Les cambiaban el nombre, el peinado, la forma de vestir, su manera de hablar y les asignaban un personaje fijo. Por ejemplo, Charlie Chaplin siempre ha sido el papel de Charlotte, el vagabundo torpe pero simpático. Mary Pickford era la chica buena y dulce y Rudolf Valentino el galán misterioso. Eso es algo muy diferente a lo que pasa hoy, donde todos disfrutamos y nos sorprendemos con la habilidad de un actor para transformarse y encarnar diferentes papeles, como Chrisan Bell pasando de American Psycho a Batman o a un cocainómano corredor de bolsa. Otro
ejemplo es Marcus Robbig, adoptando papeles que incluso contrastan entre sí como de Harley Quinn a Barbie. En esa época a los estudios se les hacía más sencillo encasillar a un actor en un papel, pues sabría que vendería mejor. Todo parecía marchar excelente, pero en una presentación anuncian al grupo como las hermanas Glum, que en inglés significa triste.
[música] Para evitar confusiones, Etel decide cambiar su nombre a las hermanas Garland, un término que significa guirnalda, algo [música] bonito y festivo, ideal para el espectáculo. Aprovechando el cambio, Francis también hace uno para sí misma. Inspirada en una canción popular del momento, Judy del cantante Hogy Car Michael adopta ese nombre como su nueva identidad artística.
Así, en 1934 nace oficialmente Judy Garland. Lo malo para la familia es que con el tiempo las oportunidades para que las hermanas se presenten juntas disminuyen y el sueño de llegar a Hollywood se desvanece, por lo que Etel decide apostar todo por la menor y lleva a Judy de estudio en estudio en busca de una oportunidad.
Antes de seguir con este video, les traigo un mensaje de alguien especial. Cyberghost VPN, el patrocinador de este video y un VPN que tiene más de 20,000 [música] excelentes reseñas en Trust Pilot y 38 millones de usuarios. Para mí, un VPN es una herramienta esencial para dos cosas. El primero es para tu propia seguridad, pues cuando navegas por internet puede haber miradas siguiendo tus movimientos.
Tu proveedor de internet, el de tu escuela o trabajo, incluso tu router Wi-Fi en casa, pueden rastrear lo que haces en línea y de esto ni siquiera te libras usando el modo incógnito. Pero justo aquí es donde CyberGhost VPN entra al juego, pues puedes cifrar y redirigir todo tu tráfico a través de sus servidores seguros.
De esta manera, nadie podrá ver tu actividad [música] en línea. Y en segundo lugar, te puede servir para librar las limitaciones geográficas y de esta forma tener acceso a los catálogos de series y películas que no están habilitados en tu región. Para que te des una idea, solo el catálogo de Netflix en Estados Unidos tiene aproximadamente [música] un 74% más de títulos que en México y en general funciona para cualquier plataforma de streaming.
Solo tienes que seleccionar una de sus 100 ubicaciones diferentes. Funciona en Windows, MacOS, Android, iOS y puedes proteger hasta siete dispositivos [música] simultáneamente, por lo que lo puedes compartir con amigos y familiares. Con nuestro enlace en la descripción obtienes una oferta y te queda en 2.03 03 [música] al mes con 4 meses gratis, lo que equivale a un 84% de descuento.
Y por si esto fuera poco, Cyberghost tiene una garantía de reembolso de 45 días, así que no tienes nada que perder. Es un producto excelente que te recomiendo y si te registras a través de mi enlace en la descripción también me ayudarás a seguir creando más contenido como este. Y ahora volvamos al video. Finalmente llegan a Metro Goldwin Mayor, donde una secretaria queda impresionada al oír la voz de la niña de 13 años, fuerte, [música] profunda y melancólica.
Le consigue una cita con Luis B. Mayer, quien al escucharla reconoce su talento y le ofrece un contrato de 7 años con un salario fijo de $100 semanales. Emocionadas, ambas aceptan. Para cuando Judy consiga su contrato con MGM, Hollywood está recién entrando en lo que se conocería como su época dorada. De hecho, Judy formó parte de la primera generación que creció dentro de ese sistema.
