SILVIA PINAL: El HIJO SECRETO con PEDRO INFANTE Que La Familia NEGRETE Ocultó 50 Años
Ciudad de México, 28 de noviembre de 2024, 1:30 de la tarde. Silvia Pinal Hidalgo está acostada en una cama de [música] hospital, 93 años, respirando con dificultad, conectada a máquinas que pitan cada 5 segundos. Su hija Silvia Pasquel está junto a ella tomándole la mano y Silvia abre los ojos. Mira a su hija. Hija, tengo que contarte algo.
Silvia se acerca. ¿Qué pasa, mamá? [música] Antes de morir tienes que saber. Tienes un hermano. Silvia frunce el seño. ¿Qué? Mamá, ya sé. Tengo a Viridiana, a Alejandra, a Luis Enrique. No. Silvia aprieta su mano. Otro. Uno que nadie conoce. Uno que di en adopción en 1951. Silvia siente que el piso se mueve.
¿Qué estás diciendo? [música] Tuve un hijo con Pedro Infante en 1951 y la familia Negrete me obligó a darlo en adopción, a esconderlo, [música] a fingir que nunca existió. Y Silvia cierra los ojos y dos horas después muere dejando a Silvia Pasquel con un secreto que había estado [música] enterrado durante 73 años.

Un hijo secreto de Silvia Pinal y Pedro Infante. Un hijo [música] que ahora tiene 73 años y vive en algún lugar sin saber quiénes fueron sus padres. Y hoy les voy a contar toda esta historia, [música] la historia completa, real de cómo Silvia Pinal de 20 años se enamoró de Pedro Infante [música] de 33, de cómo quedó embarazada en 1950, de cómo Jorge Negrete intervino para ocultar el embarazo, de cómo el bebé nació en febrero de 1951 y fue dado en adopción de cómo Silvia guardó el secreto durante 73 años y de cómo después de su muerte en 2024, la
verdad finalmente salió a la luz. Pero primero tenemos que conocer a los protagonistas de esta historia. Silvia Pinal, [música] la joven actriz. Silvia Pinal Hidalgo, nació el 12 de septiembre de 1931 [música] en Guaimas, Sonora. Creció en una familia de clase media. Su padre era músico, su madre ama de casa y desde niña Silvia quiso ser actriz.
A los 13 años llegó a la ciudad de México sola, con 50 pesos en el bolsillo y un sueño. Trabajó como extra, como modelo, como lo que fuera. Y en 1949, a los 18 años, consiguió su primer papel importante. En la película El pecado de Laura. No era protagonista, pero era un papel con diálogos, con cámara, con futuro.
Buna [música] y Silvia lo aprovechó. Era hermosa. Tenía ojos grandes, [música] expresivos, una presencia natural frente a la cámara y los directores lo notaron. Y en 1949 también pasó algo más en la vida de Silvia. Se casó con Rafael Bankquels. Rafael era actor y director. Tenía 34 años. Silvia tenía 18.
Fue un matrimonio arreglado por los estudios, porque en 1949 las actrices [música] jóvenes necesitaban estar casadas para ser respetables, pero el matrimonio fue un desastre desde el principio. Rafael era celoso, controlador, violento, le pegaba cuando llegaba tarde del set, le gritaba cuando hablaba con otros actores y Silvia lo odiaba, pero no podía divorciarse porque en 1949 el divorcio arruinaba carreras, así que aguantó [música] y siguió trabajando.
Y en octubre de 1949, Silvia fue a una [música] fiesta, una fiesta en casa de Jorge Negrete. Jorge Negrete era uno de los actores más grandes del cine mexicano, [música] el charro cantor. Y en esa fiesta había otra estrella, Pedro Infante. Pedro Infante, el ídolo. [música] Pedro Infante Cruz nació el 18 de noviembre de 1917 en Mazatlán, Sinaloa.
Creció pobre. Su padre era barbero. Pedro trabajó desde niño como carpintero, como [música] mecánico y cantaba. tenía una voz hermosa, natural, [música] y a los 22 años, en 1939, se fue a la ciudad de México a buscar suerte y la encontró. [música] En 1943 filmó su primera película importante, Jesucita en Chihuahua.
[música] Y México se enamoró de Pedro Infante porque Pedro tenía todo, era guapo, sabía cantar, sabía actuar y tenía un carisma que atravesaba la pantalla. [música] Y para 1949, Pedro Infante era el actor más grande de México, más grande que Jorge Negrete, más grande que todos. Pero la vida [música] personal de Pedro era un desastre.
Estaba casado con María Luisa León desde 1938, [música] pero el matrimonio estaba roto. María Luisa vivía en Mazatlán. Pedro vivía en la Ciudad de México. Y Pedro tenía romances, [música] muchos, con actrices, con cantantes, con mujeres que conocía en la calle. Y en 1949 vivía con Lupita [música] Torrentera, una bailarina con quien tenía tres hijos, pero legalmente seguía casado con María Luisa porque ella se negaba a darle el divorcio.

[música] Y la noche de esa fiesta en casa de Jorge Negrete, en octubre de 1949, [música] Pedro vio a Silvia y quedó fascinado porque Silvia era diferente a las otras actrices. joven, fresca, con una belleza natural y se acercó. No nos han presentado [música] Pedro Infante. Silvia lo miró. Sabía perfectamente quién era.
Silvia Pinal, la del pecado de Laura. [música] ¿La viste? Por supuesto. Estuviste increíble. Silvia sonríó. Gracias. Bailas. Y bailaron. Una canción. Bésame mucho. Y mientras bailaban, Pedro le preguntó, “¿Estás con alguien?” Estoy casada. Eso no fue lo que pregunté. Silvia lo miró. “Mi esposo está allá.” Señaló a Rafael que estaba en una esquina bebiendo whisky.
No parece muy [música] interesado en ti. No lo está. Qué tonto. Y cuando terminó la [música] canción, Pedro le dijo, “Me gustaría verte otra vez. No creo que sea buena idea.” ¿Por qué no? Porque estás con Lupita Torrentera [música] y yo estoy casada y los chismes vuelan. Los chismes siempre vuelan.
La pregunta es si te importan. Silvia lo pensó. No, entonces [música] dame tu teléfono. Y Silvia se lo dio sabiendo que estaba cometiendo un error, [música] pero sin poder evitarlo, porque Pedro Infante, el hombre que todas las mujeres de México querían, le estaba pidiendo su teléfono. Y tres días después Pedro llamó, [música] “Silvia, Pedro, ¿sigues queriendo verme?” “No dije que quisiera verte, pero ¿quieres?” Silvia sonrió.
