Posted in

El Pollo Carvajal REVELA TODO — Corte Suprema arrincona a Petro por presuntos FONDOS CHAVISTAS

 Petro luce serio, con el seño levemente fruncido y los ojos fijos en el estrado. No hay distracciones ni ruidos que rompan ese choque visual entre acusador y acusado. Carvajal toma aire y dice, “Traigo información que ya entregué en España y en Estados Unidos. Esta vez la presento aquí ante esta sala, tal como lo solicité desde hace meses.

 Su tono es seco, sin medias tintas. Cada palabra se escucha con claridad. Un asistente judicial le indica que puede proceder con los documentos. Carvajal los levanta a la altura del pecho y agrega, “Aquí están las rutas, las fechas y los nombres que mencioné en mis declaraciones anteriores. No hay cambios. Lo que dije se mantiene.

 El juez lo observa sin mover un músculo. Petro en la pantalla inclina ligeramente la cabeza como si intentara leer los papeles desde la distancia. El ambiente no necesita que nadie explique nada más. Todos esperan que Carvajal dé el paso que lo pondrá en el centro de la tormenta mediática. La cámara que transmite la audiencia se acerca al rostro de Carvajal.

 Sus ojos no parpadean cuando afirma, “Voy a detallar lo que entregué a las autoridades y voy a dejar claro por qué ciertos movimientos financieros, según los registros que tuve acceso en Venezuela, terminan señalando participaciones políticas fuera del país.” La frase genera un murmullo contenido entre algunos asistentes.

 El juez levanta su mano para pedir silencio. En la pantalla, Petro aprieta los labios y baja la mirada por un segundo. No dice nada, pero la tensión entre ambas imágenes es tan directa que la sala entera la percibe. Carvajal baja los papeles sobre la mesa, los acomoda y los ordena por numeración. No voy a omitir nada, asegura.

 Esta declaración es completa. Su voz firme parece preparada para resistir cualquier cuestionamiento. La presencia del juez es rígida, sin expresión, sin mostrar aprobación ni rechazo. Solo escucha. La sala está inmóvil. Cada rostro apunta hacia Carvajal. Incluso el sonido de una carpeta cerrándose a lo lejos provoca que varios asistentes giren la cabeza.

La expectativa es total. Carvajal mira al fiscal y dice con un tono más directo, “Necesito confirmar que este despacho está recibiendo esta información como ampliación oficial de mi declaración previa.” El fiscal asiente con un gesto discreto. Petro en la pantalla levanta ligeramente las cejas como si estuviera tomando nota de cada detalle.

 La escena dura apenas unos segundos, pero basta para mostrar que ninguno de los dos pretende ceder terreno. Lo que está en juego es demasiado grande. La sala permanece en silencio absoluto mientras Carvajal desliza el primer documento hacia el centro de la mesa. Sus dedos lo empujan con precisión, como si quisiera dejar claro que cada hoja tiene un peso específico.

 El juez observa el movimiento sin parpadear. El fiscal se inclina apenas para ver la carátula del archivo, pero no lo toca. Todo se mantiene estático, excepto Carvajal, que adopta una postura más firme, como si estuviera listo para sostener el interrogatorio más duro de su vida. Carvajal señala el documento con la mano extendida.

 Este es el mismo material que entregué a las autoridades españolas. No es una copia alterada. No he cambiado nada. Contiene la información que, según mis registros, proviene de estructuras del gobierno venezolano. Su tono sigue siendo directo, sin buscar adornos. Levanta la vista y fija sus ojos en el juez. Pido que se lea en estricto orden.

Cada página está numerada y corresponde a una parte específica del flujo de recursos que identifiqué durante mis años en inteligencia militar. El juez hace un gesto mínimo hacia la secretaria judicial. Ella se acerca, toma el documento con cuidado y lo coloca frente a él. No se escucha ni un solo comentario, incluso los presentes en la parte trasera de la sala inclinan levemente el cuerpo hacia delante, intentando captar cada detalle del intercambio.

 En la pantalla detrás de Carvajal, Petro mantiene la mirada fija, sin moverse, como si estuviera calculando cada palabra que está por escucharse. Carvajal continúa hablando con exactitud. Lo que afirmo es que hubo un esquema de financiamiento exterior para actores políticos afines al chavismo. No estoy diciendo que existan pruebas concluyentes aceptadas por tribunales.

 Hablo de la información que recopilé, de los informes internos que se manejaban en ese momento y de las rutas que detecté. Algunas coincidían con nombres que hoy son figuras importantes en distintos países. Su voz no tiembla. Lo dice con la seguridad de quien lleva años cargando esa versión. El fiscal levanta la mano para intervenir.

 Señor Carvajal, ¿puede explicar cómo obtuvo acceso a esos documentos internos? Carvajal lo mira con expresión firme. Formaba parte de la estructura de inteligencia. Mucha información pasaba por mis manos. Lo que está en esta carpeta es lo que consideré necesario entregar a las autoridades cuando decidí colaborar. La respuesta es corta y contundente, nada más.

 El fiscal no replica. La cámara que transmite en vivo enfoca el rostro de Petro. No muestra sorpresa, solo una tensión visible en la mandíbula y un parpadeo más lento de lo habitual. La señal mantiene el plano unos segundos antes de volver al estrado. El juez deja la carpeta cerrada por ahora y le indica a Carvajal que siga con su explicación verbal antes de que inicien la lectura oficial.

 Carvajal toma el segundo grupo de papeles. Aquí se detallan fechas. No todas pueden verificarse por completo, pero son las que aparecían en los registros que manejé en mis funciones. No voy a interpretar ni especular, solo voy a declarar lo que vi y lo que registré. Su tono deja claro que no pretende exagerar. Está describiendo datos, no conclusiones, y esa frialdad hace que la tensión aumente todavía más.

La secretaria judicial coloca el segundo grupo de documentos junto al primero y el juez asiente para que Carvajal continúe. La tensión en la sala aumenta cuando él coloca las manos sobre la superficie del estrado y se inclina ligeramente hacia delante, adoptando una postura que anticipa una declaración más directa.

 El murmullo que había intentado surgir en el fondo desaparece por completo. Todos esperan el siguiente fragmento de información, conscientes de que lo que está por decir puede generar repercusiones inmediatas. Carvajal fija la vista en el fiscal. En estos registros aparecen notas internas sobre envíos de recursos desde estructuras controladas por el gobierno venezolano.

Read More