La mayoría en el contexto de una guerra civil entre facciones comerciales rivales en Nuevo México, no como asesinatos en frío. La leyenda dice que era un forajido sin ley que vivía al margen de la sociedad. La realidad es que fue un peón de rancho joven que se encontró atrapado en el medio de un conflicto entre hombres poderosos que usaron la violencia como herramienta de negocio y que cuando llegó el momento de elegir bando, eligió el del hombre que había sido bueno con él. La leyenda dice que
Pat Garrett, el hombre que lo mató, era el héroe de la historia. La realidad de su relación es mucho más complicada. Y hay algo sobre Pat Garret, que la mayoría de las historias de Billy the Kid omiten por completo. Lo veremos más adelante. Primero, el principio. El nombre real de Billy the Kid es uno de los debates históricos que todavía no tiene una respuesta definitiva.

Las dos versiones más documentadas son Henry McCarty y William Mach Bonnie. Los tuos, registros de su infancia son fragmentarios y en parte contradictorios. Lo que sí está documentado con cierta consistencia es que nació alrededor de 1859 o 1860, la fecha exacta tampoco está clara, y que su madre se llamaba Ctherine McCarthy.
Ctherine McCarty era una mujer irlandesa de nueva, York, que se mudó hacia el oeste en busca de un clima que ayudara a su tuberculosis. Llegó a Nuevo México con sus dos hijos. Se casó con un hombre llamado William Antrim en 1873 y murió de tuberculosis en septiembre de 1874 cuando Billy tenía 14 o 15 años. La muerte de su madre es el punto en el que la trayectoria de Billy de Kid comienza a desviarse.
Sin ella, sin recursos y en un territorio que era una de las zonas más violentas del oeste americano en ese momento. Billy empezó a buscarse la vida como podía. Su primer arresto documentado fue en 1875 en Silver City, Nuevo México. El cargo, robo de mantequilla y queso. Tenía 15 años.
El alguacil lo encerró en la cárcel del pueblo. Billy se escapó por la chimenea. Ese fue el primer indicio de algo que definiría su vida entera, una capacidad para salir de situaciones de las que nadie esperaba que saliera. Si el vídeo te está gustando, suscríbete al canal para no perderte ninguno. Subimos contenido nuevo todas las semanas y activa la campanita para que YouTube te avise cuando llegue el siguiente.
El primer hombre que Billy mató fue Frank Kahill en agosto de 1877 en Arizona. Cajil era un herrero que tenía la costumbre de meterse con Billy físicamente. Lo tumbaba al suelo, lo humillaba delante de otros. El día del incidente, Killil atacó a Billy de nuevo. Billy sacó el revólver y disparó. Kaj murió al día siguiente. Billy tenía 17 años.
Huyó de Arizona de vuelta a Nuevo México, donde encontró trabajo en el rancho de John Tonstall en el condado de Lincoln. Tonstal era un ranchero inglés de 22 años, educado y con dinero, que había llegado a Nuevo México con la intención de construir un negocio ganadero. A diferencia de muchos otros propietarios del territorio, trataba bien a sus empleados, les pagaba a tiempo, les hablaba con respeto.
Para un chico como Billy, que había crecido sin padre y había perdido a su madre 3es años antes, la relación con Tonstal tenía una dimensión que iba más allá de la laboral. Y entonces llegó el 18 de febrero de 1878 y todo cambió. El condado de Lincoln en 1878 estaba dividido entre dos facciones que competían por el control del comercio y los contratos gubernamentales.
De un lado, la facción Morphe Dollan, que llevaba años controlando el territorio con métodos que incluían la corrupción, las amenazas y la violencia. Del otro, una coalición emergente que incluía a Tunstal y a su socio Alexander Mxwin, que intentaba romper ese monopolio. La muerte de Tstal fue el primer acto de guerra abierta entre los dos bandos.
La facción Morpy Dolan organizó una partida, persiguió a Tunstal y lo mató. Según los testimonios de la época, Tunstal no opuso resistencia. Lo asesinaron de forma fría y deliberada. Billy estaba entre los empleados de Tal que encontraron el cuerpo y allí, en aquella cañada de Nuevo México, prometió venganza.
Lo que siguió se conoce como la guerra del condado de Lincoln. Y fue en muchos sentidos exactamente eso, una guerra civil en miniatura en un territorio donde la ley la hacía quien tenía más pistolas y más influencia. Billy se unió a los reguladores, el grupo formado por los aliados de Tunstal y Mxwin, para buscar justicia por el asesinato.
Una justicia que el sistema legal del condado no iba a darles porque el sherifff era hombre de la facción Murphy Dolan. El 1 de abril de 1878, los reguladores tendieron una emboscada al sheriff William Brady y a varios de sus hombres en el pueblo de Lincoln. Brady murió en el tiroteo. Fue la acción que convirtió a Billy de empleado de rancho vengativo, enforajo, buscado con precio en la cabeza.