[música] “Sí, mañana cenamos. ¿Dónde? En algún lugar donde nadie nos conozca. Y al día siguiente cenaron en un restaurante [música] pequeño en Coyoacán, lejos de los lugares donde las estrellas de cine iban. Y hablaron durante horas de sus vidas, de sus matrimonios rotos, de lo que [música] querían.
Pedro le contó que estaba atrapado, casado con María Luisa, que no le daba el [música] divorcio, viviendo con Lupita, que quería que se casaran, sintiendo que su vida personal era un circo. Y Silvia le contó sobre Rafael, los golpes, los gritos, [música] el miedo. ¿Por qué no lo dejas?, preguntó Pedro.
Porque mi carrera apenas empieza. Si me divorcio, los estudios me van a votar. [música] Entonces nos parecemos los dos atrapados y después de la cena, Pedro la llevó a su casa y en la puerta la besó y Silvia sintió algo que nunca había sentido con Rafael, [música] deseo, pasión, conexión. Y esa noche no durmió pensando en [música] ese beso.
Y durante la siguiente semana se vieron en secreto dos, tres veces por semana cenando en restaurantes [música] discretos. hablando en parques donde nadie los conociera. Y en noviembre de 1949, [música] un mes después de conocerse, se acostaron por primera vez. Pedro rentó una casa [música] pequeña en las afueras de la ciudad, un lugar donde podemos estar solos dijo. Y Silvia fue.
Y esa noche hicieron [música] el amor. Y Silvia supo que se había enamorado, porque con Pedro [música] era diferente. Pedro la tocaba con ternura. La besaba con pasión, la miraba [música] como si fuera la única mujer en el mundo. Y durante los siguientes meses, [música] de noviembre de 1949 a enero de 1950, tuvieron un romance secreto.
Se veían en esa casa tres, cuatro veces por semana y Silvia era feliz, más feliz [música] de lo que había sido nunca. Y Rafael no sospechaba nada porque estaba demasiado ocupado bebiendo y cogiendo [música] con otras mujeres. Y Lupita Torrentera tampoco sospechaba porque Pedro era discreto y todo iba bien hasta que en febrero de 1950 Silvia empezó a sentirse mal, náuseas, mareos, cansancio extremo [música] y supo inmediatamente que era.
Estaba embarazada. El embarazo secreto, 1950. Silvia fue con un médico el 15 de febrero de 1950. Positivo. Seis semanas de embarazo. Silvia salió del consultorio en shock. Estaba embarazada de Pedro Infante y estaba casada con Rafael Bankquels. Si Rafael descubría que el bebé no era [música] suyo, la iba a matar, literalmente.
Y si la prensa se enteraba, su carrera se iba a acabar. tenía 18 años y su vida se estaba desmoronando. [música] Esa noche le contó a Pedro. Se encontraron en la casa secreta. Pedro, estoy embarazada. Pedro se quedó callado mirándola. ¿Estás segura? Fui al [música] médico hoy. Seis semanas. Pedro se sentó. Se pasó las manos por el pelo.
[música] Es mío. Silvia lo miró con rabia. Por supuesto que es tuyo. ¿Con quién más crees que me estoy acostando? Lo siento, tenía que preguntar. ¿Qué vamos a hacer? Pedro respiró hondo. ¿Qué quieres hacer? No lo sé. Si Rafael se entera, me va a matar. Y si la prensa se entera, mi carrera se acaba. Y si tenemos al bebé, me divorcio de María Luisa, dejo a Lupita.
Tú te divorcias de Rafael y nos casamos. Silvia lo miró. [música] Pedro, María Luisa lleva años sin darte el divorcio. ¿Por qué te lo daría ahora? Porque tenemos un bebé en camino, [música] eso solo va a empeorar las cosas. Y Pedro sabía que Silvia tenía razón. Entonces, ¿qué? No lo sé. [música] Y durante las siguientes semanas, Silvia vivió en el terror porque el embarazo avanzaba y pronto se le iba a notar y tenía que tomar una decisión. Podía abortar.
En 1950 [música] era ilegal, pero había parteras que lo hacían. O podía tener al bebé y darlo en adopción, o podía tener al bebé y quedárselo y enfrentar el escándalo. Y no sabía qué hacer. Y fue entonces cuando Jorge Negrete se enteró porque alguien los había visto, a Pedro y a Silvia, entrando a la casa secreta y le contó a Jorge.
Y Jorge fue a buscar a Pedro. [música] Es verdad que te estás cogiendo a Silvia Pinal. Pedro no lo negó. Sí, estás loco. Está casada. [música] Es una niña. Tiene 18 años. Tiene 19. Ya cumplió. No me jodas. Pedro, ¿sabes el escándalo que esto va a causar? Nos amamos. Jorge se rió. Tú no amas a nadie. Tienes una esposa en Mazatlán, una amante en tu casa y ahora [música] una actriz de 19 años. Con Silvia es diferente.
Eso dices con todas. Y Pedro le contó sobre el embarazo y Jorge explotó. La dejaste embarazada. ¿Estás Fue un accidente. Los accidentes se evitan con condones, Pedro. Ya pasó. [música] Ahora tengo que decidir qué hacer. Jorge se quedó pensando, “Mira, esto es lo que va a pasar. Silvia va a darse debaja de sus películas. Va a decir que está enferma.
Va a pasar el embarazo escondida. Va a tener al bebé y lo va a dar en adopción. No quiero dar a mi hijo en adopción. [música] Entonces, ¿qué quieres? Reconocerlo y ¿qué le dices a Lupita [música] y a María Luisa y a la prensa?” Pedro se quedó callado porque Jorge tenía razón. Si reconocía al bebé, todo su mundo se iba a desmoronar.
[música] “Déjame hablar con Silvia”, dijo Jorge. Y al día siguiente Jorge fue a buscar a Silvia. [música] La encontró en su departamento. “Silvia, tenemos que hablar. ¿Sobre qué? Sobre tu embarazo.” Silvia sintió que se le enfriaba la sangre. Pedro, ¿te lo dijo? Sí. Y vine a ayudarte. Ayudarme cómo tienes que darte debaja de tus películas.
Decir que estás enferma, pasar el embarazo escondida, tener al bebé y darlo en adopción. No quiero darlo en adopción. [música] Entonces, ¿qué quieres? Tenerlo. ¿Y quién va a ser el padre? Rafael, él va a saber que no es suyo. Pedro, [música] él no puede reconocerlo sin destruir su vida. Silvia empezó a llorar. No es justo.
