracias por tu tiempo y tu humildad. Tu tiempo y tu humildad. Esas dos palabras en ese orden, porque Messi con todo lo que es, con todo lo que representa, sigue siendo el tipo que tiene tiempo para los demás y la humildad para no hacérselos notar.

 Eso también es parte del hen, la grandeza sin soberbia, el éxito sin distancia. Y acá es donde quiero conectar todo esto con algo más grande, porque creo que estamos ante un momento histórico para el deporte argentino que merece ser visto en perspectiva. La selección de Escaloni ganó el Mundial de Qatar con un equipo que nadie daba como favorito, con un entrenador al que muchos cuestionaban, sin experiencias previas con grandes equipos, con un sistema que priorizaba el orden colectivo por encima de las individualidades.

Y Colapinto llegó a la Fórmula 1 desde abajo, sin academia propia, sin el camino trazado y en poco tiempo se convirtió en uno de los pilotos que más atención genera en toda la categoría. El road show en Buenos Aires convocó a más de medio millón de personas, medio millón, para ver un piloto de automovilismo.

 ¿Qué tiene este país que sigue produciendo figuras así? ¿Qué hace a los argentinos tan apasionados por el deporte? Yo creo que tiene que ver con algo que Scaloni entendió perfectamente cuando armó la selección y que Colapinto llevan el ADN sin necesitar que nadie se lo explique. En Argentina estamos acostumbrados a tener que luchar por lo que queremos.

 Esto genera una mentalidad de lucha constante. No es que acá seamos más pobres de ideas, es que aprendimos a hacer más con menos. Y esa habilidad cuando se aplica al deporte de élite se convierte en una ventaja competitiva que Europa y el mundo todavía no terminó de descifrar. Y Messi es el máximo exponente de eso a nivel mundial.

 Un jugador que casi a los 39 años recorre menos kilómetros que cualquiera y aún así es el más determinante de la cancha. Está a punto de jugar su sexto mundial sin mencionarlo públicamente porque aunque sabe que va a jugarlo, no quiere ilusionar a la gente antes de tiempo. Pero todos sabemos que va a jugarlo. Fíjate lo que genera solamente con su presencia.

 Apareció a ver a Franco Colapinto en la Fórmula 1 y ese chico de 22 años corrió la mejor carrera de su vida. Casualidad, ya dijimos que no creemos en esas cosas. Acá hay algo más, algo que no se ve a simple vista. Acá hay mística o magia podríamos decir. Y a menos de un mes del Mundial 2026 hay una pregunta que me parece que vale hacerse en serio.

Lionel Messi: Argentine icon 'didn't enjoy' time at PSG - BBC Sport

 ¿Estamos ante la generación más completa que dio el deporte argentino en toda su historia? No solo en fútbol, en todo. En la capacidad de producir figuras que llegan a la élite mundial desde lugares inesperados. Yo tengo mi respuesta, pero quiero saber la tuya. ¿Crees que el gene argentino del que hablamos hoy es real o es un relato de mística que construimos para sentirnos mejor? ¿Y crees que Colapinto en algún punto de su carrera va a llegar a generar en el mundo lo que genera Messi? Déjame tu opinión en los comentarios, por qué esta charla recién

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