Él me dijo muy muy fuerte, muy sonante, que me apurara, que ni que fuera el último día que la fuera a ver. Yo esas palabras me quedaron muy muy marcadas porque efectivamente fue el último día que la vi. y dijeron que se iban a llevar a mi nieta. Y yo dije, “No, ¿cómo se la van a llevar? ¿Por qué si aquí estamos?” Y ya pues ya entregamos el documento que es nuestra niña, o sea, sí es de nosotros.
fue el martirio más grande porque yo pedía que buscaran a mi hija. Pedía justicia en todo momento. Me puse a buscarla, me puse a hacer la denuncia por desaparición. Yo fui sola con la con el frío. Yo cuando me dicen calcinado, yo pensé que iba a estar, o sea, no iba a haber rastro de mi hija, pero resulta de que sí, que tenía rasgos traje violento, pero la destrozaron de ahí de esos.
Mi hija fue que viva que le quitaron los diente. Susitos estaban rotos cuando yo los vi. Yo cuando vi a mi hija la abracé. Pero lo más indignante es que tuve que romper la bolsa de basura. ¿Por qué la metieron en una bolsa de basura? Ellos decían que no había nada con qué hacer la prueba de ADN, pero ella todavía tenía pedacitos de su de su cuero cabelludo y yo le alcancé a distinguir un lunar que tenía en su cabeza.
Pero, ¿para qué les pedían el dinero? Que para no hacernos nada a los niños y a nosotros. Y que no estuviera regando el caldo este mi o no sé qué. En eso también yo estoy indignada porque yo buscaba que reclasificaran el caso y a mí me dijeron, “Es que no se puede porque había un masculino.” O sea, pero para la seña con la que mataron a mi hija fue torturada.
fue mancillada. O sea, ¿cómo es posible? O sea, no puede ser que las autoridades no tengan ese corazón de dignificar a una mujer. El dictamen que yo vi también se extravió. Lo único que yo tengo jamás jamás encontraron ese dictamen y lo único que yo tengo es el certificado que llenó la chica de la funeraria. Ella se merece ser recordada.
Se merece que se le haga justicia. Bienvenidas y bienvenidos al sistema, un espacio en donde a partir de historias reales exploramos el sistema de justicia. El episodio que están a punto de escuchar es sumamente fuerte. Lo que le hicieron a Diana Laura es inimaginable. Unas bestias. Y sin embargo, pese a la crudeza y a la crueldad con la que le quitaron la vida y la maltrataron a ella y a su familia, también es un episodio de amor porque con quien vamos a hablar es con la señora Roxana Mejía Garnica, mamá de Diana Laura.
Y les invito a que consideren a lo largo de todo este episodio que Diana Laura es mucho más que eso que le hicieron y que este espacio también es para honrar su vida, para dignificar su memoria, para recordar que hace falta que se termine el trabajo de la justicia, porque aunque han pasado muchos años, todavía su crimen está impuno.
Muchas gracias, señora Roxana, por la confianza para hablar de este tema con nosotros. Bienvenido. Muchas gracias. Pues mire, la verdad es que la parte de mi hija fue muy cruel. Yo desde un principio cuando me enteré que apareció mi nieta, porque eso fue lo primero que que me enteré, ese día 6 de enero del 2018, este, mi hija llegó a a su casa y este y pues como siempre llegaba con los niños.
Ella aunque estaba casada, ella vivía conmigo prácticamente, se la pasaba en mi casa, yo la acompañaba, ella me acompañaba. O sea, éramos muy unidas, muy unidas. Entonces, eh el que funge como su papá, que es su padrastro, que este me pidió que lo acompañara a por un carro. Ese día se me se me se me quedó grabado, muy grabado, porque yo siempre me despedía de mi hija, pues con la bendición, abrazándola.
siempre fue mi princesa. Él me dijo muy muy fuerte, muy sonante, que me apurara, que ni que fuera el último día que la fuera a ver. Yo esas palabras me quedaron muy muy marcadas porque efectivamente fue el último día que la vi. Este, regresando, yo ya no este ya no vi a mi niña porque se fue y este se fue a con el cuño.

Ya este yo me puse a hacer mis cosas en la casa. Este, ella supuestamente iba a regresar. Eh, regresó rapidísimo por el escáner. Yo estaba lavando los trastes. Este, ella me había marcado, pero yo no le pude contestar por estar lavando los trastes. Entonces este pues fue algo muy feo porque yo siempre con ella me comunicaba mucho, este, me decía, “¿Qué estás haciendo, mami? Ya llegué.
Este, éramos muy unidas, o sea, se desaparecía tantito, iba a algún lado y me avisaba y yo igual, porque ella también se preocupaba por mí. Oye, mami, ¿qué estás haciendo? ¿Ya comiste? Esto entonces este cuando me dice mi yerno que si que qué cobijita se había llevado la niña y le dije yo que un azul y dice este eh no se no se espante, pero le estoy este me me hablaron y me dijeron que había una niña abandonada. Nada.
Me dijo como que abandon 6 meses. 6 meses tenía mi niña y su hija 23 años. Entonces, este, así empezó mi martirio, este, y estaba muy espantado porque este pues me dijo que había encontrado a una niña y pues yo me espanté porque yo le dije que llevaba una cobija azul y dijo el que que sí, efectivamente le habían dicho y le habían hablado que había una niña tirada en la calle solamente con el pañal.
Entonces, este yo me espanté, le dije, me morí de de estarle hablando a mi hija, o sea, me quería comunicar con ella, pero yo sentí algo en el pecho horrible, sentía una preocupación tremenda. Entonces este pues ya eh yo fui porque yo soy muy impulsiva y fui al cuadrante de mi yerno porque él es policía. Este fui al cuadrante de mi yerno y le dije, “No, vámonos.
Yo quiero ir a ver si es la niña o no.” Pues cuando me encontré allá en San Juan de Tehuacán, porque yo dije, “¿Qué va a estar haciendo una niña hasta allá?” O sea, yo dije, “De todas maneras vamos a ver.” Porque yo sentía algo. Yo sentía algo. Entonces fuimos a a la fiscalía de de San Juan de Otihuacán y cuando ve a mi niña me quiebro porque la niña estaba llorando y no me dejaban, no me dejaban tocarla.
La niña me estiraba los brazos. Entonces yo les dije a ellos, este, por favor, ayúdenme. Algo le pasa a mi niña, pero ellos me dijeron muy cruelmente, a ver, espérese, señora. Se preocúpese ahorita por recuperar a su nieta, si es que quiere, dice, y luego ya vemos lo de su hija. Yo les decía, les duplicaba porque me desvanecí.
Cuando vi a mi nieta, supe que algo le había pasado a mi hija, porque ella no sería capaz de dejar a su bebé. Entonces, ¿quién encuentra la niña? Los de Protección Civil y los primeros este policías, no sé cómo se le llama este primer correspondiente o algo primeros respondientes. Sí. Entonces este pues ya cuando dijeron que que sí que iban a hacer el trámite, hubo muchas inconsistencias aún ahí porque me gritaban y me decían que que no que este me pedían los documentos y le pedían a mi lleno los documentos, pero pues él como papá dijo que no tenía
nada. Entonces, pues yo les dije, yo los tengo porque mi hija este días antes me había dado a guardar esa la acta de la niña y la acta y este la original y yo la se las pedí a mis niñas porque fue un licenciado y este y fue por ellas a mi casa y ya las llevaron. Y este y pues ya pudimos presentar la acta de nacimiento y acreditar que que era su papá este Agustín y me la di me preguntaron a mí en ese momento que si yo estaba segura que se la quería dar a él y le dijo, pues es su papá.