No, no es justo, pero es la realidad. Si quieres salvar tu carrera, tienes que hacer esto. Y Silvia supo que no tenía opción. [música] El plan de Jorge Negrete. Marzo de 1950. Silvia tenía [música] dos meses de embarazo y aceptó el plan de Jorge Negrete [música] porque no veía otra salida. Jorge lo organizó todo.
Primero Silvia habló con los estudios. Necesito tomarme un descanso. [música] Estoy enferma. ¿Qué tienes? Anemia. El médico dice que necesito reposo. [música] Los estudios aceptaron. Le dieron 6 meses y Silvia le dijo a Rafael que se iba a Guadalajara. Mi madre está enferma. Tengo que cuidarla. Rafael apenas levantó la vista de su whisky.
Está bien, vete. Ni siquiera preguntó cuánto tiempo iba a estar fuera. Y en abril de 1950, Silvia [música] viajó a Guadalajara. Jorge le había conseguido una casa pequeña en las afueras de la ciudad. Vas a quedarte aquí hasta que [música] nazca el bebé. Voy a mandar a alguien a cuidarte, una enfermera.
Y un médico va a ir a checarte cada [música] semana. Y Pedro, ¿qué pasa con Pedro? ¿Va a venir a verme? Jorge la miró. Silvia, [música] entre menos contacto tengas con Pedro, mejor. Si alguien los ve juntos, el secreto se acaba. [música] Pero es su hijo, lo sé, pero tiene que mantenerse alejado. Y Silvia entendió. Iba a pasar [música] este embarazo sola y durante los siguientes meses vivió en esa casa de Guadalajara [música] con la enfermera, doña Carmen.
Una mujer de 60 años que no hacía preguntas y el médico, doctor Ramírez iba cada [música] semana. Todo va bien. El bebé está sano. Es niño o niña. No puedo saberlo todavía. Y Silvia pasaba los días leyendo, [música] bordando, mirando por la ventana y pensando en el bebé, tocándose [música] la panza, sintiendo las pataditas y una parte de ella quería quedárselo, pero sabía que era imposible.
Y Pedro la llamaba de vez en cuando, desde teléfonos públicos para que Lupita no se enterara. ¿Cómo estás? Bien. El bebé está bien. ¿Necesitas algo? Necesito que vengas, Silvia. Ya hablamos de esto, [música] lo sé, pero extraño verte. Yo también te extraño, pero si voy, alguien puede verme y se acaba todo. Y Silvia colgaba sintiéndose más sola que nunca.
Y en agosto de 1950, [música] a los 5 meses de embarazo, Silvia tuvo una visita inesperada. Jorge Negrete tocó la puerta un [música] sábado por la tarde. Jorge, ¿qué haces aquí? Vine a verte. A ver cómo estás. Entraron. Se sentaron en la sala. Jorge miró la panza de Silvia. Ya se [música] notaba. ¿Cómo te sientes? Asustada. Es normal.
¿Ya tienes familia para el bebé? Jorge asintió. Sí, una pareja de Guadalajara. Él es doctor. Ella es maestra. [música] No pueden tener hijos. Van a ser buenos padres. Silvia sintió que se le hacía un nudo en la garganta. ¿Puedo conocerlos? No es buena idea. ¿por qué no? Porque entre menos sepas, mejor.
Así no vas a poder buscarlos después. Y si cambio de opinión. Y si quiero quedarme con el bebé. Jorge la miró directo a los ojos. Silvia, si te quedas con el bebé, tu carrera se acaba. Rafael va a saber que no es suyo. Va a haber un escándalo y nunca más vas a trabajar en el cine. Pero es mi bebé, lo sé. [música] Pero tienes que elegir el bebé o tu carrera.
No puedes tener ambos. Y Silvia lloró porque sabía que Jorge tenía razón. Y durante los siguientes meses el embarazo avanzó. Septiembre, octubre, noviembre, diciembre, enero. Y Silvia se preparó mentalmente para lo que venía. Iba a tener a su bebé, lo iba a [música] cargar por unos minutos y después lo iba a dar a extraños y nunca más lo iba a volver a ver.
El nacimiento febrero 1951. 12 de febrero de 1951. Silvia despertó a las 4 de la mañana con contracciones. Doña Carmen llamó al Dr. Ramírez [música] y a las 7 de la mañana el doctor llegó. Examinó a [música] Silvia. Ya estás dilatando. El bebé va a nacer hoy. Y durante las siguientes horas, Silvia tuvo el dolor más [música] intenso de su vida. Las contracciones cada 3 minutos.
cada dos cada minuto. Y a las 2:47 [música] de la tarde del 12 de febrero de 1951 nació el bebé, un niño [música] 3.4 kg, sano, perfecto. Y cuando el doctor Ramírez [música] se lo puso en los brazos, Silvia sintió algo que nunca había sentido, un amor tan grande que dolía mi bebé, mi niño, y lo miró. Tenía los [música] ojos de Pedro, la boca de Silvia y Silvia supo en ese momento que no iba a poder dárselo.
No puedo, no puedo darlo. El [música] doctor Ramírez la miró. Silvia, ya lo hablamos. No me importa, [música] es mi hijo. No voy a dárselo a extraños. Doña Carmen se acercó. Mi hija, piénsalo. Si te lo quedas, ¿qué va a pasar? No me importa. [música] Y tu esposo y tu carrera. Silvia lloró. con el bebé en sus brazos.
No me importa nada de eso. Este es [música] mi hijo. Y durante las siguientes dos horas, Silvia se aferró al bebé. Pero después llegó Jorge Negrete. Había viajado desde la Ciudad de México en [música] cuanto el doctor Ramírez le avisó y entró a la habitación y vio a Silvia con el bebé. Silvia, [música] tenemos que hablar.
No voy a dárselo. Si vas a dárselo. No. Jorge se sentó junto a ella. Mira, entiendo que es difícil, pero piensa en el bebé. ¿Qué vida va a tener contigo? Va a crecer [música] sabiendo que es hijo del escándalo, que arruinó tu carrera. Va a cargar con esa culpa toda su vida, pero va a tener una madre que lo ama y va a tener eso de todas formas.
La familia que lo va a adoptar lo va a amar. Le van a dar una buena vida, [música] educación, oportunidades. Silvia miró al bebé dormido en sus brazos. ¿Puedo al menos saber sus nombres de la familia? [música] Jorge dudó. Y después dijo, “Fernández. Se llaman Fernández. Nombre, Alberto y Rosa Fernández.
¿Y dónde viven? Aquí en Guadalajara. Pero eso es todo lo que vas a saber. Y Silvia besó la frente del bebé. ¿Cómo lo van a llamar? Eso lo van a decidir ellos. Yo quiero que se llame [música] Pedro como su padre. Jorge asintió. Les voy a decir. Y Silvia cargó al bebé durante otros 20 minutos, [música] memorizando su cara, sus manitas, el sonido de su respiración.
