25 milagros católicos que la ciencia no puede explicar. A lo largo de la historia han sido reportados miles de milagros presuntamente realizados por Dios, Jesucristo, las diferentes advocaciones de la Virgen y cientos de santos católicos. La abrumadora mayoría de estos supuestos hechos milagrosos, casi siempre curaciones de graves problemas de salud, no han sido reconocidos por la Iglesia por diferentes razones y en muchos otros casos ha sido el desarrollo de las ciencias, lo que ha zanjado las discusiones sobre los milagros. Sin
embargo, en algunas otras ocasiones, la ciencia sencillamente se queda sin palabras para explicar cosas que han ocurrido. Hoy conoceremos tan solo algunos de esos milagros que los científicos no han podido explicar. Antes de meternos a fondo, no te olvides de suscribirte a nuestro canal y activar las notificaciones para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.
Número uno, el milagro de Juan Pablo Segund en Costa Rica. El Dr. Carlos Vargas estaba perplejo mientras revisaba una vez tras otra los exámenes de Floribet Mora Díaz, una paciente a la que le había dado un mes de vida por un aneurisma cerebral. Verificó en el laboratorio que no se hubiera producido una confusión y retornó a su consultorio para revisar el expediente de nuevo hasta que se rindió a la realidad.
El aneurisma que lo llevó a desauciar a Floribed había desaparecido. La costarricense, que semanas antes yacía postrada en su cama, apenas pudiéndose mover e incapaz de sostener una cuchara para alimentarse, lo observaba sonriente mientras le aseguraba que había sido un milagro de Juan Pablo II, a quien le había pedido ayuda.
El médico decía, “Es inexplicable porque ni siquiera había una mancha en mi cabeza, en las arterias de que en algún momento hubo una neurisma”, contó Floribet. En aquel momento, el doctor Vargas recibió el comentario de Floribet con escepticismo, pero no tenía cómo explicar la ausencia de la dilatación arterial que él mismo había visto, como tampoco le fue posible después de otros exámenes en instituciones médicas de Costa Rica e Italia.
El aneurisma sencillamente había desaparecido. El milagro aprobado por la Iglesia Católica se convirtió en una prueba para canonizar a Juan Pablo II. Número dos, milagro eucarístico de Socolca. El domingo 12 de octubre del año 2008, durante la misa celebrada en la Iglesia de San Antonio de Socolca en Polonia, una ya consagrada se le escapó de las manos a uno de los sacerdotes que impartía la comunión y cayó al suelo.
Según la doctrina católica de la Eucaristía, la consagrada es el cuerpo de Cristo. Tal como indican las normas litúrgicas, la fue recogida del suelo y puesta en un vasculum, un pequeño recipiente con agua donde se supone que debía disolverse. Una semana después, la hermana Julia Dobovska, sacristana del templo, observó que la no se había disuelto y que tenía en el centro una mancha roja parecida a un cuágulo de sangre.
La hermana Julia informó del sorprendente hecho al párroco Stanislava Jensenko, quien a su vez puso al corriente a otros sacerdotes que también quedaron perplejos con lo observado. El arzobispo metropolitano de Vialstock, Eduward Osorovski, se sumó al grupo de sorprendidos por la no disuelta con una mancha que parecía sangre. En 2009, el arzobispo autorizó la realización de exámenes a la por dos expertos independientes, la Dra.
María Sani Lotovska y el Dr. Stanislava Sukolski, ambos patólogos de la Universidad de Medicina de Bialstock. Los dos especialistas analizaron fragmentos de hostias y concluyeron que contenía un tejido idéntico a las fibras musculares de un corazón de alguien que se encuentra en estado agónico.
Las fibras estaban interconectadas con la estructura del pan ásimo, del que se hacen las hostias, de una forma que resultaría imposible conseguir con métodos humanos. Según la doctora Sovianek Lotopska, número tres, la curación de Mary Bailey. Por sus aristas científicas, la curación de Mary Bailey a comienzos del siglo XX es uno de los casos más interesantes entre las sanaciones milagrosas atribuidas a la Virgen de Lourdes.