O sea, pero me preguntaban como dudando, como diciendo que por qué se la iba a dar yo a él, pero realmente no se la di, o sea, eh me la dieron a mí en todo momento y él solamente acreditó que era su papá y que iba a estar en la familia, pues. Y pues ya este ya después fue rápido ese trámite ese mismo día. No, no fueron horas.
Este, de hecho, la madrugada en ese momento nos dijeron que no nos la iban a poder entregar fácilmente, o sea, no fue un martirio porque, o sea, como le digo, yo no sé qué pretendían, no sé cuál era el motivo, la querían llevar al di en ese momento. Llegaron unas personas, yo no sé si era la directora o quién más del DIF, este, y dijeron que se iban a llevar a mi nieta.
Y yo dije, “No, ¿cómo se la van a llevar? ¿Por qué si aquí estamos?” Y ya pues ya entregamos el documento que es nuestra niña, o sea, sí es de nosotros. Y pues no, ellos este pues sabe una cosa, yo no sé por qué se burlan tanto de la gente. O sea, es muy cruel esa situación y más porque la niña estaba llorando tanto. Nos arrebatan a la niña porque se de los policías se las dieron a ellos, nunca nos las dieron a nosotros.
Hasta después nos dijeron que tenía que ser la entrega oficial. Y la verdad, pues este fue un martirio porque como le digo, nos trasladamos a las oficinas del DIF y supuestamente no se encontraban las llaves, se las querían llevar a la casa de la señora, se querían llevar a la niña y le digo, “Eso no está permitido.
” Le digo, “Usted es una particular y si la niña se tiene que quedar, se tiene que quedar aquí en la institución, no tiene por qué irse a su casa. Entonces, este, yo me puse como loca. Este, ahí en ese momento entró un licenciado que nos mandó el licenciado Mata, este, y eh pues hicieron hincapié de que por qué se estaba ocurriendo esta situación, porque de verdad, o sea, era algo muy feo, era algo muy este, ¿por qué se querían llevar a la niña? O sea, o me querían distraer con ese tema porque fueron horas horas insufribles, que no
encontraban las llaves, este, nos quedamos ahí en los carros porque yo en todo momento lo seguí, en todo momento yo estaba atrás de la niña. Y mientras, ¿qué le decían de su hija? Nada, nada. No me decía nada. ni siquiera que le estaban buscando, que tranquilo. No, no dijeron que no. Dijeron que me enfocara yo en mi nieta y de hecho, o sea, nunca nunca dijeron que iban a patrullar ni nada.
Yo les decía y les pedía, les rogaba que que la buscaran, que porque algo yo sentía. Entonces, cuando yo estaba recuperando a mi nieta me dio un dolor muy fuerte en el pecho y yo dije, “Algo le está pasando a mi hija.” Entonces yo les decía, “Ayúdenme, ayúdenme porque algo algo le está pasando. Yo siento que algo le está pasando. Nadie me hizo caso.
Me enfoqué en recuperar a la niña. Después de recuperar a la niña me vino como un trance porque yo me sentía con un dolor inmenso, me sentía como extraviada, como pero no soltaba yo a la niña desde que me la entregaron. Entonces dije, por una parte, gracias a Dios, de que no le hicieron nada. Bueno, entre paréntesis, porque realmente yo lo que quería era recuperarla.
Entonces después fue el martirio más grande porque yo pedía que buscaran a mi hija, pedía justicia en todo momento. Me puse a buscarla, me puse a hacer la denuncia por desaparición. Yo fui sola con la con el frío. Unas gentes pues le pusieron ropa de niño. Me acuerdo que allí en San Agustín se burlaban de mí, no tenían tiempo.
Ellos estaban cenando. Eh, me decían que hiciera la denuncia en Tecamac. Fui a Tecamac. Me decían que le hicieran de Catep. Hab una disputa tremenda porque me decían que fuera la denuncia a un lado, no me la aceptaban, iba a otro lado y tampoco y era tiempo. Yo sentía que estábamos perdiendo mucho tiempo. Entonces este cuando cuando ya estuve pegando los los en Odisea que fui a hacer la denuncia y todo y que fui a dar los datos de mi hija, pues sentía horrible y ya cuando la empecé a buscar, sí hicieron el boletín de desaparición y
es el que usted tiene que ir a pegar. Sí. Y de hecho no había este no había para imprimirla. Yo este tuve que comprar una USB para poder este imprimir la la el boletín porque ahí no había. Y este lo imprimí a color y lo imprimí a blanco y negro porque me dieron esa opción en el internet donde fui. Entonces este pues ya la imprimí, todo lo hice yo sola.
Andaba yo para allá y para acá buscando a mi hija. Y sus amigos de la prepa se enteraron, me ayudaron. Mi hijo andaba como loco su hermano. Se fueron a las minas a buscarla, sus primos también, o sea, y mi hijo gritaba, “Mi hermana va a dejar una pista, mamá, la vamos a encontrar.” Porque mi hija era muy inteligente, muy trabajadora, muy buena mamá, muy buena hermana, mamá de tres, mamá de tres bebés.
A la niña chiquita pues tenía 6 meses, el niño tenía 2 años y y la más grandecita tenía cinco. ¿Cuántos días dura la búsqueda? Dos días. Dos días. Cuatro y cinco. Me la pasé como loca. Veía un montón de tierra y la quería buscar. Veía cualquier ricón y la quería encontrar. Empezamos a hacer rosarios en la casa.
Hasta gente que que no nos hablaba, gente que hizo muchas cosas para dañarnos. O sea, fue de hipócritas, la verdad. ahí a la casa y este y yo le pedí a Dios porque a mí siempre me ha gustado ayudar a la gente y yo le decía, “Dios mío, ¿por qué? ¿Por qué a mí si yo no me he portado mal con nadie, no he hecho mal a nadie?” Y pues que eso fue el 5 de enero a las 11:30 este de la noche estábamos haciendo rosario y el mero 6 de enero cuando los niños sacaron su glob, o sea, el 5 de enero cuando sacaron el globito estábamos
haciendo nosotros rosario. El día de Reyes. Sí, el 5 de enero. Imagínese un día muy muy marcado porque le doy alegría a los niños, pero pero el dolor lo tengo siempre. Entonces, el mero 6 de enero me dicen cuando estábamos terminando rosario, yo ese día le pedí con todo mi amor a Dios, le digo, “Dios mío, por favor, por favor, que encuentre mi niña como sea.
” Y ya después yo me sentí culpable porque en ese momento sonó el teléfono y me dijeron que había encontrado mi niño, pero cuando me entero como me sentí muy culpable. ¿Quién le da la noticia? Pues se supone que fueron en la fiscalía, pero luego me dicen que no, que no fueron ellos. La verdad no sé quién fue el que me habló y me dijo que yo tenía que ir a a este reconocer el cuerpo, pero resulta que ellos querían que yo fuera al lugar donde apareció mi hija.
¿Dónde la encontraron? La encontraron en San Jerónimo, este pueblo viejo, creo que se llama. Y este pues con el carro yo cuando me dicen calcinado yo pensé que iba a estar, o sea, no iba a haber rastro de mi hija, pero resulta de que sí. Cuando voy a al lugar de los hechos no había nadie, voy a Tecaman y me digo, le digo, es que me acaban de decir que es Tecama.
que que aquí encontraron a mi hija. Me dice, “No, dice, no, este, no tenemos nada aquí y que no sé qué.” Y le digo, “Bueno, entonces este, ¿qué hago? Díganme dónde voy.” Pues resulta de que me habla este me habla mi yerno y me dicen que que el cuerpo se la había llevado a San Cristóbal. Catepeca. Entonces este voy, le dije yo a él que si entraba conmigo.