Pero, ¿por qué se le llama su época dorada? Verás, en 1927, la gente compró su boleto para ver una película llamada The Just Singer. Cuando comenzó la proyección se llevaron una sorpresa. La película tenía sonido. Hasta ese momento todas las películas eran mudas. No existía la tecnología para grabar voz sincronizada.
Los actores movían los labios, pero sus voces no se escuchaban. Cuando los personajes hablaban, sus diálogos aparecían en la pantalla en letreros llamados [música] intertítulos. La música tampoco venía grabada. En cada función, un pianista o una pequeña orquesta tocaba en vivo para acompañar [música] las escenas y como no había sonido, los actores tenían que exagerar sus gestos y expresiones para que el público entendiera lo que estaba pasando.
Por eso, cuando la gente vio The Just Singer, no podía creerlo. Por primera vez una película hablaba, era imagen y sonido juntos, algo completamente nuevo. A partir de ahí, el cine cambió. cómo se escribía, cómo se actuaba, cómo se filmaba y cómo se sentía. Las alas empezaron a llenarse como nunca. Los estudios aprovecharon el momento y empezaron a producir películas musicales con grandes coreografías y actores que también cantaban.
El cine pasó de ser un entretenimiento silencioso a un espectáculo total. Así comenzó la época dorada de Hollywood, una etapa llena de glamour, música, lujo, romances y sobre todo finales felices. Esos finales felices se convirtieron en una de las claves del éxito del cine, porque en esos años Estados Unidos atravesaba la gran [música] depresión.
una crisis económica que dejó a millones de personas sin trabajo ni dinero. Podrías pensar que eso haría que menos gente pagara un boleto para ver una película. Pero ocurrió justo lo contrario. El público llenaba las salas porque necesitaba distraerse y escapar de la realidad, aunque fuera por un rato. Y así, mientras el país vivía tiempos oscuros, Hollywood se volvió más fuerte que nunca, pues ofrecía alegría, música y [música] esperanza.
Muy pronto, esa magia sería aún más grande cuando un joven decidiera llevar el cine a otro nivel. Su nombre era Walt Disney. Pero bueno, volviendo a la historia, Judy finalmente consigue un contrato, pero en lo personal sufre una tragedia, la muerte repentina de su padre, lo que vuelve su salario esencial para mantener a la familia.
[música] Además, por muy buen contrato que tengan, los ejecutivos no saben qué hacer con ella. A los 13 es demasiado grande para papeles infantiles y demasiado joven para los románticos. Así que para solucionar esto y aprovechar el diamante en bruto que tienen, el estudio comienza a moldearla. Para que luzca más joven, le imponen una dieta estricta que apenas le da las suficientes calorías para poder vivir.
Pasa hambre todo el tiempo y a su corta edad termina fumando para intentar calmarla. Además, con tan poca energía vuelve a recurrir a las pastillas estimulantes durante el día y a los somníferos durante la noche. A los 14 años todo este esfuerzo finalmente da resultado, pues a Judy se le asigna un papel en Pitskin Parade, una comedia musical que se desarrolla [música] en un pequeño pueblo de Texas.
interpreta a Sir Dot, la hermana menor de un jugador de fútbol americano. Aunque su papel es pequeño, canta tres canciones ella sola y tanto el público como los críticos la adoran. Dicen que su voz y su carisma son demasiado grandes para su edad. A partir de ahí, el estudio empieza a darle más oportunidades como [música] Every Sunday.
Un corto sobre dos amigas que descubren que la orquesta local está a punto de desaparecer y deciden organizar una presentación para reunir fondos. Después le ofrecen a Judy un papel más grande en Thor Breads don’t Cry, una comedia ambientada en el mundo en las carreras de caballos. interpreta Cricket West, una chica con una voz increíble que sueña con ser cantante.
Tiempo después llega Melodías de Broadway con un papel muy parecido. Betty Clay, una jovencita que también soña [música] con la fama, pero esta vez algo cambia. Cuando Judy canta You Made Me Love You, una canción dedicada al actor Clark Gable, el galán más famoso de Hollywood en ese momento, su popularidad explota.
