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¿Cómo que a mí no me gustaba el radio, sinceramente, ¿por qué? Por mi voz, porque a mí nunca me gustó mi voz. ¿Sabes que siempre tuve un tema ahí muy traumántico?” Porque todo el mundo me decía que que hablaba como niña, que parecía este mujer y así, que bueno, me encantaba que me lo dijeran, pero socialmente en aquel tiempo era un escándalo, ¿sabes? Y era muy incómodo, entonces no me gustaba, pero le dije, “Bueno, pues yo quería trabajar, le dije, pues vamos a ver.
” Y llegamos con Juan José Origel a Fórmula, a Radio Fórmula en aquel momento, y nada más nos dijeron, “Ya empieza en 5 minutos el programa, pásenle, ustedes lo van a producir.” Éramos un amigo que se llama Antonio y yo y empezamos produciendo a Origel y ahí me quedé finalmente yo como productor y estuve 12 años. Y en esa etapa, Marta Figuieroa, que también trabajaba en ese programa un tiempo, me empezó a meter a participar, porque no nos quedó de otra, una vez que no que no fue Origel me metió y y nos gustó y le gustó al público y después
Juan José me empezó a meter a mí y fui colaborando poco a poco, me fui soltando el pelo, ya no me dio tanta pena mi voz y sabes que a partir de ahí le encontré mucho gusto al radio, le encontré mucho gusto al platicar, al formar parte de del frente a cámara y y ya venía yo de hacer también cosas como paparazzi, eh reportero, estuve trabajando para El Gordo y la Flaca, para Telemundo, para programas de España, para revistas, puse una agencia de información, en fin, o sea, son 29 años que ya llevo trabajando en esto.
O sea, que sí le sabes a todo. Esa de paparaxi no me la sabía, ¿eh? Sí, porque porque fíjate, perdón, entrevisté un paparaxi y él ah creo que lo tenemos en amigos en común, ¿no? Creo que él fue nos pasó tu número. Ah, Arturo Gallegos. Arturo trabajó conmigo también. Se me hace muy interesante el tema de cómo andas cazando, ya no ya saliendo, o sea, toda esa película ya te la ya la ya la viste.
Yo la viví y sabes que la viví en un momento que era mucho más complicado que ahorita. Ahorita es complicado para el paparazzi. los pocos que quedan es complicado porque e pues la inseguridad que hay en el país que hay que hay en en la ciudad que hay en todos lados, ¿no? Pero en aquel tiempo lo complicado era que era superprohibido grabar escondidas, superprohibido grabar en cualquier lado.
O sea, simplemente te pongo un ejemplo. en aquel tiempo ir a un concierto de quien me digas, no podíamos sacar una cámara para grabar partes del concierto como birroll para alguna nota y aparte la cámara pues [resoplido] era Sí, pero en ese tiempo nosotros teníamos una chiquita entre comillas que era más o menos, eh, pero no la podíamos sacar en un concierto porque luego luego llegaba la seguridad y nos sacaba.
Entonces hicimos una bolsita especial como una de esas que te cuelgas, ¿no? Cruzadas. era una bolsita con un hoyo y entonces ahí la metimos y le adaptamos un plastiquito que atoraba en el lente. Entonces, haz de cuenta que si queríamos, por ejemplo, grabarte a ti que ibas caminando, agarrábamos la bolsita y entonces nos poníamos así, entonces así y y después ya como a sabes, inventar, como Sí, como como los estos que andan en el centro grabando los calzones a las chamacas. Ándale, ándale.
Pero, ¿sabes qué era lo peor? Que ni siquiera teníamos monitor. O sea, era cálculo. A cálculo porque o abríamos el monitor o abríamos este, pues no había la cámara, pero hasta eso le aprendimos, le calculábamos y entonces ya lo más que podíamos hacer era de repente abrir así el cierrecito, levantar el visor chiquito que trae y por ahí medio ver y ya este no pues sí la estoy tomando, no pues hazle un zoom.