Nadie entró conmigo a identificar el cuerpo. Yo me quedé en un lugar solo, pero veo yo el dictamen de de la de donde especifican cómo encontrar a la persona que mi que mi mi cadáver número C. Porque era A, B y C y el C era el de mi hija. Entonces veo que tenía rasgos traje violento, pero la destrozaron de ahí de sus muertes.
hija fue que vida. A mí me dio mucho trabajo que la fiscalía reconociera que le había quitado los dientes. Porque le quitaron los dientes. Susitos estaban rotos cuando yo los vi. Yo cuando vi a mi hija la abracé, pero lo más indignante es que tuve que romper la bolsa de basura. ¿Por qué la metieron en una bolsa de basura? Mira, y me dolió mucho.
Yo no sé por qué tienen esa crueldad. ¿Por qué indignan tanto y por qué las ofenden así una bolsa de basura? Pues entonces yo pensé que que no iba a haber rastro de mi bebé y mi su carita de dolor, pero yo se me puedo olvidar su carita porque cuando abro su carita estaba abierta en la boca.
Así como que tanto no se me por olvidar. Entonces, ay, yo no podía, no podía con el dolor porque dije, “¿Qué pasó? ¿Qué pasó, hija? ¿Qué pasó? Yo la vi de su cabecita porque ella tenía algo muy particular. tenía en su en su nuca tenía un abceso de huesito que yo me había espantado y le habían sacado radiografías porque pensábamos que era un tumor o algo así y yo le tocó su cabecita y con todo y el cabello quemado y todo sí se alcanzó a decir, pero me decían que le tenían que hacer las pruebas de ADN para poder este saber
que sí era ella. Ellos decían que no había nada con qué hacer la prueba de ADN, pero ella todavía tenía pedacitos de su de su cuero cabelludo y yo le alcancé a distinguir un lunar que tenía en su cadena, pero me entraba la duda porque no sentía dientes. Entonces yo dije, “No es mi hija, aunque se parezca mucho, no es mi hija.
” le digo, “Yo no los voy a firmar si no me aseguran que es ella, porque ella tenía una dentadura perfecta, nunca tuvo nunca tuvo que ir al dentista caries o ella tenía su sonrisa muy bonita. Entonces este ya cuando este yo la reconocían que que de ahí se tenía que ir a enterra. Para esto nos tuvieron que sacar de la casa y llevarnos a una casa para resguardarnos porque pues le hablaron a a mi yerno y este y le pidieron dinero.
Él dio que ella había pasado, habló con esas personas. La verdad no me acuerdo qué fue lo que le dijeron. O sea, de manera anónima le pidieron dinero. Sí, le hablaban varias personas. De hecho, yo cuando escuché los audios, que esos audios los escuchó el licenciado Mata que en ese momento pues estaba con nosotros en todo momento.
Este, fuimos a a la fiscal, o sea, nos acompañaba a todos lados. Pero, ¿para qué les pedían el dinero? que para no hacernos nada a los niños y a nosotros y que no estuviera regando el caldo este mi yerno o no sé qué para que se quedaran callados. Pero, o sea, él nada más depositó 3,000 pes. O sea, yo ya no sé, se lo juro, no sé.
El dolor en ese momento y el susto y la incertidumbre y y todo nunca me hizo pensar nada. O sea, yo me enfoqué a que perdí a mi hija, a que tenía mi nieta, a que tenía mis niños que preguntaban por su mamá. Y pues ese dolor no se acaba, no se acaba y está presente, está latente. A veces siento que nadie me entiende, pero las autoridades son crueles, son muy crueles.
Y todavía hasta este momento estamos sufriendo porque en el panteón donde está mi hija le vandalizaron su lápida y pues al que estaba ahí nosotros estábamos pagando el mantenimiento, pero yo dejé de pagar porque dije, “¿Cómo es posible?” Le quitan la cruz, ahora le rompen los los floreros, le quitan la la y ahora ya está carar comida de los soldados como si la golpearan o algo así o la hubieran querido sacar.
Y yo pedí cuentas a los del panteón y no me no se hicieron responsables. De hecho, yo hice una nota con diciendo todo lo que estaba pasando. Así me hicieron caso. ¿Cuál es la causa oficial de muerte? Es que fíjese que según el certificado, en eso, en eso también yo estoy indignada porque yo buscaba que reclasificaran el caso y a mí me dijeron, “Es que no se puede porque había un masculino.
” O sea, pero para la seña con la que mataron a mi hija fue torturada, fue mancillada. O sea, ¿cómo es posible? O sea, no puede ser que las autoridades no tengan ese corazón de dignificar a una mujer. ¿Por qué? Porque la la, ¿cómo le diré? La denigran, la menosprecian, o sea, pierden todos sus derechos. Las autoridades no tienen ni la más mínimo respeto por cadáver, porque como le digo, ¿cómo es posible que los pongan en bolsas de basura? O sea, tuvieron que romper la bolsa para que yo la pudiera reconocer.
Eso no puede ser. Se abrió carpeta de investigación. ¿Por qué delito? Sí, yo la abrí por desaparición. Ya después este apareció cuando apareció mi hija, creo que apareció por homicidio, pero nunca quisieron reconocer. Incluso eh la fiscalia, la de género, fue muy solidaria porque siempre en todo momento, sea ella pedía que se hicieran las cosas, pero desafortunadamente pues ella no es todo el sistema.
Ella se hablaba de para mí es un feminicidio por el dolo y por la crueldad con la que se hizo el asesinato de mi hija. Entonces, nunca lo reclasificaron. Yo les dije a los de la fiscalía, a la fecha no se ha reclasificado. No es que con lo que usted relata están los elementos para que eso se persiga como un feminicidio.
Entre otras razones por el ultrajamiento, la hazaña, la exposición del cuerpo y el abandono en un lugar público. Esas son razones de género de acuerdo con la ley. Eso sería suficiente para que se investigue como feminicidio. Eso les decía la la la fiscal la fiscalia. Sé que para ella, o sea, era un feminicidio y siempre me decía a mí, Rox dice, “No te preocupes, vamos a hacer lo posible.
” Pues ella decía y pero los demás pues no no lo hacían y nunca lo hicieron, o sea, y quedó así. Y sabe qué, cuál fue mi indignación cuando yo entierro a mi hija que me piden la acta de defunción y muerte indeterminada. O sea, ¿cómo es posible que no especifiquen ahí cuál es la muerte? Si se supone que pues era evidente todo lo que pasó, tuvo que dar el dictamen el médico legista.
Y sabe una cosa, el sistema está podrido porque ni el médico legista llenó el dictamen médico, lo llenó la propia señorita de la funeraria porque ella me veía triste, me veía que estaba destrozada. Entonces el médico legista estaba ocupado, estaba con otra con otra persona cuando le estaba diciendo que pusiera a la señorita de la de la funeraria.
No se me puede olvidar, la señora Lupita de Cuatcali, de la funeraria fue muy linda conmigo y me dijo Rox dice, ella no quería que viera a mi hija porque me dijo que no le digo, no, que tengo que ver a mi hija y la la quiero abrazar. Me decía, no la puedes abrazar. No me pueden quitar el derecho de de besar, de abrazar a mi hija. Dices que se le puede pegar.
No me importa. Mi hija como estaba hablando de de mamá, pues olía a bebé, olía mucho a bebé. le salió el olor a bebé y cuando la besé en ningún momento y eso que ya habían pasado varios días porque tampoco me traigaban el cuerpo, no había reactivos para el ADN, nosotros tuvimos que dar este para los reactivos del ADN que fue Coco.