Durante 3 años, Bailey estuvo bajo tratamiento en los hospitales de Leons y Sainfoy por una peritonitis tuberculosa, siendo atendida por ocho médicos que después presentaron sus testimonios. Enferma, Bailey fue a Lordes, donde estuvo en la gruta de Masaviel, el lugar en el que Bernadet Soy Rose reportó las apariciones, así como en los baños alimentados con el agua del manantial.
Después de su estancia en Lordes, Bailey experimentó una curación repentina de su peritonitis tuberculosa en fase terminal, según testimonió uno de sus médicos, el Dr. Alexis Carrel, quien en 1912 ganó el Premio Nobel de Medicina. Sin embargo, las revisiones que hace la Iglesia de los Milagros de Lord son tan rigurosas que el caso de Bailey no fue reconocido a pesar de haber sido testimoniado por el hasta entonces escéptico Alexis Carrel.
El milagro no fue aprobado por reservas con el estado mental de la mujer antes de la curación. Número cuatro, San José de Cupertino y sus levitaciones. San José de Cupertino fue un fraile napolitano del siglo X, declarado santo por la Iglesia Católica. Según la causa abierta por su canonización, estaba dotado del don de la liitación, siendo registradas más de 70 convirtiéndose en el santo con mayor cantidad de eventos de este tipo atribuidas.
Se dice que en una etapa de su vida las levitaciones llegaron a ser tan frecuentes que tuvieron que excluirlo del coro porque interrumpía las ceremonias con sus vuelos cuando caía en éxtasis. Empezaron a decir que todo era un engaño y el papa Urbano Avo, intrigado, lo convocó a Roma. Se afirma que frente al Papa, José de Cupartino cayó en éxtasis y levitó, agenciándose el mejor testigo posible para dar credibilidad a sus levitaciones.
Se dice que el príncipe protestante Juan Federico también lo vio levitar. y quedó tan impresionado que se convirtió al catolicismo. Número cinco, el milagro que evitó la muerte de Juan Pablo Segi 13 de mayo de 1981, el turco Mehmed Ali le propinó cuatro balazos al Papa Juan Pablo Segund en la plaza de San Pedro. Dos de las balas alcanzaron el abdomen, una impactó en el brazo derecho y la otra en la mano izquierda.
Slavonir Oder, obispo polaco que postuló la causa de canonización de Juan Pablo II, afirmó que el asesinato del Papa había sido encargado a un profesional, Alia, que sabía matar, sin embargo, falló en su intento. El documental Boitila, la investigación, dirigido por el periodista español José María Zavala y estrenado en 2020, maneja la tesis del milagro para explicar la salvación del influyente Papa Polaco.
muy cercano a Juan Pablo Segund añade, refiriéndose al balazo más grave, la fuerza de la bala podía atravesar a seis personas. La trayectoria de la bala es humanamente inexplicable. Desde el primer momento el Papa rezaba, ofrecía su sufrimiento por el bien de su iglesia y pensé, verdaderamente así nacen los santos.
Juan Pablo Segund perdió el 75% de su sangre. Literalmente se desangró, pero sobrevivió. Un milagro que él mismo atribuyó a la Virgen de Fátima. Número seis, las lágrimas de la Virgen de Siracusa. La Virgen de las Lágrimas es una imagen de María venerada en la ciudad siciliana de Siracusa, Italia, sobre la que se afirma que estuvo derramando lágrimas durante 4 días seguidos en 1953.
En 1994, el Papa Juan Pablo Segund dijo en el lugar, “Son lágrimas de dolor por cuántos rechazan el amor de Dios. Lágrimas de dolor y esperanza. El supuesto portento fue observado por los esposos Angelo Lanuso y Antonina Lucia Gusti, quienes tenían la imagen de la Virgen en su humilde vivienda siracusana. Antonina y Angelo conservaban la Virgen en reliebre sobre el yeso en su dormitorio y vieron cómo caían lágrimas de los ojos de la imagen durante 4 días, entre el 29 de agosto y el primero de septiembre de 1953. Los esposos, que habían recibido a
la Virgen como regalo de bodas llamaron al párroco Giuno, quien llegó acompañado de algunas personas. entre las que se encontraba el Dr. Michel Casola, médico conocido por su ateísmo, quienes constataron la versión de los esposos. Según testimonios, el líquido brotado de los ojos de la imagen fue examinado e resultó ser de la misma composición de las lágrimas humanas.