Lo que el cine no cuenta es que Billy no actuó solo ni como asesino en frío. Actuó como parte de un grupo en el contexto de un conflicto donde el otro bando había cometido un asesinato que las autoridades se negaban a investigar. La guerra del condado de Lincoln tuvo víctimas en ambos bandos y la mayoría de los hombres que participaron en ella nunca aparecieron en ninguna película.
La batalla decisiva ocurrió en julio de 1878 en el pueblo de Lincoln. Los hombres de Mxwin resistieron varios días en la casa principal. Al final la casa fue incendiada. Alexander Mcwin murió intentando salir. Billy logró escapar bajo el fuego cruzado en uno de los escapes que alimentarían la leyenda de su capacidad para salir de situaciones imposibles.
Después de la batalla, la guerra del condado de Lincoln terminó sin un vencedor claro. Los líderes de la facción Morphe Dolan acabaron arruinados o muertos. Pero Billy seguía siendo un fugitivo con cargos por el asesinato del sherifff Brady. Aquí es donde entra una parte de la historia de Billy, de Kid que prácticamente nadie conoce.
El gobernador de Nuevo México en ese momento era Le Wallas, no un político cualquiera. Le Wallas era también el escritor que estaba terminando de escribir en esa misma época la novela Ben Hur, que se convertiría en uno de los libros más leídos del siglo XIX. Wallas llegó a Nuevo México con el mandato de pacificar el territorio y poner fin a la guerra del condado de Lanc.
Y en 1879 tomó una decisión inusual, ofrecer a Billy de Kid una reunión secreta para negociar una amnistía. Los dos se encontraron de noche en secreto en una casa del pueblo de Lincoln. Billy, que tenía 19 años, se presentó con las pistolas en el cinturón. Wallas, que estaba escribiendo Benur en su tiempo libre mientras gobernaba un territorio en guerra, llegó con una propuesta.
Read More
Si Billy testificaba sobre lo que había visto durante el conflicto, recibiría un indulto. La imagen de esos dos hombres sentados en esa mesa es una de las más extrañas de toda la historia del oeste americano. Billy aceptó el main of trato, testificó, fue detenido de forma convenida para mantener las apariencias y entonces esperó el indulto que Wallas le había prometido.
El indulto nunca llegó. Las presiones políticas en Nuevo México eran demasiado complejas. Walas nunca cumplió su palabra. Billy, que había confiado en el gobernador, se encontró de nuevo en la clandestinidad, con los cargos pendientes y sin la protección que le habían prometido. Esa traición es lo que explica los dos últimos años de la vida de Billy.
No una vocación por el crimen, no un placer en la violencia, sino la consecuencia directa de haber confiado en alguien que no cumplió su parte del trato. Hay algo sobre Billy de Kid que el cine nunca mostró y que dice más sobre quién. era en realidad que ningún tiroteo. Billy hablaba español con fluidez, se movía con naturalidad en las comunidades hispanohablantes del sur de Nuevo México, donde la mayoría de la población era de origen mexicano.
Bailaba en las fiestas de los ranchos, jugaba a las cartas con los vaqueros mexicanos. tenía amigos y conocidos en esas comunidades que le daban refugio cuando era necesario. Los testimonios de personas que lo conocieron en esa época lo describen como un joven de estatura media, de apariencia ordinaria, nada que hiciera pensar en el pistolero temible de la leyenda, con un sentido del humor notable y una facilidad para relacionarse con gente muy diferente.
era, según esas descripciones, exactamente el tipo de persona que resultaba difícil no caer bien, lo cual explica por qué encontró refugio tan fácilmente entre las comunidades del sur de Nuevo México durante sus años como fugitivo. No era el forajido solitario que el cine mostró, era alguien que la gente que lo conocía en persona quería proteger.
Pat Garrett es el hombre que mató a Billy the Kid. y su historia es mucho más complicada de lo que el cine sugirió. Garret había conocido a Billy antes de ser sherifff. Habían coincidido en los mismos bares y fiestas del sur de Nuevo México. No eran exactamente amigos, pero se conocían.
Se habían sentado a la misma mesa, habían jugado a las cartas juntos. En 1880, Garret fue elegido sherifff del condado de Lanc, específicamente con el mandato de capturar a Billy de Kid. Era la condición para que los poderes económicos del territorio apoyaran su candidatura. Garret rastreó a Billy durante meses.
En diciembre de 1880 lo capturó en Stinking Springs después de un sitio en el que murió uno de los compañeros de Billy. Billy fue llevado a juicio, condenado a muerte por el asesinato del sherifff Brady y encerrado en la cárcel del condado de Lincoln esperando la ejecución. Y entonces Billy hizo lo que había hecho desde los 15 años en Silver City, escapar de donde nadie esperaba que escapara.
El 28 de abril de 1881, mientras los dos guardias de la cárcel lo vigilaban, Billy logró quitarle el revólver a uno de ellos, JW Bell, y lo mató al intentar escapar. Tomó una escopeta de la armería, esperó en la ventana a que regresara el otro guardia, Boboinger, y lo mató también cuando cruzaba el patio.
Luego, tranquilamente pidió a alguien que le quitara los grilletes, tomó un caballo y se marchó del pueblo de Lincoln. Tardó una hora en hacerlo todo. La búsqueda de Garret intensificó. Billy regresó al sur de Nuevo México, a las comunidades donde tenía amigos, a Ford Samner, donde lo conocía casi todo el mundo.
