Grábate ese dato, T porque importa más de lo que parece a primera vista. Tepito no es solo un nombre en el mapa de la ciudad. Tepito es una de las colonias [música] más densamente pobladas de la capital mexicana con mayores índices de pobreza histórica. con una reputación de violencia y marginalidad que ha acompañado al barrio durante décadas, pero también con una identidad cultural fortísima, con una historia de resistencia popular que sus habitantes llevan con orgullo, con un sentido de pertenencia que marca a quien crece allí
de una manera que no se borra nunca del todo. Crecer en Tepito en los años 70 y 80 significaba conocer desde muy temprano la escasez material como estado permanente de vida. significaba que el espacio público era la cancha, la calle, el pedazo de asfalto sin iluminación entre los edificios. Significaba que el fútbol no era un pasatiempo ni un sueño de televisión.

Era el idioma con el que los niños de ese barrio se comunicaban entre sí, se jerarquizaban, se medían y se establecían reputaciones. El que dominaba el balón dominaba la calle y el que dominaba la calle era respetado. Cuautemoc Blanco empezó a patearlo todo a los 6 años, no en canchas de hierba, porque ese era un lujo de otros barrios y de otras familias.
en calles, en patios de cemento sin pintura, en terrenos sin asfaltar que la infancia transformaba en estadios improvisados con mochilas de escuela, como postes. Jugaba con niños mayores que él porque era [música] el más chico del grupo y esa diferencia permanente de tamaño y de edad lo obligó desde temprano a desarrollar algo que el tamaño nunca puede darte.
Picardía, astucia. Con la capacidad de anticipar el movimiento del rival antes de que ocurra. la habilidad de inventar soluciones donde otros solo ven obstáculos. Si no podías ganar por fuerza, ni por tamaño, ni por edad, tenías que ganar siendo más inteligente con el balón que todos los demás. Y eso fue exactamente lo que aprendió Quutemoc Blanco en las calles de Tepito durante su infancia. Escucha esto.
A los 15 años, un casatalentos del club América llamado Ángel González, conocido en el mundo del fútbol mexicano como La Coca, lo vio jugar en el torneo Benito Juárez, una competición de selecciones de delegaciones del Distrito Federal, que era exactamente el tipo de plataforma donde los buscadores de talento rastreaban a los chicos con futuro antes de que los clubes profesionales los descubrieran por sí solos.
En ese torneo, seu Cuautemoc Blanco formó parte de la selección del Distrito Federal que salió campeona del certamen. La Coca lo vio, lo identificó, le extendió una carta de recomendación y lo llevó a presentarse a las fuerzas básicas del club más grande y más ganador de México. Pero la primera visita no resultó en una bienvenida inmediata.
no le abrieron la puerta de golpe. Hubo que insistir, volver, mostrar que la voluntad era real y no una ilusión de adolescente. Eso también dice algo esencial sobre el carácter de Cuutemoc Blanco, sobre la tenacidad que tenía incluso antes de que nadie apostara todavía por él. regresó, insistió y en 1990 con 17 años fue admitido formalmente en la cantera del Club América de la Ciudad de México.
Durante dos años de 1990 a 1992, Cuautemoc Blanco no era nada más que un proyecto en desarrollo. Un chico del que se esperaba mucho, pero al que todavía no se le había dado la oportunidad de demostrarlo ante el público ni ante los rivales. Según quienes lo conocieron, en esa etapa de las fuerzas básicas era callado, tímido, cohibido en los contextos sociales fuera del campo.
observaba más que hablaba, entrenaba y esperaba su momento con una disciplina que no siempre es compatible con la impaciencia de tener 17 o 18 años y saber que tienes talento. El Club América de principios de los 90 era un equipo repleto de estrellas consagradas con historiales impresionantes. Hugo Sánchez todavía era figura de primer nivel.
Había delanteros de referencia con contratos importantes y años de jerarquía acumulados. Para un joven de Tepito sin nombre hisistorial profesional, si la fila era larga y la paciencia no era una opción, sino una obligación. El 5 de diciembre de 1992 con 19 años, Cuautemoc Blanco entró al campo como sustituto al minuto 62 en lugar de Raúl Rodrigo Lara en un partido de la jornada 18 de la temporada 92-93 del fútbol mexicano contra el León.
El entrenador que lo mandó a la cancha esa tarde fue Miguel Ángel Zurdo López. El marcador terminó en empate a uno. Su debut no fue ninguna erupción volcánica, ninguna revelación inmediata que dejara sin aliento al estadio ni a los entrenadores. Fue la entrada modesta al campo de un chico que todavía tenía que demostrar que podía existir de manera regular en la primera división del fútbol mexicano.
Durante sus primeras dos temporadas como profesional disputó apenas 16 encuentros. [música] jugó el partido completo en apenas uno de ellos. Resumó menos de 700 minutos totales en todo ese periodo inicial. era uno más de los jóvenes que el América tenía en la nómina y a los que iba dando minutos cuando la rotación lo permitía y los resultados no estaban en juego.
Lo que cambió absolutamente todo fue la llegada del entrenador holandés Leo Ben Hacker. Benhacker llegó al América con una mirada fresca sobre el plantel y cuando miró a Cuutemoc Blanco vio algo que los demás habían estado subestimando sistemáticamente. lo puso de titular, le dio el balón y le dijo que jugara como sabía jugar, sin restricciones tácticas que cuartaran su inventiva natural.
y Cuautemoc Blanco con el balón, con la confianza de un entrenador que apostaba por él y con la [música] libertad táctica de no tener que adaptarse a un esquema rígido, pero era un fenómeno completamente distinto al cuaoc blanco, ansioso e invisible esperando en el banquillo. En su primera temporada como titular regular marcó seis goles.
Después llegarían muchos más en muchos equipos en muchas temporadas. Escucha esto con atención. A lo largo de su carrera completa con el América, Cuautemoc Blanco llegaría a anotar 153 goles oficiales, convirtiéndose en el segundo máximo goleador de la historia del club, solo por detrás de Luis Roberto Alvez Sague, quien anotó 188 153 goles en el club más ganador de México.
Ese número no miente. En febrero de 1995, el seleccionador de la selección mexicana, Miguel Mejía Varón, lo convoca por primera vez para el equipo nacional mayor. El 1 de febrero de 1995 con 22 años, Stakuautemoc Blanco debuta con la camiseta verde del tricolor en un partido amistoso contra Uruguay en la ciudad de San Diego, California.
juega de titular los 90 minutos desde el primer minuto. A partir de ese momento, la selección mexicana y Cuautemoc Blanco quedarán unidos por más de 15 años de historia compartida, más de 120 partidos con la camiseta nacional y 38 goles que lo convierten en el tercer máximo anotador de toda la historia del tricolor.