Número siete, el milagro del anciano. El milagro del anciano reportado en el siglo VII en esa pequeña ciudad italiana fue el primero de naturaleza eucarística en ser documentado por la Iglesia. Se afirma que ocurrió cuando un monje sacerdote que abrigaba dudas sobre la presencia de Jesucristo en la Eucaristía vio durante la realización de una misa como la y el vino se transformaban en carne y sangre.
Según los registros del hecho, cerca del año 700, el monje sacerdote Basilio fue designado para realizar la misa en el monasterio de San Longino mientras celebraba el rito en latín al proclamar las palabras, “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre”, con dudas sobre lo que decía, se afirma que el monje vio transformarse el pan ásimo en carne viva y el vino en sangre, que se convirtió en cinco cuágulos.
Según se afirma, los glóbulos de sangre que fueron conservados en una custodia de plata dentro de un cáliz de cristal tienen la insólita particularidad de pesar siempre 15 o 18 g, independientemente de que sean pesados, uno, varios o todos. Un examen de la carne y los cuágulos sanguíneos realizado en 1971 por el patólogo Eduardo Linoli, concluyó que la primera era tejido cardíaco humano y la sangre del tipo ave, sin encontrarse trazas de preservantes.
Número ocho, Nuestra Señora de Seitón. Nuestra Señora de Seitón es el nombre que recibe una aparición mariana reportada en Seitón, un distrito de la ciudad egipcia de El Cairo durante un lapso de 3 años a partir del 2 de abril de 1968. La primera aparición fue reportada cuando Mohamed Farou Atwa, un mecánico automotriz musulmán que circulaba por la noche el 2 de abril de 1968 por la calle de la Iglesia Copta de Santa María de Seitón, vio lo que le pareció que era una mujer que se disponía a saltar desde lo alto del templo. Otros dos hombres
vieron también una figura en la parte superior de la iglesia y los avistamientos fueron informados a la policía. Una semana después, el fenómeno volvió a ser reportado y después las apariciones se hicieron más frecuentes de hasta dos y tres semanales hasta que finalizaron en 1971.
Incluso las supuestas apariciones fueron atestiguadas por el presidente egipcio de entonces, Gamal Abdel Naser, y capturadas por periódicos y canales de televisión. Según la tradición copta, el sitio es uno de los lugares donde José, María y Jesús se alojaron durante la huida a Egipto. Sociólogos escépticos sostienen que se trató de un caso de histeria colectiva inducida por la derrota egipcia en la guerra de los 6 días en 1967.
Número nueve, la sangre de San Genaro. San Genaro, patrono de la ciudad italiana de Nápoles, fue un obispo decapitado en el año 305 durante las persecuciones de Deoclesiano. Goza de fama mundial por el prodigio de la licuefacción de su sangre, un hecho que según la tradición viene ocurriendo el 19 de septiembre, día de su martirio, desde hace cuatro siglos.
Ese día la sangre solidificada del santo contenida en una ampolla es presentada solemnemente por un sacerdote frente a una urra en la que se encuentra la cabeza del mártir y va licuándose y aumentando de volumen en la medida que progresan los rezos. Los científicos explican que este fenómeno es propio de los fluidos llamados no newuttonianos, como la sangre, que se comportan como sólidos en estado de reposo y se licúan en cierto grado cuando son sometidos a algún tipo de esfuerzo.
Sin embargo, ocasionalmente la sangre de San Genaro no se ha alicuado como en 1939 cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, en 1940 cuando Italia entró en la guerra y en 1943 cuando los alemanes ocuparon Nápoles. Tampoco se licuó en 1980 cuando se produjo el terremoto de Irpinia en la región de la campaña, cuya capital es Nápoles. Los fieles señalan que estas faltas de licuefacción estuvieron asociadas a los acontecimientos asiagos ocurridos en esos años. Número 10.
