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El lado OSCURO de CHESPIRITO : Lo que la Nueva Serie No Te Contó – ESPECIAL EL DIA QUE

Es considerado uno de los iconos del entretenimiento de habla hispana y su fama ha trascendido a todo el mundo, donde es conocido por haber creado un producto infantil que algunos han considerado el Mickey de México. Es recordado con cariño por sus seguidores y son varias las generaciones que luego de 50 años de transmisión ininterrumpida crecieron consumiendo los productos de su fértil y multifacética imaginación.

fue un actor y comediante, pero por sobre todo un escritor cuyo material al día de la fecha permanece imperecedero. Como buen estratega, supo sacar de sus debilidades el mayor de los provechos y de su poca estatura, de la que muchos se burlaban en su juventud, se convirtió en parte en su marca registrada.

Chespirito: Sin Querer Queriendo' is a tribute to the Mexican comedian who shaped a generation

 En algún momento de los 70 alguien aventuró que los programas para niños ya no vendían. Él vino a demostrar que nada estaba más cerrado de la verdad y dejó mudo a todo aquel que no contaba con su astucia. Hoy vamos a conocer sus primeros proyectos, las polémicas que envolvieron su carrera, su anécdota con el narcotráfico, su constante reinvención y nuestro viaje va a terminar el 28 de noviembre de 2014, el día que murió Ches Pirito.

Los amo. Esto precioso para mí. Los amo a todos. Con 85 años sus problemas de salud lo habían llevado en más de una ocasión a tener que salir a desmentir los rumores de su muerte. Una vez le había escrito a sus más de 5 millones de seguidores en Twitter, “No morí, lo confirmo todos los días por la mañana y hoy otra vez amanecí.” “Hasta guapo,” diría yo.

 Si bien muchos les festejaron la humorada, destacando su capacidad para seguir siendo ingenioso en sus comentarios, del mismo modo se percataron de que el hombre detrás del teclado estaba un poco más golpeado de lo que demostraba. En sus últimas entrevistas lo habían visto algo lento, bastante sordo, achacado por los años, pero aún así vivaz, cómplice, con ese fuego y sagacidad que lo había caracterizado cuando no se cansaba de descender de aviones en diferentes países donde era recibido como toda una estrella. lugares donde grandes y chicos

se abalanzaban sobre él y su equipo, países en donde había dejado constancia de su humildad en cada una de las entrevistas en las que había participado. Pasó sus últimos días descansando en su mansión que se encontraba en Isla Dorada en Cancún. Las diabetes y un Parkinson en pleno nacimiento le prohibieron, cuando las cosas empeoraron, salir a pasear por el muelle, una de sus actividades favoritas, y eso obiando otro de sus problemas, un eficema pulmonar causado por uno de sus mayores enemigos, uno que sus famosas antenitas de vinil supieron

advertir, el cigarro. Así que dejó de poder ir a ver de cerca esos hermosos atardeceres. Sin embargo, los siguió dibujando. Sí, porque aparte de ser un gran dramaturgo, guionista, compositor, director y productor, era muy bueno con los dibujos. El inmueble en el cual pasaba sus horas se llamaba Villa Florinda, en honor a quien consideraba su gran amor.

 La arquitectura del lugar, hoy en venta, es de un estilo clásico hispano mexicano. Cuenta con siete recámaras y siete baños completos en los 1060 m² de construcción. Un lugar sin dudas bastante más amplio que ese barril en el cual se escondían sus días dorados como actor. Sin embargo, el hombre usaba poco de tantas habitaciones.

 Siempre estaba pensativo, inquieto en sus reflexiones, perdido quizás en proyectos que ya no concretaría. Su imaginación era imparable. Como ya dijimos, se mantenía en contacto con sus fans gracias a las redes sociales. Fans que quedaron totalmente incrédulos cuando Florinda Mesa escribió el 28 de noviembre de 2014.

 Esta vez no es un rumor, un invento o una broma. Se ha muerto mi esposo, Roberto Gómez Bolaños. Ese viernes a las 2:30 de la tarde, el artista mexicano dejaba de respirar a causa de una insuficiencia respiratoria ligada a una falla en su corazón. El hombre paradójicamente dejaría eternizado un corazón en el corazón de todos los televidentes, más precisamente un corazón amarillo con las letras C y H en el medio.

 Chespirito estaba muerto, sí, pero en ese preciso momento todos sus personajes demostraban que no necesitaban a su creador para seguir vivos. En ese momento, sus personajes se volvieron tan reales como él y él se convirtió en un personaje más. Todo personaje posee una historia y todas las historias comienzan más o menos en la niñez.

 Antes de ser difícil, la niñez de Chespirito casi no fue. Y es que su madre, estando embarazada de él, tomó un medicamento que supuestamente iba a curarle la gripe y terminó poniendo en riesgo al pequeño y a su propia vida. Su médico, luego de la delicada situación, le recomendó un aborto, pero ella se negó. Así, el día 21 de febrero de 1929, dio a luz a un niño al que bautizó Roberto Gómez Bolaños.

 Su padre era un talentoso ilustrador, aficionado a la pintura, el teatro y la música. Un hombre que de seguro habría estado orgulloso de lo que Roberto llegaría a ser si tan solo hubiera tenido la chance de verlo crecer. El hombre falleció luego de lidiar con un derrame cerebral cuando el pequeño contaba con apenas 6 años.

 Aparte del golpe emocional que eso significó, la familia entró una fuertísima crisis económica. Por ese motivo, Roberto se acercó a un circo que se encontraba frente a su casa para colaborar en las funciones y recaudar dinero. Allí tuvo su primer encuentro con un oficio que lo volvería millonario en un futuro no tan lejano. Pero no nos adelantemos.

 La cuestión es que la desgracia seguía al pequeño Roberto y a los 10 años debió abandonar la escuela y a sus amigos. durante todo un año por causa de un tratamiento antirábico de urgencia producto de la mordida de un perro. El perro no volvió arrepentido, pero él aprovechó todo ese tiempo para leer y leer, terminando de forjar sin querer su destino.

 Ya de grande popularizaría la frase: “La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”. Si dicha frase hubiera aplicado su infancia, podemos decir que la pasó envenenándose sin escrúpulos. Y es que cuando se reincorporó al colegio descubrió algo terrible. Todos sus compañeros habían dado un estirón, cosa que a él no le había sucedido.

 Rápido empezaron a burlarse de su estatura. ¿Y cómo reaccionó? Bueno, digamos que no del mejor modo. Empezó a golpear a todos los que se mostraban insolentes y a puño limpio logró contrarrestar los centímetros que le faltaban. llegó a practicar boxeo, disciplina en la que incluso compitió desarrollando nuevas y variadas habilidades físicas.

 Llegó a conseguir medallas y con decoraciones, cosa que su madre nunca le festejó. De todos modos, el joven se aburrió rápido de los guantes. Tiempo después quiso incursionar en el mundo del fútbol, pero no prosperó. También probó suerte en la universidad en la carrera de ingeniería, pero debió abandonarla en segundo año porque necesitaba un empleo.

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