Todos quieren ver más de esa chica de 14 años con una voz tan madura. [música] Esa escena la consolida como una niña prodigio y como una de las grandes promesas de MGM. Para este punto de la historia nos encontramos alrededor de 1938, un año en el que al estudio se le ocurre comenzar a preparar una película que llevaban en mente, una superproducción en la que necesitan a una bruja, un león, un hombre de ojalata y una niña con las mismas características de Judy.
Así que le dan el papel en este proyecto que llevará por nombre el mago de Oso había comenzado unos años antes, en 1937, cuando Walt Disney estrenó Blancanieves y los Siete Nanos, el primer largometraje animado a color. Hasta entonces existían algunas películas en color, pero eran escasas, costosas y todavía se consideraban experimentos.
El cine comercial seguía siendo en blanco y negro porque era más sencillo, más barato y el público ya estaba acostumbrado a esa estética. Disney, sin embargo, decidió apostar por lo imposible. Utilizó una tecnología relativamente nueva llamada Tecnicolor de tres tiras, un sistema que empleaba una cámara especial con tres negativos distintos, uno para el rojo, otro para el verde y otro para el azul.
Cada tira registraba una parte diferente de la luz y al combinarse en el proceso de revelado daban como resultado imágenes de un colorido intenso y una profundidad nunca antes vista. Y esta apesta dio sus frutos. Blancanieves se volvió a la prueba de que el color podía transformar por completo la experiencia de ir a ver a una película.
Y para la suerte del resto del mundo, en 1938 la exclusividad que Disney había tenido sobre el Tecnicolor ya había terminado y otros estudios comenzaron a experimentar con la misma técnica. [música] Fue entonces cuando MGM decidió que no podía quedarse atrás. Su siguiente gran proyecto debía ser a color y debía ser deslumbrante.
Querían probar que el cine con actores reales también podía alcanzar la misma magia visual que el animado y desde esa ambición nacería El Mago de Os. La historia no es original de MGM, sino una adaptación del libro de El Frank Boown, muy querido en Estados Unidos, pero nunca llevado al cine con tanta ambición.
En resumen, Dorothy, una niña de Kansas, es arrastrada por un tornado a un mundo mágico llamado OS. Para volver a casa debe seguir el camino de baldosas amarillas hasta la ciudad de Esmeralda y pedir ayuda al mago de Os. En su viaje conoce un espantapájaros que busca un cerebro, un hombre de ojalata que desea un corazón y un león cobarde que anhela valor.
Al final todos descubren que lo que buscaban siempre estuvo dentro de ellos y que los zapatos de Dorothy son la clave para regresar. La historia es perfecta para mostrar el poder del tecnicolor, iniciando en un Kansas sepia para contrastar fuertemente con los vibrantes colores del mundo de OS.
Además, la propia historia ya gira en torno al color. El camino de baldosas amarillas, la ciudad de Esmeralda y las zapatillas de Dorothy, que en el libro eran plateadas, pero MGM las volvió rojas para destacar en pantalla. Para coronarlo, el estudio agregó la canción Over the Rainbow, que resume la idea central, dejar atrás un mundo gris y cruzar hacia uno lleno de color y fantasía.
Con todo eso, el mago de Os promete ser una experiencia mágica para el espectador, aunque para los actores el rodaje se vuelve todo lo contrario. El primer incidente llega con el hombre de ojalata. Para la caracterización, maquillan a Body Epsen con polvo de aluminio para lograr el brillo. En cámara, luce espectacular, pero es tóxico.
A los pocos días colapsa y es hospitalizado por una grave inflamación pulmonar. Sin embargo, el estudio simplemente lo reemplaza por Jack Haley y [música] cambia el maquillaje a pasta, supuestamente más segura. Pero Hiley desarrolla una infección ocular. Aún así, el rodaje continúa. Después viene la escena de la nieve. En pantalla parece tierno, pero el estudio usa asesto para simularla una sustancia altamente tóxica.
