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😢 20 MIL COREANOS HICIERON ESTO TRAS CAER ANTE MÉXICO Y NADIE LO ESPERABA

😢 20 MIL COREANOS HICIERON ESTO TRAS CAER ANTE MÉXICO Y NADIE LO ESPERABA 

Muy buenas a todos los que nos están escuchando. Sean bienvenidos a este programa especial donde vamos a analizar a fondo, con todo detalle, lo que sucedió después del partido entre México y Corea del Sur en el Mundial 2026. Pero no vamos a hablar solamente del marcador, ¿no, señor? Vamos a meternos de lleno en lo que sintió todo un país al otro lado del mundo.

 Vamos a hablar de la reacción del pueblo coreano, de sus aficionados. de sus medios de comunicación, de sus analistas, de la gente común y corriente que se levantó temprano o pidió permiso en el trabajo para ver a su selección. Porque el fútbol, amigos, no es solamente lo que pasa dentro de la cancha. El fútbol es lo que pasa en el corazón de millones de personas que vibran con cada jugada, que sufren con cada error y que lloran con cada derrota.

 Así que pónganse cómodos porque esto va para largo y les prometo que va a estar muy interesante. Vamos a empezar situándonos en el contexto. Estamos hablando del miércoles 18 de junio de 2026, hora local de México, que corresponde a la mañana del jueves 19 de junio en Corea del Sur por la diferencia horaria.

 El partido se jugó en el estadio Guadalajara, también conocido como estadio Acron en Zapopan, Jalisco. Era el segundo partido del grupo A para ambas elecciones. México ya había ganado su primer encuentro contra Sudáfrica con un contundente 2 a0 en el Estadio Azteca con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez.

 Por su lado, Corea del Sur también llegaba con tres puntos después de una emocionante remontada contra Chequia, a la que derrotó 2 a 1 con goles de Juang Imbeom y O Jongu, después de ir perdiendo con un cabezazo de la dislave Kigchi. Entonces, entiéndanlo bien, este no era un partido cualquiera. Este era el partido que definía quién se quedaba con el primer lugar del grupo A.

Era, en términos prácticos, una final anticipada dentro de la fase de grupos. El ganador prácticamente aseguraba su clasificación a la ronda de 32 como líder del grupo con todas las ventajas que eso implica. Y para México, ganar significaba quedarse en casa, jugar la siguiente ronda en la Ciudad de México, en el mismísimo Estadio Azteca.

Imagínense lo que eso representaba para los jugadores mexicanos y para toda la afición. Ahora, para entender la reacción de Corea del Sur, tenemos que entender primero cómo estaba el ambiente en ese país antes del partido. Y aquí es donde la cosa se pone interesante, porque no todo era color de rosa para la selección coreana. Vamos por partes.

Primero, hay que hablar de la controversia que sacudió al equipo coreano días antes del encuentro. Resulta que se filtró un video donde dos personas que se presume eran periodistas coreanos fueron captados por un micrófono abierto burlándose del servicio militar de Son Hin. Para los que no saben, en Corea del Sur el servicio militar es obligatorio para todos los hombres y Son Hun Min, la gran estrella del fútbol coreano, cumplió con un periodo abreviado de servicio gracias a la medalla de oro que Corea ganó en

los Juegos Asiáticos de 2018. Esto siempre ha sido un tema delicado en la sociedad coreana, donde algunos consideran que los deportistas reciben un trato preferencial. Cuando los jugadores se enteraron de estos comentarios despectivos, la reacción fue inmediata y contundente. Todo el plantel decidió boicotear las actividades de prensa.

 Se negaron a hablar con los medios coreanos fuera de las obligaciones oficiales del mundial. La Asociación de Fútbol de Corea, la KFA, emitió un comunicado que decía textualmente, “Con un sentido de responsabilidad de representar a Corea del Sur en el escenario global del mundial, los guerreros Taeguk están haciendo todo lo posible para corresponder al apoyo y las expectativas del pueblo.

 Sin embargo, la reciente filtración de conversaciones inapropiadas entre algunos funcionarios de medios en un sitio de entrenamiento causó gran conmoción y decepción en el equipo. Entonces, ya desde antes del partido contra México había una tensión palpable dentro del equipo coreano. Pero algunos analistas, como el periodista Steve Hann, que ha cubierto el fútbol coreano desde 2008 y que estaba trabajando para fifa.

com durante el torneo, sugirieron que esta controversia podría funcionar como combustible emocional para los jugadores. Si consiguen un resultado contra México, la confianza va a estar en un nivel que nunca hemos visto”, dijo Han antes del partido. Lamentablemente para los coreanos ese resultado positivo no llegó.

 Ahora sí, hablemos del partido en sí, porque la forma en que se dio la derrota es fundamental para entender la magnitud de la frustración coreana. El partido comenzó con cautela de ambos lados. Los dos equipos ya tenían tres puntos, lo que significaba que incluso un empate probablemente les bastaría para avanzar dado el formato expandido del torneo, donde los mejores ocho terceros lugares también clasifican.

Esto generó un encuentro táctico, calculador, sin muchos riesgos. El propio director técnico de México, Javier Aguirre, lo reconoció después. Fue un partido bastante táctico y difícil de digerir para los aficionados. En el minuto 15 llegó la primera oportunidad clara y fue para Corea. Son Hum logró elevar el balón por encima del portero Raúl Rangel, pero Edson Álvarez apareció como un héroe en la línea de gol y despejó con una chilena espectacular.

 La jugada fue revisada y finalmente se marcó fuera de juego, aunque las repeticiones mostraron que la decisión fue muy apretada. Imagínense lo que se vivió en Seú en ese momento. Las 20,000 personas congregadas en la plaza Huan Juam conteniendo la respiración, viendo cómo el balón pasaba por encima del portero mexicano y luego soltando un grito de frustración monumental cuando Álvarez sacó la pelota sobre la línea.

Ese fue el primer golpe emocional de la mañana para los aficionados coreanos. Después de eso, Julián Quiñones, quien había anotado el primer gol del torneo contra Sudáfrica, forzó una buena atajada del portero coreano Kim Seungu, con un cabezazo potente. Pero en general el primer tiempo fue dominado por la posesión coreana sin que eso se tradujera en ocasiones claras.

 Corea del Sur movía el balón con paciencia, con elegancia incluso, pero sin profundidad. Los mexicanos esperaban atrás, organizados, compactos. El primer tiempo terminó 0 a0 y curiosamente fueron los aficionados mexicanos en el estadio quienes mostraron su descontento primero. Los silvidos y abucheos llovieron sobre el equipo local cuando Corea dominó la posesión en los últimos minutos del primer tiempo sin que México pudiera recuperar la pelota.

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