Que viva el Carmen de Bolívar. Se me acusa con frecuencia por parte de la extrema derecha de haber trabajado por la paz de este país, de haber contribuido en este gobierno a sacar adelante su política, de haber participado en diálogos de paz, de haber contribuido a que se hiciera posible el acuerdo de La Habana. Y quiero decir en esta plaza que está llena de gente que ha trabajado por la paz, que nunca me arrepentiré de haber hecho posible que en Colombia se hubieran presentado diálogos y hechos de paz.
Jamás me arrepiento de trabajar por la paz. Es un orgullo haber sido y ser activista de la paz en Colombia. Viva Iván Cepeda. El discurso que voy a pronunciar ahora lleva por título Por la paz territorial y nacional cumpliremos el acuerdo de 2016. Queridas compañeras y queridos compañeros, a todo el pueblo del Carmen de Bolívar y de los Montes de María le presento mi saludo lleno de afecto y admiración.

Un abrazo para toda la gente de cada una de las 16 regiones de los programas de desarrollo con enfoque territorial PEDET, que están viendo y escuchando este acto que hemos llamado Regiones PED, territorios que transforman a Colombia. Saludo a la gente que está en los territorios PED. Claro que sí. Este discurso es para presentar nuestro compromiso con las millones de personas que habitan en las subregiones, 16 subregiones PEDT, que han empezado a ver cómo se transforma su territorio y sus vidas por la voluntad que ha puesto
nuestro gobierno en cumplir. Durante más de 30 años. He trabajado en los montes de María, al lado del movimiento campesino, los sectores populares y las víctimas a las cuales saludo desde aquí para derrotar la opresión de la parapolítica de las mafias del narcotráfico. acompañado la ejemplar resistencia y la lucha por la reforma agraria y la restitución de tierras.
He acompañado a las mujeres que han sido víctimas de violencia sexual. He estado con la gente en los barrios populares de las de las ciudades del Caribe en su lucha por recuperarse del desplazamiento forzado. He trabajado junto a ustedes y he aprendido de su perseverancia y valentía.
Ustedes son un orgullo de Colombia, compañeras y compañeros. Hoy regreso a estas tierras en mi condición de candidato y futuro presidente de la República. Vengo a decirles que en 20 días contados a partir de hoy vamos a ganar en primera vuelta y que tendré al mismo tiempo el honor y la gran responsabilidad de suceder en la conducción del estado colombiano a nuestro compañero presidente Gustavo Petro.
A él le enviamos nuestro reconocimiento y gratitud desde esta gran plaza por su exitoso y valiente liderazgo del cambio social que se ha venido haciendo realidad en nuestro primer gobierno progresista. Al presidente Petro se le quiere y se le respeta en todo el país, pues ha sabido cumplirle al pueblo colombiano defendiendo su dignidad y sus derechos.
Que viva el presidente Gustavo Petro. No han podido acabar con ellos ni podrán. Ahora en mi condición de candidato y repito futuro presidente de la República junto a Ida Quilcué, quien será la primera mujer indígena vicepresidenta de Colombia. Asumimos los compromisos del programa de nuestro segundo gobierno progresista. Desde el Carmen de Bolívar quiero anunciar solemnemente que implementaré de manera plena e integral el acuerdo de paz que el Estado colombiano firmó en el año 2016 con las antiguas guerrillas de las FAR.
Ese compromiso no nace solo de una obligación constitucional e institucional, nace de una convicción profunda. La paz es la condición indispensable para construir el futuro de Colombia. Y lo digo también porque participé directamente como facilitador en aquellos históricos diálogos y en la firma del acuerdo final.
Trabajé mucho para ese objetivo y sé lo que costó alcanzarlo. Sé cuánto esfuerzo por lograr consenso hubo detrás de cada palabra que se escribió en ese acuerdo. Y sé sobre todo que millones de colombianas y colombianos depositaron y depositan allí la esperanza de no seguir siendo herederos de la guerra eterna en Colombia.
Y como parte esencial de este gran acuerdo de paz está la creación de los PEDET, que se han convertido en una de las principales herramientas de la transformación y el desarrollo territorial. El proceso de paz de La Habana, como también se le ha conocido, cambió la historia de nuestro país. Hizo de Colombia una nación más democrática, más incluyente y más consciente de sí misma.
Por primera vez, el país puso con fuerza en el centro de sus preocupaciones al mundo rural, a las regiones olvidadas. a los campesinos y las campesinas y especialmente a las víctimas que durante años 10 millones de víctimas han sido condenadas al silencio y a la indiferencia. Por eso, repito, hoy aquí desde el Carmen de Bolívar, tierra marcada por la violencia, pero también por la dignidad de su pueblo, quiero asumir ante Colombia el compromiso formal de cumplir el acuerdo de 2016.
