Posted in

JORGE KAHWAGI : CUMPLIÓ 57 Años y como está Viviendo es MUY TRISTE

JORGE KAHWAGI : CUMPLIÓ 57 Años y como está Viviendo es MUY TRISTE

campeón internacional. 12 peleas, 12 knockouts, récord histórico de México y ese mismo hombre desaparecido en el hospital al borde de la muerte y todo por operaciones estéticas en la calle sin dinero. Jamás nadie te contó cómo acabó un boxeador con ese récord ridiculizado y odiado por todo México. Hasta hoy.

 Hoy sabrás qué le pasó y por qué se operó el cuerpo entero para parecer otra persona. Pero antes debes saber estas cuatro cosas del mayor noqueador de México. Primera, las peleas. Lo que el récord de 12 knockouts no te estaba contando. Los nombres que el FBI investigó y el negocio detrás de cada knockout. Segunda, la política. Cómo un boxeador se convirtió en diputado federal.

 ¿Cómo cobró su sueldo completo mientras estaba encerrado en el Big Brother? ¿Y por qué México se lo permitió? Tercera, las cirugías, la nariz, los pectorales, los glúteos, los ojos y la operación que casi le cuesta la vista porque quería tener los ojos azules. Y la cuarta, el hospital, el mes en coma, la noche en que su familia fue a despedirse y lo que un hombre descubre cuando despierta después de que todos creyeron que no iba a despertar.

Te voy a avisar cuando llegue cada una. Si te vas antes del final, te pierdes la parte que nunca se contó. Era 2001. Y si seguiste el boxeo mexicano en esa época, recordarás un nombre que apareció de la nada. No venía de los barrios de Guadalajara como Canelo. No venía de Culiacán como los guerreros de la frontera.

No venía de ningún gimnasio con historia. Venía de las colonias de clase alta de la ciudad de México, hijo de un empresario millonario, abogado graduado de la UNAM, con más dinero del que cualquier boxeador en la historia del boxeo mexicano había tenido antes de su primera pelea. Para entender lo que eso significa, hay que entender qué era el boxeo mexicano.

En 2001, Julio César Chávez acababa de retirarse o estaba en los últimos años de una carrera que se extendió demasiado. El gran campeón mexicano, el hombre de Culiacán, que había peleado desde niño para sacar a su familia de la pobreza, el que subía al ring con hambre real, con la necesidad real de ganar. Ese era el modelo.

 El boxeador mexicano viene de abajo, del barrio, de los potreros, de la necesidad. El hambre no es metáfora en el boxeo mexicano, es literal. Y entonces apareció Kawagi, hijo de empresario, abogado, 33 años, sin un solo combate a Mateur en su historial. México no lo tomó en serio. México no podía tomarlo en serio porque para México el boxeo era el deporte de los que no tienen otra opción, no el deporte de los que tienen todas las opciones y eligen esta.

 Su nombre era Jorge Antonio Kawagi Makari y en 2001 anunció que iba a boxear. México se rió. No con él, de él. Un chico rico que quería ser boxeador, un hombre que llegaba al ring con dinero prestado de la fortuna de su padre, sin historia, sin hambre, sin el origen que en el boxeo mexicano siempre había sido la condición invisible para que te tomaran en serio.

Y entonces ganó la primera pelea por knockout, y la segunda por knockout y la tercera por knockout y no paró. 12 peleas, 12 knockouts, todos antes del segundo round. Nadie en la historia del boxeo mexicano había logrado eso. Ni Julio César Chávez con 87 knockouts en 115 peleas. Ni Juan Manuel Márquez, ni Salvador Sánchez.

 ni Canelo Álvarez. Ninguno tiene el 100%. Solo Kawagi, el chico rico que México no quería en el ring, el que llegó sin historia y construyó la estadística más extraña del boxeo nacional. Y luego, México se preguntó algo que cambió todo. ¿Cómo? ¿Cómo es posible? Y cuando empezaron a investigar la respuesta, lo que encontraron no era lo que querían ver.

En unos minutos te cuento. Hay algo que nadie dice de Jorge Kawagi cuando cuentan su historia. Lo dicen por encima, lo mencionan como dato, como chisme, pero nadie se detiene en lo que realmente dice. Ese hombre se operó el cuerpo entero para parecer otra persona. La nariz, los pectorales, los glúteos, la cara, los ojos, los ojos.

Jorge Kawagi pagó 100,000 pesos para operarse en Panamá y cambiar el color de sus ojos de café a azul. No lentes de contacto, una operación con visturí dentro del ojo con riesgo de quedar ciego de por vida. Ese hombre pagó 100,000 pesos para tener los ojos azules. ¿Por qué? Esa pregunta es la que nadie ha respondido en voz alta.

 Porque cuando la respondes de verdad, cuando te detienes en lo que significa que un hombre con dinero, con fama y con récord sienta que necesita cambiar el color de sus ojos para sentirse aceptado, la historia de Jorge Kawagi deja de ser el chiste que México hizo durante años y se convierte en algo mucho más triste. Hay un objeto en esta historia.

 No son los guantes, no es un cinturón, son los ojos azules. Los mismos que pagó caro para tener. Los mismos que casi le cuestan la vista, los mismos con los que México lo vio caer. Pero para entender por qué un hombre llega a ese punto, primero hay que entender quién era y quién quería ser y la diferencia entre los dos.

 Esta es la primera cosa que te prometí al inicio. Jorge Kawagi Makari, nacido el 28 de mayo de 1968 en la Ciudad de México, hijo de Jorge Cawagi Gastine. Un empresario con dinero real, con negocios reales, con el tipo de apellido que en México abre puertas que para la mayoría permanecen cerradas. El apellido Kawagi tiene raíces libanesas, como muchas familias del empresariado mexicano que llegaron a principios del siglo XX y construyeron fortunas en el comercio y los negocios.

Jorge hijo creció en ese ambiente con todo lo que ese ambiente da y con todo lo que no puede dar, porque el dinero del padre es el dinero del padre, no el tuyo. Y Jorge Kawagi pasó su vida entera buscando algo que fuera solo suyo, algo que nadie pudiera atribuirle al apellido de su papá, algo que dijera, “Esto lo hice yo, solo yo.

” y eligió el boxeo. El boxeo, el deporte más democrático del mundo, el que no distingue apellidos, el que no pregunta de dónde vienes, sino qué puedes hacer cuando estás de pie frente a un hombre que quiere tumbarte. El 28 de octubre de 2001, Jorge Kawagi hizo su debut profesional. Tenía 33 años. 33 años. En el boxeo, esa es la edad en que la mayoría se retira, en que el cuerpo empieza a cobrar las facturas de una carrera de golpes.

Read More