La noche del 14 de julio de 1881, Garret llegó a Ford Samner con información de que Billy seguía en la zona. Se dirigió a la habitación de su amigo Maxwell para preguntarle dónde podía estar Billy. Lo que ocurrió esa noche está documentado en los testimonios del propio Garret y de los testigos presentes, aunque algunos detalles varían según la fuente.
Billy entró en la habitación de Maxwell en la oscuridad. No sabía que Garrett estaba ahí. Vio una figura sentada en la penumbra y preguntó en español, “¿Quién está ahí?” Garret disparó dos veces. Una bala alcanzó a Billy en el pecho. Murió en el acto y Billy de Kid tenía 21 años.
Y aquí viene la parte que el cine siempre omitió. La reacción de la comunidad de Fort Samner, la gente que conocía a Billy, los vecinos hispanohablantes que habían bailado con él, que lo habían escondido, que lo habían alimentado. Lloró su muerte. Lo velaron, lo enterraron. La misma comunidad que Garrett había usado para localizarlo fue la que lo despidió.
Pat Garret, que había sido elegido sheriff específicamente para capturar a Billy, no fue reelecto en las siguientes elecciones. La comunidad del condado de Lincoln no lo perdonó del todo. Y ahora llega la segunda cosa que prometí al principio, algo que ocurrió décadas después de la muerte de Billy, que sigue siendo uno de los debates históricos más extraños del viejo oeste.
En 1950, un hombre de Texas llamado Olly Brashy Bill, Roberts, se presentó ante el gobernador de Nuevo México con una petición inusual. Quería el indulto que Lew Wallas le había prometido en 1879. Afirmaba ser Billy the Kid. Afirmaba que Garrett no lo había matado esa noche en Fort Sumner, sino a otro hombre y que él había vivido en secreto durante casi 70 años.
El gobernador denegó la petición. Brushy Bill Roberts murió pocas semanas después, en diciembre de 1950. Su identidad nunca fue verificada de forma concluyente. Los historiadores que han estudiado el caso con más rigor consideran que la historia de Brushy Bill no se sostiene con la evidencia disponible.
Pero el debate se reabrió en el siglo XXI, cuando las autoridades de Nuevo México plantearon la posibilidad de realizar análisis de ADN del cuerpo enterrado en Ford Sumner. Esos análisis nunca llegaron a realizarse de forma concluyente por disputas legales y políticas. La identidad del hombre enterrado en Fort Sumner sigue siendo técnicamente no verificada por medios forenses modernos.
Entonces, ¿quién era realmente Billy de Kid? Era un chico que perdió a su madre a los 14 años en uno de los territorios más violentos de América, que encontró en John Tonstal parecido a un referente adulto, que cuando mataron a ese referente actuó con la lealtad y la impulsividad de alguien que todavía no había cumplido 20 años, que confió en un gobernador que no cumplió su palabra y que pasó sus últimos años moviéndose entre las comunidades hispanohablantes de Nuevo México.
bailando en fiestas y jugando a las cartas, mientras el sistema que lo había traicionado organizaba su captura, no era inocente. Hubo hombres que murieron por sus decisiones, pero tampoco era el asesino frío de 21 víctimas que la leyenda construyó. Era un producto específico de un tiempo específico en un lugar específico.
Y la distancia entre lo que fue y lo que la leyenda hizo de él dice todo lo que necesitas saber sobre cómo El Salvaje Oeste convirtió a personas reales en mitos, sin su permiso, sin su participación y muy frecuentemente sin ningún parecido con la realidad. La foto más famosa de Billy the Kid, la única fotografía verificada que existe de él, muestra a un joven de aspecto completamente ordinario, sin ningún rasgo que sugiera el pistolero legendario, con sombrero, con el rifle en la mano, mirando a cámara con una

expresión que podría ser la de cualquier trabajador de rancho de Nuevo México en 1880. Eso es lo que fue. Un trabajador de rancho de Nuevo México en 1880 que murió a los 21 años porque el mundo en el que vivía no le dejó muchas más opciones. Si quieres seguir descubriendo la verdad que el cine enterró sobre el salvaje oeste, en los vídeos anteriores hablamos de los pistoleros más temidos, de Bonnie y Clyde y de los mitos del viejo oeste que llevan 100 años repitiéndose.
Te dejo los enlaces aquí arriba. Y si este canal acaba de llegar a tu pantalla por primera vez, suscríbete y activa la campanita. Cada semana abrimos una puerta del viejo oeste que llevaba décadas cerrada. Cuéntame en los comentarios, ¿sabías que Billy de Kid habló español con fluidez y que la comunidad hispanohablante de Nuevo México lo protegió durante sus años como fugitivo o que el gobernador Lewallas, el autor de Benur, le prometió un indulto que nunca llegó? Dime, ¿qué parte de esta historia te ha
Disclaimer : This content may be created by AI for entertainment purposes. Any resemblance to real persons, events, or places is coincidental.