Solo superado por Javier Hernández con 52 goles y Jaret Borgetti con 46. Grábate esos números. 153 con el América, 38 con la selección. Esos son los dos pilares de la leyenda deportiva que lo haría intocable. 33 de esos 38 goles con la selección fueron marcados en competiciones internacionales oficiales. Shed de ellos llegaron en partidos de eliminatorias para copas del mundo, donde cada resultado tiene consecuencias directas.
Una característica que diferencia a Cuautemoc Blanco de muchos grandes goleadores de su historia nacional. No infló sus números en amistosos sin consecuencias, sino en partidos donde algo estaba en juego de verdad. También fue el máximo goleador mexicano en competiciones sudamericanas con 26 tantos.
Cuando [música] había que estar, estaba. Cuando los partidos importaban, él aparecía, pero el mundo todavía no sabía en 1995, ni en 1996, ni en 1997, quién era Cuautemoc Blanco. Los aficionados mexicanos lo sabían, los estadios mexicanos lo sabían, pero el mundo global del fútbol todavía no tenía ese nombre grabado en la memoria colectiva. Eso cambió en exactamente un segundo.
El 13 de junio de 1998 en el estadio Gerland de León, Francia, en el primer partido de México en el Mundial de Francia 1998 contra la selección de Corea del Sur. El marcador estaba empatado a uno en la recta final del encuentro. Cuautemoc Blanco tomó el balón cerca del área rival y entonces hizo algo que nadie en la historia de los mundiales había hecho antes.
Atrapó el balón entre sus dos talones, se lo llevó levantado entre sus pies mientras saltaba literalmente por encima de dos defensas coreanos que intentaban quitárselo por los dos costados al mismo tiempo y reapareció al otro lado de ambos rivales con el balón todavía controlado y el ataque continuando. No era magia de circo, era pura física de barrio, una solución inventada en las calles de Tepito para escapar de dos rivales más grandes que tú, cuando no tienes espacio físico para girar ni para regatear en el sentido convencional. La llamaron la cuautemiña
y ese 13 de junio de 1998 la vieron cientos de millones de personas en todo el planeta en tiempo real. De un solo salto entre dos defensas, Cuautemoc Blanco Bravo [música] se convirtió en el nombre más famoso del fútbol mexicano en toda su historia y en una de las figuras más recordadas de ese Mundial de Francia.
Con la selección siguieron los logros colectivos. En 1999, México ganó la Copa Confederaciones en el estadio Azteca y Cuautemoc Blanco fue pieza fundamental en aquel torneo. En ese campeonato marcó seis goles. También ganó las Copas de Oro de 1996 y 1998 con el tricolor. Participó en los mundiales de Francia 1998 en Mir, Corea y Japón 2002 y Sudáfrica 2010, siendo uno de los pocos futbolistas mexicanos de su generación en disputar tres campeonatos del mundo.
En el Mundial de Corea y Japón 2002, México derrotó en fase de grupos a Francia, campeona del mundo en ese momento, y Cuautemoc Blanco fue de los actores centrales de ese resultado histórico. México llegó a octavos de final, aunque fue eliminado [música] por Estados Unidos. La gesta deportiva de ese torneo quedó grabada en la memoria colectiva del [música] país.
El episodio más polémico de su carrera con la selección llegó en 2006, cuando el seleccionador Ricardo La Volpe decidió no convocarlo para el Mundial de Alemania. La decisión generó una tormenta mediática y social de proporciones que excedían con mucho lo deportivo. Millones de aficionados exigieron su convocatoria.
Columnistas, exjugadores, presentadores de televisión y hasta políticos se pronunciaron sobre la exclusión. Fue un momento que demostró, si alguien todavía tenía dudas, que Cuautemoc Blanco no era simplemente un futbolista popular, era una identidad nacional. Excluir lo de la selección se sentía para millones de personas como excluir algo que les pertenecía, como borrar una parte de quiénes eran.
Eso no se construye en pocos años. Eso es el producto de más de una década de presencia constante en los momentos más importantes del fútbol de un país. Con el América, Cuautemoc Blanco vivió sus épocas de mayor esplendor deportivo a principios de los años 2000. Bajo la dirección técnica de Carlos Reyoso, protagonizó su mejor etapa individual como goleador.
Ganó el campeonato de goleo en el verano de 1998 con 16 goles en una sola temporada. En el Clausura 2005, el América ganó el título de liga con Cuautemoc Blanco como una de sus figuras [música] centrales. La final de ese torneo frente a los Tecos de la Waken de uno de sus goles más importantes, el que empató el juego de ida en el estadio 3 de marzo el 26 de mayo de 2005, obligando al rival a salir a buscar el triunfo en el partido de vuelta.
ganó el Balón de Oro al mejor jugador de la apertura de 2005, el Balón de Oro al mejor del fútbol mexicano en 2006 y el Balón de Oro al mejor jugador del Clausura de 2007. Tres Balones de Oro en poco más de un año y medio. El reconocimiento formal de que era el mejor jugador del mejor fútbol de su país. En el año 2000 con 27 años, Ecuautemoc Blanco hizo algo que pocos mexicanos habían logrado con éxito hasta ese momento en la historia del fútbol de su país.
[música] Se fue a jugar al fútbol europeo. Fichó por el Real Valladolid de España. El paso por el fútbol español no fue su etapa más brillante. 23 partidos disputados, [música] tres goles en dos temporadas y una adaptación complicada a un estilo de juego más físico y táctico que el fútbol mexicano que conocía.
La primera división española de principios del siglo XXI era un campeonato que premiaba la velocidad y la disciplina táctica por encima de la inventiva individual. Pero algo sí quedó de ese periodo europeo para la memoria histórica. Un gol de tiro libre que marcó contra Iker Casillas, guardameta del Real Madrid y uno de los mejores porteros del mundo en esa época, en tu que todavía hoy se recuerda en España como uno de los momentos más llamativos de esa temporada.
