llí conocieron a Polina. Polina les prometió la ciudadanía rusa, 2500 dólares mensuales y 5000 dólares por adelantado al firmar. Todo por un contrato de un año.

Omar afirma que Polina les aseguró que si le daban 3000 dólares, se aseguraría de que solo prestaran servicio en misiones que no involucraran combates. Pero esa promesa no se cumplió. En respuesta a las acusaciones de Omar, Polina hizo esta amenaza Hemos hablado con 12 familias cuyos hijos fueron reclutados por Polina.
Todos ellos están ahora muertos o desaparecidos. Y en el último año, hemos podido rastrear más de 490 invitaciones que Polina envió a hombres de todo el mundo. Pero no es la única que opera de esta manera. El Kremlin ha recurrido a reclutadores informales a nivel mundial desde el inicio de la invasión a gran escala.
Hasta la fecha, Rusia ha logrado traer a unos 20.000 combatientes extranjeros. De lugares como Nepal, Egipto, Cuba, Irak o Yemen. La BBC se dirigió a Lviv, en el oeste de Ucrania, a uno de los centros de detención de prisioneros de guerra más grandes del país, para conocer a algunos de los combatientes extranjeros capturados.
En ningún otro lugar es más evidente la diversidad del sistema de reclutamiento ruso que aquí. La BBC logró hablar con unos combatientes de Yemen. Khalil solo llevaba seis semanas en Rusia cuando lo capturaron. Khalil cuenta que sabía que al ir a Rusia corría el riesgo de tener que hacer el servicio militar, pero el dinero que le prometieron lo convenció.
Khalil preguntó si podía llamar a su madre para hacerle saber que está vivo. Por ahora, Khalil y Hussain solo pueden salir de prisión si son devueltos a Yemen o en un intercambio de prisioneros con Rusia. A pesar de haber obtenido la ciudadanía rusa, ningún país ha intentado repatriarlos. Los contratos que firman los combatientes extranjeros son emitidos por el Ministerio de Defensa. Reclutadores como Paulina se los facilitan.
En su grupo de Telegram, afirma que este contrato solo dura un año. Lo que no menciona es que un decreto del presidente Putin de septiembre de 2022 obliga a todos los soldados a servir hasta el final de la guerra, dejando a hombres como Omar atrapados. Nos comunicamos con Polina. Después de semanas de idas y venidas, acepta hablar con nosotros por videollamada.

La BBC envió las acusaciones completas a Polina y ella contestó con esta nota de voz. Por ahora, la guerra entre Rusia y Ucrania continúa. Poniendo en riesgo a más civiles. Moscú seguirá alimentando su maquinaria de guerra, cuya carga recae sobre los más vulnerables.
Los jóvenes enviados a luchar sin experiencia, las familias que esperan noticias y los prisioneros olvidados en Ucrania.