Milagro de San Genaro vuelve a ocurrir en Nápoles. La sangre de San Genaro es expuesta tres veces al año, el sábado anterior al primer domingo de mayo, día en el que se conmemora el traslado de las reliquias del Santo Anápolis. El 19 de septiembre, aniversario de su martirio y el 16 de diciembre, día de su festividad como patrono de la ciudad.
El 16 de diciembre de 2024, la licuefacción de la sangre de San Genaro se hizo esperar, ya que solo se produjo a las 5:40 de la tarde, cuando lo habitual es que ocurra en la mañana. Nápoles estuvo en vilo durante casi todo el día, ya que la no lecofacción es considerada un mal presagio asociado con acontecimientos muy aciagos.
Desde las 9 de la mañana, el relicario contentivo de la sangre del santo estuvo expuesto en su iglesia napolitana en espera de la licfacción. Tras casi 9 horas aguardando, miles de fieles respiraron aliviados cuando la sangre se licuó. Número 11. Milagros del padre Pío. Pío de Pietra Elcina, más conocido como el padre Pío, fue un fraile cappuchino y sacerdote italiano que vivió entre los años 1887 y 1968.
Conocido por los estigmas que mostraba en su cuerpo y por los dones milagrosos que se le atribuían, fue canonizado por el Papa Juan Pablo Segi en 2002. Amado por su feligresía de San Giovanni Rotondo y escarnecido por los escépticos y por otros miembros de la Iglesia que afirmaban que sus estigmas y milagros eran falsos, el padre Pío convocaba a multitudes de peregrinos que iban a verlo y a confesarse con él.
El Vaticano le prohibió el ministerio entre 1922 y 1933, a pesar de lo cual se convirtió en una de las figuras religiosas más populares de Italia, con una feligresía que lo veneraba desde mucho antes de ser declarado santo. Cuando Juan Pablo Segund lo canonizó el 16 de junio de 2002, la plaza de San Pedro estaba abarrotada por 300,000 fieles.
Se le atribuyen milagros como curaciones milagrosas, vivocación y la capacidad de leer los pensamientos de la gente. Número 12. El milagro del padre Pío con Gema de Georgie. El milagro más famoso atribuido al padre Pío fue el que supuestamente obró en Gema de Georgie, una niña siciliana que nació sin pupilas, cuya ceguera se afirma que curó.
Gema fue llevada a San Giovanni Rotondo por su abuela en 1947 para ver al padre Pío y durante el trayecto empezó a ver afirmando que veía el mar y un barco que lo surcaba. La abuela no creyó que su nieta hubiese recuperado la vista y tras llegar a San Giovanni Rotondo, se confesó con el padre Pío y le pidió que implorara a Dios la corazón de la niña.
Según el testimonio de la mujer, el sacerdote le dijo, “La niña no debe llorar y tú tampoco, porque la niña ve y tú sabes que ve.” Una tradición afirma que el obispo polaco Carol Joseph Boitigihua, futuro Papa Juan Pablo Segund, le escribió en 1962 al padre Pío para pedirle que intercediera ante Dios por Wanda Polsaca, una amiga enferma de cáncer.
Más tarde se descubrió que el cáncer de Polswaka había remitido espontáneamente. Número 13, la Virgen de Fátima. Aparte del milagro del sol, los niños portugueses Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto, que reportaron en 1917 las apariciones de Nuestra Señora de Fátima, dijeron que la Virgen también había profetizado que aparecería una gran señal en el cielo nocturno, que antecedería una segunda gran guerra.
El 25 de enero de 1938, una aurora boreal dejó ver luces brillantes por todas partes en el hemisferio norte, visibles incluso en lugares tan al sur como California, Las Bermudas y el norte de África. Fue el fenómeno de auroras boreales más sorprendente en los 229 años anteriores y la población de París y otras ciudades se alarmaron creyendo que se trataba de grandes incendios solicitando la intervención de los bomberos.