Después de dos temporadas en Valladolid, regresó a México, regresó al América porque Cuautemoc Blanco siempre volvía al América. Aquí viene lo primero que te prometí. Esta es la primera revelación. 24 años de carrera futbolística profesional, tres copas del mundo, 38 goles internacionales, 153 goles con el América, tres balones de oro, la Cuautemiña vista por cientos de millones de personas y todavía quedaba un capítulo más por escribir en la cancha.
en 2007 con 34 años, en un momento de su carrera en que la mayoría de los futbolistas de su generación se estaban retirando o buscando el último contrato en divisiones menores. Cuautemoc Blanco tomó una decisión que pocos esperaban. Se fue a jugar a la Major League Soccer norteamericana. fichó por el Chicago Fire el 1 de abril de 2007, convirtiéndose en uno de los seis designated players de la liga en ese momento.
La figura [música] especial por la que los equipos podían romper el tope salarial para contratar una estrella internacional de referencia. Ese mismo verano de 2007, David Beckham llegaba a Los Ángeles Galaxy con el mismo tipo de acuerdo especial, convirtiendo a la MLS en la liga más comentada del mundo en ese momento, por fuera de las Grandes Ligas europeas.
Quautemoc Blanco llegó a Chicago y en tres temporadas con el Fire disputó 62 encuentros, anotó 16 goles y repartió 23 asistencias. Pero el momento que definió esa etapa no fue un gol de liga ni una estadística de temporada. Fue el 24 de julio de 2008 en el MLS All Star Game, el partido de las estrellas de la liga jugado contra el West Ham United de la Premier League inglesa.
El equipo de estrellas de la M LS ganó 3 a 2. El jugador más valioso del partido fue Cuautemoc Blanco, que marcó un gol y asistió otro. En ese mismo campo jugaba David Beckham. Por entonces la figura más reconocible del fútbol mundial en términos de visibilidad e impacto global. Cuautemoc Blanco fue el MVP por encima de Beckham, un chico nacido en la pobreza de Tepito en 2008, mejor que la mayor estrella global del fútbol en ese partido.
Ese es el tamaño de la leyenda que construyó. En 2010 regresó a México después de Chicago. Jugó en Santos Laguna, en Veracruz, en Irapuato, en Dorados de Sinaloa, en Lobos Biap en Puebla. añadió el Mundial de Sudáfrica 2010 a su historial personal, siendo convocado por el seleccionador Javier Aguirre para lo que sería su tercer y último campeonato del mundo.
En 2016, con 43 años, Cuautemoc [música] Blanco Bravo se retiró oficialmente del fútbol profesional 24 años después de aquel debut modesto como sustituto en el minuto 62 frente al León, el divo de Tepito colgaba las botas definitivamente. [música] Y entonces llegó el siguiente capítulo. el que nadie vio venir con toda su dimensión real.
Piensa en eso un momento antes de seguir leyendo. Un hombre que había pasado toda su vida adulta dentro de un estadio de fútbol, que nunca había tenido que presentar un presupuesto de gobierno, que nunca había tenido que gestionar miles de millones de pesos de recursos [música] públicos, e que nunca había tenido que coordinar policías estatales, fiscalías, secretarías, municipios y relaciones con el gobierno federal, que nunca había tenido que negociar con el crimen organizado ni combatirlo desde una posición institucional. con responsabilidad real
sobre las vidas de 2,000ones de personas, decidió en 2015 que quería ser presidente municipal de Cuernavaca, [música] capital del estado de Morelos. Y la gente lo votó porque era el Temo, porque era el divo de Tepito, porque había hecho la cuuaña en el mundial y ese recuerdo valía más que cualquier currículum político que alguien pudiera presentar.
En 2015, Cuautemoc Blanco se afilió al Partido Socialdemócrata de Morelos y se presentó como candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca en las elecciones del 7 de junio de ese año. Su campaña electoral no necesitaba propuestas técnicas elaboradas sobre seguridad o finanzas públicas. [música] No necesitaba equipos de asesores con doctorados en administración pública, ni en urbanismo, ni en políticas de seguridad.
Su campaña era el mismo, el hombre que había hecho la cuautemiña en el primer partido de México en Francia 98. El goleador del América que había crecido en Tepito sin nada y había llegado a tres copas del mundo y a los estadios más grandes del planeta. El ídolo popular que hablaba como la gente de la calle, sin el tono ni los modales del político tradicional de traje y [música] discurso ensayado, que representaba algo que el votante mexicano llevaba décadas buscando sin encontrarlo.
Alguien que pareciera genuinamente parte del pueblo. Ganó la presidencia municipal de Cuernavaca en esas elecciones de 2015. T renunció al Partido Socialdemócrata poco después de afiliarse y se unió al partido Encuentro Social. fue alcalde de Cuernavaca entre 2015 y 2018. En esa alcaldía, según múltiples reportes periodísticos y declaraciones posteriores de actores políticos del Estado, quien verdaderamente operó el gobierno municipal en lo administrativo y estratégico, fue José Manuel Sans, el jefe de la oficina de blanco, quien
tenía la experiencia en gestión pública que el exfutbolista no poseía. Cuautemoc Blanco ponía la cara, el nombre es el carisma, la visibilidad mediática. Sans ponía el funcionamiento cotidiano. Esta división de roles que en una alcaldía de tamaño mediano puede funcionar sin generar consecuencias irreparables, se trasladaría después a la gestión de un estado entero con todas sus implicaciones. Grábate ese detalle.
El CH va a volver a desaparecer con más peso. La presidencia municipal de Cuernavaca fue el ensayo, el experimento piloto que demostró que el nombre de Cuautemoc Blanco ganaba elecciones en Morelos el 2018 sería el salto definitivo a otra escala completamente distinta. En las elecciones de julio de 2018, Morena y el partido Encuentro Social hicieron alianza para presentar a Cuautemoc Blanco como candidato a gobernador del estado de Morelos.
No fue el único aspirante del bloque en las encuestas internas, pero ganó la medición interna del partido y entonces llegó el respaldo más importante que podría haber obtenido en ese momento político de México. Andrés Manuel López Obrador, quien semanas después ganaría la presidencia de la República con una mayoría histórica sin precedentes en la historia electoral moderna del país, ya se posicionó públicamente a favor de Blanco.
En un acto de campaña previo a las elecciones del 1 de julio, AMLO pronunció una frase que quedaría grabada en la historia de la política mexicana reciente. Vamos a combinar la cuautemiña con la peegemña para golear [canto][música] y banquear el primero de julio al equipo de los malandros. Tres metáforas deportivas, una promesa política.
