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Últimas horas de vida de YEISON JIMÉNEZ

Entre aplausos, luces, abrigado con una ruana y arropado por el cariño de su amado público. Fue como Jason Jiménez se despidió de su último concierto. Muchas gracias. La red se desplazó hasta el departamento de Boyacá. para recorrer el camino que llevó al artista hasta la eternidad. La madrugada del 10 de enero, Jason se presentó en el municipio de Málaga, Santander.

Luego de descansar, exactamente a las 9:28 de la mañana, el artista salió del hotel. Allí posó junto a sus fans y partió hacia Paipa Boyacá, donde abordaría la avioneta. Pero antes hizo una parada en un municipio intermedio. A las 2:18 de la tarde,  el artista y su equipo de trabajo llegaron a un local comercial en el municipio de Belén en Boyacá.

Sonrientes con abrazos entrañables. Fue como se les vio. ¿Qué compró él? Queso campesino, queso con bocadillo, eh un bloque de queso doble crema. dijo que tenía fan, nos tuvó la, o sea, nos regaló la foto y se fue. ¿Cómo lo percibiste tú? ¿Percibiste algo especial ese día en él? Venía tranquilo, venía muy sereno. En redes sociales se viralizó que esta fue la última foto de Jason.

Sin embargo, la red pudo constatar que  el cantante, luego de salir de este lugar, llegó a un restaurante donde se tomó la que  sí fue su última foto, exactamente a las 2:56 de la tarde. Fue en este restaurante del municipio de Belén en Boyacá, donde Jason Jiménez y sus acompañantes consumieron su último almuerzo.

Ellos precisamente los atendieron. ¿Qué comió Jason? Él entró y primeramente pidió seis agua de panelas. Después llegó que le dieran seis truchas para él y los acompañantes que iban con él y pues digo que bien asaditas, que no importaba que se demoraban en el momento. En un hecho que parece premonitorio, según estos jóvenes que lo atendieron, Jason cantó una canción alusiva a la muerte.

Mientras que le servían el almuerzo, pues cantaba y decía la canción que cuando yo me muera no quiero que lloren y se tocaba la cabeza y se pegaba en el momento. Él cantaba, sí, se comió dos truchas en específico y la agua de panela y cantaba con Jefferson Osorio, que era el acompañante. ¿Qué recuerdas tú de ese momento cuando Jason cantaba? Eh, él estaba muy feliz, él estaba alegre, ahí comía, cantaba.

Aproximadamente a las 3 de la tarde, Jason junto a su equipo de trabajo salieron de Belén hacia Paipa. Jason Jiménez y sus acompañantes llegaron a este aeropuerto, el aeropuerto Juan José Rondón. Podemos ver su torre de control, las instalaciones de este aeropuerto que está ubicado en Pai Boyacá.

En esta pista fue donde la avioneta que llevaba a Jason Jiménez y sus acompañantes despegó aproximadamente a las 4 de la tarde. Con aparente dificultad y a pocos metros de terminar la pista, la avioneta logró alzar vuelo. La red obtuvo los testimonios de los campesinos que mientras trabajaban la tierra fueron testigos de la tragedia.

El momento que el avión despegó aquí el aeropuerto de Pippa, el avión lo que despegó  iba con falla. El avión se buscaba, se movía para lado y lado. Luego de pasar sobre los terrenos donde estos campesinos recolectaban la cebolla, la avioneta pasó sobre una finca aledaña. Yo pues me dirigí a mi zona de trabajo cuando escucho un ruido que venía de esta parte muy feo.

Miro miro la avioneta, sube aquí. llega aquí al frente donde yo vivo, se le apaga el motor, el piloto gira la gira hacia la derecha, vuelve y le prende la avioneta. Luego llega más o menos como a 50 m de los árboles que están allá. Ahí vuelve y se le apaga. Según entiendo, cuando se apagó el motor, la avioneta eh bajó un poco, pero al volverse a encender  ella tomó de nuevo eh altura. Sí, señor.

Cuando volvió otra vez, ella intentó otra vez, o sea, sí recorrió un lugar cuando volvió a alzar y luego fue cuando se le volvió a pagar y ahí sí no no le encendió más hasta que cuando cayó otra vez. En lo que parece un intento por retornar al aeropuerto, la avioneta hizo un giro volviendo a acercarse a los campesinos.

El hombre buscó como el piloto buscó como regresarse a la pista de Pipe otra vez a lo que fue a dar la vuelta el avión bucó la vuelta pero la bien bucó y se cayó de pico. Este video tomado por una de las cámaras de seguridad de la finca donde la vora Euris registró el momento en que la avioneta se desplomó y se cayó de pico rebotando al semillero y viendo una una la primera explosión.

La gasolina, las jalas estaban hartas. Resulta que nosotros los acercamos a ayudar. Cuando lo acercamos hubo la segunda explosión y a los otros alejamos un poquito. ¿Quién va a estar vivo ahí? Ay, José, no jodas. Salgan de ahí metidos porque es muy peligroso. Ya también ya la llama era mucha llama.  Fuimos la tercera vez, hubo la tercera explosión. Ya nada que hacer.

Hicimos todo lo posible ayudar al hombre, pero se lo sale  en nuestras manos. Ustedes intentaron acercarse, pero hubo alguien que gritaba que no se acercaran. Se ve que hay una explosión. ¿Cómo fue eso? Bueno, pues eso fue bastante traumático porque yo era la que iba gritando, porque como los muchachos estaban todos ahí,  pues eso, las explosiones fueron muy fuertes y bueno, pues los muchachos no pudieron hacer nada por él tristemente.

Santísima Virgen bendita. Ahí, ¿qué pueden hacer ellos? Ahí no pueden hacer nada. José, salta de ahí. Luego de ver el desplome de la avioneta, Euris corrió desde la finca al lugar del siniestro y este fue su registro. Acaba de ocurrir un accidente. Se cayó una avioneta. Aquí hay un avión. Mire, tremendo incendio.

Mire la puerta del avión. Según el relato de los campesinos, fue en este punto donde la avioneta tuvo el primer contacto con la Tierra. Acá podemos ver lo que parece ser restos de pintura, restos de eh del avión, que como se pueden ver en los videos era  blanco. De aquí rebotó para finalmente terminar en este punto donde se produjo la primera explosión.

Desde el despegue hasta el momento del accidente transcurrieron aproximadamente  4 minutos, 240 segundos que pusieron fin a seis vidas. También escuchamos que decían que se escuchaban gritos  la gente. ¿Qué podemos decir de eso? Eso es mentira. En ningún momento ellos gritaron. El golpe fue ahí.

Ellos mismos quedaron y la explosión fue muy horrible, pues. Y en ningún momento ellos no gritaron, porque si fueran gritado, imagínense cómo fuéramos sentidos más nosotros. Wiiseman Mora, fotógrafo. Jefferson Osorio, manager. Óscar Marín, asistente personal de Jason. Juan Manuel Rodríguez, productor visual, Fernando Torres, piloto de la aeronave  y Jason Jiménez, estrella de la música colombiana.

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