Ya había advertencias [música] médicas. Al inhalar sus fibras, quedan en los pulmones y pueden causar enfermedades graves, [música] incluso cáncer. Aún así, MGM cubre el set con polvo de asbesto y lo esparce sobre actores, trajes y decorados sin ninguna protección. A eso se suman explosiones mal controladas, escenas con fuego que dejan a varios actores heridos y un ambiente de rodaje completamente fuera de control.
Por ejemplo, los que interpretaban a los habitantes [música] de OS, la mayoría hombres de baja estatura, suelen llegar ebrios al set y a veces se comportan de forma grosera o incómoda con Judy Garan, que en ese momento apenas tiene 16 años. Y claro, no hay nadie que se interese por defenderla. Este rodaje se convierte en el símbolo perfecto de lo que fue la era dorada de Hollywood, una industria que vendía sueños mientras destruía a quienes los hacían posibles.
Aún con todo ese caos detrás de las cámaras, el mago de Os finalmente se estrena y el recibimiento es justo como Engien soñaba. Los [música] periódicos la llaman, la película más mágica jamás hecha y La sensación más grande desde Blancanieves. El público queda fascinado con los colores, las canciones y la historia, aunque al principio no logra recuperar los 3,,000ones dólares que costó un presupuesto enorme para la época, con el tiempo se vuelve un fenómeno cultural y un clásico entre los clásicos. El mago de Os convierte a Judy
en una estrella internacional. Todo a su alrededor empieza a moverse a 1000 por hora. MGM le aumenta el salario de $100 por semana a 2,000 y le da cada vez más papeles. En apenas 3 años y medio, la adolescente protagoniza 10 películas musicales, [música] entre ellas Siickfield Girl, Me and My Gull y Girl Crazy.
El ritmo de trabajo es brutal y Judy, cada vez más agotada empieza a usar más pastillas para sobrevivir a las largas jornadas. Pero no todo es trabajo. A los 17 años comienza a salir con David Rose, un director de orquesta de 30 años. Su madre y el estudio se alarman, pero no por su seguridad. Se alarman porque temen que la imagen de niña tierna y dulce que habían construido para ella pueda derrumbarse.
Aún así, la chica está decidida a seguir su propio camino. Al cumplir la mayoría de edad, sorprende a todos viajando con David a Las Vegas, donde se casan en secreto, [música] pero poco después descubre que está embarazada. Sin embargo, lejos de ser un momento feliz, este será uno en donde el control que los demás ejercen sobre la chica llegará a posiblemente su punto más doloroso.
Yi está emocionada y desea tener el bebé, pero todos a su alrededor se lo impiden. El estudio, su madre e incluso su propio esposo se preocupan más por proteger la carrera que por sus deseos. Al día siguiente la llevan a un establecimiento donde terminan el embarazo en contra de su voluntad. El matrimonio que Judy esperaba que le trajera felicidad solo le deja tristeza.
Desde entonces se aleja de su madre, de su esposo y se refugia en lo único que conoce bien, el trabajo y las pastillas. Ese camino la lleva poco a poco al momento más bajo de su vida. Aún así, Judy sigue brillando en la pantalla. aparece en Cita en San Luis, una película que desde el tráiler se anuncia como el musical de Judy Garland que todos estaban esperando.
La historia sigue a la familia Smith que vive en San Luis, Missouri, muestra un año completo en sus [música] vidas del verano a la primavera siguiente con todas las celebraciones, enredos y cambios que una familia enfrenta en ese tiempo. Judy interpreta a Esther Smith, la segunda hija mayor y el personaje principal.
Es una chica alegre, decidida y enamorada de su vecino John. Esta se convierte en una de las películas más icónicas e importantes de su carrera por varias razones. Primero porque aquí canta por primera vez Have Yourself a Merry Little Christmas, ese clásico navideño que hoy suena por todas partes.