El hombre más poderoso de la izquierda mexicana en ese momento, unido por el lenguaje del fútbol con el ídolo deportivo más amado del país en décadas. Si la popularidad de Cuautemoc Blanco ya era enorme antes de ese momento, el aval explícito de AMLO lo multiplicó en Morelos de una manera que ningún operador político hubiera podido diseñar artificialmente.
El 1 de julio de 2018, Cuautemoc Blanco ganó la gubernatura de Morelos con el 52% de los votos. Más de la mitad del electorado del Estado, en un proceso limpio y verificado, votó por él. El 1 de octubre de 2018 tomó posesión formalmente como gobernador constitucional del estado de Morelos para el periodo 2018 a 2024. El sexenio había comenzado.
Esta es la segunda revelación que te prometí. Nadie en Morelos en el verano de 2018 tenía muchas dudas sobre lo que se avecinaba en materia de capacidad real de gestión, lo que casi nadie quería ver porque el amor construido durante décadas de goles y cuautemiñas lo nublaba todo. Era que Cuautemoc Blanco llegaba a la gubernatura con el carisma, la imagen, la popularidad popular y el aval del presidente electo más poderoso en décadas.
pero llegaba también con cero experiencia en administración pública a la escala de un estado de 2,000ones de habitantes. Eh, cero equipo propio de funcionarios experimentados en seguridad pública, finanzas estatales o desarrollo social y una dependencia operativa total del mismo hombre, José Manuel Sans, que ya había manejado la alcaldía de Cuernavaca durante 3 años en lugar de él.
Los primeros números del nuevo gobierno de Morelos llegaron rápidamente y no eran buenos. En los primeros 3 meses de la administración de Cuautemoc Blanco, entre octubre y diciembre de 2018, se registraron en el estado 187 homicidios dolosos, 10 feminicidios y 21 secuestros. Para comparación directa, en el mismo periodo de 2017, el último año de gestión del gobernador anterior, Graco Ramírez, los números documentados habían sido 120 homicidios dolosos, un feminicidio y 12 secuestros.
En 3 meses la violencia se aceleró desde el primer día y para cerrar el primer año completo, el año 2019, Morelos contabilizó 911 homicidios dolosos. Pero las estadísticas que más impactaron ese año no fueron las de los asesinatos, fueron los secuestros, que subieron un 375% respecto al último año del gobierno anterior y las extorsiones que aumentaron un 680% 680% de aumento en extorsiones en un solo año comparativo.
Ese número no es una fluctuación estadística ni un efecto de cambio metodológico en el registro de datos. Eso es una transformación radical del territorio. Eso significa que el tejido de protección que debería haber estado funcionando colapsó, se neutralizó o cambió de dueño desde muy temprano en ese sexenio. Escucha esto. Y fue precisamente en ese contexto de primeros meses cuando la violencia ya se desbordaba por todos los indicadores disponibles, cuando la Secretaría de Marina elaboró un informe reservado sobre la situación de Morelos. Ese
informe fechado en febrero de 2019, es decir, apenas 4 meses después de que Cuautemoc Blanco asumiera el cargo, no era un documento público, era una comunicación interna de los organismos de inteligencia del Estado mexicano que nadie fuera de esos círculos conocería durante más de 3 años. Lo que ese documento decía, según lo que después se haría público a través de la filtración masiva de archivos militares, era una advertencia directa.
La Secretaría de Marina señalaba la posibilidad de que el gobernador de Morelos estuviera coludido con el grupo criminal autodenominado Comando Tlahuica. Y añadía algo aún más específico, que ya como presidente municipal de Cuernavaca entre 2015 y 2018, Blanco habría aceptado un acuerdo con ese grupo para que administraran el sistema de distribución de agua de la ciudad.
Además, el documento señalaba sospechas similares sobre al menos tres altos funcionarios de su gobierno estatal. Cuautemoc Blanco negaría estas acusaciones con total contundencia cuando el informe fuera hecho público años después. Argumentó que el documento había sido elaborado por personal de su propia Comisión Estatal de Seguridad con el objetivo de presionarlo para remover a funcionarios que ese sector consideraba incómodos.
dijo que era una intriga interna, que era una operación de persecución política fabricada desde dentro de su propio aparato de gobierno. Nadie fue detenido. Ninguna investigación federal llegó a conclusiones públicas definitivas sobre el contenido de ese informe en los años siguientes. Pero el documento existe, fue elaborado por las Fuerzas Armadas Mexicanas y fue redactado 4 meses después de que Blanco tomara posesión de la gubernatura de Morelos.
Lo que vendría después fue la historia que ya no pudo contenerse dentro de los circuitos de inteligencia reservada. [música] El 6 de noviembre de 2021, elementos de la Secretaría de Marina realizaron en el municipio de Huactepec, en el estado de Morelos, el arresto de Ester Yadira Hitrón Vázquez, conocida por las autoridades como la jefa, a quien identificaban como presunta líder del grupo criminal Guerreros Unidos en la zona sur del estado.
Entre los objetos decomizados durante su captura había un teléfono móvil. En ese teléfono, los agentes que realizaron el análisis forense encontraron varias fotografías guardadas en la galería y en una de ellas aparecía el gobernador constitucional del estado de Morelos, Cuautemoc Blanco Bravo, posando junto a tres hombres que los investigadores identificaron como líderes activos del crimen organizado en la entidad que él gobernaba.
El 4 de enero de 2022, el diario El Sol de México publicó esa fotografía en su portada y México completo se detuvo un momento. Necesito que prestes mucha atención a lo que viene a continuación, porque aquí es donde la historia tiene su momento más grave [música] y más importante de todo. Esta es la tercera revelación que te prometí.
En la fotografía publicada por El Sol de México aparecen cuatro personas. [música] Quautemoc Blanco es una de ellas. Los otros tres tienen nombres, tienen alias documentados y tienen organizaciones criminales identificadas por las autoridades y tienen historiales que contrastan de manera brutal con la figura del hombre que legalmente estaba obligado a combatirlos desde el cargo que ocupaba.
El primero identificado en la imagen a su lado, Irvin Eduardo Solano Vera, conocido como el profe o el gato, identificado por las autoridades mexicanas como líder del cártel Guerreros Unidos [música] y jefe de plaza en Morelos del Cártel Jalisco Nueva Generación, el CJNG. Guerreros Unidos es la organización señalada judicialmente por su participación en la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotsinapa en septiembre de 2014.