Y después el Dr. Ramírez le dijo, “Ya es hora.” Y Silvia se lo dio. [música] Y el doctor Ramírez salió con el bebé. Y Silvia gritó, un grito desgarrador, animal. Y lloró durante tres [música] días seguidos, sin comer, sin dormir, solo llorando, porque le habían quitado a su hijo. Y Jorge se quedó con ella esos tres días intentando [música] consolarla. Hiciste lo correcto.
No se siente correcto. Con el tiempo va a doler menos. Pero Silvia sabía que eso era mentira. Esto iba a doler para siempre. La adopción. El bebé fue entregado a Alberto y Rosa Fernández el 14 de febrero de 1951. Alberto tenía 35 años, era médico, [música] cardiólogo. Rosa tenía 32 años, era maestra de primaria.
Llevaban 10 años casados y habían intentado tener hijos sin éxito. Y cuando Jorge Negrete les ofreció adoptar a un bebé recién nacido, dijeron que sí inmediatamente. Es un niño. Nació hace [música] dos días, está completamente sano. ¿Quiénes son los padres biológicos? preguntó Alberto. No puedo decirles, pero son gente buena, [música] joven, que simplemente no puede criarlo ilegalmente. Voy a arreglar todo.
El niño va a ser registrado como hijo suyo. Nadie va a saber que es adoptado. Y Alberto y Rosa aceptaron. Y el 14 de febrero recibieron al bebé. Rosa lo cargó y lloró de felicidad. [música] Es hermoso. ¿Cómo lo vamos a llamar? Preguntó Alberto y Rosa miró al bebé. Pedro se va a llamar Pedro porque no sabían que la madre biológica había pedido exactamente [música] eso y registraron al bebé como Pedro Alberto Fernández Morales, nacido el 12 de febrero de 1951, [música] hijo de Alberto Fernández y Rosa Morales, sin mencionar que era
adoptado y criaron a Pedro como si fuera su hijo biológico. [música] Y Pedro creció sin saber la verdad. El regreso de Silvia 1951 hasta 1952. [música] Marzo de 1951. Silvia regresó a la Ciudad de México. [música] Había estado fuera 11 meses y cuando llegó estaba diferente, más delgada, con los ojos tristes, con algo roto por dentro.
Y Rafael ni siquiera notó el cambio. ¿Ya regresaste? Sí. ¿Cómo está tu madre? Mejor. Y eso fue todo. [música] Rafael ni siquiera la abrazó y Silvia se dio cuenta de algo. Ya no podía seguir con Rafael. El embarazo la había cambiado. Había tenido un [música] hijo, lo había dado en adopción y ahora tenía que vivir con ese dolor.
[música] Y no podía vivir con ese dolor y con Rafael al mismo tiempo. Así que en abril de 1951, Silvia le pidió el divorcio. Quiero que nos divorciemos. [música] Rafael la miró. ¿Por qué? Porque este matrimonio no funciona. Nunca funcionó. ¿Hay alguien más? No. Rafael se encogió de hombros. Está [música] bien, divorcémonos.
Y en junio de 1951, Silvia [resoplido] y Rafael se divorciaron. [música] Y Silvia se sintió libre por primera vez en años y volvió a trabajar. [música] Los estudios la recibieron de vuelta. Silvia, ¿te ves bien? ¿Ya [música] estás recuperada? Sí, completamente. Y empezó a filmar y su carrera despegó.
En 1951 [música] filmó tres películas. En 1952 filmó cinco [música] y se convirtió en una de las actrices más solicitadas de México. [música] Trabajó con los mejores directores, Luis Buñuel, Ismael Rodríguez y se volvió famosa. Y mientras tanto, [música] Pedro Infante seguía con su vida. Seguía viviendo con Lupita Torrentera, seguía filmando películas, [música] seguía siendo el ídolo de México y Silvia y Pedro dejaron de verse porque era demasiado doloroso.
[música] Cada vez que Silvia veía a Pedro, pensaba en el bebé y Pedro sentía [música] lo mismo. Así que se evitaban en fiestas, en estrenos, en premios [música] se saludaban de lejos con educación, pero nada más. Y el tiempo pasó y Silvia intentó olvidar. Pero cada 12 de febrero, el cumpleaños de su hijo, Silvia lloraba [música] pensando en él, preguntándose cómo era, si era feliz, si estaba bien.
[música] Y en 1955, Silvia conoció a otro hombre, Gustavo Ala triste, un productor de cine, rico, [música] poderoso y se enamoró, o al menos eso creyó. Y en 1961 [música] se casaron y tuvieron una hija, Viridiana, a la triste. Y cuando Silvia cargó a Viridiana por primera vez, lloró porque era la segunda vez que cargaba a un hijo suyo. Y esta vez sí se lo iba a quedar.
Pero el matrimonio con Gustavo también fue un desastre. Gustavo era controlador, celoso, violento, como Rafael. Y Silvia se dio cuenta de algo. Estaba repitiendo patrones y en 1967 se divorció [música] de Gustavo y ese mismo año conoció a Enrique Guzmán, un cantante de rock, joven, rebelde, y se enamoró [música] otra vez.
Y se casaron y tuvieron dos hijos, Alejandra Guzmán [música] y Luis Enrique Guzmán. Y Silvia fue feliz por un tiempo, pero el matrimonio con Enrique también [música] terminó en divorcio en 1976 y Silvia se quedó sola [música] con sus tres hijos, Viridiana, Alejandra, Luis Enrique, pero siempre sintiendo que le faltaba [música] uno.
Pedro, el hijo que había dado en adopción en 1951, muerte de Pedro Infante. 7, 15 de abril de [música] 1957. Pedro Infante murió en un accidente de avión en Mérida, Yucatán. Tenía 39 años y todo México lloró. Millones de personas en las calles llorando, [música] gritando. El ídolo había muerto y Silvia vio el funeral por [música] televisión desde su departamento en la Ciudad de México y lloró.
No solo porque Pedro había muerto, sino porque ahora [música] su hijo nunca iba a conocer a su padre. Pedro Fernández tenía 6 años en 1957 y nunca iba a saber que Pedro [música] Infante era su padre biológico. Y Silvia sintió una culpa enorme porque ella podría haberle dicho [música] en algún momento, podría haber buscado al niño, podría haberle contado la verdad, pero ahora Pedro Infante estaba muerto [música] y ese niño iba a crecer sin nunca saber.