Ya después nos hicieron el estudio a mi nieta. está más grandecita y a mí para hacer lo del ADN, pero nosotros tuvimos que dar para que se pudiera hacer el DN de ADN. Entonces, pues la verdad es que fue un suplicio todo esto que pasó. Yo no quisiera que lo pasara nadie más. En algún momento alguien de la de la fiscalía y de sus servicios periciales hablan con usted frente a lo que se va a encontrar una para el momento en que la va a identificar.
Le ofrecen la alternativa de que vea fotografías en lugar de nadie la prepara. es que esas esa otra violencia, la violencia institucional es parte de los costos que enfrentan las víctimas. Sí, porque es muy violento que le digan, pues no hay dinero, no hay recursos, no hay materiales, no hay personal para hacerle los estudios.
Si quiere, pues consígalos usted. Y luego también, ¿cómo? ¿Cómo entender sin sentir mucha rabia que ni siquiera el la causa de muerte, el dictamen que que aclare qué fue lo que se hizo, pues para eso están los médicos forenses y todas las otras especialidades que pudieron haber intervenido, porque eso también forma parte del derecho a la verdad de las familias.
¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué les dicen que cuando la ella todavía estaba viva? Porque tenía contracturado él. O sea, es que creían que yo era una tonta o no sé, me decían a mí que se le habían quedado los dientes por el grado de calor, pero yo era voluntaria. Yo este eh regalaba mi tiempo para instituciones como las de maltrato a los niños con síndrome de down, personas que les faltaban las extremidades.
íbamos y este dábamos despensa a las personas de la calle, o sea, este yo trataba de hacer porque me gusta me gusta ser altruista, pero después de lo que pasó mi hija, yo siento que algo se rompió. Siento que que de nada sirve ser buena, que de nada sirve tener solidaridad con la gente, porque a mí después de eso me han pasado muchas cosas, muchas decepciones de gente que supuestamente es tu familia, te dejan sola.
Todos te abandonan. De hecho, pues ahorita que estoy cuidando a mis nietos, me doy cuenta que no no es lo que dicen. No es lo que dicen, pero a mí no me duele porque yo soy una persona que le gusta trabajar, que le gusta sacar a sus niños adelante, porque yo aunque tenía pareja nunca dejé de trabajar. Porque a mí me gusta ganar mi dinero, comprar a mis hijos lo que ellos quieren.
Yo no sé si soy buena o soy mala o no sé, pero traté de hacer lo mejor que pude y la verdad es que me hace mucha falta mi hija y pasan los años y el dolor no se mitiga. A mí me decían, cuando pase el tiempo, tú vas a aprender a aceptarlo y no, cada vez me duele más y cada vez siento más ausencia y cada vez me hace más falta porque ahorita mis hijos ya están grandes, mis nietos ya los estoy creciendo, pero ella me hace falta y siempre me va a hacer falta.
¿Hay alguna línea de la fiscalía que apunte a cuál pudo haber sido la razón detrás de este crimen? Pues mire, supuestamente era porque iban por el cuñado, por el cuñado, pero la verdad es que yo nunca entendí y ya la verdad eh sí he pedido justicia porque no he dejado de de pedir justicia, de ir a reuniones con los fiscales, pero no sirve de nada porque dicen y dicen y dicen ¿Cuántos años ya pasaron? Y yo sé que hay más casos y todo eso, pero si no se van resolviendo los casos, así se van olvidando. Y yo siento que a
mi hija ya la están olvidando y ella falta. A mí me hace falta. A sus hijos les hace falta. A mis a mis sus hermanos les hace falta. O sea, yo no entiendo cómo el gobierno quiere hacer como que no pasa nada. Yo veo las estadísticas de de las mujeres buscadoras porque las admiro, porque ellas sin recursos, con unas este me enseñaba una de ellas que con una este, ¿cómo se llama? Las varillas.
que con eso ellas se aprendieron a detectar el olor para poder ver que son restos humanos. Entonces, imagínense si el amor de madre hace eso, el gobierno, ¿por qué no hace otras cosas por ayudarnos? Porque aunque mi hija apareció, no han hecho cosas más. O sea, a mí me dicen que yo me tengo que conformar porque ya hay un detenido.
En ese momento, cuando el licenciado Mata nos acompañó con el fiscal general allá a Toluca, nos dijo que él para su experiencia para levantar a una persona, pues casi siempre eran como cuatro, cinco, seis personas para una persona, imagínese para tres. Entonces, la persona que está detenida, en ese vehículo incendiado estaba su hija y dos personas.
Sí, era su concuña y su cuñado, el hermano de su esposo y su esposa. Y este porque también las redes son muy crueles. Yo no sabía este en qué se estaba este especulando en los medios ni mucho menos, pero haga de cuenta que cuando yo vi dije, “¿Por qué? ¿Por qué dan una opinión si no saben?” Porque al principio decían que mi hija se había ido con su cuñado y no sé qué.
Dije, “O sea, ¿por qué? ¿Por qué juzgan?” O sea, sugiriendo una eh algo sentimental o algo así, pero no vendían eh juguetes también. Era eh por la época. No, no, no. Lo que pasa es que su cuñado le fue a pedir que este que lo llevara con las amistades de su esposo para que pudieran ofrecer los el coche, los juguetes. Ajá.
los juguetes y su esposo fue el que le pidió que que fueran a escanear el carro de paso. Por eso mi hija fue por el escáner cuando yo estaba lavando los trastes, que ya fue la última vez que dejó a los niños porque estaban dormidos y este y ella andaba en su carro. Ella deja el carro ahí en la casa y se va en el carro precisamente de su cuñado, que fue donde parten ahí de su casa y este y ya.
O sea, de ahí se fue con mi nieta y ya se fueron a ofrecer los juguetes y pero esa fue la última vez. ¿Y cómo explican las autoridades eh ese hecho con el abandono de la niña? Es que había unas cámaras y todo eso estuvo muy extraño porque los policías de Totihuaca le habían mostrado un video a mi yerno, pero se veía muy clarito, se veía muy clarito que otras personas estaban manejando el carro, pero resulta que para cuando se pidieron esos videos absolutamente que las cámaras estaban dañadas.
que no se veía y yo dije, “Pero pues si yo alcancé a ver que sí se veía, o sea, sí se veía que no eran ellos los que traían manejando el carro. O sea, ¿por qué por qué no investigan? ¿Por qué no hacen su trabajo? Esa evidencia se perdió. Sí, se perdió. Ajá. Yo no sabía este la verdad que hacer. Y la y hay alguna explicación de por qué a la bebé la dejan, ¿qué tan lejos la dejan de donde fue el No, sí la dejaron lejos? Haga de cuenta que cuando eh cuando nosotros ya pasa mucho el tiempo, o sea, se hizo como una escuadra de los héroes pasan a San Juan Tihuacán. de San Juan,
Tehuacán. Es como una escuadra este de donde se encontró. Lo raro de donde abordan el vehículo, los trasladan y donde los Ajá. Porque hasta parece que los estaban esperando ahí de donde estábamos nosotros porque no pasó mucho tiempo. O sea, ellos que será como la 1:30 casi casi las 2 de la tarde la niña aparece a las 3:30 tirada ahí en Maquisco en un centro de salud.
Para esto la dejan a un costado donde estaba, o sea, ¿qué tal si le pasa algo? La dejaron sin playerita, la dejaron con puro pañal encima de su cobija o al lado de su cobija. La verdad es que yo ya no sé. Eh, relataba una de las de Protección Civil que me abordó a mí, que me dijo que cuando encontraron a la niña, pues sí les dio mucha tristeza.
