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“LA CHOFIS” LOPEZ : La TRAGEDIA que Lo Dejo en la CALLE

Ese debut fue el inicio de algo que México esperaba desde hacía tiempo, pero un debut [música] no es una carrera. Y lo que vino después fue una montaña rusa que la Chofis nunca supo controlar. No porque no pudiera, sino porque nunca quiso aprender cómo. Dos años después llegó Matías Almeida Seiner y todo cambió.

Almeida llegó a Chivas en el 2015 como uno de los técnicos más apasionados que el fútbol mexicano había visto en mucho tiempo. Un hombre que entraba al vestuario y cambiaba el aire del cuarto, que sabía exactamente qué decirle a cada jugador para sacarle lo mejor, que no tenía miedo de apostar por el que nadie más apostaba y apostó por la Chofis.

Lo puso de titular, le dio confianza, le dio minutos. le dio responsabilidad, le dijo en pocas palabras [música] lo que ningún entrenador anterior le había dicho con claridad. Este equipo te necesita, ahora demuéstralo. La Chofis respondió, cinco títulos en 3 años. Liga MX, dos copas MX, Supercopa Conca Champions.

[música] El estadio gritaba su nombre, las marcas lo buscaban. Los aficionados de Chivas lo adoraban, los periodistas deportivos lo ponían en sus portadas. Los comentaristas internacionales empezaban a preguntar por qué este jugador no había llegado a Europa todavía. El Messi mexicano tenía sentido [música] porque en la cancha, cuando quería, la Choffis hacía cosas que nadie más en México podía hacer.

Regates en espacios imposibles, pases que nadie veía, goles que la gente repetía al día siguiente en el trabajo. Noches en el Acron donde 45,000 personas [música] se ponían de pie por un movimiento que duraba 3 segundos, pero que se quedaba en la memoria durante días. Ese era la Chofis cuando quería ser él. Pero Almeida sabía algo que nunca dijo en [música] público mientras La Chofis era su jugador.

La Chofis solo rendía cuando quería y eso era el problema más grande que podía tener un talento de ese nivel. Los grandes jugadores rinden siempre, los talentosos rinden cuando quieren. La Chofis era talentoso, [música] extraordinariamente talentoso, pero no era grande. ¿Conoces esa diferencia? ¿Conoces a alguien que en [música] sus mejores días es el mejor del cuarto y en sus peores días parece que ni está? Que cuando está motivado no hay quien lo pare y cuando no lo está no hay quien lo mueva. Esa era la chofis.

Y mientras Almeida estuvo, eso no importó tanto porque Almeida sabía cómo mantener encendido ese motor. Sabía cuándo empujarlo y cuándo dejarlo [música] respirar. sabía qué palabras usar y en qué momento usarlas, pero los técnicos se van. [música] Y cuando Almeida se fue en el 2018, todo lo que había estado contenido salió a la superficie de una manera que nadie dentro ni fuera de Chivas estaba preparado para manejar.

Junio del 2018, las últimas semanas de Almeida en Chivas, se filtró un video. La chó fiz en una fiesta alberca. Música, hombres y mujeres con poca ropa, en plena temporada, en un momento donde Chivas estaba en crisis de resultados y cada entrenamiento, cada hora de descanso, cada decisión fuera de la cancha importaba.

El video recorrió México en [música] cuestión de horas. Chivas lo sancionó internamente. Lo perdonaron. siguió jugando. Primera señal, primera advertencia, primer indicio claro [música] de que la Chofis no entendía lo que significaba ser profesional fuera de la cancha, pero la Chofis [música] lo interpretó de otra manera. Lo perdonaron.

Puedo seguir igual. Ese es el error más caro que comete un talento joven cuando el club lo perdona demasiado rápido. No aprende que hizo algo mal. Aprende que puede hacerlo y sobrevivir, que las consecuencias son negociables, que el talento [música] es moneda de cambio suficiente para cubrir cualquier cosa que pase fuera de la cancha.

Y esa lección equivocada, aprendida en el 2018 lo persiguió durante los siguientes 7 años. Pero lo que vino dos años después fue de otra magnitud [música] completamente diferente. Marzo del 2020. La pandemia llegó a México y lo paró todo. La Liga MX se suspendió. [música] Los clubes mandaron a sus jugadores a casa.

Las autoridades de salud, los gobiernos, los clubes, todo el mundo pedía lo mismo con la misma urgencia. No salgas, [música] no te reúnas, quédate en casa. No era solo una regla de Chivas, era una emergencia sanitaria global donde millones de personas estaban muriendo [música] y donde cada reunión, cada fiesta, cada contacto innecesario era un riesgo real para la vida de personas reales.

Dos meses después, mayo del 2020, la novia de la chofis [música] subió un video a sus redes sociales. Fiesta, música, gente reunida y la chofis en medio de todo, en plena pandemia. ¿Puedes imaginar eso? ¿Puedes imaginar ser el jugador más talentoso de tu generación? Tener todo lo que hay que tener para marcar una era en el fútbol mexicano y salir a una fiesta en el peor momento posible de los últimos 100 años.

México [música] explotó. Chivas explotó. Pero lo que terminó de hundirlo no fue la fiesta en sí. Fue lo que [música] pasó esa noche en esa fiesta. Dieté Villalpando, otro jugador de Chivas que estaba ahí, fue denunciado por presunto delito sexual contra una mujer que también estaba en esa reunión.

La Chofis no fue acusado de nada. No hubo cargos contra él, no hubo investigación que lo involucrara directamente, pero estaba ahí, en el lugar equivocado, en el momento más equivocado posible. con el compañero más equivocado que podía elegir [música] esa noche. Ricardo Peláez, director deportivo de Chivas, salió en video al día siguiente.

Hay frases que un directivo dice y que los jugadores recuerdan para siempre. Frases que no tienen vuelta atrás. Frases que cierran puertas que nunca van a volver a abrirse. El jugador Dieter Villalpando [música] ha sido separado definitivamente de nuestra institución. Los jugadores Alexis Peña, José Juan Vázquez y Eduardo López han sido suspendidos del plantel y guardan la calidad de transferibles.

Ninguno de estos cuatro jugadores volverá a jugar en las Chivas. Ninguno volverá a jugar en las Chivas. [música] No dijo, tal vez no dijo depende de su comportamiento futuro. No dijo si demuestran que aprendieron la lección. Dijo nunca. La Chofis llevaba 10 años en Chivas desde niño. Había ganado cinco títulos.

Había llenado el Acron. Había sido el Messi mexicano. Había vivido las noches más grandes que ese club había tenido en años y salió por la puerta de atrás un martes por la mañana sin despedida, sin homenaje, sin que nadie pudiera decirle adiós. Años después, La Chofis habló de ese momento con una honestidad que mezcla razón e ingenuidad a partes iguales.

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