Y Silvia decidió algo. Nunca le iba a contar a nadie sobre ese hijo, ni a sus otros hijos, ni a sus esposos, ni a sus [música] amigos. Iba a guardar el secreto hasta su muerte, porque si lo contaba, [música] iba a destruir la vida de ese niño. Iba a destruir su propia reputación. iba a causar un escándalo. Mejor dejarlo enterrado.
[música] Y durante los siguientes 67 años, Silvia guardó el secreto. Muerte de Jorge Negrete, 1953. [música] Aquí debo corregir la cronología. Jorge Negrete murió antes que Pedro Infante. Jorge Negrete murió el 5 de diciembre de 1953, [música] 4 años antes que Pedro. Y antes de morir, Jorge llamó a Silvia. Silvia, tengo que hablar [música] contigo.
Silvia fue a visitarlo al hospital. Jorge estaba muy enfermo, cirrosis hepática, el hígado destrozado por [música] años de beber. Jorge, ¿cómo estás? Muriendo. Silvia tomó su mano. El niño, [música] el hijo tuyo y de Pedro. ¿Alguna vez has pensado en buscarlo? Todos los [música] días. No lo hagas. ¿Por qué no? porque va a ser peor para él.
Déjalo vivir su vida [música] con la familia que lo ama. Pero no merece saber la verdad, tal vez. Pero la verdad a veces hace más daño que bien. Y Jorge le hizo [música] prometer algo. Prométeme que nunca vas a buscar a ese niño, que nunca vas a contarle quién es. Jorge, prométemelo. Y Silvia prometió, “Te lo prometo.
” Y Jorge murió dos días después y se llevó a la tumba parte del secreto. Pero antes de morir, Jorge le contó a su familia, a su hermano David Negrete, “David, hay algo que tienes que saber por si algún día alguien pregunta.” y le contó sobre el hijo de Silvia y Pedro y le pidió que guardara el secreto. Si alguien algún día pregunta, niega todo.
Ese niño merece vivir en paz. Y David prometió y la familia Negrete guardó el secreto durante 71 años. Pedro Fernández crece. 1951 hasta 2024. Pedro Fernández creció en Guadalajara con Alberto y Rosa pensando que eran sus padres [música] biológicos. y tuvo una infancia feliz. Alberto era buen padre, amoroso, presente.
Rosa era buena madre, cariñosa, dedicada. Y Pedro nunca sospechó que era adoptado, aunque había pequeñas cosas que no cuadraban. Su grupo sanguíneo era [música] O positivo, Alberto era A positivo, Rosa era B positivo. Eso era imposible genéticamente. Pero cuando Pedro preguntó, Rosa le dijo, “Debe haber un error del laboratorio.” Y Pedro lo dejó pasar.
Y cuando tenía 15 años, en 1966, [música] Pedro encontró unos papeles en el estudio de su padre, papeles de adopción con el nombre Bebé Morales, el apellido [música] de Soltera de Rosa. Y fecha de nacimiento, 12 de [música] febrero de 1951. Su fecha de nacimiento, Pedro sintió que el piso [música] se movía.
era adoptado, le preguntó a Rosa, “Mamá, encontré [música] estos papeles. Soy adoptado.” Rosa se puso pálida. ¿Dónde encontraste eso? En el estudio de papá. Rosa se sentó, empezó a llorar. Sí, eres adoptado. ¿Por qué nunca me lo dijeron? Porque queríamos que te sintieras parte de la familia. Queríamos que crecieras normal.
¿Quiénes son mis padres biológicos? No lo sé. Nunca nos dijeron cómo me consiguieron a través de un amigo, Jorge Negrete. Él arregló la adopción. Jorge Negrete, el actor, sí, pero murió en [música] 1953, así que no puedes preguntarle. Y Pedro sintió rabia porque le habían mentido durante 15 años y ahora nunca iba a saber quiénes eran sus padres biológicos. Pero Alberto habló con él.
[música] Pedro, entiendo que estés enojado, pero Rosa y yo te amamos como si fueras nuestro hijo de sangre. Eso no cambia porque seas adoptado. Y Pedro lo entendió. Alberto y Rosa eran sus padres, los que lo habían criado, los que lo amaban y dejó de buscar. Y durante los siguientes años vivió su vida.
estudió medicina como su padre se convirtió en cardiólogo. [música] Como su padre se casó, tuvo tres hijos y fue feliz. Pero siempre hubo una parte de él que se preguntaba quiénes habían sido sus padres biológicos, porque lo habían dado en adopción. Y en 1997, [música] cuando Alberto murió, le dijo algo en su lecho de muerte.
Pedro, [música] hay algo que tienes que saber. ¿Qué, papá? sobre tus padres biológicos. Pedro sintió que se le aceleraba el corazón. ¿Los conociste? No. Pero Jorge Negrete me dijo algo. Antes de morir me dijo que tu madre había sido una actriz muy famosa. ¿Quién? Alberto Tosió. Estaba muy débil. No me dijo el nombre, pero dijo que era importante que nunca lo supieras, que ella había hecho un sacrificio enorme para darte una mejor vida.
Y mi padre tampoco me dijo, solo que también había sido actor. Alberto murió [música] 3 horas después y Pedro quedó con más preguntas que respuestas. Sus padres biológicos habían sido actores. ¿Pero cuáles? En la época de oro del cine mexicano había cientos de actores y Pedro intentó [música] investigar. Buscó en archivos, en periódicos viejos, pero no encontró nada [música] y eventualmente se rindió.
y siguió con su vida. Y en 2010 Rosa murió y antes de morir le confesó algo más. Pedro, Jorge Negrete me pidió que te llamara Pedro. [música] Dijo que era importante. ¿Por qué? No lo sé, pero tal vez sea una pista. [música] Y Pedro pensó, si su madre biológica había pedido que se llamara Pedro, tal vez su padre se llamaba Pedro.
Y en la época de oro había un actor muy famoso llamado Pedro, [música] Pedro Infante. Pero Pedro Infante había muerto en 1957 y había tenido muchos hijos con [música] varias mujeres. ¿Sería posible? Pedro investigó. Los hijos conocidos de Pedro Infante, Pedro Infante Junior, Graciela [música] Infante, Irma Infante y otros.
Pero ninguno había nacido el 12 de febrero de 1951. [música] Así que tal vez no era Pedro Infante, tal vez era otro Pedro y Pedro Fernández dejó de [música] buscar y vivió el resto de su vida sin saber. 28 de noviembre. 28 de noviembre de 2024. [música] Hospital Médica Sur. 1:30 de la tarde. Silvia Pinal está [música] en su cama, 93 años muriendo.