La canción fue escrita especialmente para ella y su interpretación fue tan poderosa que con el tiempo todo tipo de artistas la han retomado. Frank Sinatra, Windney Houston, Michael Bublé, Sam Smith, John Legends, Sabina Carpenter y muchos más. La siguiente vez que escuches esta canción, acuérdate de Judy. Además, la película se convirtió en la segunda más taquillera del año, consolidando a Judy como una de las grandes estrellas de Hollywood.
Y por si fuera poco, el director de la película, Vincente Minelli, un hombre amable y exitoso, deja a Judy profundamente enamorada. NGM nota la química entre ambos y los reúne en las nuevas folies de Siickfield. Durante el rodaje, el amor de Judy por Minelli crece tanto que le pide el divorcio a David Rose. Poco después empiezan a salir oficialmente.
Sus amigas lo ven atento y carismático, aunque se sorprenden porque hay rumores sobre una posible homosexualidad, pero Judy se siente tan querida que no le importa. Es más, incluso decide dejar las pastillas. Un año después, la pareja tiene una hija a la que nombran Lisa y todo parece perfecto.
O bueno, al menos hasta que MGM le ordena volver a trabajar. Judy duda, pero el estudio sube su salario de 2,000 a $6,000 semanales y acepta regresar para el pirata. Tras el embarazo, su cuerpo ha cambiado. Los ejecutivos exigen recuperar su figura ideal y presionada, Judy vuelve a las pastillas para adelgazar rápido.
En este punto, las pastillas llegan a su fase más peligrosa. Tras años de alterar su sistema nervioso para mantenerla despierta y sin apetito, la mente de Judy colapsa. Comienzan a surgir ansiedad, pánico, cambios de humor, depresión, crisis nerviosas e incluso paranoia. Un momento que demuestra el punto crítico en el que se encuentra es cuando un día de rodaje pierde el control en el set.
Durante el rodaje de una película llamada El pirata, Judy tiene que actuar en una escena donde hay fuego y muchos hombres. Pero en ese momento la paranoia la ataca y comienza a gritar, “¡Me quieren matar! Me quieren quemar viva. Tras el rodaje, su médico recomienda internarla en un psiquiátrico. NGM se niega y la obliga a empezar Easter Parade con la amenaza de despedirla si vuelve a caer.
Judy se esfuerza, completa la película y resulta la más taquillera del año. Los ejecutivos creen que la recompusieron, pero se equivocan. En la siguiente producción apenas puede presentarse, llega confundida y olvida sus líneas. En consecuencia, MGM no la despide, pero la suspende indefinidamente. Después de esto, Judy queda destrozada.
El trabajo de su vida, el estudio que ella había ayudado a mantener en la cima, ahora se estaba deshaciendo de ella. Pero lo que termina por quebrarla su noche, cuando vuelve a casa y encuentra a Minelli en su habitación con un hombre totalmente hundida. Judy se encierra en el baño, rompe un vidrio y se lastima las muñecas. Finalmente, Luis B.
Mayer acepta internarla. Judy se recupera. Meses después se le puede ver más tranquila y sana, pero con unos 10 kg extra. Aún así, el ciclo se repite. Vuelve [música] a las pastillas, baja de peso, pero queda agotada, confundida e impredecible. En 1950, MGM, el mismo estudio que la empujó por ese camino, decide que ya no es rentable y la despide. El golpe es devastador.
Desde los 2 años su vida giraba en torno al trabajo. Esa misma noche intenta quitarse la vida en el baño. Afortunadamente Minelli la encuentra y la lleva al hospital. La herida no es grave, pero Hollywood no muestra empatía. Ignora su dolor y clasifica el episodio como un simple intento de llamar la atención.
Además de sus crisis personales, MGM despide a Judy porque Hollywood está cambiando. A finales de los años 40, varios golpes comenzaron a sacudir a los grandes estudios. Uno de los primeros vino de la mano de la actriz Rita Hayward. Ella sabía perfectamente cuánto dinero generaban sus películas, así que empezó a pedir algo impensable para esa época.
