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¡ÁNGELA AGUILAR EN CRISIS HUMILLADA POR MALTRATO DE NODAL Y PEPE A MÚSICOS! ¡CAZZU EXPONE BRUJERÍA!

¡ÁNGELA AGUILAR EN CRISIS HUMILLADA POR MALTRATO DE NODAL Y PEPE A MÚSICOS! ¡CAZZU EXPONE BRUJERÍA!

Agárrense fuerte, familia, porque hoy hay tanto para contar que si pensaban que los Aguilar ya no podían sorprendernos más, hoy les mostramos que siempre pueden caer más bajo. Tenemos a Pepe Aguilar siendo expuesto por músicos en radio abierta. Entonces, vamos entrando y este entramos tocando a la cabina y él volteó así como que para atrás, ¿no? Porque lo encontramos de espaldas.

 entró, volteó así como de espaldas y como que nos torció los ojos y como que hizo así, ¿no? Wow. Y ya en ese momento como que sí, hasta te desanimas, ¿no? Porque dices, “Ah, como que Y encima de eso, nueve conciertos cancelados y sin decirle una sola palabra a su público. Pepe Aguilar, el magnate hombre de los conciertos, ese mismo que juntó 70,000 personas en el rodeo de Houston en Las Vegas, pues ahora está cancelando no uno ni dos, todos sus conciertos, mana.

De Las Vegas, soy Pepe Aguilar. Cancelado, mano. Canceladísimo manito. Vamos a estar. Tenemos a Nodal reapareciendo en Instagram con la N en llamas después de registrar su nueva marca, El forajido, porque su propio nombre no le pertenece y con Seriani revelando que sus mariachis prácticamente lo detestan por actitudes similares a las de Pepe.

Es mariachi, triste y apagado. El mariachi, ¿no? Eh, nunca Nodal se ocupó del mariachi, los maltrata, los les dice, “¿Dónde van a dormir?” No sé, a mí no me importa. No importa dónde duermen el mariachi, dónde comen. Esta es la realidad de quién es Cristian N. Si querés hablar de los músicos, Cristian, te sé muchas cosas, papá.

 Te sé muchas cosas. N Cristian N. Pero hay más. Casu contando episodios paranormales que le pasaron a su hija Inti. Una sola vez me pasó que tuve que hablar porque bueno, mi hija que me pidió que fuera a su cuarto a sacar al señor estaba. Llegué y había una puerta del placar que estaba abierta. Yo no la quería ni mover, ¿viste? No la voy a mover.

Me estoy muriendo. ¿A dónde está, hija? Ay, fue como, ¿qué hago? Le digo que se vaya. Sí, me dice, yo le digo, “Bueno, te tenés que ir, te tenés que ir. Con todo respeto, señor, se tiene que ir porque está aquí. Este es el cuarto de de mi hija. Acá está el cuarto de bienvenida. Te tenés que ir y por favor no vuelvas, por favor.

La paloma sin ojos, la chamana de Magnoria, el hilo rojo de protección, todo conectado y aquí te lo contamos. Tenemos a Nodal y Ángela anunciando un álbum juntos como si el mundo no estuviera ardiendo a su alrededor. También para eso nos tenemos que atraparar, tenemos que sacar un buen álbum juntos, tenemos que hacer muchas cosas para cuando eso pase, pero sí viene estado de claro.

Y para cerrar con todo, Emiliano Aguilar recibiendo de Vicente Fernández Junior lo que su propio padre nunca le dio. Felicidades, hijo. Dos palabras que Pepe Aguilar jamás dijo en público. Ya saben qué hacer. Denle like al video, suscríbanse y activen la campanita porque esto, familia, esto no para. Ahora sí, comencemos.

 Empecemos por el hombre que lleva semanas siendo tendencia por todas las razones equivocadas, Pepe Aguilar, el mismo que dijo que a él no lo podían cancelar. El mismo de la frase icónica, inmensa e histórica en su nivel de soberbia. Porque unos güeyes ahí me quieren cancelar que cancelen a su abuelita. A mí no me pueden cancelar.

Ya han tratado, ¿eh? Sí. Y un montón de veces después de que vean esta entre ell van a decir, “Ven, ven lo sangrón que es este güey.” Esa risa al final, familia. Esa risa perturbadora, no es la palabra. Bueno, Pepe, las cucarachas también se aplastan y esta semana te aplastaron en todos los sentidos.

 Porque si ya teníamos nueve conciertos cancelados en Estados Unidos con fechas desapareciendo de Ticket Master en silencio absoluto, sin un solo comunicado, sin una palabra para el público que había comprado entradas. Te canceló tu abuela, tu bisabuela, tu tatarabuela, te canceló México, te canceló Estados Unidos, te canceló el mundo entero, papá.

 Estás como los vuelos de Souwell. Cancelado. Cancelaron los conciertos de Pepe Aguilar e para junio. Ontario cancelado. 12 de junio. En Ontario nadie quiere ver a Pepe Aguilar. Cancelaron el de Las Vegas. Eh, cancelaron el Dolphi Life de Las Vegas. Ese que decían que estaba todo vendido. Cancelaron Concord, California. Qué bárbaro. Qué bárbaro.

 Ontario, California, el Toyota Arenas. Evento cancelado. Nadie Fresno cancelado. Nadie quiere a los Aguilar. Nadie quiere a los Águilar. Ahora, encima de todo eso, sale a la luz algo que muchos ya sospechaban, pero que nadie había dicho en cámara. Pepe Aguilar trata mal a sus músicos, muy mal.

 En una transmisión radial en Texas, programa Gaona Music Records, un músico llamado Fabián contó lo que vivió cuando coincidió con Pepe en una entrevista en una emisora de radio en Dallas. Les pidieron que esperaran en sus autos, que no se bajaran hasta recibir orden. En una ocasión estábamos en una estación de radio aquí en Dallas.

 Para empezar, se me hizo muy muy extraño, ¿no? Por la la manera que nos dijeron, “¿Saben qué? Lleguen a la radio, pero si están en sus carros, no se no ni siquiera se bajen. Quédense en sus carros. Nos quedamos ahí. En eso vimos que llegó una camioneta, ¿no? Y venía Pepe y sus hijos, este, creo que su esposa y ya que estaban ellos en en plena entrevista, nos nos dicen, “¿Saben qué? Alístense y van a entrar con cierta canción.

” Y pues tú sabes, nosotros a nos indiquen. Tal cual. Entonces vamos entrando y y este entramos tocando a la cabina y él volteó así como que para atrás, ¿no? Porque lo encontramos de espaldas. Entró, volteó así como de espaldas y como que nos torció los ojos y como que hizo así, ¿no? Como Wow. Y ya en ese momento como que sí, hasta te desanimas, ¿no? Porque dices, “Ah, como que ni siquiera le dio gusto, sino que sientes la mala el rechazo, ¿no? La mala vibra y el rechazo.

” Y cuando por fin les dieron luz verde para entrar tocando, ¿qué hizo el gran Pepe Aguilar? los miró por encima del hombro, los torció los ojos, susurró algo a sus acompañantes y le preguntó al locutor, “¿Me vas a entrevistar o me vas a hacer que cante?” Con esa actitud, con ese tono. Estábamos tocando y de repente como que hizo un una seña como de que no, no pues dijo, “Este, ¿me vas a entrevistar?” Le dijo al locutor, “¿Me vas a entrevistar o me vas a hacer que cante?” Sí, le dije.

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