Tenemos el deber moral y político de convertir en realidad aquello que fue pactado. Por eso quiero decirle al país que haremos todos los esfuerzos que estén dentro de nuestras capacidades institucionales y constitucionales para garantizar que los PEDET, la reforma rural integral, que ahora se va a llamar la revolución agraria y los compromisos con las víctimas y los territorios sigan avanzando, se radicalen hasta ser irreversibles en Colombia.
Nuestro proyecto político tiene una certeza fundamental. La paz significa transformar las condiciones de vida de la gente. Colombia difícilmente será un país en paz mientras existan altos niveles de pobreza y desigualdad. Mientras existan territorios abandonados y comunidades enteras privadas de derechos básicos.
La paz no puede quedarse escrita y firmada en un documento. La paz debe convertirse en escuelas, universidades para la juventud rural, carreteras, agua potable, crédito barato para los campesinos, tierras entregadas al campesinado, derechos para las víctimas, oportunidades para las mujeres y los jóvenes y en dignidad para los territorios.
Esa es la tarea histórica que tenemos por delante y esa tarea no les quepa duda, no yida, no unos cuantos ministros, sino ustedes y nosotros con el pacto histórico, la alianza por la vida y los movimientos sociales la vamos a cumplir. Va a ganar. Iba a ganar. Iba esperar. Muy bien, la emoción nos lleva a veces, como decía el presidente estadounidense Abraham Lincoln, este gobierno es del pueblo, con el pueblo y para el pueblo.
Al anunciar mi compromiso con el cumplimiento del hospedet y del acuerdo de paz, debo marcar marcar claramente nuestras diferencias con el uribismo y con sus candidatas y candidatos, pues ese sector político al que vamos a derrotar el 31 de mayo en la primera vuelta, así tenga muchos millones de pesos para poner cartas y avisos en todas partes.
Ese sector político es con quien tenemos una contradicción de fondo. Nuestras diferencias con Álvaro Uribe Vélez, con la extrema derecha que él lidera en el terreno de la paz son contradicciones irreconciliables, contradicciones de principio, contradicciones sobre el tipo de país que queremos construir para las próximas generaciones.
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Mientras nosotras y nosotros el pacto histórico, la alianza por la vida, los movimientos sociales y de paz, creemos que Colombia debe cerrar definitivamente el ciclo de décadas de violencia y abrir camino a la reconciliación nacional. Ellos, la extrema derecha ha hecho de la guerra, del miedo, del odio y de la confrontación permanente, un arma de poder político.
Uribe, Iván Duque, Paloma Valencia y otros de ese sector han atacado sistemáticamente los procesos y los acuerdos de paz y no lo han hecho únicamente. Y no lo han hecho únicamente a través del debate democrático que es legítimo en cualquier sociedad. han recurrido también a la mentira, al engaño deliberado, a la propaganda sucia y en muchos casos a prácticas que buscan debilitar y destruir la esperanza de la paz de millones de colombianas y colombianos para que no sea posible que Colombia encuentre el final de la guerra
y la violencia. Todos recordamos como durante el plebiscito por la paz se desató una campaña para manipular basada en el miedo. Le dijeron a la gente que el acuerdo de paz promovía la impunidad, que legalizaba el narcotráfico, que le quitaría recursos a los más pobres, que entregaría la soberanía nacional a otros países y gobiernos y que fortalecería los grupos armados.
Construyeron una narrativa de odio para sembrar desconfianza y dividir a la sociedad colombiana. No defienden la verdad, defienden un modelo político que necesita la guerra para mantenerse vivo. Y después vino la pesadilla del gobierno del señor Iván Duque, en el que hicieron todo lo posible por sabotear la implementación del acuerdo.
Intentaron debilitar y destruir la jurisdicción especial para la paz. incumplieron los compromisos con los territorios, abandonaron a las comunidades y le dieron la espalda a las víctimas y a las y los firmantes de paz. Su mensaje fue devastador, que en Colombia la palabra del Estado podía romperse sin consecuencias y cuando un estado le incumple a la paz, abren nuevamente las puertas para que se acentúe la violencia.
Lo más grave es que hoy el país descubre que algunos de quienes se proclamaban defensores de la legalidad terminaron robándose los recursos destinados precisamente a construir la paz en los territorios más golpeados del país. Es el caso del señor Ciro Ramírez, un caso que es en extremo indignante. Recursos que debían llegar a las comunidades, a las vías, a las escuelas, a los proyectos productivos, a las víctimas terminaron convertidos en botín de corrupción.
Y aún así hay sectores del uribismo como la señora Valencia que salen a presentar al señor Ramírez como un perseguido y como un héroe digno de defensa. No tienen vergüenza con la gente de los territorios ni de la paz en Colombia. Recordemos que Uribe le decía a sus congresistas corruptos, antes de ir a la cárcel, señores, por favor voten nuestros proyectos.
Hoy siguen en las mismas. A pesar de estar condenados, sigan votando nuestros proyectos. Porque el uribismo no solo ha querido atacar los acuerdos de paz, ha querido criminalizar la búsqueda de la paz en Colombia. han intentado convencernos de que buscar una salida política al conflicto armado es una traición a la patria.