La carita de mi niña, la verdad, de cuando la publicaron era de horror, de extravío, de que no sabía qué estaba pasando y su carita cambió, cambió muchísimo. Cuando vivía su mamá, al momento que yo la encontré, era como que en sus ojitos había un vacío, o sea, ella sufría mucho. Ella le daban unas crisis en la noche, lloraba, estiraba sus manitas.
Lo raro es que ella tenía algo muy particular desde que la encontramos. Cuando yo la iba a cambiar de pañal, ella hacía un cruce de piernas que no quería. Ella no quería que yo la cambiara, me costaba mucho trabajo y y tenía una fuerza enorme. Eh, me lastimé yo las muñas. Porque era tan fuerte como grosaba sus piecitos para poderla cambiar de pañal.
Nunca me puse yo a pensar otra cosa jamás, porque pues yo la vi cuando yo la recuperé, pero a través de los años me pongo a pensar, ¿por qué esa reacción? Y la verdad no me explico. En ese momento su cabeza estaba por todos lados y su corazón no se diga. No hace falta explicar por qué estaba viviendo algo muy traumático, pero supo si le hicieron una revisión cuidadosa médica.
No me entregaron nada. un análisis que hayan revisado a la niña que estuviera bien, ¿no? Nada más me dijeron que no comía y de hecho ella empezó a bajar mucho de peso porque ella quería su de su mami. Entonces este pues yo nunca me expliqué, o sea, ya hasta después me puse a pensar, ya no lo comenté con nadie porque yo estaba con lo de mi hija y luego también me siento culpable porque no investigué, no, o sea, para mí era un milagro que ella estuviera, que no lo hubieran dejado y que se hubieran convalecido de ella, pero también ya
después con el tiempo me pregunté cómo cómo supieron que era un número de teléfono lo del bracito de mi niña porque se lo pusieron en los dos lados, en el brazo y en la piernita izquierda. Las personas que la abandonaron le escribieron un número. Es lo que no sé, porque ellos decían que había sido mi hija, pero mi hija no.
No eran sus números de de ¿Quién era ese número de teléfono? Era de de Millano, del papá de la niña. Sí. Y no me explicó, o sea, a mí me decía, “No, pues este fue inteligente y dije, pero de dónde va a sacar un plumón mi hija o algo eran sus números de mi hija, de eso sí estoy segura.
no eran sus números de mi hija. Posteriormente, cuando yo fui a la fiscalía, no encontraban este evidencia. Y cuando nosotros nos entregaron a la niña, nos sacaron muchísimas fotos que yo también me quejé porque le digo, “¿Cómo si se supone que ustedes tienen que proteger la la a la niñez, no? O sea, su identidad. y decía, “No, pero es que nosotros tenemos que tener evidencia de que estamos entregando a la niña.
De hecho, nos me sacaron sola con la niña, me sacaron con mi yerno, se sacaron ellas con la niña y conmigo, o sea, y no encontraron esas fotos. O sea, a ver, Ajá. Tuvieron que haber hecho una fijación fotográfica de no solo del lugar en donde la encontraron, sino de las características y de todos los elementos que había. Esas fotos se perdieron.
Sí. Y sabe qué es lo triste también? Que el dictamen que yo vi también se extravió. Lo único que yo tengo jamás jamás encontraron ese dictamen y lo único que yo tengo es el certificado que llenó la chica de la funeraria, el certificado médico que es con el que me dieron la la acta de defunción. O sea, hubo muchas cosas que ahora que pasa el tiempo ya me pongo a ver y digo, ¿por qué? ¿Por qué? O sea, ¿a quién protegían? ¿Quién fue? O sea, fue alguien que tenía mucho poder o ¿por qué? ¿Y por qué mi hija? ¿Y por qué con esa hazaña?
Porque aparte de todo lo que le habían hecho, me la queman viva. O sea, ella, me supongo porque ella adoraba a sus hijos y ella tenía mucha fuerza, yo creo, para poder sobrevivir para ellos. Entonces yo digo que por eso cuando la mane de las manos porque la encontraron con las manos atadas hacia atrás y sus pies sus pies estaban cruzados.
Precisamente por eso se dieron cuenta que había que había sido ultrajada de de ahí, ¿no? Entonces sus partes pues estaban destrozadas de ahí. ¿Y por qué eso no apareció? ¿Por qué la hazaña con la que mataron a mi hija? ¿Por qué se extravía, por qué no la encuentran? O sea, no me no me explico. Es que eso es mucha violencia, pero ya la fuente es otra.
Ahora del sistema de justicia, porque dejan a las, o sea, el derecho a la verdad forma parte también de la tranquilidad, el entender qué fue lo que pasó, por qué pasó. eh genera una especie de tranquilidad en el sentido de que hay una explicación y hay una intervención del aparato de justicia que lo que les tendría que asegurar a las víctimas es que como las vidas importan, se toman en serio el trabajo y hacen lo necesario para poder responsabilizar a alguien.
Por eso es tan importante también la búsqueda de justicia, porque no nada más es que sentencien a alguien, es la oportunidad de también de que ustedes puedan acceder a reparaciones y a explicaciones, que les den tranquilidad, porque si se hicieran las investigaciones correctamente, ustedes sabrían cuál fue la causa y a lo mejor no estarían intranquilos y con miedo de por vida de qué les va a pasar, porque cuando se desconoce ¿Qué fue lo que pasó? Si fue una víctima colateral, si fueron unos sádicos, si fue algo
dirigido, ¿contra quién? ¿Por qué? Exacto, exacto. Esas esas preguntas siempre me las he hecho porque mis hijos empezó, o sea, nos resguardamos este y mis hijos, pues yo con todos juntos, con mis nietos y mis hijos, y yo llevaba a mi hijo a la escuela. Una vez cuando yo lo estaba recogiendo de la escuela, este, iba yo con todos mis hijos y con mis nietos.
O sea, vamos por mi hijo a la secundaria y rumbo a la casa donde estábamos resguardados nos interceptan un carro como tipo vino, este, con personas fuertemente armadas. Y si le digo que es fuertemente armadas es porque traían pistolas cortas y pistolas largas y eran personas muy muy fuertes, muy se veían que estaban grandes y o sea traían gorra los de adelante y este y me hacían las señas que me que me detuvieran, que me que me detuviera.
Entonces yo reacciono y pues se empieza a manejar más duro y aparte de lo duro yo yo buscaba que no nos emparejáramos para que no nos cerraran el paso o algo así. O sea, yo estaba muy espantada, pero no le quería hacer saber a mi hija que estaba al lado hasta que ya dije yo, a lo mejor estoy parando no que no soy yo.
O sea, yo me lo pensé en mi cabeza. Entonces, cuando íbamos este incorporándonos a avenida central, hay un puente elevado y hay una parte que va hacia abajo, hacia jardines de Morelos y este pues esos tipos eh lo que querían era alcanzarme y me decían en todo momento que pues que me detuviera y yo en mi cabeza dije, “Bueno, yo voy a hacer una prueba para ver si es conmigo, sino para no alterar a mis hijos, ¿no? Este, entonces eh digo, hago la finta como que me iba a subir el puente y se sube y yo me voy por abajo.
Pero adelante, este, ellos se quedaron en medio del puente y uno de ellos, este, se va, se asomó y este y siguieron, o sea, vieron que yo no me fuera por abajo, por ningún otro lado y que iba a salir al mismo lugar, pero yo por abajo y ellos por arriba. Entonces me empezó a lateir muy fuerte el corazón porque dije, “Entonces si es conmigo.