Lucía, quien se había hecho monja y era la única superviviente de los tres niños videntes de Fátima, le dijo a su superiora que creía que esa era la señal indicada por la Virgen en su aparición. Al día siguiente, Lucía le escribió al obispo manifestando el mismo parecer. El año siguiente estalló la Segunda Guerra Mundial. Número 14. El milagro del sol.
Los niños de Fátima afirmaron que una de las profecías que les había hecho la Virgen era que haría una aparición en el cielo diurno el 13 de octubre de 1917 para escuchar peticiones y realizar milagros. El día señalado, una multitud de expectante de 700,000 personas se reunió en Cova Dairia, cerca de Fátima, en espera de la aparición mariana.
Aunque no se produjo la esperada aparición, un gran número de presentes afirmaron haber visto una actividad solar extraordinaria, incluyendo al sol danzando, zigzagueando y emitiendo luces multicolores. Los científicos dijeron que el sol no se comportaba de esa manera y señalaron que en todo caso cualquier comportamiento inusual podía haber sido visible desde medio mundo y no solo desde Fátima.
La única fotografía del momento que se conserva muestra un sol normal. Se ha subrayado que los que afirmaron haber visto fenómenos extraordinarios probablemente lo hicieron bajo los efectos de una prolongada observación de un cielo soleado. Sociólogos y teólogos que dudaban de la profecía dijeron que los observadores solo habían visto lo que querían ver. Número 15.
La incorruptibilidad de Santa Bernadet Soburius. María Bernard Soviroz, más conocida como Bernadet Soburios, fue una pastora francesa que en 1858 reportó una serie de 18 apariciones marianas en su población natal de Lourdes que dieron origen a la famosa veneración de María con la advocación de la Virgen de Lourdes.
Bernadet fue canonizada en 1933 y a las apariciones reportadas ha asumado el hecho singular de que su cuerpo se mantiene incorrupto en Nevers, Francia. El cuerpo de Bernadet fue desenterrado en 1909, 30 años después de su muerte y encontrado en perfecto estado de conservación. Si bien el rosario y el crucifijo presentaban óxido.
Fue beatificada por Pío X en 1925, año en el que se realizó una segunda exhumación y el cuerpo seguía incorrupto. El año de su beatificación, el cuerpo fue colocado en un relicario de cristal en la capilla que lleva su nombre Nevers, donde es visitado masivamente por la feligresía. La probabilidad de que un cuerpo se conserve incorrupto por causas naturales es extremadamente baja. Número 16.
Nuestra Señora de Aquita. Nuestra Señora de Aquita es el nombre de una imagen de madera de la Virgen, venerada en Japón por la supuesta emisión de lágrimas y sus presuntos poderes milagrosos. Es conocida por las apariciones marianas reportadas en 1973 por la hermana Agnes Katsuko Sakagawa en la remota localidad de Susagwa en la prefectura japonesa de Aquita.
La historia de la Virgen de Aquita es inusual, ya que sus lágrimas fueron mostradas en televisión nacional y la hermana Agnes afirmó haber sanado repentinamente de una discapacidad auditiva después de las apariciones. John Shojiro Ito, obispo de Nigata, autorizó la veneración de la Santa Madre de Aquita en su diócesis en una carta pastoral de 1984, mientras esperaba un juicio definitivo sobre este asunto por parte del Vaticano.
El cardenal Peter Shirajani, arzobispo de Tokio, señaló, “Los eventos de Akita deben tomarse en serio. Creemos que ahora tiene un gran significado para la Iglesia o la sociedad japonesa.” Número 17. La Sábana Santa de Turín. La Sábana Santa es una tela de lino que presenta la imagen de un hombre con traumas físicos y marcas compatibles con alguien que ha sido crucificado y que durante siglos ha sido venerada como el sudario en el que fue envuelto Jesucristo después del descendimiento.