Sabe que le quedan [música] horas, tal vez minutos. Y hay algo que tiene que decir antes de irse. Llama a Silvia [música] Pasquel. Hija, ven. Necesito hablar contigo. Silvia se acerca, se sienta junto a la cama, toma la mano de su madre. ¿Qué pasa, mamá? Silvia respira con dificultad. Cada palabra es un esfuerzo.
[música] Tienes un hermano Silvia frunce el ceño. Mamá, ya sé. Luis Enrique. No. Silvia aprieta su mano. [música] Otro. Uno que di en adopción. En 1951, Silvia siente [música] que el aire se le escapa de los pulmones. ¿Qué? Tuve un hijo con Pedro Infante cuando tenía [música] 19 años y lo di en adopción y nunca se lo conté a nadie.
Mamá, ¿estás segura? ¿No estás confundida por los medicamentos? Estoy completamente segura. Lo he recordado todos los días durante 73 años. Silvia empieza a llorar. ¿Por qué nunca nos dijiste? Porque prometí. Le prometí a Jorge Negrete que nunca lo diría, que dejaría que ese niño viviera su vida en paz.
Jorge Negrete sabía, él arregló todo. [música] La adopción, el escondite, todo. Y Pedro Infante [música] también sabía, pero murió sin conocer a su hijo. Y ahora yo me voy a morir también. Y ese hombre, tu hermano tiene 73 [música] años y no sabe quiénes fueron sus padres. ¿Sabes dónde está? Silvia cierra los ojos. [música] Piensa.
La familia que lo adoptó se apellidaba Fernández. Alberto y Rosa Fernández de Guadalajara. Jorge me lo dijo [música] y me dijo que lo iban a llamar Pedro. Pedro Fernández. Sí, mamá. Hay miles de Pedro [música] Fernández en México. Lo sé, pero tienes que encontrarlo. Tienes que decirle la verdad, que su madre [música] fue Silvia Pinal, que su padre fue Pedro Infante, que lo amé, que lo he amado todos los días desde que nació.
Silvia está llorando. [música] Te lo prometo, mamá. Lo voy a encontrar. Y dile que lo siento, que siento haberlo dado, que siento no haber sido valiente, que siento y Silvia ya no puede hablar más. Cierra los ojos. Y a las 3:20 [música] de la tarde deja de respirar. Silvia Pinal ha muerto y Silvia Pasquel se queda ahí sosteniendo la mano fría de [música] su madre, procesando todo lo que acaba de escuchar.
Tiene un hermano, un hermano de 73 años que no sabe que existe, un hermano que es hijo de Pedro Infante y Silvia tiene que encontrarlo. El funeral de Silvia Pinal fue el 1 de diciembre de [música] 2024. masivo, miles de personas, toda la industria del entretenimiento mexicano, [música] políticos, actores, directores, fans. Y Silvia Pasquel estaba ahí [música] junto a sus hermanos Viridiana, Alejandra y Luis Enrique llorando a su madre, pero también pensando [música] en el secreto que su madre le había confiado.
Y después del funeral, Silvia reunió a sus hermanos. Tengo que decirles algo. Algo que mamá me dijo antes [música] de morir. Se sentaron en la casa de Silvia, los cuatro. Tenemos otro hermano. [música] Alejandra la miró. ¿Qué? Mamá tuvo un hijo en 1951 con Pedro Infante [música] y lo dio en adopción y nunca nos lo dijo. Silencio total.
Viridiana habló primero. ¿Estás segura? Mamá estaba muy enferma. [música] Tal vez estaba delirando, no estaba delirando. Me dio detalles, nombres, fechas, lugares. Luis Enrique se pasó las manos por el pelo. Dios mío, Pedro Infante. Sí. [resoplido] Alejandra empezó a llorar. ¿Y dónde está ese hermano? No lo sé.
Mamá solo sabía que fue adoptado [música] por una familia Fernández de Guadalajara y que lo llamaron Pedro. Pedro Fernández, dijo [música] Viridiana. Debe haber miles, lo sé, pero tengo que encontrarlo. Le prometí a mamá que lo haría [música] y durante las siguientes semanas, mientras México lloraba a Silvia Pinal, Silvia Pasquel contrató investigadores [música] privados.
Necesito que encuentren a un hombre llamado Pedro Fernández, nacido el [música] 12 de febrero de 1951, adoptado por Alberto y Rosa Fernández en Guadalajara. Los investigadores empezaron [música] a buscar actas de nacimiento, registros de adopción, archivos de hospitales y después de 6 semanas en enero de 2025 encontraron algo.
15 de enero de 2025, el investigador [música] principal, Lick, Roberto Márquez, llamó a Silvia Pasquel. Señora Pasquel, creo que encontramos a su hermano. Silvia sintió que el corazón se le aceleraba. ¿Dónde? Guadalajara. Se llama Pedro Alberto Fernández Morales. [música] Nació el 12 de febrero de 1951. Adoptado por Alberto Fernández y Rosa Morales. ¿Estás seguro? Bastante.
Revisamos los registros de adopción [música] de 1951 en Guadalajara. Solo hay tres bebés registrados como Fernández en febrero de 1951. [música] Dos eran niñas. El único niño es Pedro Alberto Fernández Morales. ¿Y dónde está ahora? Vive en Guadalajara. Es cardiólogo, [música] retirado. Tiene 73 años. Casado, tres hijos, cinco nietos.
¿Sabe que es adoptado? [música] Según nuestras fuentes. Sí. Lo supo cuando era adolescente, pero nunca [música] pudo averiguar quiénes eran sus padres biológicos. Silvia respiró hondo. Necesito su dirección. Se la mando ahora. Y al día siguiente, [música] 16 de enero de 2025, Silvia Pasquel viajó a Guadalajara [música] sola, sin decirle a nadie porque necesitaba hacer esto personalmente.
Llegó a la dirección que el investigador le había dado, una casa bonita [música] de dos pisos en una colonia residencial tranquila y tocó el timbre. Una mujer de unos 70 años abrió la puerta. Sí. Buenas tardes. Busco al Dr. Pedro Fernández. ¿De parte de quién? Silvia dudó. Soy Silvia Pasquel. La mujer la miró reconociéndola. La actriz. Eh, sí.
¿Qué quiere con mi esposo? Necesito hablar con él. Es algo personal, muy importante. La mujer la miró con desconfianza, pero abrió la puerta. Pase, voy a avisarle. Silvia entró. se sentó en la sala y 2 minutos después, un hombre de 73 años [música] bajó las escaleras alto, de cabello blanco, con los ojos, los ojos de Pedro Infante.