” Y le dije a mi hija, le digo, “Oye, hija, este, agarra el teléfono.” Le digo, “El licenciado Mata nos había dicho que cualquier cosa que le marcáramos porque le marca a mi yerno y nunca nos contestó.” Eh, y este le dije, “Cualquier cosa marcas a este número.” Pues este marcó mi hija, no tuvimos éxito y yo pues estos señores querían a fuerzas que yo me detuviera y yo pues agarré muchas fuerzas y gracias a Dios una pipa de agua se atravesó y yo me pude adelantar y ya después me querían a fuerzas alcanzar por atrás porque yo veía que se
metían entre los carros en el retrovisor. veía, pero es un susto horrible porque yo llevaba a todos mis niños, llevaba a todos mis hijos y a todos mis niño. Entonces este nos nos vamos nos metemos por la R1. Este yo me meto por una calle donde salíamos al cuadrante de mi yerno y llego yo muy espantada. Estaba uno de sus compañeros.
Le digo, “Me están persiguiendo personas armadas.” Entonces estaba la patrulla, o sea, con la punta con mi cofre del carro y se hace para atrás una. Entonces le digo, “Ay, por favor, ayúdenme.” O sea, yo no podía llegar a la casa donde estábamos resguardados por el miedo. O sea, yo de ahí no me no me moví porque dije, “Alguien me va a ayudar aquí en el módulo, ¿no?” Entonces, este, pues los buscaron y se dieron a la fuga, se fueron rapidísimo.
Uno sí los vio cómo se fueron porque vieron que yo estaba con las patrullas. Entonces ese momento se lo juro, o sea, fue tan horrible, un miedo tremendo a que nos pudieran hacer algo. Yo no sé con qué intenciones. Pues es que también cuando está pendiente, cuando no se esclarece un un crimen, se puede pesar muchas cosas y y debe ser muy angustiante no saber si está relacionado con eso, si es una amenaza para no seguir adelante con un sistema de justicia que aunque funciona mal es la única alternativa muchas veces que
tienen las personas. Sí, es un hecho de violencia propio de la dinámica también de inseguridad en la que está todo el país. Si es un grupo de vivales que tienen conocimiento de lo que ustedes vivieron y se quiere aprovechar de eso para meterles más miedo y sacar algún tipo de beneficio económico, eso también es es parte de lo que se genera cuando no se esclarecen los hechos.
Es que puede ser cualquier cosa. Pues la verdad es que ya no entendimos qué fue lo que pasó. El chiste es que ahí en la casa donde estamos resguardados nos nos ponen una custodia de la policía estatal. Ajá. porque fue diferente de la municipal, pero en esa casa donde estábamos resguardados, o sea, sigue la incertidumbre, sigue el miedo, pero hubo una situación que fue muy marcada, que se metió alguien a la casa y traían pistolas porque se veía en la sombra.
Para esto yo me quedo en en un cuarto abajo porque nosotros no ha dado de cuenta que estábamos secuestrados también porque no podíamos salir, salíamos a la tienda rápido y nos regresábamos. Era un miedo tremendo porque imagínese si habían llegado hasta por ahí persiguiéndome armado, yo seguía con el miedo tremendo, horrible.
Entonces veo la sombra y les digo a los de la custodia, alguien está aquí adentro, ayuda, por favor. Es que necesitamos que nos abra. Digo, ¿cómo les voy a abrir si están aquí afuera de mi ventana? Esa ventana tenía algo muy particular que no cerraba el seguro. Entonces, imagínese yo con el miedo de que llegaran a abrir la ventana y yo estaba ahí con los tres niños.
Yo estaba acostada, la niña quería su bib y estaba yo con un miedo tremendo. O sea, que aparte de que me arrancan a mi hija, nos secuestran la vida a nosotros y nos cuesta retomar, eh, si no por lo menos normal la vida, porque es un miedo horrible. Y de esos acontecimientos fueron otros y otros y otros, porque yo vivía aterrorizada, muy aterrorizada.
Los hijos de Diana Laura saben qué fue lo que pasó a con su mamá. Pues mire, eh, yo no sé si estuvo bien o estuvo mal, pero su papá a los tres les dijo cómo mataron a su mamá. Yo no sé si estuvo bien, no estuvo mal. Yo siento que para lo pequeño que estaban, o sea, fue algo muy ¿Qué edad tenían cuando se enteraron? Pues mi niña tenía 6 años.
6 años y Artur tenía tres. Y mi ni mía este tenía pues año y medio, año y medio, casi dos. Porque Arthur iba a cumplir casi casi cuatro y y mi niña tenía 6 años, iba a cumplir casi siete porque fue cuando nosotros nos regresamos a a mi casa, a su casa y este pero a mí se me hizo que fue algo cruel porque los niños no están preparados para eso? De hecho, ellos lloraban mucho.
Eh, Artur, este, pues era muy apegado a su mamá por ser niño, o sea, siempre quería estar con su mamá. Eh, la niña chiquita, eh, pues también. y la grandecita, o sea, no se diga, o sea, era su chiclito de su mamá, pero como era el niño, o sea, era muy eh diferente, ¿no? El cariño que le tenía porque era el niño, porque pero a los tres los amaba mucho, o sea, ella no dejaba a sus hijos para nada, o sea, ella salía al mercado con su niña aquí.
con su otra aquí y el y la niña más grandecita caminando, pero los tres juntos siempre, desde que ella fue muy activa eh cuando tuvo a sus bebés, luego luego ella no quiso guardar reposo, ella quería cuidar a sus bebés, o sea, tenía mucha ilusión. Ella estaba tan enamorada de mi yer yo, que hay veces que yo digo que era como un amor enfermizo.
Yo le decía, “Ay, yo sí me enojaba mucho porque él pues estaba un poco más grande que ella. Él dijo que la iba a apoyar para terminar sus estudios, cosa que nunca ocurrió.” Y pues yo me enojaba luego a veces con ella porque pues peleaban o algo así y este y aún así se volvió a regresar con él y todo porque ella tenía mi apoyo al 100%.
De hecho, este, haga de cuenta que ya me salía, porque le digo que yo siempre he trabajado mucho y haga de cuenta que yo no este no eran mis nietos, eran como mis hijos, porque no salíamos y yo les le compraba a mi hija como si fuera mi hija todavía aún de casa. O sea, era una relación familiar muy bonita, porque ella como sabía que yo trabajaba, me apoyaba mucho con sus hermanos.
Ella quería mucho a sus hermanos y sus hermanos a ella. De hecho, yo creo que la veían como una segunda mamá, porque ella aprendió a cocinar muy muy chiquita. Este, era una persona muy madura, muy madura, porque yo pues siempre trabajé para darles, si no cosas sustentosas, por lo menos que no les faltará nada o que no se quedarán con ganas de algo, que si se les antojaba unos zapatos, yo tuviera para comprárselos.
De hecho, a ella, yo mis hijos me decían que la consentía mucho, que que me portaba como si fuera todavía una bebé. Incluso cuando es que ella llegaba a quedarse cada tercer día conmigo y yo la tapaba, no me gustaba que que se destapara sus piecitos y me decía el papá de mis hijos, porque ya ahora ya no vive con otra persona, desde que pasó lo de mi hija, pues me sentí realmente sola.
Me sentí sola, pero acompañada de Dios, porque no me deja. He estado enferma y le pido y le suplico que me dé permiso de crecer a mis nietos, que ya son mis hijos y que a mis hijas no les pase nada, porque es una angustia tremenda cuando cuando no me contestan, cuando no sé dónde están Incluso tengo un dolor, aparte de lo de mi hija, tengo un dolor muy hondo que no puedo decir por seguridad que sufrió mi hijo el más pequeño, pero que él tampoco.
respeto de que no quiere decirlo, pero yo me siento muy culpable, muy culpable por todo lo que ha pasado en mi familia, porque es que a mí me sigue haciendo falta mi hija y nunca voy a dejar de sufrir por eso, porque a mí me dicen las psicóloga, la tanatóloga, que es una ley de vida, que es su tiempo, pero eso no la alcanzo a comprender yo como mamá.