Es una pieza que ha desatado un largo debate sobre su autenticidad que llega hasta la actualidad. La discusión pareció haber sido zanjada científicamente en 1988, cuando tres diferentes laboratorios dataron los hilos del lino de la sábana entre 1260 y 1390, es decir, muy posteriormente a la vida de Jesús.
En esa ocasión, los defensores de la autenticidad del sudario argumentaron la contaminación de las muestras o que fueron tomadas de una tela con la que la pieza fue reparada en la Edad Media. Un estudio del año 2024 del Instituto de Cristalografía del Consejo Nacional de Investigación de Italia ha reanimado el debate.
Esta investigación utilizó una tecnología de disparsión de rayos X. fechó la celulosa del lino en el primer siglo de la era común, compatible con la vida de Jesús, el equipo también comparó el sudario con muestras de lino fabricadas entre 1260 y 1390 y no encontró ninguna coincidencia, de manera que la discusión sobre la autenticidad de la Sábana Santa continúa.
Número 18, el milagro de la Virgen de Guadalupe. La Virgen de Guadalupe ha estado rodeada de eventos que han sido calificados como milagrosos. La tilma de fibra de agta por casi cinco siglos, cuando ha debido durar solo unas pocas décadas. La imagen sobrevivió a un derrame de ácido nítrico en 1785 y a una bomba que estalló en el santuario en 1921.
No muestra rastros de pigmentos ni de pinceladas y el rostro de la Virgen parece cambiar de expresión ante diferentes condiciones de iluminación. La vivacidad de los ojos de la Virgen es una de las cosas más comentadas sobre la imagen al ofrecer un efecto tridimensional similar al de unos ojos vivos. Además, en los ojos parecen reflejarse 13 personas, los que estaban presentes cuando el indio Juan Diego le enseñó su tilma con la imagen impresa al obispo Juan de Suárraga. Número 19.
Nuestra Señora de Lordes. La advocación mariana de Nuestra Señora de Lordes es una de las que mueve más peregrinos en el mundo, recibiendo la visita de 8 millones de fieles cada año. En Lordes, el agua que brota del manantial descubierto por Bernadet Sobiouses, cuando reportó las apariciones marianas en 1858, es considerada milagrosa y muchas personas afirman haber sanado de enfermedades bebiéndola o bañándose con ella.
El manantial genera 100,000 l de agua diariamente desde que fue descubierto por Bernadet. Desde las apariciones hace 167 años se han reportado 7,000 curaciones milagrosas atribuidas a la Virgen, de las cuales 70 han sido reconocidas por la Iglesia. “La Iglesia siempre ha sido muy cuidadosa acerca de las curaciones”, dijo el médico francés Patrick, director de la oficina médica.
“Prefieren no reconocer un milagro verdadero a proclamar uno donde no existe”, señaló. Han sido reconocidos seis milagros en diferentes partes del mundo sin que los curados viajaran a Lordes. Número 20. En Lordes sigue habiendo curaciones milagrosas. Desde 1858 los médicos han reconocido 3500 sanaciones científicamente inexplicables relacionadas con la Virgen de Lourdes, de las cuales solo 70 han sido catalogadas como milagrosas por la Iglesia.
Cada cierto tiempo se produce una curación verdaderamente asombrosa. En septiembre de 1993, Jan Saluan, un paralítico en tercer grado que ya había pasado 12 años en segundo grado, sanó repentinamente en su hogar después de llegar de Lordes el día anterior. Salaon aseguró que la Virgen se la apareció en su habitación del hospital de Lourdes, diciéndole, “Levántate, levántate.
Ese día tomó dos baños en los manantiales, pero su curación no se produjo en Lordes, sino en su casa, en el pueblo de la Alow. Para que un caso sea reconocido como milagroso, la enfermedad debe ser grave según el estado de la ciencia médica en cada momento histórico y la curación debe ser instantánea o excepcionalmente rápida, así como definitiva, sin periodos de convalescencia ni recaídas.
Número 21, Nuestra Señora de Quivejo. Nuestra Señora de Quivejo, también llamada la Dolorosa de Quivejo, es una advocación de la Virgen cuyas apariciones fueron reportadas en los años 1980 por varias adolescentes de Quivejo al suroeste de Ruanda. Las alumnas de una escuela dijeron haber escuchado de las apariciones el mensaje profético de una ruanda sumida en el odio y la violencia interétnica.
