En el primer duelo, el sonorense estaba en uno de los mejores momentos de su trayectoria y en esta revancha el retiro lo tenía a la vuelta de la esquina. El de Indiana no se rindió, se obsesionó y esta vez con la bendición de la máquina cementera llegó a cobrar venganza. Esto es El Rayo Deportivo. La campana hizo su trabajo.
Ambos guerreros inician precavidos. El de Indiana tratando de soltar los primeros impactos mientras el César tomaba distancia con ese sólido Jav. Os de Monterrey en su siguiente versión cuando ganaron un campeonato mundial de béisbol infantil que parecía que era imposible de alcanzar cuando empezaron a decir sí se puede y sí se pudo.

Ya lo han adoptado por todas partes el sí se puede de los chamacos de Monterrey. Aquí están. Y no le hace falta, don Jorge, a Chávez decirle que sí se puede, porque de que puede este hombre ha logrado todo lo que se ha propuesto. Aparte de ese par de Las primeras combinaciones al rostro por parte de la leyenda hacen su aparición sin importar la edad del astro sonorense.
Su poder de brazos y contundencia seguían siendo implacables. Ustedes escucharon estridencia enorme que brota del corazón del pueblo en idolatría de este hombre que ha llevado por todas partes el nombre de México en general y de Culiacán y de Ciudad Bregona en particular por todos los ámbitos del mundo de la bofetada profesional y en todo lo alto.
El nerviosismo del de Indiana era notorio desde temprano, banda. El César seguía siendo demasiada pieza. El gerero parecía tener dos opciones, morir peleando o que el César fuera por él. izquierda por afuera, pero lo estaba velando Chávez con la derecha por arriba. Ya le molestó la región en torno al ojo derecho con esa el ojo izquierdo con esa derecha.
Julio César se pone interesante la pelea. Vámonos. Que gancho de izquierda. Edgardo lo prendió con la guardia baja. Le mete una excelente mano izquierda al más puro estilo de JC. Asalto dos. El sonorense intensifica su ataque. Chávez aprieta el paso y le sacude por igual las tripas y la quijada a su similar de Indiana. físico atléticas en relación con aquel primero de abril de este mismo año cuando allá en el Paso Texas venció a Verd y aquí lo tienen ustedes a esta casífice de la mano izquierda en forma de ganchoática el hombre que va hacia el frente, el
hombre que va hacia delante manejando la mano izquierda en forma de gancho, Julio César Chávez es un auténtico artífice utilizando la mano derecha, castigando al costado izquierdo y vea la forma como Chávez saca la derecha recta. Y cabe recalcar, banda, que el señor Marty Jakubowski parecía no mejorar nada su técnica, al menos en la temprana contienda.
Su guardia era pésima, no tenía defensa. La leyenda se lo estaba comiendo vivo. Ante las embestidas de Julio César Chávez, determinado a ir hacia delante con todo. Aquí tienen la mano derecha del estadounidense sobre la mejilla del de Ciudad Obregón, fincado allá en Culiacán, Sinaloa. ¿Qué pasaría por la mente cuando su heredero, su cachorro subió a la plataforma que le ha dado fama, dinero y fortuna para que lo suy Julio César Chávez sigue con sus bonitas ráfagas al cuerpo rematando al rostro.
El estadounidense comienza a soltarse poco a poco a los intercambios del más grande pelador que ha dado nuestro país. Le metió la mano derecha y obligó a retroceder al estadounidense, al de Chicago en Illinoy, el paisano de Trac. Estamos transmitiendo desde esta plaza de toros la Calafia. Aquí Gilberto Román emergió, aquí Jorge el Manomero Páez.
Hay que recordar que Pipiro Cuevas aquí ganó el campeonato del mundo cuando saca la mano izquierda en forma de gancho y responde este que es Martin Yubos que amigos. Vamos a la conclusión de esta casa del episodio número dos y Chávez le mete la mano derecha en forma de gancho. La mano izquierda también va por él. Estira la mano izquierda Yakubovski.
Round tres. El mexicano se vuelve más violento. Chávez estuvo al acierto de nunca dejar de machacar al cuerpo. Además, los puños pesados de la leyenda le hacían crujir la mandíbula al de ascendencia polaca. compromiso en el que se ha metido demasiado y ahí lo está sintiendo cuando lo lleva ahí contra las cuerdas asentando mucho mejor Julio Julio César Chávez sus golpes paulatinamente mientras transcurre el tiempo yubski que sigue caminando en reversa, cuidándose la mandíbula con esa mano derecha que no se despega y viendo de reojo al seis
veces campeón del mundo. Yakubovski trata de soltar los puños a su ritmo, pero cualquier descuido mínimo le salía bastante caro. Raza, todavía dándose un poquito de acomodo, de respiro. Repito, la temperatura ha bajado sabrosamente. Ya está deliciosa, podríamos decir, cuando deliciosamente también Julio acorrala contra las Yakubovski y le taladra, le penetra la zona blanda con golpes a dos manos que hace poner lona de por medio.
El peleador de sangre polaca parece haber estado extremadamente confiado de que el César ya no estaba en sus mejores años, pero el mexicano le llevaba años luz en calidad. Las combinaciones del César se vuelven más numerosas. Yakubovski y Lucía exhausto para el fin del tercer round con más frecuencia.
Qué bueno Percot con la derecha. El gancho de izquierda de Julio César que empieza a apretar el paso porque la hemorragia nasal empieza a molestarle también. Ahí le soltó unaada, le sacud la cabeza y se engalla. Kuburovski lo fue a buscar hasta su propia esquina. Sacudido y en respuesta inmediata del ataque de Julio César Chávez.
Se pone caliente la pelea, los dos están sangrando. 10 segundos para que termine la tercera vuelta. Serie de ganchos de zurda de Julio César Chávez sobre un sangrante. Marti Yubovski va a terminar el tercero. El de Indiana estaba perdido por el cuarto asalto banda. Jak Yakubovski comenzaba a huir de los intercambios, a optar por los abrazos.
El César empieza la búsqueda de la combinación definitiva para acabar este dueloto. Ada frente a un estadounidense cuya mayor virtud es a la vía de la larga ruta. es un hombre que en su cuadunda pelea perdió el invicto exactamente frente a Julio César Chávez, pero antes ya tenía en su palmarés tres no contes que significan que evidentemente no cuentan, pero es que el estilo no se amalgamó y por lo tanto tuvieron que descender sin decisión.
Chulada de combinación triple de ganchos a la mandíbula y al cuerpo. El de Indiana queda paralizado en el aire y azotó la red. derecho que lo paralizó. Amables amigos, parece que este hombre que este hombre estaba electrocutado. Fue impresionante la manera, señoras y señores. El referie detiene el encuentro.

Alberto Andrástica caída y esto se acabó. Parece que el hombre estaba descendiendo. Qué manera se quedó como petrificado. Cuando firmó su obra Julio César esa derecha, esa izquierda abajo, luego el remate a la quijada y lenta dramáticamente se fue a la dona Marte Jack Dubovski y Gelacio Pérez. Y se molestó en contar.