Han querido cerrar cualquier camino que conduzca la reconciliación para condenar al país a una guerra interminable, a un conflicto armado perpetuo que siga cobrando la vida de hijas e hijos de nuestra gran patria. Nosotros, por el contrario, vamos con la paz hasta las últimas consecuencias, compañeras y compañeros. En qué ha cumplido nuestro gobierno con los PED.
Presidente, se vive, se siente. Se espera, presidente. Se vive, se siente. Sea presidente se vive. Se siente presidente. ¿En qué ha cumplido nuestro gobierno con los PED? Lo resumo en cinco grandes logros para mencionar tan solo unos de ellos. Primero, en los territorios PED disminuimos la pobreza. Hoy es de 24%.
Hay mucho por hacer ahí. Mientras que en 2018 era del 40%. Ha habido un avance disminuyendo la pobreza en los municipios PED. Segundo, hemos aprobado 719 proyectos por más de 15 billones de pesos. La mayor inversión de la historia en estos territorios y vamos a garantizar que cada peso se invierta para lo que es.
Tercero, hemos revisado y actualizado los 16 planes de acción para la transformación regional que están contenidos en el acuerdo de paz. Cuarto, ampliamos la vigencia, esto es muy importante, de los PEDET hasta el año 2037 a través de la Ley 256 que fue sancionada por el presidente Petro el pasado 12 de febrero.
Y quinto, hemos fortalecido la participación de las comunidades y los pueblos étnicos. Se han conformado 170 mesas comunitarias para la participación de las liderezas y los líderes sociales en la construcción del PEDT. Ahora, ¿en qué avanzaremos en los próximos 4 años con nuestro segundo gobierno progresista? He aquí cinco compromisos sobre ese particular.
Haremos intervención integral para la transformación de los territorios PEDET. Adoptaremos y aplicaremos lo que ha sido también políticas que no han funcionado en otros territorios, pero que haremos cumplir. Eso quiere decir agua potable, energía eléctrica, vías terciarias, educación y salud para todos los municipios.
Segundo, garantizaremos inversión y combatiremos, óigase bien, en forma implacable la corrupción. Y quiero ser muy claro, lo advierto, personalmente me ocuparé de quien se robe un peso de las víctimas o de la paz. Se van para la cárcel. Haremos lo necesario para que vayan a la casa. Señor Ramírez no debe estar en el Congreso.
Se robó los dineros de la paz, no debe ir a legislar. Tercero, destinaremos los recursos necesarios del presupuesto general de la nación y del sistema general de regalías para seguir apoyando a los municipios PEDET y para la implementación efectiva de los planes de acción de transformación regional, así como para la reforma agraria y también para la reparación de las víctimas y la revolución agraria.
Cuarto, haremos rediseño institucional para que la implementación del acuerdo de paz de 2016 y del PEDET se pueda garantizar en forma más eficaz y con fortaleza de implementación. Y quinto, cumpliremos los compromisos pendientes de la sustitución de los cultivos, es decir, del PENIS, y vamos a trabajar por la sustitución de todas las economías ilícitas en los territorios.
Compañeras y compañeros de la lucha por la paz, reitero hoy mi reconocimiento y aprecio con todas las organizaciones, líderes y liderezas que han tomado como propósito de sus vidas impulsar la paz a través de la transformación de los territorios. Rindo homenaje a las lideras y líderes sociales que han sacrificado su vida en la lucha por la paz.
A los grupos armados les reitero, asesinan líderes sociales, no podremos dialogar. Condición sinecuanum para hablar. No más asesinatos de lideras y líderes sociales ni de firmantes de paz. No más a las activistas y los activistas de paz quiero hacerles la invitación a que junto al pacto histórico, a la gran alianza por la vida, a los movimientos sociales, intensifiquemos nuestra movilización política y electoral.
a que el próximo 31 de mayo cumplamos la cita con la historia y con la paz de Colombia, a que ese día sellemos nuestro triunfo con una masiva votación, marcando la primera casilla arriba y a la izquierda. La primera casilla en primera vuelta. En primera, en primera, en primera. y luego a que defendamos cada voto obtenido y ahí sí celebrar, pero no celebrar y vigilar los votos.

Primero vigilar los votos. Vamos a derrotar a la extrema derecha en las urnas y lo haremos con la fuerza organizada del pueblo colombiano. Colombia ya empezó a cambiar y millones de personas saben que trabajar y luchar por la paz no es debilidad. La paz es la causa más noble y valiente en la sociedad colombiana y hoy también en el mundo entero.
Vamos a ganar la paz para nunca más perderla en nuestra querida patria. Mi nombre es Iván Cepeda y voy a ser su presidente en primera vuelta. Gracias por hacer parte de la comunidad Magenta Radio. Si te gustó el video, por favor, compártelo, comenta y, por supuesto, darle like. Nos vemos en el siguiente