Posted in

SILVIA PINAL: El HIJO SECRETO con PEDRO INFANTE Que La Familia NEGRETE Ocultó 50 Años

SILVIA PINAL: El HIJO SECRETO con PEDRO INFANTE Que La Familia NEGRETE Ocultó 50 Años

Ciudad de México, 28 de noviembre de 2024, 1:30 de la tarde. Silvia Pinal Hidalgo está acostada en una cama de [música] hospital, 93 años, respirando con dificultad, conectada a máquinas que pitan cada 5 segundos. Su hija Silvia Pasquel está junto a ella tomándole la mano y Silvia abre los ojos. Mira a su hija. Hija, tengo que contarte algo.

Silvia se acerca. ¿Qué pasa, mamá? [música] Antes de morir tienes que saber. Tienes un hermano. Silvia frunce el seño. ¿Qué? Mamá, ya sé. Tengo a Viridiana, a Alejandra, a Luis Enrique. No. Silvia aprieta su mano. Otro. Uno que nadie conoce. Uno que di en adopción en 1951. Silvia siente que el piso se mueve.

 ¿Qué estás diciendo? [música] Tuve un hijo con Pedro Infante en 1951 y la familia Negrete me obligó a darlo en adopción, a esconderlo, [música] a fingir que nunca existió. Y Silvia cierra los ojos y dos horas después muere dejando a Silvia Pasquel con un secreto que había estado [música] enterrado durante 73 años.

 Un hijo secreto de Silvia Pinal y Pedro Infante. Un hijo [música] que ahora tiene 73 años y vive en algún lugar sin saber quiénes fueron sus padres. Y hoy les voy a contar toda esta historia, [música] la historia completa, real de cómo Silvia Pinal de 20 años se enamoró de Pedro Infante [música] de 33, de cómo quedó embarazada en 1950, de cómo Jorge Negrete intervino para ocultar el embarazo, de cómo el bebé nació en febrero de 1951 y fue dado en adopción de cómo Silvia guardó el secreto durante 73 años y de cómo después de su muerte en 2024, la

verdad finalmente salió a la luz. Pero primero tenemos que conocer a los protagonistas de esta historia. Silvia Pinal, [música] la joven actriz. Silvia Pinal Hidalgo, nació el 12 de septiembre de 1931 [música] en Guaimas, Sonora. Creció en una familia de clase media. Su padre era músico, su madre ama de casa y desde niña Silvia quiso ser actriz.

 A los 13 años llegó a la ciudad de México sola, con 50 pesos en el bolsillo y un sueño. Trabajó como extra, como modelo, como lo que fuera. Y en 1949, a los 18 años, consiguió su primer papel importante. En la película El pecado de Laura. No era protagonista, pero era un papel con diálogos, con cámara, con futuro.

Buna [música] y Silvia lo aprovechó. Era hermosa. Tenía ojos grandes, [música] expresivos, una presencia natural frente a la cámara y los directores lo notaron. Y en 1949 también pasó algo más en la vida de Silvia. Se casó con Rafael Bankquels. Rafael era actor y director. Tenía 34 años. Silvia tenía 18.

 Fue un matrimonio arreglado por los estudios, porque en 1949 las actrices [música] jóvenes necesitaban estar casadas para ser respetables, pero el matrimonio fue un desastre desde el principio. Rafael era celoso, controlador, violento, le pegaba cuando llegaba tarde del set, le gritaba cuando hablaba con otros actores y Silvia lo odiaba, pero no podía divorciarse porque en 1949 el divorcio arruinaba carreras, así que aguantó [música] y siguió trabajando.

 Y en octubre de 1949, Silvia fue a una [música] fiesta, una fiesta en casa de Jorge Negrete. Jorge Negrete era uno de los actores más grandes del cine mexicano, [música] el charro cantor. Y en esa fiesta había otra estrella, Pedro Infante. Pedro Infante, el ídolo. [música] Pedro Infante Cruz nació el 18 de noviembre de 1917 en Mazatlán, Sinaloa.

Creció pobre. Su padre era barbero. Pedro trabajó desde niño como carpintero, como [música] mecánico y cantaba. tenía una voz hermosa, natural, [música] y a los 22 años, en 1939, se fue a la ciudad de México a buscar suerte y la encontró. [música] En 1943 filmó su primera película importante, Jesucita en Chihuahua.

 [música] Y México se enamoró de Pedro Infante porque Pedro tenía todo, era guapo, sabía cantar, sabía actuar y tenía un carisma que atravesaba la pantalla. [música] Y para 1949, Pedro Infante era el actor más grande de México, más grande que Jorge Negrete, más grande que todos. Pero la vida [música] personal de Pedro era un desastre.

 Estaba casado con María Luisa León desde 1938, [música] pero el matrimonio estaba roto. María Luisa vivía en Mazatlán. Pedro vivía en la Ciudad de México. Y Pedro tenía romances, [música] muchos, con actrices, con cantantes, con mujeres que conocía en la calle. Y en 1949 vivía con Lupita [música] Torrentera, una bailarina con quien tenía tres hijos, pero legalmente seguía casado con María Luisa porque ella se negaba a darle el divorcio.

 [música] Y la noche de esa fiesta en casa de Jorge Negrete, en octubre de 1949, [música] Pedro vio a Silvia y quedó fascinado porque Silvia era diferente a las otras actrices. joven, fresca, con una belleza natural y se acercó. No nos han presentado [música] Pedro Infante. Silvia lo miró. Sabía perfectamente quién era.

 Silvia Pinal, la del pecado de Laura. [música] ¿La viste? Por supuesto. Estuviste increíble. Silvia sonríó. Gracias. Bailas. Y bailaron. Una canción. Bésame mucho. Y mientras bailaban, Pedro le preguntó, “¿Estás con alguien?” Estoy casada. Eso no fue lo que pregunté. Silvia lo miró. “Mi esposo está allá.” Señaló a Rafael que estaba en una esquina bebiendo whisky.

 No parece muy [música] interesado en ti. No lo está. Qué tonto. Y cuando terminó la [música] canción, Pedro le dijo, “Me gustaría verte otra vez. No creo que sea buena idea.” ¿Por qué no? Porque estás con Lupita Torrentera [música] y yo estoy casada y los chismes vuelan. Los chismes siempre vuelan.

 La pregunta es si te importan. Silvia lo pensó. No, entonces [música] dame tu teléfono. Y Silvia se lo dio sabiendo que estaba cometiendo un error, [música] pero sin poder evitarlo, porque Pedro Infante, el hombre que todas las mujeres de México querían, le estaba pidiendo su teléfono. Y tres días después Pedro llamó, [música] “Silvia, Pedro, ¿sigues queriendo verme?” “No dije que quisiera verte, pero ¿quieres?” Silvia sonrió.

[música] “Sí, mañana cenamos. ¿Dónde? En algún lugar donde nadie nos conozca. Y al día siguiente cenaron en un restaurante [música] pequeño en Coyoacán, lejos de los lugares donde las estrellas de cine iban. Y hablaron durante horas de sus vidas, de sus matrimonios rotos, de lo que [música] querían.

 Pedro le contó que estaba atrapado, casado con María Luisa, que no le daba el [música] divorcio, viviendo con Lupita, que quería que se casaran, sintiendo que su vida personal era un circo. Y Silvia le contó sobre Rafael, los golpes, los gritos, [música] el miedo. ¿Por qué no lo dejas?, preguntó Pedro.

Read More