El caso de derechos humanos más emblemático y más doloroso de México en lo que [música] va del siglo XXI. El profe había sido detenido por elementos del ejército mexicano el 17 de febrero de 2021 en el municipio de Cuautla, en el mismo estado que Blanco gobernaba. El segundo hombre en la imagen, Homero Figueroa Mesa, conocido como La Tripa.
Identificado por periodistas especializados en narcotráfico y por fuentes de seguridad como líder del grupo criminal Comando [música] Tlahuica, la misma organización que el informe naval de febrero de 2019, ya mencionado, señalaba como presunto aliado del gobernador desde sus tiempos [música] de alcalde de Cuernavaca.
El comando Tlahuica controlaba según múltiples reportes especializados consultados por los medios que publicaron la fotografía, el mercado de camiones cisterna y las tomas clandestinas de agua en Cuernavaca, es decir, el negocio ilícito del recurso hídrico en la capital del estado que Blanco [música] gobernaba.
El tercero, también identificado en la fotografía, Raimundo Isidro Castro Santiago, conocido como el Ray, líder regional del CJNG en Morelos. El Ray ya no estaba vivo en el momento en que la foto fue publicada. Había sido asesinado el 30 de octubre de 2019, apenas más de un año después de que Blanco tomara posesión como gobernador en el interior del Centro de Reinserción Social de Morelos [música] en el municipio de Shochitepec, durante lo que las autoridades describieron como una riña entre grupos criminales rivales dentro del propio
penal del Estado. Una sola fotografía. El gobernador de Morelos, el jefe de plaza del CJNG, el líder del comando Tlahuica, el líder regional del CJNG, tres organizaciones que operaban en el mismo territorio. So, tres hombres que según todas las definiciones de la ley mexicana debían haber sido el objetivo prioritario de las políticas de seguridad del hombre que aparece posando junto a ellos.
Según el periódico que publicó la imagen y los medios que amplificaron la historia en los días siguientes, la fotografía habría sido tomada a finales de enero o principios de febrero de 2019, precisamente el mismo periodo en que el informe naval señalaba sospechas de colusión. Otras versiones publicadas en días posteriores atribuidas al vicario general de la diócesis de Cuernavaca en declaraciones a medios locales señalaban que la imagen podría haber sido tomada en la iglesia de la Asunción [música] de Yauteepec, Morelos, después de una
misa del 12 de diciembre. Una versión adicional publicada en El Universal y en medios de seguimiento estatal. eh señalaba que había una segunda fotografía del gobernador con el rey, aparentemente tomada en la propia casa de gobierno del estado de Morelos en 2019. En un ambiente claramente institucional, Cuautemoc Blanco dio su respuesta pública en los primeros minutos que siguieron a la publicación.
Sus declaraciones fueron recogidas por múltiples medios nacionales e internacionales”, dijo en sus propias palabras. Me piden muchísimas fotos y también no les voy a [música] preguntar, “Oye, ¿a qué te dedicas?” Imagínate que le pregunte a cada persona quién eres tú, “¿A qué te dedicas?” en otra declaración del mismo día, su publicada por Infobae y varios medios más.
[música] Soy tan buena gente que me saco fotos con todo mundo. Y cuando le preguntaron específicamente si la foto había sido tomada en su residencia oficial de gobierno, ¿ustedes creen que voy a dejar que tres criminales del narcotráfico se metan a mi casa? No sé, ni me acuerdo. La explicación no convenció a casi nadie que no estuviera predispuesto a no cuestionar al gobernador.
Pero lo que convirtió a esta historia en algo mucho más grave que [música] una sola fotografía fue lo que declaró en los días siguientes el excomisionado de Seguridad de Morelos, Alberto Capella. Según Capella, en declaraciones recogidas por varios medios [música] nacionales, no había una sola fotografía del gobernador con líderes criminales en el teléfono de la jefa. Había nueve.
eh nueve fotografías del mismo gobernador con los mismos individuos que supuestamente eran organizaciones enemigas entre sí, que competían por el control de los mismos territorios de Morelos. Nueve fotografías. No es una foto casual en una iglesia en diciembre. No es el político que saluda a alguien en la calle sin saber quién es.
Son nueve fotografías documentadas del gobernador con los líderes del crimen organizado de su propio territorio. Según el hombre que había ocupado el cargo de máxima autoridad en materia de seguridad pública del Estado. Grábate ese número. Nueve. La investigación que siguió fue, para decirlo con precisión periodística, extraordinariamente lenta y satisfactoria en términos de resultados concretos visibles para la sociedad.
En abril de 2022, meses después de la publicación de las fotografías, la Fiscalía Anticorrupción de Morelos presentó ante el Congreso Local una solicitud de desafuero del gobernador blanco. Los delitos señalados en esa solicitud eran ejercicio ilícito de funciones, falsificación de documentos, fraude procesal, enriquecimiento ilícito y falsedad de declaración, no por las fotografías directamente, sino por presuntas irregularidades administrativas [música] que la fiscalía consideraba graves.
El proceso quedó paralizado en el Congreso Estatal. El desafuero no prosperó en ningún momento mientras Blanco era gobernador. Y ese mismo octubre de 2022 llegó otro elemento que añadía capas nuevas al relato. El hackeo masivo de documentos militares clasificados por parte del grupo Huacamaya hizo públicos miles de archivos confidenciales de la Secretaría de la Defensa Nacional.
De entre esos documentos estaba el informe de la Marina de Febrero de 2019, que ya hemos mencionado. Ahora era público, ya no era un rumor ni una filtración de segunda mano, era un documento oficial de las fuerzas armadas mexicanas con fecha y firma institucional. El documento señalaba sospechas de colusión del gobernador con el comando Tlahuica desde los primeros meses de su mandato.
Cuautemoc Blanco respondió como siempre, negación total y acusación de [música] intriga política interna. Mientras tanto, sin pausa, los muertos seguían acumulándose en Morelos. En 2021, el Estado superó por primera vez las 1000 víctimas de homicidios dolosos en un año, 1035 personas. En 2022, la cifra creció hasta 1041.
Y en 2023, Morelos estableció el récord histórico más oscuro de su historia, 1303 personas asesinadas entre enero y diciembre. Un muerto cada 7 horas durante todo el año durante 365 días seguidos. En el mismo estado cuyo gobernador respondía las preguntas sobre seguridad con el lenguaje del vestuario de fútbol para el balance final del sexenio de octubre de 2018.