Esto ha sido tomado como un anuncio del exterminio en masa de los Tutsis por el gobierno hegemónico de los jutus ruandeses, en el que fueron asesinadas unas 800,000 personas entre el 7 de abril y el 15 de julio de 1994. En 2001, el obispo católico local reconoció oficialmente como auténticas las visiones de tres de las niñas.
Muchas personas se presentaron como videntes, pero fueron rechazadas después de un examen de sus testimonios. Número 22. La licuefacción de la sangre de Santa Patricia. Se tiene poca información sobre Patricia de Constantinopla, nacida en la capital del Imperio Bizantino en torno al año 664 y canonizada por la Iglesia Católica.
Al parecer, nació de una familia noble y rica descendiente del emperador Constantino. Se dice que su pariente, el emperador Constante II, intentó casarla por la fuerza y ella se separó de su familia para hacer una vida sencilla alejada de los lujos de la corte imperial. Una vez muerto su padre repartió su herencia entre los pobres y partió en peregrinación a Tierra Santa.
Según la leyenda, durante el viaje su barco encayó cerca de Nápoles y se quedó en la ciudad donde murió en 685. Ahora es copatrona de Nápoles junto con San Genaro y comparte con el Santo el prodigio de la licuefacción de su sangre. Según la tradición, la sangre conservada de Santa Patricia se licúa los días martes y el 25 de agosto, fecha de su festividad.
Número 23, la Virgen del Pilar. La Virgen del Pilar es una de las advocaciones marianas más veneradas en España como patrona de la ciudad de Zaragoza y de la hispanidad. La tradición pilarista señala que la Virgen hizo una visita para confortar al apóstol Santiago en su tarea de evangelización de Hispania.
Este suceso es presentado como el principal punto de partida de la devoción mariana en España y más tarde en el nuevo mundo. Según la tradición, cuando se le apareció a Santiago el Mayor, la Virgen le ordenó al apóstol que se le edificara un templo en una columna de jaspe, de donde nació la veneración de la sagrada columna en la basílica catedralicia de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza. Número 24.
El rostro de Cristo en Manopelo. La Santa faz de Manopelo es un trozo de tela que muestra una cara que según la tradición católica es la de Jesucristo, impresa cuando Santa Verónica le enjugó el rostro con un velo durante el viacrucis. En 1999, el jesuita alemana historiador del arte Henrick Fifer, anunció en Roma en una conferencia de prensa que había descubierto la imagen en una iglesia capuchina de Manopelo, Italia, donde se había conservado desde 1660.
Los escépticos afirman que el rostro presenta todas las características estilísticas de una imagen hecha por un artista de la Edad Media. Número 25. Los milagros de Nuestra Señora del Rosario de Pompeella. La basílica santuario mayor de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya es un templo católico de la actual ciudad de Pompeya, citado cerca de las ruinas de la ciudad sepultada por la erupción del besubio en el año 79 de la era común.
Este es el principal santuario mariano de la campaña y uno de los más importantes de Italia. En 1878, el abogado Bartolo Longo obtuvo un cuadro de la Virgen entregando el Santo Rosario a Santo Domingo y Santa Catalina de Siena y lo puso en el altar de una antigua capilla erigida por un grupo de familias campesinas que se habían instalado en el sitio de la antigua Pompeya.
Desde entonces, a la imagen se le atribuyen una serie de milagros. Esperamos que este video te haya sido útil. Si tienes algo que agregar, por favor, compártelo con nosotros en la sección de comentarios. Dale me gusta a este video y envíale el enlace a tus familiares y a tus mejores amigos para que también sepan más sobre los 25 milagros católicos que la ciencia no puede explicar.
Si eres nuevo en nuestro canal, no olvides suscribirte. No se te olvides seguirnos en todas nuestras redes sociales que van a estar aquí abajo en la descripción. Recuerda, un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla.