Las llamadas no eran respondidas y nadie parecía saber dónde estaba. Conforme avanzaron las horas, la preocupación aumentó y la madre de Ángela comenzó a contactar a familiares y amigas en busca de respuestas. Poco después llegó una noticia devastadora. Una amiga cercana informó que Ángela había sido encontrada sin vida.
Su cuerpo estaba abandonado junto a una carretera y presentaba evidentes signos de violencia. La identificación fue posible gracias a su carné universitario localizado dentro de una cartera hallada junto al cuerpo. El examen forense determinó que había muerto por estrangulamiento. Además, presentaba quemaduras en varias partes del cuerpo, lo que sugería un intento de eliminar evidencias.

Antes de conocer quién podía estar detrás del crimen, es necesario conocer a la víctima. Ángela Meliana Medina Vález nació en 1993. en el estado Lara, Venezuela. Desde muy joven mostró interés por el modelaje y los concursos de belleza, actividades en las que logró obtener varios reconocimientos. Mientras desarrollaba esa faceta, también inició estudios de derecho en la universidad.
Su meta más importante era participar en el certamen Miss Venezuela y para 2014 se preparaba para intentar alcanzar ese objetivo. A los 22 años parecía atravesar una etapa positiva de su vida, tanto a nivel personal como profesional. En 2013, Ángela inició una relación sentimental con David Emiliano Ramírez, un joven cantante de Caracas al que había conocido a través de redes sociales.
Después de varios meses de comunicación, David viajó para conocerla y poco tiempo más tarde se mudó a la casa donde Ángela vivía con su madre. La pareja comenzó a convivir en la habitación de ella. Para quienes los rodeaban, la relación parecía estable. No eran conocidas discusiones importantes y en redes sociales ambos proyectaban la imagen de una pareja unida.
Con el paso de los meses, la relación entre Ángela y David comenzó a deteriorarse. Las discusiones se hicieron más frecuentes y la convivencia dejó de ser tan tranquila como parecía desde el exterior. Uno de los principales motivos de conflicto fueron varios mensajes anónimos que Ángela empezó a recibir a través de redes sociales.
En ellos le aseguraban que David mantenía una relación sentimental con uno de sus amigos cercanos. La situación empeoró cuando Ángela encontró un mensaje enviado por David a ese mismo amigo escrito en términos afectuosos. A partir de entonces, las tensiones dentro de la pareja aumentaron considerablemente. Lo que ocurriría durante las horas siguientes dentro de aquella vivienda no sería conocido de inmediato.
Para ese momento, familiares, amigos y autoridades solo intentaban comprender cómo una joven con tantos proyectos por delante había terminado abandonada sin vida a un costado de una carretera. Con esa incertidumbre comenzaron las primeras investigaciones para descubrir quién era responsable de su muerte.
Hay pruebas contundentes, veraces y objetivas que David Ramírez es el asesino de mi hija. Durante las primeras diligencias, las autoridades entrevistaron a personas cercanas a la víctima e intentaron reconstruir sus últimas horas de vida. Sin embargo, las pesquisas iniciales no permitieron identificar a un sospechoso.
Claro. Ante la falta de respuestas, una de las primeras hipótesis consideradas fue la posibilidad de un crimen pasional. Mientras la policía intentaba encontrar alguna pista, una observación realizada por el padre de Ángela terminaría llamando la atención de los investigadores. El hombre, quien había trabajado anteriormente en la policía, comenzó a observar cuidadosamente a las personas relacionadas con el caso.
Fue entonces cuando notó que el novio presentaba varios rasguños visibles en el rostro y el cuello. aquellas marcas le parecieron extrañas y despertaron sus sospechas. Convencido de que podía tratarse de un detalle importante, informó a las autoridades sobre lo que había observado. A partir de ese momento, los investigadores decidieron centrar parte de su atención en el joven cantante.
Tras ser citado a declarar, David fue interrogado por los investigadores. Durante la entrevista comenzaron a surgir varias inconsistencias en su relato. A medida que avanzaban las preguntas, las contradicciones se hicieron más evidentes. Finalmente, David terminó confesando su participación en la muerte de Ángela.
Sin embargo, aseguró que no había actuado solo. Al ser interrogado, él manifiesta que en hora de la noche del día martes, haciendo aproximadamente las 11 horas de la noche, comienza un caloroso discusión entre él y la joven. Y entonces cuando él toma la decisión utilizando una funda de almohada, procede pues a estrangular a la joven. Según declaró, después de la muerte de Ángela, pidió ayuda a tres personas cercanas a él.