A septiembre de 2024, bajo el gobierno de Cuautemoc Blanco fueron asesinadas en Morelo 7975 personas, 227 feminicidios, 229 secuestros, más de 92,000 robos a casas, negocios, vehículos y [música] personas en las calles. Al inicio del mandato había 14 grupos delictivos documentados operando en el estado. Al terminar el sexenio había 16 más organizaciones criminales, con más territorio, con más capacidad operativa que al principio.
[música] En materia económica y de desarrollo, el gobierno de Blanco tampoco dejó un balance positivo. La gobernadora entrante encontró irregularidades financieras que derivaron en cuatro denuncias formales con presuntos daños al herario de hasta 40,000ones de pesos. entre lo documentado más llamativo, el pago de 19 millones de pesos de dinero público a un artista por un evento que nunca se celebró.
José Manuel Sans, el eterno operador de los gobiernos de blanco, quedó bajo investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera por presuntas operaciones de lavado de dinero. El 28 de mayo de 2024, con 3 meses por delante para terminar su mandato, Cuautemoc Blanco pidió licencia al Congreso de Morelos para abandonar la gubernatura.
Antes de concluir el sexenio, el motivo buscar una curul de diputado federal [música] plurinominal en la lista de Morena para el Congreso de la Unión. El 1 de septiembre de 2024, Cuautemoc Blanco Bravo asumía formalmente como diputado federal de la 66 legislatura. Al cruzar ese umbral, obtenía el fuero constitucional de legislador federal, que lo protegería de cualquier proceso penal mientras conservara el cargo.
La protección institucional seguía intacta, ahora elevada a nivel federal. No habían pasado ni seis semanas cuando [música] llegó la cuarta y última revelación. Esta es la cuarta revelación que te prometí. En octubre de 2024 se comenzó a circular en los medios de comunicación la información de que la Fiscalía General del Estado de Morelos había abierto [música] una carpeta de investigación contra el diputado federal Cuautemoc Blanco Bravo por la presunta comisión del delito de violación en grado de tentativa. La denuncia había
sido presentada por una mujer identificada por los medios como Nidia Fabiola Blanco, descrita en los reportes iniciales como su media hermana. De acuerdo con lo publicado, el presunto ataque habría ocurrido mientras Blanco todavía gobernaba Morelos y la presunta víctima ocupaba un cargo directivo en la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo del Estado, [música] el lugar señalado como escenario, la residencia oficial de gobierno ubicada en la calle Chimalacatlán en la colonia Reforma en Cuernavaca. A esta denuncia se sumó en
los días siguientes la filtración de un video de Natalia Resende, esposa del diputado, en el que la mujer afirmaba haber sido agredida físicamente por blanco en al menos dos ocasiones y decía haber pedido ayuda a personas de su entorno sin recibir respaldo efectivo. El video fue reportado y amplificado por múltiples medios nacionales, generando una nueva oleada de reacciones.
Quautemoc Blanco respondió con sus habituales negaciones categóricas. argumentó que en mayo de 2024, meses antes de que la denuncia se hiciera pública, él mismo había presentado una queja ante la Fiscalía de Morelos contra la misma mujer, acusándola de amenazas y extorsión, afirmando que le habría exigido un millón de pesos a cambio de retirar la acusación.
Negó el parentesco, señaló al exfiscal Uriel Carmona como articulador de lo que llamó una persecución política sistemática en su contra. calificó todo de guerra sucia. El 6 de febrero de 2025, la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión recibió formalmente la solicitud de declaración de procedencia el desafuero contra blanco.
Si prosperaba, perdería su fuero y podría ser procesado penalmente. El proceso entró a la sección instructora. El 20 de marzo de 2025. La sección instructora determinó no admitir la solicitud argumentando deficiencias en la integración de la carpeta y declarándola notoriamente improcedente. El dictamen fue llevado al pleno el 25 de marzo de 2025.
La votación 291 a favor de rechazar el desafuero, 158 en contra. Los grupos parlamentarios de Morena, PBM y PRI, votaron mayoritariamente por mantener su protección. 300 votos que dijeron no. En mayo de 2025, un grupo de legisladoras de distintos partidos entregaron a la Comisión permanente 23,000 firmas ciudadanas exigiendo que se reconsiderara el proceso.
La solicitud no prosperó. A día de hoy, Cuautemoc Blanco Bravo sigue siendo diputado federal plurinominal de la 66 Legislatura. La investigación por violación en grado de tentativa está abierta pero suspendida. Las cuatro denuncias por corrupción siguen en trámite. La investigación sobre las fotografías con los narcos derivó en ninguna imputación judicial pública.
El informe naval tampoco generó consecuencias judiciales visibles. Morelos entregado como el segundo estado más violento del país después de 6 años de gobierno. 7975 asesinados. y el gobernador en el Congreso Federal con fuero intacto. Piensa en eso, no como cifras, como personas, como nombres, como familias.
Lo que la historia de Cuautemoc Blanco revela sobre México es algo que trasciende completamente a este individuo. revela que existe en este país un mecanismo específico, documentado y repetible, donde la popularidad deportiva puede funcionar como un sistema de impunidad preventiva, donde el amor construido durante décadas de goles y jugadas espectaculares crea una deuda emocional tan profunda en millones de personas, que ningún escándalo, ninguna fotografía publicada en portada, ninguna estadística de violencia puede saldarla
de manera definitiva. Autemoc blanco. No fue únicamente un caso de presunta corrupción que aprovechó el sistema político mexicano. Se fue un caso donde el sistema político mexicano aprovechó deliberadamente su nombre para garantizar votos en un estado que ningún candidato tradicional podría haber ganado de otra manera con la misma comodidad.
El partido lo necesitaba para Morelos en 2018 y el nombre de Cuautemoc Blanco valía el 52% de los votos. Y en la política mexicana todo lo que vale voto se protege. Se protege antes de llegar al poder y se protege después con las herramientas que el poder pone a disposición, los votos parlamentarios, las mayorías legislativas, las declaraciones de improcedencia, los fueros constitucionales.
El ciclo es visible una vez que lo ves completo. [música] Un ídolo deportivo acumula amor durante 20 años de carrera. Un sistema político necesita ese amor para ganar una elección difícil, un acuerdo que beneficia a ambas partes. El político obtiene el cargo y la legitimidad de la fama, el partido obtiene el Estado y después, cuando el Estado no funciona como prometió, cuando los números de violencia se disparan año tras año, cuando aparecen fotografías con narcos documentos militares reservados y denuncias formales acumuladas, el mismo
amor popular que sirvió para ganar la elección sirve también para amortiguar el impacto de cada escándalo, porque atacar al temo sigue sintiéndose para muchos mexicanos como atacar algo de su propia infancia, como borrar un gol que fue genuinamente emocionante y que fue genuinamente de ellos, como cuestionar a alguien a quien amaron de verdad.