Para mí me arrancaron a mi hija. Para mí me arrancaron a la persona que me amaba mucho, porque ella me cuidaba mucho, me animaba cuando estaba triste, íbamos a desayunar, salíamos a todos lados juntas. Era tremendo. Entonces para mí, imagínese como no tenerlo. Señora Roxana, ¿qué tiene que suceder y ya para que considere que se le hizo justicia a Diana Laura? ¿Qué espera del del sistema de justicia? ¿Qué espera de lo que hay pendiente? Justicia.
Yo siento que no le han hecho justicia a mi hija. ¿Por qué? Porque no la puedo sacar ni del panteón. Me niegan ese derecho de estar con mi hija porque de verdad para los niños el ver su lápida toda destruida, imagínese cómo es, lloran porque dicen que ella no quiere que esté ahí solita. A mí me dicen, “No, es que no es sano.” Si usted la saca, este, la crema y la pone en cierto lugar, que la tienen que cambiar de panteón, porque eso fue lo que dijeron.
¿Cómo voy a sacar los restos de mi hija y los voy a ir a botar a otro lugar? Este, yo lo que quería era sacar a mi hija y tenerla un tiempo en la casa para sentirnos, despedirnos y no sentirla lejos. ¿Por qué? ¿Qué cree que el dejarla ahí para mí fue un fue un tema muy difícil? Cuando yo me metí ahí a esa a ese espacio, sentí que me arrancaban todos.
Sentí un vacío en mi corazón horrible. Y lo que me atormenta es que no le dio bendición como siempre y eso me mata y eso me llena de culpa. Me llena de incertidumbre de que si por eso si está descansando en paz o no. Que yo sé que me dicen muchas personas, “Tu hija está contigo.” Porque me decía una persona que, bueno, yo no sé si es cierto o no es cierto, pero una persona que yo no conocía.
Una vez estaba yo con mi nieta la más pequeña, y me dijo, “¿Sabes qué?” dice, “La mitad del alma de tu hija está en tu nieta.” Y yo le dije, “¿Cómo me puse a llorar?” Porque porque yo dije, “¿Cómo es posible que una persona que no me conoce me diga eso?” Yo no le había contado nada porque yo con la gente ya no quise hablar porque muchas me decían, “¿Y la gerera? ¿Y tu hera ahora porque no está?” Y pues yo me saltaba a llorar porque yo decía, pues ya no está no quería dar las explicaciones a todos, pero este dolor no se me puede quitar
por más que yo quiera, por más que las sesiones y sesiones de psicología, de todo, no se me puede quitar, pero la indignación de las autoridades porque no hacen no hacen lo que deberían y no nos tratan como si fuéramos personas, nos tratan como si fuéramos cualquier cosa. Y ese trabajo también es parte de la sanación que ustedes necesitan como familias.
Señora Roxana, ¿algo más que desee agregar? Sí, yo lo que quisiera es este que si ya no van a hacer nada, que si ya no hay líneas de investigación, porque mi medicina es que tiene que hacer un juicio que para poder sacar a su hija, de verdad. O sea, ¿cómo es posible que todavía a pesar ya de que va a cumplir 9 años, porque ya enero cumple 9 años mi hija de de fallecida? el 6 de enero y no sabemos cuándo falleció porque apareció el 6 de enero, pero yo no sé si murió el cinco o yo no sé si murió entre 5co y seis.
Este, no, o sea, la verdad es que no se investiga como tal. ellos eh unos compañeritos de del cuerpo diplomático este me dijeron que si yo quería que el cuerpo habla, que el cuerpo el cuerpo de una persona ya fallecida habla, o sea, se puden encontrar muchas cosas. Entonces yo les decía a ellos y yo les dije, digo, si ustedes no pueden, entonces déjenme que otras personas vengan y lo hagan, porque a mí me ofrecieron el apoyo y fue cuando aceptaron que sí le quitaron sus dientes a mí.
fue cuando, pero me costó mucho trabajo. Me costó mucho trabajo porque yo me sentía ofendida porque como que me tomaban como que una señora loca, como que una señora que no coordina porque me hacían sentir así, porque me decían, “Es que usted no sabe, es que es que nosotros tenemos la experiencia, o sea, sí, pero yo tampoco me iba a quedar con su punto de vista.
Yo invest me sigué y yo al ver su carita de mi hija vi la vi la contractura de su boquita. Le vi cerrado su su parte de adentro. Estaba totalmente cerrada. Estaba sí negra, pero no estaba abierta. O sea, ella no estaba muerta cuando, o sea, ella gritó. Por eso se contracturó la parte de la garganta. Y sabe una cosa que también siento horrible que que en la carpeta de investigación la foto que habían puesto no era la de mi hija, habían puesto a otra persona con los dientes chuecos y le digo, entonces si le faltaban los dientes, o
sea, ¿cómo le digo, esa no es mi hija? E incluso las fotos de la carpeta se ve que le abren la boca al cuñado de mi hija y se le ven sus dientes y su paladar, o sea, y yo no sabía hasta que después este vi todo lo de la carpeta otra vez. Yo no sabía que había un casquillo. No me acuerdo de qué calibre, pero si había un casquillo en el lugar.
Y yo dije, “Pero, ¿por qué fueron tan crueles de quemarla viva? ¿Cuál era su afán de verla tanto sufrir?” Pues ella gritó, “Yo investigué. Yo no me quedé con eso. Ella gritó de dolor, por eso fue que tenía así su parte de adentro, así. Entonces tuve que saber muchas cosas, investigar muchas cosas por mi cuenta, porque de verdad que yo veo los casos que que sí, en efecto, la fiscalía no sé cuál sea su lema ni su sistema, pero que no entienden que en la vida todo nos puede pasar.
O sea, no sé por qué no piensan que en algún momento a ellos también les pudo haber pasado. Y en todo caso, incluso si eso es difícil de imaginar, eh el aceptar esos cargos implica aceptar hacer ese trabajo y hacerlo de la mejor manera. Por eso, aunque pasen los años, no se deben olvidar estos casos, porque hay un pendiente.
El trabajo en relación a la muerte de Di Ana Laura no ha terminado. Por eso también entendemos en este espacio a las familias y la necesidad de nombrar, de hablar de sus vidas, no solamente de lo que les hacen, también de esta violencia que reciben por parte del sistema. No se puede cerrar un duelo cuando la muerte fue violenta, cuando se inició una carpeta, cuando esta no se ha cerrado, porque hay muchas preguntas que tendrían que tener una respuesta, una respuesta legal y tendría que haber una investigación que encuentre a quiénes hicieron eso y esa investigación tendría
que convertirse en una asignación de responsabilidad y parte de esa asignación de responsabilidad tendría que venir acompañada de condenas para reparaciones del daño y esas reparaciones tendrían que servir a las familias para poder enfrentar todo lo que tienen que enfrentar. Lo que la señora Roxana nos nos ha narrado es eh ella tiene además de que estar atrás de un sistema ineficiente, que pierde, que no hace lo que tiene que hacer en las primeras horas, que no la tratan adecuadamente, que pierden evidencia, que tienen a una persona eh
detenida, nada más, eh además de estar detrás, tiene que seguir subsistiendo, tiene que estar encontrando el el equilibrio. entre la vida y y el no perder la cabeza porque tiene el amor suficiente para sacar adelante a los tres hijos que le sobreviven a a Diana Laura. Pero eso no debería ser en las condiciones en las que lo hace definitivamente.