Los hombres fueron identificados como Joalbert González, Víctor Marín y Mauricio Bastidas, quien además trabajaba como su representante. De acuerdo con esa primera versión, los tres colaboraron con él después de ocurrido el crimen. Tras conocer estos señalamientos, las autoridades procedieron a detenerlos para interrogarlos y determinar cuál había sido su posible participación en los hechos.
Los tres hombres negaron desde el principio cualquier implicación en el caso. Afirmaron que David los estaba señalando para disminuir su propia responsabilidad y evitar afrontar solo las consecuencias judiciales. Mientras los investigadores analizaban esas declaraciones, también intentaban reconstruir qué había ocurrido durante las últimas horas que Ángela pasó con vida.
Fue entonces cuando salió a la luz el relato que David había entregado a las autoridades sobre lo sucedido la noche del 5 de agosto de 2014. En su primera confesión, David aseguró que los problemas entre él y Ángela se habían intensificado durante las semanas previas al crimen. Según explicó, gran parte de las discusiones estaban relacionadas con los mensajes anónimos que ella recibía sobre una supuesta relación entre él y Joe Halbert.
La noche del 5 de agosto, ambos volvieron a discutir. David afirmó que Ángela había regresado a la vivienda decidida a que él abandonara la casa y comenzó a guardar sus pertenencias en maletas y cajas. La discusión fue subiendo de tono. En medio del enfrentamiento, David acusó a Ángela de haberle sido infiel con un hombre mayor al que supuestamente había conocido en Caracas, algo que ella negó.
Siempre según aquella primera versión, la discusión pasó de lo verbal a lo físico. Durante el forcejeo, David aseguró que tomó la funda de una almohada y la utilizó para estrangular a Ángela. Cuando comprendió que la joven ya no tenía signos vitales, decidió contactar a varios amigos para pedir ayuda.
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Poco después, los hombres llegaron al lugar en el vehículo de Mauricio. A partir de ese momento, el grupo comenzó a tomar decisiones para deshacerse del cuerpo y evitar que el crimen pudiera ser descubierto. David relató que inicialmente colocaron el cuerpo de Ángela en el automóvil de la propia joven. Después emprendieron el recorrido utilizando también el vehículo de Mauricio.

Durante el trayecto, por razones que nunca quedaron claras, decidieron trasladar el cuerpo de un automóvil al otro. Más adelante encontraron un punto de la carretera que consideraron adecuado y lo abandonaron allí. Antes de marcharse intentaron destruir posibles evidencias. Prendieron fuego a un pañuelo y lo colocaron sobre el rostro de Ángela.
También incendiaron su cartera y la dejaron entre sus piernas. Según esa confesión, después de abandonar el lugar, los cuatro hombres se separaron y regresaron a sus actividades habituales como si nada hubiera ocurrido. La acusación formal por el crimen fue presentada en 2015. David fue imputado por homicidio calificado con alevosía en calidad de autor, mientras que los otros tres hombres fueron acusados por el mismo delito como presuntos cooperadores.
Sin embargo, cuando llegó el momento de comparecer ante el tribunal, el caso dio un giro inesperado. Durante la primera audiencia, David se retractó completamente de la confesión que había realizado ante los investigadores. ante el tribunal afirmó que era inocente y aseguró que había confesado únicamente porque había sido obligado a hacerlo mediante torturas por parte de la policía.
También cambió su postura respecto a los otros tres acusados. En esta ocasión declaró que ninguno de ellos había participado en el crimen y que no tenían relación alguna con la muerte de Ángela. Además, negó nuevamente haber mantenido una relación sentimental con Joalbert, uno de los aspectos que había provocado numerosos conflictos dentro de su relación de pareja.
En esta nueva versión sostuvo que la relación con Ángela atravesaba dificultades, pero nególa matado. Según explicó, el 5 de agosto Ángela se encontraba molesta desde temprano y durante parte del día apenas respondió sus llamadas y mensajes. Esa noche, al regresar a la vivienda, comenzó a guardar sus pertenencias porque quería que abandonara la casa.
El hombre aseguró que decidió marcharse para evitar que la discusión continuara. También afirmó que antes de irse volvieron a discutir por la supuesta relación que Ángela habría tenido con un hombre mayor, pero insistió en que la dejó sola y que nunca volvió a verla con vida. Horas más tarde, según su relato, se enteró de que el cuerpo había sido encontrado junto a una carretera.
