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25 Milagros Católicos que la ciencia no puede explicar

25 milagros católicos que la ciencia no puede explicar. A lo largo de la historia han sido reportados miles de milagros presuntamente realizados por Dios, Jesucristo, las diferentes advocaciones de la Virgen y cientos de santos católicos. La abrumadora mayoría de estos supuestos hechos milagrosos, casi siempre curaciones de graves problemas de salud, no han sido reconocidos por la Iglesia por diferentes razones y en muchos otros casos ha sido el desarrollo de las ciencias, lo que ha zanjado las discusiones sobre los milagros. Sin

embargo, en algunas otras ocasiones, la ciencia sencillamente se queda sin palabras para explicar cosas que han ocurrido. Hoy conoceremos tan solo algunos de esos milagros que los científicos no han podido explicar. Antes de meternos a fondo, no te olvides de suscribirte a nuestro canal y activar las notificaciones para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.

Número uno, el milagro de Juan Pablo Segund en Costa Rica. El Dr. Carlos Vargas estaba perplejo mientras revisaba una vez tras otra los exámenes de Floribet Mora Díaz, una paciente a la que le había dado un mes de vida por un aneurisma cerebral. Verificó en el laboratorio que no se hubiera producido una confusión y retornó a su consultorio para revisar el expediente de nuevo hasta que se rindió a la realidad.

El aneurisma que lo llevó a desauciar a Floribed había desaparecido. La costarricense, que semanas antes yacía postrada en su cama, apenas pudiéndose mover e incapaz de sostener una cuchara para alimentarse, lo observaba sonriente mientras le aseguraba que había sido un milagro de Juan Pablo II, a quien le había pedido ayuda.

El médico decía, “Es inexplicable porque ni siquiera había una mancha en mi cabeza, en las arterias de que en algún momento hubo una neurisma”, contó Floribet. En aquel momento, el doctor Vargas recibió el comentario de Floribet con escepticismo, pero no tenía cómo explicar la ausencia de la dilatación arterial que él mismo había visto, como tampoco le fue posible después de otros exámenes en instituciones médicas de Costa Rica e Italia.

El aneurisma sencillamente había desaparecido. El milagro aprobado por la Iglesia Católica se convirtió en una prueba para canonizar a Juan Pablo II. Número dos, milagro eucarístico de Socolca. El domingo 12 de octubre del año 2008, durante la misa celebrada en la Iglesia de San Antonio de Socolca en Polonia, una ya consagrada se le escapó de las manos a uno de los sacerdotes que impartía la comunión y cayó al suelo.

Según la doctrina católica de la Eucaristía, la consagrada es el cuerpo de Cristo. Tal como indican las normas litúrgicas, la fue recogida del suelo y puesta en un vasculum, un pequeño recipiente con agua donde se supone que debía disolverse. Una semana después, la hermana Julia Dobovska, sacristana del templo, observó que la no se había disuelto y que tenía en el centro una mancha roja parecida a un cuágulo de sangre.

La hermana Julia informó del sorprendente hecho al párroco Stanislava Jensenko, quien a su vez puso al corriente a otros sacerdotes que también quedaron perplejos con lo observado. El arzobispo metropolitano de Vialstock, Eduward Osorovski, se sumó al grupo de sorprendidos por la no disuelta con una mancha que parecía sangre. En 2009, el arzobispo autorizó la realización de exámenes a la por dos expertos independientes, la Dra.

María Sani Lotovska y el Dr. Stanislava Sukolski, ambos patólogos de la Universidad de Medicina de Bialstock. Los dos especialistas analizaron fragmentos de hostias y concluyeron que contenía un tejido idéntico a las fibras musculares de un corazón de alguien que se encuentra en estado agónico.

Las fibras estaban interconectadas con la estructura del pan ásimo, del que se hacen las hostias, de una forma que resultaría imposible conseguir con métodos humanos. Según la doctora Sovianek Lotopska, número tres, la curación de Mary Bailey. Por sus aristas científicas, la curación de Mary Bailey a comienzos del siglo XX es uno de los casos más interesantes entre las sanaciones milagrosas atribuidas a la Virgen de Lourdes.

Durante 3 años, Bailey estuvo bajo tratamiento en los hospitales de Leons y Sainfoy por una peritonitis tuberculosa, siendo atendida por ocho médicos que después presentaron sus testimonios. Enferma, Bailey fue a Lordes, donde estuvo en la gruta de Masaviel, el lugar en el que Bernadet Soy Rose reportó las apariciones, así como en los baños alimentados con el agua del manantial.

Después de su estancia en Lordes, Bailey experimentó una curación repentina de su peritonitis tuberculosa en fase terminal, según testimonió uno de sus médicos, el Dr. Alexis Carrel, quien en 1912 ganó el Premio Nobel de Medicina. Sin embargo, las revisiones que hace la Iglesia de los Milagros de Lord son tan rigurosas que el caso de Bailey no fue reconocido a pesar de haber sido testimoniado por el hasta entonces escéptico Alexis Carrel.

El milagro no fue aprobado por reservas con el estado mental de la mujer antes de la curación. Número cuatro, San José de Cupertino y sus levitaciones. San José de Cupertino fue un fraile napolitano del siglo X, declarado santo por la Iglesia Católica. Según la causa abierta por su canonización, estaba dotado del don de la liitación, siendo registradas más de 70 convirtiéndose en el santo con mayor cantidad de eventos de este tipo atribuidas.

Se dice que en una etapa de su vida las levitaciones llegaron a ser tan frecuentes que tuvieron que excluirlo del coro porque interrumpía las ceremonias con sus vuelos cuando caía en éxtasis. Empezaron a decir que todo era un engaño y el papa Urbano Avo, intrigado, lo convocó a Roma. Se afirma que frente al Papa, José de Cupartino cayó en éxtasis y levitó, agenciándose el mejor testigo posible para dar credibilidad a sus levitaciones.

Se dice que el príncipe protestante Juan Federico también lo vio levitar. y quedó tan impresionado que se convirtió al catolicismo. Número cinco, el milagro que evitó la muerte de Juan Pablo Segi 13 de mayo de 1981, el turco Mehmed Ali le propinó cuatro balazos al Papa Juan Pablo Segund en la plaza de San Pedro. Dos de las balas alcanzaron el abdomen, una impactó en el brazo derecho y la otra en la mano izquierda.

Slavonir Oder, obispo polaco que postuló la causa de canonización de Juan Pablo II, afirmó que el asesinato del Papa había sido encargado a un profesional, Alia, que sabía matar, sin embargo, falló en su intento. El documental Boitila, la investigación, dirigido por el periodista español José María Zavala y estrenado en 2020, maneja la tesis del milagro para explicar la salvación del influyente Papa Polaco.

muy cercano a Juan Pablo Segund añade, refiriéndose al balazo más grave, la fuerza de la bala podía atravesar a seis personas. La trayectoria de la bala es humanamente inexplicable. Desde el primer momento el Papa rezaba, ofrecía su sufrimiento por el bien de su iglesia y pensé, verdaderamente así nacen los santos.

Juan Pablo Segund perdió el 75% de su sangre. Literalmente se desangró, pero sobrevivió. Un milagro que él mismo atribuyó a la Virgen de Fátima. Número seis, las lágrimas de la Virgen de Siracusa. La Virgen de las Lágrimas es una imagen de María venerada en la ciudad siciliana de Siracusa, Italia, sobre la que se afirma que estuvo derramando lágrimas durante 4 días seguidos en 1953.

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