Cuautemoc Blanco llegó a las canchas desde la nada absoluta, desde Tepito, desde el cemento de las calles y las canchas improvisadas y el fútbol como único ascensor social disponible. Eso es real e innegable y merece todo el reconocimiento que se le ha dado siempre. construyó una carrera deportiva extraordinaria, una de las más completas y más queridas que México ha producido en toda su historia futbolística.
153 goles con el América, 38 con la selección, tres balones de oro, la Cuautemiña en Francia 98. Todo eso es real y es permanente y no lo borra nada de lo que ocurrió después. Y que esa misma carrera, ese mismo amor acumulado, haya funcionado después como el mecanismo de protección política más efectivo que podría haber existido, también es real.
Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo y esa tensión entre las dos verdades es precisamente lo que hace que esta historia sea tan importante de entender. Eso. La pregunta que México no ha terminado de hacerse en voz alta es, ¿cuántos casos como este existen? ¿Cuántos nombres de leyenda deportiva? ¿Cuántos ídolos construidos durante décadas en los estadios o en los rings o en las pistas de atletismo están siendo usados ahora mismo como escudo en algún cargo de gobierno? ¿Cuántas personas están recordando los goles de su infancia en lugar de exigir cuentas
por los contratos firmados, los funcionarios elegidos, las fotografías que aparecen en los teléfonos de los criminales detenidos? Del campo de juego al palacio de gobierno, del Palacio de Gobierno al Congreso Federal, de las calles de Tepito al Olimpo y del Olimpo a las sombras, donde hoy se acumulan en silencio.
7975 preguntas sin respuesta pública en las que llevan el nombre de las personas que murieron en Morelos durante esos 6 años, las que todavía esperan. Si la historia de Cuautemoc Blanco te mostró algo que no habías visto con toda su dimensión antes, si ahora entiendes que el amor deportivo puede convertirse en la coartada más poderosa en la política de un país, si ahora ves que detrás del ídolo puede haber un poder que ningún partido político hubiera podido construir solo con sus propios medios, entonces haz algo por mí. Dale like a
este video y suscríbete al [música] canal. No por mí, por las 7,975 personas que murieron en Morelos [música] durante ese sexenio para que su historia, no solo la del goleador y la cuautemiña, llegue a más personas que necesitan entender el precio real de mezclar la gloria deportiva con el poder político sin rendición de cuentas.
Para que la próxima vez que alguien diga simplemente que el Temo fue el más grande de su generación, alguien más pueda decir también que Morelos ardió mientras gobernaba y que 7000 personas no regresaron a casa. Hay una dimensión de esta historia que todavía no hemos tocado con toda la profundidad que merece y es la dimensión de lo que Morelos era antes y lo que fue durante esos 6 años cuando se pone en perspectiva [música] comparada.
Porque para entender la magnitud real del fracaso de seguridad, no basta con decir que los números subieron. Hay que entender qué significan esos números para la vida concreta de 2 millones de personas que vivían, trabajaban, era iban a la escuela y hacían sus negocios en ese estado. Morelos no era un paraíso de seguridad antes de que Cuautemoc Blanco llegara al poder.
El estado tenía sus propios problemas históricos de violencia y presencia del crimen organizado que venían de administraciones anteriores. El gobernador, que lo precedió, Graco Ramírez, también había sido criticado duramente por su gestión en materia de seguridad. [música] En el último año completo de Ramírez como gobernador, Morelos registró 693 homicidios dolosos, una cifra que ya era alta en términos comparativos nacionales, pero esa cifra en el primer año de blanco saltó a 911 y siguió subiendo.
Año tras año, sin una sola excepción en la tendencia general, debemos el número de personas asesinadas en Morelos creció bajo la administración que había prometido combatir la inseguridad usando el lenguaje del fútbol [música] y el aval del presidente más popular de México en décadas. Piensa en lo que significa vivir en un estado donde la tasa de violencia sube cada año durante 6 años seguidos.
Significa que los comerciantes pagan más extorsiones que el año anterior. Significa que las madres de familia tienen más miedo de mandar a sus hijos a la escuela que el año anterior. Significa que los empresarios locales cierran sus negocios porque la extorsión los hace inviables económicamente. Significa que las mujeres tienen menos seguridad en el espacio público que el año anterior.
Morelos, durante el gobierno de Cuautemoc Blanco se convirtió en ese estado donde la pregunta no era si algo malo podía pasar et sino cuándo y a quién. Grábate esto. El aumento de un 680% en extorsiones en el primer año no es solo una estadística, es que en cada municipio, en cada colonia, en cada mercado y en cada calle de Morelos, hubo comerciantes y ciudadanos que fueron extorsionados por primera vez o que vieron como lo que pagaban antes se multiplicó por siete, por 8, por 10.
Eso es lo que hay detrás de ese número, personas reales a quienes alguien se les acercó a exigirles dinero bajo amenaza de violencia, sabiendo que la estructura que debía protegerlos sonó estaba disponible o directamente no quería intervenir. El sector empresarial de Morelos lo documentó con claridad en sus evaluaciones del sexenio.
La inseguridad fue el factor que más impactó el desarrollo económico del Estado durante esos 6 años. Eso, no hubo crecimiento significativo en ninguno de los sectores productivos, no hubo inversión nueva relevante. El turismo, que históricamente había sido uno de los motores económicos de Cuernavaca y de municipios como Cuautla, Tepostlán o HUTEC, sufrió el impacto de la inseguridad de manera directa.
Los visitantes no van a los lugares donde la violencia es noticia constante y Morelos fue noticia constante por la violencia durante seis años seguidos. Y en el centro de ese cuadro, como una anomalía que nunca fue completamente explicada ni investigada hasta sus últimas consecuencias, están las nueve fotografías, están los documentos de la Secretaría de Marina, está la Espiral ascendente de grupos criminales que pasaron de 14 a 16, está el jefe de oficina investigado por lavado de dinero.