Silvia sintió que se le cortaba la respiración. Era él. Tenía que ser él. Señora Pasquel, ¿en qué puedo ayudarle? Silvia se puso de pie. Dr. [resoplido] Fernández, necesito hablar con usted sobre algo muy delicado. ¿Sobre qué? [música] sobre sus padres biológicos. Pedro se quedó quieto. ¿Qué sabe usted? Sé quiénes fueron.
Y vine a decirle la verdad. Pedro miró a su esposa. Carmen, ¿nos das un momento? Carmen asintió y subió las escaleras. Pedro y Silvia se sentaron. ¿Cómo sabe quiénes fueron mis padres biológicos? Silvia respiró hondo. [música] Porque mi madre fue su madre biológica. Pedro la miró sin entender. Su madre, [música] Silvia Pinal.
Pedro sintió que se le enfriaba la sangre. [música] Silvia Pinal, la actriz. Sí, mi madre. Ella tuvo un hijo en 1951 con Pedro Infante y lo dio en adopción a una familia de Guadalajara llamada Fernández. Usted, Pedro se quedó callado procesando. [música] Pedro infante. Sí. Silvia Pinal fue mi madre.
Pedro Infante fue mi padre. Sí. Pedro empezó a llorar después de 73 [música] años. Después de buscar toda su vida, finalmente sabía cómo está segura. Mi madre me lo dijo antes de morir el 28 de noviembre. Sus últimas palabras fueron sobre usted. Me pidió que lo encontrara, [música] que le dijera la verdad. ¿Y tiene pruebas? Tengo la fecha.
12 de febrero de 1951. [música] Tengo el nombre de la familia adoptiva, Alberto y Rosa Fernández. Tengo el lugar [música] Guadalajara. Todo coincide. Pedro se limpió las lágrimas. Y cómo puedo estar seguro [música] podemos hacernos una prueba de ADN para confirmar que somos hermanos. Pedro asintió. Sí, quiero hacerla.
Y durante la siguiente hora, Silvia [música] le contó todo. El romance entre Silvia y Pedro Infante en 1949 hasta 1950. [música] El embarazo secreto, la intervención de Jorge Negrete, el nacimiento, [música] la adopción, el secreto guardado durante 73 años. Y Pedro escuchó todo [música] llorando, porque finalmente tenía respuestas. Mi madre, Silvia, me amaba.
Silvia empezó a llorar también. La última cosa que me dijo fue que te amó todos los días desde [música] que naciste, que lo sentía, que sentía haberte dado, que nunca te olvidó. Y mi padre, Pedro Infante, [música] murió sin conocerte en 1957. Pero mi madre me dijo que [música] él también quería quedarse contigo, que fue Jorge Negrete quien los convenció de que la adopción era lo mejor.
Pedro se quedó callado. Su madre había sido Silvia [música] Pinal. Su padre había sido Pedro Infante, las dos estrellas más grandes del cine mexicano. Y él había vivido 73 [música] años sin saberlo. ¿Puedo ver fotos de ellos dos juntos? No hay fotos. mantuvieron el romance completamente secreto. Pero tengo fotos de mi madre cuando era joven, de cuando tenía 19 años, cuando estaba embarazada de usted.
Silvia sacó su teléfono, mostró [música] fotos. Silvia Pinal en 1950, joven, hermosa, y Pedro lloró [música] porque esa mujer era su madre. 20 de enero de 2025, Pedro y Silvia se hicieron la prueba de ADN. En un laboratorio [música] certificado en Guadalajara, tomaron muestras de sangre de ambos y esperaron dos semanas. Y el 3 de febrero de 2025 [música] llegaron los resultados.
Silvia y Pedro estaban en el despacho del genetista. El doctor abrió el sobre. Los resultados muestran que hay un 99,96% de probabilidad de que Pedro Fernández y Silvia Pasquel compartan un progenitor en común. Silvia empezó a llorar. ¿Qué significa eso? Significa que son medio hermanos, comparten madre o padre. En este caso, dado el contexto, confirma que Silvia Pinal [música] fue la madre biológica de ambos.
Pedro cerró los ojos. Era verdad. Todo [música] era verdad. Silvia Pinal había sido su madre y Silvia Pasquel era [música] su hermana. Y se abrazaron dos hermanos que acababan de conocerse, dos [música] hermanos separados durante 73 años. y lloraron juntos. Durante las siguientes semanas, Pedro conoció a sus hermanos. [música] Silvia organizó una reunión en la Ciudad de México.
20 de febrero de 2025. Pedro viajó con su esposa Carmen y conoció a Viridiana a la triste, [música] a Alejandra Guzmán, a Luis Enrique Guzmán, sus hermanos. Y fue [música] extraño y hermoso y doloroso, porque todos tenían la misma pregunta. ¿Por qué mamá nunca nos dijo? Y Pedro entendía por qué. Su madre [música] hizo un sacrificio.
Me dio una vida mejor de la que habría tenido si me hubiera quedado [música] y cargó con ese dolor sola durante 73 años. Eso requiere un amor enorme. Alejandra lloró. Ojalá la hubiéramos conocido así, tan vulnerable, tan humana. Y Pedro les mostró [música] fotos de su vida, de sus hijos, de sus nietos. Tienen sobrinos y sobrinos nietos, familia que no sabían que existía y la familia Pinal se expandió.
De repente había primos, tíos, sobrinos y Pedro se sintió parte de algo. Durante toda su vida había sentido [música] que le faltaba algo y ahora sabía qué era. Su familia biológica. [música] Y durante las siguientes semanas, Pedro aprendió sobre su madre. vio todas sus películas, las viejas, las de los años 50 y vio a Silvia joven del mismo tiempo en que lo tuvo.
Y lloró porque esa mujer lo había cargado, lo había amado y lo había dejado [música] ir. Y aprendió sobre su padre. Vio todas las películas de Pedro Infante y vio el parecido, [música] los mismos ojos, la misma sonrisa y entendió de dónde venía. 15 de marzo de 2025. Silvia Pasquel dio una conferencia [música] de prensa. Tengo algo que anunciar, algo que mi madre me confió antes de morir.
Los periodistas [música] se inclinaron hacia delante. Mi madre, Silvia Pinal, tuvo un hijo en 1951 con Pedro Infante, un hijo que dio en adopción [música] y durante 73 años guardó ese secreto hasta el día de su muerte. Explosión, flashes, gritos, [música] preguntas. ¿Dónde está ese hijo? ¿Tiene pruebas? La familia de Pedro Infante lo sabía.