Posteriormente amplió esta versión mediante una carta escrita desde prisión. En ella, detalló lo que, según él, había hecho durante las horas en que ocurrió el crimen y sostuvo que no tuvo ninguna participación en la muerte de Ángela. Su defensa respaldó esa versión durante todo el proceso. Además, la coartada presentada por el novio se apoyaba en los mismos tres hombres que también estaban siendo investigados dentro del caso.
Mientras tanto, las autoridades continuaban reuniendo pruebas para determinar cuál de las versiones se ajustaba a los hechos. A medida que avanzó la investigación, los investigadores incorporaron diversos elementos probatorios que consideraron relevantes para el caso. Entre ellos se encontraba la tarjeta de crédito de Ángela, la cual fue localizada en la vivienda de Joalbert.
Para la fiscalía, este hallazgo constituía un indicio importante dentro de la reconstrucción de los hechos. Además, las autoridades informaron que se encontraron rastros de sangre en la habitación que Ángela y su novio compartían en la casa de la madre de la joven. Estas evidencias serían parte de los elementos utilizados durante el largo proceso judicial que siguió en los años posteriores.
La causa se prolongó durante varios años debido a distintos recursos y actuaciones presentadas por la defensa. Pese a ello, el proceso continuó avanzando lentamente por los tribunales venezolanos. Finalmente, en febrero de 2021, David Emiliano Ramírez fue declarado culpable del asesinato de Ángela Medina y condenado a 29 años de prisión.
Para la familia de la joven, aquella decisión representaba un importante paso después de años de espera. Sin embargo, el caso todavía no había llegado a su conclusión definitiva. En 2022, la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia anuló la condena de 29 años de prisión que había sido impuesta contra David Ramírez y ordenó la realización de un nuevo juicio al detectar diversas irregularidades procesales dentro del expediente.
La decisión dejó sin efecto una sentencia que había llegado después de 7 años de investigación y procedimientos judiciales. Como consecuencia, el caso tuvo que regresar a una etapa anterior para ser nuevamente evaluado por los tribunales. Hasta junio de 2026 no se ha hecho pública una nueva sentencia firme relacionada con el crimen de Ángela Medina.
Tampoco existe información ampliamente documentada sobre una resolución definitiva respecto a los otros hombres que fueron señalados durante la investigación. La muerte de Ángela Medina no solo acabó con la vida de una joven que se preparaba para convertirse en abogada y perseguía el sueño de participar en Miss Venezuela.
También dejó al descubierto como una relación que durante mucho tiempo pareció normal terminó envuelta en acusaciones, engaños y una violencia extrema que acabó con una vida de apenas 22 años. Resulta especialmente perturbador que, según la principal hipótesis del caso, todo se originara en medio de conflictos relacionados con la verdadera naturaleza de una relación que presuntamente se intentaba ocultar.
Si esa versión fue realmente la que desencadenó los hechos, entonces Ángela terminó convirtiéndose en víctima de una situación que jamás debió resolverse mediante la violencia. Ninguna discusión, ningún secreto y ninguna crisis personal pueden justificar que una persona decida arrebatarle la vida a otra. Y mientras la familia de Ángela continúa esperando una resolución judicial definitiva, más de una década después permanece una realidad imposible de ignorar.
Una joven con sueños, proyectos y aspiraciones fue estrangulada. su cuerpo abandonado en una carretera e incluso intentaron destruir las evidencias del crimen. Una historia que demuestra como en ocasiones quienes aparentan ser las personas más cercanas pueden terminar convirtiéndose en el mayor peligro.
Ahora quiero conocer tu opinión sobre este caso. ¿Crees que la primera confesión reflejaba lo que realmente ocurrió aquella noche? ¿Consideras que después de tantos años aún es posible alcanzar una resolución definitiva en este proceso? Te leo en los comentarios. Tus opiniones, análisis y puntos de vista pueden aportar nuevas perspectivas a un caso que incluso después de tantos años sigue generando preguntas y debate.
Y bueno, querido espectador, aquí termina la historia criminal del día de hoy. Me interesaría mucho saber tu opinión, así que te pido que la dejes en los comentarios del video. Siempre con respeto a la víctima y su familia podemos debatir, pero siempre con el respeto que todos merecemos.
De nuevo, te recuerdo que te suscribas y dejes un like si mi trabajo es de tu agrado. Buenas noches, hasta la próxima historia criminal.
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