Están los 19 millones de pesos pagados por un evento que no ocurrió. Están las cuatro denuncias formales de corrupción y están las 7,975 personas que no volvieron [música] a casa durante ese periodo. Ninguno de esos elementos por sí solo es una condena legal. Cuautemoc Blanco no ha sido declarado culpable de nada por ningún tribunal competente, pero juntos en el mismo cuadro cuentan una historia sobre el precio que un estado mexicano pagó por elegir a un ídolo deportivo como gobernante sin exigirle las credenciales mínimas para el cargo más
importante que puede existir en la vida de 2 millones de personas. Escucha esto porque es el centro de todo. El problema de fondo no es Cuautemoc Blanco. El problema de fondo es el mecanismo que lo llevó donde llegó, el mecanismo que México, y no solo en México convierte a los ídolos del deporte en candidatos viables, sin ninguna otra credencial que su fama, que pone a cargo de presupuestos millonarios [música] y de políticas de seguridad pública a personas cuya única experiencia gestionando equipos humanos fue [música]
la de un vestuario de fútbol que usa el amor popular como sustituto de la competencia técnica y la preparación institucional. Ese mecanismo existe. Ha funcionado en México en múltiples ocasiones y en múltiples niveles de [música] gobierno y seguirá funcionando mientras el electorado no exija una separación más clara entre la admiración que alguien merece por lo que hizo en una cancha y las credenciales que ese alguien necesita para gobernar un territorio con todos sus problemas reales. de la historia de Cuautemoc
Blanco es también la historia de un sistema político que encontró en el fútbol mexicano su aliado más eficaz, un sistema que sabía exactamente lo que hacía cuando puso su nombre en la boleta, que calculó el 52% de los votos con la precisión de quien conoce a su electorado, que cerró los ojos ante las incompetencias de la gestión mientras los votos [música] seguían llegando y que cuando todo empezó a derrumbarse, cuando las fotografías y los informes y las denuncias acumuladas ya no podían ignorarse. Activó los mecanismos de
protección parlamentaria que el mismo sistema había construido para [música] exactamente esos casos. En ese sentido, Cuautemoc Blanco fue usado tanto como actor como instrumento. Fue un hombre que eligió entrar a la política con plena conciencia de su falta de preparación para el cargo. Ahora y que usó su fama para llegar donde llegó.
Pero también fue un nombre que el sistema político necesitaba y que el sistema político protegió cuando lo necesitó. Hoy, en el año 2026, Cuautemoc Blanco Bravo da entrevistas en medios deportivos. Aparece en programas de análisis del club América. Habla del fútbol mexicano con la naturalidad del hombre que lo vivió desde adentro durante más de dos décadas.
Su nombre sigue siendo reconocido, su historia deportiva sigue siendo celebrada. La cuautemiña de Francia 98 sigue siendo uno de los momentos más reproducidos del fútbol latinoamericano en YouTube y en las redes sociales. Nadie puede quitarle eso. Nadie debería intentarlo. Pero al mismo tiempo, en las colonias y municipios de Morelos hay familias que perdieron a alguien entre 2018 y 2024.
Hay madres que llevan el nombre de un hijo asesinado en esos 6 años. Hay comerciantes que cerraron sus negocios por la extorsión que nadie contuvo. Hay mujeres que viven con el miedo instalado en la rutina cotidiana porque los feminicidios no se detuvieron, [música] porque los grupos criminales no se redujeron, porque el Estado que debía protegerlas optó por una dirección diferente durante ese periodo.
Y hay una fotografía publicada el 4 de enero de 2022 que todavía no tiene una explicación completamente satisfactoria. Ese es el lugar donde nos deja la historia de Cuautemoc Blanco. [música] No en una conclusión limpia, no en una sentencia judicial, no en un veredicto claro de [música] culpabilidad o inocencia.
En ese espacio incómodo donde los hechos documentados y las preguntas sin respuesta coexiste con el amor popular y la leyenda deportiva y donde cada mexicano tiene que decidir con qué se queda y qué está dispuesto a seguir mirando. Del barrio de Tepito al Estadio Azteca, del Azteca a Leon, de León a los títulos y los Balones de Oro y el All Star de Chicago y los tres mundiales.
[música] Y de todo eso a Cuernavaca, a la gubernatura, a las fotografías. a los muertos, al Congreso Federal y al [música] fuero que hoy lo protege de gloria eterna a sombra olvidada. Esa es la historia completa. Hay algo que vale la pena señalar antes de cerrar definitivamente este relato, porque tiene que ver con la manera en que la memoria colectiva de los países funciona cuando hay un conflicto entre la leyenda y la realidad documentada.
En México, como en muchos otros países de América Latina, en ET existe una tendencia profundamente arraigada a proteger a los ídolos populares de origen humilde, de una manera que no se aplica con la misma intensidad a los políticos de carrera o a los empresarios. Cuautemoc Blanco es un producto de esa dinámica cultural tanto como de sus propias decisiones.
El hombre que nació en Tepito y llegó a los mundiales lleva en sí mismo una narrativa de ascenso social que resuena con millones de [música] personas que crecieron en condiciones similares o más difíciles. Cuestionar a ese hombre en la arena política se siente para muchos [música] como cuestionar la posibilidad misma del ascenso, como decir que el chico de Tepito no debería haber llegado tan lejos.
Y eso es una trampa emocional que el sistema político mexicano conoce y usa con precisión quirúrgica. Sericuautemoc Blanco tuvo todo el derecho de presentarse a las elecciones. Eso no está en discusión. Los ciudadanos de Morelos tuvieron todo el derecho de votarlo. Eso tampoco está en discusión. Lo que sí está [música] en discusión, lo que merece análisis y debate, es lo que ocurrió después de que ganó.
lo que pasó durante 6 años con la seguridad, las finanzas, los contratos, las fotografías y las investigaciones que siguen pendientes. Eso es lo que una sociedad democrática debería poder examinar con la misma intensidad con que celebró los goles, con la misma atención con que siguió los mundiales, con la misma exigencia con que aplaudió la Cuautemiña.
Porque si hay algo que la historia de Cuautemoc Blanco nos deja con absoluta claridad es que el amor que un pueblo le da a su luz ha a sus ídolos deportivos es sagrado y genuino, pero no puede ser la moneda con la que se pagan las cuentas del gobierno. Los muertos de Morelos no pueden ser compensados con los goles de Francia 98.
Las extorsiones no se anulan con un balón de oro y las nueve fotografías no desaparecen porque el hombre que aparece en ellas haya hecho la jugada más famosa del fútbol latinoamericano en el siglo XX, de gloria eterna a sombra olvidada. La frase ya tiene un significado completo. [música]
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