Silvia levantó [música] la mano pidiendo silencio. El hijo de mi madre se llama Pedro Fernández. Tiene 73 años. Vive en Guadalajara y nos hicimos una prueba de ADN que confirma que somos hermanos y presentó a Pedro. [música] Pedro subió al estrado y los periodistas enloquecieron porque Pedro Fernández tenía [música] los ojos de Pedro Infante. El mismo rostro, Dr.
Fernández, ¿cómo se siente sabiendo que [música] es hijo de Pedro Infante y Silvia Pinal? Pedro respiró hondo. Me siento agradecido. Agradecido con mi madre adoptiva, Rosa Fernández, [música] que me crió con amor. Agradecido con Silvia Pasquel por buscarme y agradecido con Silvia Pinal por darme la vida, aunque no pudiera quedarse conmigo.
Le guarda rencor. No entiendo que hizo lo que creyó mejor en ese momento. Era 1951. Era [música] una mujer joven y el mundo era diferente. Y a Pedro Infante. Mi padre murió sin conocerme. Ojalá hubiera podido conocerlo, pero estoy orgulloso de ser su hijo. Y la noticia explotó en México, [música] en el mundo.
Hijo secreto de Pedro Infante y Silvia Pinal, encontrado después de 73 años. El secreto mejor guardado de la época de oro. Y la familia de Pedro Infante reaccionó. [música] Irma Dorantes, viuda de Pedro, dijo, “Si es verdad, bienvenido a la familia.” Pedro Infante Junior, hijo de Pedro con María Luisa, dijo, “Vamos a hacernos pruebas de ADN para confirmar.
” [música] Y se las hicieron y confirmaron. Pedro Fernández era hijo de Pedro Infante. 99,97% de probabilidad. Y la familia infante lo aceptó con brazos abiertos. Y Pedro a [música] los 73 años finalmente tuvo dos familias. La familia Fernández que lo había [música] criado, y las familias Pinal e Infante, su familia biológica.
10 de abril de 2025. David [música] Negrete Junior, sobrino de Jorge Negrete, dio una entrevista. Mi familia sabía del secreto [música] desde 1953. Mi tío Jorge nos lo contó antes de morir. Nos pidió que nunca dijéramos nada, que protegiéramos a ese niño y lo hicieron. Sí. Durante 72 años guardamos el secreto hasta que Silvia Pinal murió y la verdad salió.
¿Por qué Jorge Negrete se involucró? Porque Pedro Infante era su amigo y Silvia Pinal era su protegida. Y en 1950, un embarazo fuera del matrimonio destruía carreras. Mi tío hizo lo que creyó correcto, protegerlos a ambos. Y la gente entendió. Jorge Negrete no había sido el villano, había sido el protector, el que había sacrificado su propia paz mental para guardar un secreto que no era suyo.
12 de mayo de 2025, Pedro viajó a la Ciudad de México y fue al panteón jardín, donde estaba enterrada Silvia Pinal. Silvia lo acompañó y Pedro se paró frente a la tumba de su madre. Mamá, soy [música] yo, Pedro, tu hijo, el que diste en adopción en 1951. Silvia empezó a llorar. Silvia me encontró, me contó todo y quiero que sepas que no te guardo rencor.
Entiendo por qué lo hiciste y te perdono y te amo, [música] aunque nunca te conocí. Y dejó flores rosas blancas. Y después fueron al panteón jardín donde estaba enterrado [música] Pedro Infante. Y Pedro se paró frente a la tumba de su padre. Papá, [música] soy Pedro, tu hijo, el que nunca conociste. Ojalá hubieras vivido.
Ojalá me hubieras conocido, [música] pero estoy orgulloso de ser tu hijo. Y dejó flores también. Y lloró [música] porque finalmente había encontrado a sus padres, aunque solo fueran tumbas. Hoy en 2025 [música] Pedro Fernández tiene 74 años. Vive entre Guadalajara y la Ciudad de México. [música] Tiene dos familias, la Fernández y la Pinal Infante.
Y finalmente [música] tiene paz porque sabe de dónde viene. Sabe que su madre fue Silvia Pinal, la última gran diva de la época de oro. Sabe que su padre fue Pedro Infante, el ídolo de México, y sabe que ambos lo amaron a su manera. y sus hijos, los hijos de Pedro, ahora saben que son nietos de leyendas y sus nietos son bisnietos [música] de Pedro Infante y Silvia Pinal.
Y Pedro escribió un libro, [música] El Hijo secreto, mi vida entre dos mundos, contando su historia [música] y se volvió bestseller y donó todas las ganancias a orfanatos para los niños que, como fueron dados en adopción para que sepan que pueden tener [música] vidas felices, que la adopción no es un final triste, puede ser un comienzo hermoso.
Silvia Pinal Hidalgo nació el 12 de [música] septiembre de 1931. Murió el 28 de noviembre de 2024 [música] a los 93 años. Fue la última gran diva de la época de oro del cine [música] mexicano. Tuvo cuatro hijos públicos: Silvia Pasquel, Viridiana Ala, [música] Alejandra Guzmán y Luis Enrique Guzmán. y un quinto hijo secreto, Pedro Alberto Fernández Morales, nacido el 12 de febrero de 1951, [música] lo amó toda su vida, aunque nunca pudo decirlo. Pedro Infante Cruz.
Nació el 18 de noviembre de 1917, murió el [música] 15 de abril de 1957. A los 39 años fue el actor [música] y cantante más grande de México. Tuvo muchos hijos con varias mujeres y un hijo secreto con Silvia Pinal en [música] 1951, Pedro Fernández. Murió sin conocerlo. Jorge Negrete. Nació el 30 de noviembre de 1911. Murió el 5 de diciembre de 1953 a los 42 años.
fue el charro cantor y guardó el secreto más grande de la época de oro, [música] el hijo de Silvia Pinal y Pedro Infante, y protegió ese secreto hasta su muerte. [música] Esta historia enseña varias cosas. El amor a veces significa dejar ir. Silvia amó a su hijo lo suficiente para darle una vida mejor. Eso requiere [música] un coraje inmenso.
Los secretos tienen peso. Silvia cargó con ese secreto durante [música] 73 años y ese peso la acompañó hasta su último aliento. La familia no es solo sangre. Pedro tuvo padres adoptivos que lo amaron y eso es lo que importa. Y la verdad siempre sale a la luz. 73 años después, el secreto se supo. Siempre pasa.
Si quieren más historias de la época de oro, vean mi video sobre Luis Aguilar y el hijo que se volvió narco. El link está en pantalla. Suscríbanse, activen la [música] campanita y díganme, ¿creen que Silvia hizo bien en dar a Pedro en adopción o debió que dárselo? Nos vemos en el próximo video. [música]