Además de un salario, también pidió una parte de las ganancias. logró renegociar su contrato con Columbia Pictures y con eso abrió una nueva etapa en Hollywood, donde las estrellas dejaron de pertenecerla a un solo estudio y comenzaron a recibir una parte justa del éxito que ayudaban a crear. Con el tiempo ese modelo se extendió por toda la industria hasta que en el nuevo Hollywood, algo que veremos más adelante, el viejo sistema de salario fijo desapareció por [música] completo.
Así nació el modelo que conocemos hoy, contratos por proyecto, donde los estudios ya no controlan a los actores y estos pueden elegir libremente con quién trabajar, moviéndose entre productoras y eligiendo el proyecto o la oferta que más les interese. Poco [música] después llegó el caso United States y Parictures Inc.
con el que la Corte Suprema obligó a los grandes estudios a vender sus cadenas de salas rompiendo el monopolio y reduciendo la rentabilidad. Además, surge la televisión, lo que por primera vez le permite a la gente entretenerse desde casa e ir menos al cine. Ante todos estos golpes, MGM empieza a tambalear y Judy, costosa y problemática para ellos, se vuelve un lujo inviable.
Consideran que su brillo ya caducó y sin remordimiento ni gratitud la echan. La carrera de Judy parece terminada, pero no se rinde. Trabaja en radio, canta en clubes y gira por el país. En 1951 aprovecha su fama y monta un show de Bodville en el Palace Theater de Nueva York.
El público la ova y el teatro se llena por semanas. Sin embargo, al terminar no llega nada más. 1951, 1952 y 1953 pasan con su carrera estancada. En medio del bache se divorcia Vincente Minelli y aparece Sydney Luft, quien se vuelve su apoyo, representante y nueva pareja. Él consigue para ella ha nacido una estrella con Warner Bros, la misma historia que décadas después protagonizarían Lady Gaga y Brady Cooper.
Durante el rodaje, Judy sigue con las pastillas, ya no es un apoyo temporal, las necesita para funcionar. Aún así, frente a cámara brilla y confirma por qué es de las mejores. Su actuación intensa y humana convierte la película en un [música] éxito. En lo personal también mejora. Se casa con Sydney, tienen a Lorna y poco después la nominan al Óscar mejor actriz.
[música] La ceremonia ocurre semanas después del nacimiento de su tercer hijo, Joe. Judy la ve desde casa, hasta que anuncien a Grace Kelly the Country Girl y queda devastada. Años después, un historiador de cine compartiría lo que ella dijo esa noche. De verdad quería ese Óscar, no solo por el premio, sino porque sentía que eso significaba que Hollywood también me quería.
En los años siguientes, Judy recibe algunos papeles, pero ya no en grandes producciones, y su presencia en Hollywood se diluye. Podría parecer un descanso merecido, pero su esposo Sydney se malgastó su fortuna y la dejó endeudada. Así, la mujer que trabajó desde los 2 años y fue la joya de Hollywood se ve obligada a aceptar cualquier proyecto.
[música] Hay momentos altos como su concierto en Carneg Hall, ganador de cuatro gramis, incluido álbum del año, y The Judy Garden Show, pero también presentaciones en cabarets o apariciones de último minuto en TV solo por necesidad. Aún así, el dinero no alcanza. Vende su casa, se divorcia y empieza a dormir en casas de amigos viviendo casi con lo opuesto.
Los años pasan entre Soledad, Bancarrota y Bastillas. En 1965 se casa con el actor Mark Heron, pero a los 6 meses se divorcia. También le gustaban los hombres y además fue violento con ella. Buscando consuelo, Judy encadena relaciones hasta que en 1968 se casa por quinta vez ahora con Mickey Deans, músico y dueño de una discoteca.
Pero su final está cerca. A los 46 años, tras décadas de pastillas, su salud se ha derrumbado. El hígado ya no procesa bien los nutrientes y su piel luce pálida. Los estimulantes le han consumido peso y músculo hasta casi lo esquelético. Los omníferos dañan su memoria, concentración y equilibrio. Viven un colapso físico y mental, tanto que algunos medios publican falsos rumores de su muerte. Aún así, sigue cantando.