Por eso nosotros aquí en este espacio acompañamos sus historias. Por eso les pedía también al al inicio del episodio que no se nos olvidara que estamos hablando de una víctima. Si la gente desde el principio solamente tiene interés en estos aspectos muy oscuros de lo que le hacen a las personas, esta no es este no es el canal, esta no es su comunidad.
Aquí tratamos con respeto, con dignidad. Aquí reflexionamos, aquí analizamos qué es lo que hace falta con la oportunidad que nos da el tiempo que contamos, porque podríamos, estoy casi segura, hacer una lista más larga, más indignante de todo lo que tiene eh que vivir. Es muy doloroso.
Ahora que saludé a la señora Roxana, saludé también a la hija grande de Diana Laura. Es muy doloroso. Es una niña, quizá se está asomando a la doble. Es una niña que sabe lo que le hicieron a su mamá. Y aún así hay que seguir insistiendo con el sistema porque es la única alternativa que que les queda. Por eso, señora Roxana, cuentan con con este espacio para para hablar de esto.
Eh, es importante nombrar con respeto y en efecto. Las personas no perdemos la dignidad, incluso cuando nos han arrebatado la vida. tiene que haber respeto postmortem y las primeras personas obligadas a respetar esa situación son las autoridades. Entonces, esto de que las entregan en bolsas negras, las levantan como si fueran eh deshechos, el que no las traten con respeto para entender qué fue lo que les hicieron es muy violento y eso tendría que cambiar.
Esto que usted mencionó al menos tres veces durante este episodio, me siento culpable, me duele esto. La culpa tiene que cambiar de lugar. Tendrían que sentirse culpables las autoridades. Alguien no está haciendo bien su trabajo si pasan 9 años y no pueden esclarecer un un asesinato, un feminicidio, una muerte violenta. Alguien no está haciendo bien su trabajo.
E el trabajo de las fiscalías es ese. Y conforme más avanza el tiempo, más se van perdiendo oportunidades. van llegando nuevos casos, se van quedando más abajo los anteriores y eso no tendría que ser así. Yo espero de todo corazón y ese es el el motor que mueve al equipo de este canal, que el que usted haya venido a compartir y a revivir otra vez su dolor sirva para algo más que nada más para recordar con amor a su hija que que también eso hicimos aquí porque su vida cuenta su ausencia de la manera en la que no está, no debería suceder. Justicia, justicia
para Diana Laura, justicia para su familia, oportunidades de cerrar ese duelo para ustedes, oportunidades de una mejor vida eh para sus hijos y para usted, señora Roxana. Sí, lo que quiero hacer hincapié, eh, que en una reunión con un fiscal me dijo así con su cara de que yo fuera, no sé, porque yo le dije, “Es que yo quiero justicia.
” Y dijo, “Ay, señora, pues es que no somos magos. la este, o sea, no puedo no puedo hacer magia ni yo le puedo asegurar que no le va a pasar nada porque yo vivía con el miedo a que a nosotros nos hicieran algo por lo mismo que habíamos pasado. De verdad que yo no quisiera, yo lo que quiero ahora en este momento es agradecer el espacio, pero también agradecer que se nombre el nombre de mi hija dignamente, con dignidad, con respeto, pero también que falta ella, que me falta a mí, que le falta a nuestra familia.
y que así como ella falta, faltan muchas y lo he visto y créanme que yo me pongo en el lugar de todas las personas que han perdido a sus a sus a sus hijas, a sus a sus este nietos, a a a cualquier persona de la familia, porque ya ahorita ya no son nada más las mujeres, también son hombres, son niños. Y yo lo único que hago por volverme solidaria es en mis redes cuando yo veo algo así a compartir, digo, porque yo no sé si estoy haciendo bien o estoy haciendo mal.
Una vez allí en la fiscalía me encontré a una señora muy triste que ella tenía tiempo de estar buscando a su hijo y que y que yo me sentí bien en el aspecto de que yo le di ciertos datos y yo le dije dónde podía buscar o algo así. Y una vez, una tarde, eh, ella me habla, me manda un mensaje y me dice, “Señora, muchas gracias.
” Le digo, “Hola, ¿cómo está?” Eh, dice que cree que ya encontré a mi hijo y digo, “¿Cómo cree?” Le dijo, “Que bueno, gracias a Dios.” dice, “No de la manera que yo hubiera querido, pero por lo menos pude hacer algo y me sentí bien, porque créanme que para una madre el no saber dónde están, el buscar y no encontrar y que nadie nos ayude es muy feo, es muy frustrante y es un dolor en el pecho que que de verdad que Dios me ha ayudado mucho Porque le digo que yo había facetas de mi vida que me sentía extraviada, me sentía como un robot, sentí como que no quería sentir el
dolor, quería yo darles alegría a mis hijos, a mis nietos, pero a través de los sueños ya no puedo, ya no puedo quedarme con esto, o sea, Ella ella se merece ser recordada, se merece que se le haga justicia. Yo no sé si a final de cuentas van a agarrar a todos los que participaron directa o indirectamente. Yo he gritado a los cuatro vientos y cada que iba yo al panteón a mi hija sí lloraba por su ausencia.
por la manera en que encontrábamos su lápida. Pero yo siento que Dios va a hacer justicia. A lo mejor la del hombre no porque está podrida, porque está manipulada y ven sus sus beneficios de todos. Pero yo siento que Dios va a hacer justicia. Yo creo en Dios y yo creo que de cierta manera las personas que participaron en hacerle esto tan feo a mi hija tienen que pagar y lo van a pagar porque creo en la justicia de Dios.
Justicia, señora, para Diana Laura Mejía Garnica. Gracias por haber estado aquí con nosotros. Como decíamos al inicio del episodio, Diana, Laura, Mejía, Garnica, es algo más que lo que pasó. Es es una vida, es la hija de la señora, es la mamá de tres niños que le sobreviven, es la integrante de una familia a la que su familia la ama.
Gracias también a las personas que se quedaron con nosotros y que acompañan con mucho respeto las historias de este canal. Tenemos una gran comunidad. a esa comunidad es a la que le hablamos, con la que trabajamos, la que hace que estos casos no se vayan al fondo del olvido, la que ayudan a las familias a que eh las autoridades hagan lo que tienen que hacer pendiente. Eso es importante.
Muchas, muchas gracias a todas esas personas que se toman el tiempo para hacernos saber que este contenido eh es valioso, que indigna. Hace bien saber también que hay quien puede eh sentir las injusticias aunque no le estén pasando en carne propia. Nos hace bien como sociedad saber que tenemos una comunidad. A esa comunidad.
Gracias por compartir el episodio, gracias por ayudarnos a etiquetar a las autoridades del Estado de México, a la Fiscalía, al poder ejecutivo, a las diputadas, a los diputados que conozcan. Todos ellos pueden hacer la diferencia. Se pueden en los congresos presentar puntos de acuerdo, se puede requerir los congresos pueden llamar a los fiscales a cuentas que den explicaciones qué se ha hecho, si están estancadas las investigaciones.
Bueno, que se remueva la gente, que se nombre a personas que tengan no solamente las competencias profesionales, sino también las las ganas de poder trabajar para estas causas. Necesitamos de todos ustedes para seguir haciendo juntos este canal. Muchas gracias por habernos acompañado hasta este momento.
Compartan también en los comentarios si nos pueden ayudar, si pueden etiquetar a personas, eso es lo que les ayuda a estas historias. Muchas gracias por habernos acompañado en un episodio más. Nos vemos el próximo miércoles. Gracias. Gracias, señora Roxana. Muchas gracias. Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien la emite y no representa necesariamente el pensamiento de la producción. M.
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