En Estocolmo ofrece un concierto que termina con una ovación de 10 minutos. Conmovida mira al público y dice, “No me olvidarán, ¿verdad? Prométanme. Casi como si supiera que le queda poco tiempo. Unos días después, Judy regresa a casa y hace lo de siempre. Toma sus pastillas antes de [música] dormir y a la mañana siguiente las noticias recorren el mundo.
El 22 de junio de 1969, Judy Garland es encontrada muerta por una arbitúricos, poniendo fin a una vida construida sobre la fantasía del cine y destruida por la realidad de Hollywood. El día de su funeral, más de 22,000 fans se reúnen para despedirla. Esperan bajo el sol durante horas solo para verla por última vez.
En la ceremonia, su compañero en ha sido una estrella, James Mason, da un discurso que conmueve a todos. El gran talento de Judy era que podía hacer llorar hasta los corazones de piedra. Dio tanto y de una forma tan generosa que no existía forma de pagarle por ello. La muerte de Judy marcó el fin simbólico de toda la era dorada de Hollywood.
Hacia finales de los años 60, ese sistema ya estaba cayendo y cuando Judy, una de las últimas grandes estrellas formadas dentro de él, murió, fue como si también muriera esa vieja forma de hacer cine. Si bien aquella era estuvo llena de grandes películas y enormes avances, también cargaba un lado oscuro, negligencias en los rodajes, contratos abusivos y un control sofocante sobre los actores.
Poco a poco, algunas figuras como Rita Hatew empezaron a desafiar las reglas exigiendo condiciones más justas y una parte del valor que realmente generaban. Con el tiempo, los estudios no tuvieron más remedio que cambiar. Surgieron contratos más equitativos, rodajes más seguros y un trato más humano hacia los actores.
Aunque claro, esa lucha está lejos de terminar, [música] todavía hay mucho que puede y debe mejorar. Entre los restos del viejo sistema comenzó a levantarse un nuevo Hollywood, uno que dio paso a una generación de directores jóvenes como Scoris, Copola, Spielberg y Kurrick, que en lugar de mostrar glamour y finales felices, se atrevían a hablar de política, soledad, violencia, vicios y desilusiones.
Sus héroes eran más rotos y más imperfectos. Hollywood dejó de fabricar sueños para empezar a mostrar realidades. Antes de cerrar este video quiero señalar que mientras lo escribía [música] noté que la vida de Judi estuvo marcada por un constante control de otras personas. Y justo eso es lo que me parece más triste de todo esto, [música] que lo que la llevó a su trágico final fue en gran medida por las decisiones de quienes la rodeaban.
Definitivamente esta no es una historia con una moraleja ni con un mensaje esperanzador, pero si algo podemos rescatar de esta horrible situación, me parece que es la voluntad de Judy. La voluntad [música] de nunca dejar de luchar. A ella la moldearon manos ajenas, primero su madre, luego el estudio, [música] después sus parejas y por último las pastillas que le impusieron desde niña.
En ese tipo de circunstancias, salir es una pelea larga contra hábitos, miedos, traumas y dependencias que se confunden con [música] la propia identidad. Y por eso en su instancia y en cada intento de hacer su voluntad hay un gesto heroico. Intentó dejar las sustancias, reconstruir vínculos, sostener un trabajo digno, pagar sus deudas y volver a cantar.

Muchas veces la regresaron al mismo lugar, sí, pero cada intento fue un acto de resistencia, una manera de decir no a lo que hicieron de ella y sí a lo que todavía quería ser. Como dije antes, aquí no hay una moraleja feliz, ni es una historia de redención completa, pero sí es una historia llena de coraje. Y ese coraje en contextos así tampoco es un fracaso, es una forma de buscar dignidad.
A ti que te quedaste al final del video, muchísimas gracias de corazón. Espero que te haya gustado y te recuerdo que si consideras que Cyberghost es un producto que te puede servir, tienes un enlace en la descripción. Esta aplicación protegerá tus datos mientras navegas y te dará acceso total a todo el contenido bloqueado en internet por solo 2.
Disclaimer : This content may be created by AI for entertainment purposes. Any resemblance to real persons, events, or places is coincidental.