No pues aléjate, no pues vamos a caminar más hacia allá y así. Y muchas veces nos agarraron. De hecho, te cuento que uno de mis grandes paparazis en aquellos años que fue por el 94, eh, si no mal recuerdo, no no sé, 2004, más bien 2004, eh, fue a agarrar a Verónica Castro con Yolanda Andrade cuando ya se decía que eran novias.
Ajá. Y entonces eh yo las agarré en Acapulco estando en la alberca de la casa de Verónica y andaban en tanga y toda la cosa bien a gusto. [risas] Pero estando yo grabando decía, “Dense beso, abrácense, hagan algo.” Porque ya era el rumor muy fuerte de que eran novia, ¿sabes? Y no, no hubo beso. Me interé ya después que si hubo beso, eh, minutos después, pero pues ya no, ya no está.
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Justo cuando apagaste la cámara. Pues no es que sabes qué, que tuve que pedir permiso para entrar en un edificio y el señor de que nos dio el chance pues estaba bastante nervioso y entonces nos empecé a decir, “Ya, ya, ya, ya, ya, vámonos ya, ya.” Y yo, “Espérese tantito un ratito.
” Bueno, pues ya después me enteré que como 20 minutos después de que nos habíamos ido empezaron los besuqueos. Bueno, que hubo de todo en la alberca, dice, de todo. Tracas, tracas y todo, todo. Imagínate si hubiera tenido eso. Me [risas] multimillonario. Pero eh fue padre, estuvo bonito y fue una buena experiencia y me pagaban superb además.
Oye, y aparte, por ejemplo, de Verónica, ¿qué otros papáxis te tocó cubrir? Pues, por ejemplo, le hacía mucho a Alejandro Fernández en aquel tiempo, que si salía con una mujer, que si salía con otra. Incluso me fui hasta España eh en aquella ocasión porque se decía que traía nueva novia. Entonces eh fue a hacer su primer show, su primer gira en España y anduvo en Madrid.
Y luego nos fuimos a Islas Canarias, que allá se presentó también en un en un como estadio y me acuerdo que se hablaba de que iba con alguien, se llevaba una nueva novia, ¿no? Y entonces me salí de estadio este, eh, que el show estuvo increíble, pero me salgo del estadio y veo que atrás del estadio hay un esteo. [risas] Ahí te lo moví.
Me recordó algo [risas] allá allá del estadio había un eh, ¿cómo se llama? Como una grúa, no sé qué era exactamente, una grúa muy muy alta, ¿no? Como me imagino que era como para la luz o algo así, no sé. Y vi que había dos, tres personas ahí colgadas, pues que voy y que me trepo ahí. ¿Cómo me trepé? Ahorita no me preguntes porque ahorita no lo haría.
No, pero en ese momento yo quería la nota y entonces la lana era la lana. Entonces me trepé, me trepé, me trepé, di hasta el techo donde estaba la gente sentada viendo el show y desde ahí yo ya estaba ahora de la parte de atrás y empecé a grabar, a grabar, a grabar y de repente empiezo a ver movimiento porque ya iba a acabar el show.
Entonces, a tomar, a tomar estar viendo quién. Pues yo no veía ninguna mujer, yo veía un hombre muy pegado ahí, muy al tanto y muy como a la espera, ¿sabes? Y yo, ayo, ay, Jijo, pues, ¿dónde estará la mujer? Ya ahorita la van a sacar. Seguro cuando salga Alejandro sale la mujer.
Y así de repente sale Alejandro, ya que terminó el show, y se va con el hombre y lo abraza y pues lo felicita y v a saber qué tanto se dijeron, no lo sé. Pues yo los veía y los grababa. Entonces de repente se empiezan a subir ya la camioneta los dos, toda su gente y todo, ¿no? Y me bajo como pude de ahí corriendo y salgo corriendo porque necesitaba saber quién era el hombre.
¿Sabes quién era? ¿Quién? Rafa Márquez, el futbolista. Era el que estaba ahí muy amigos, que estaba esperándolo, acompañándolo en la no sé si toda la gira. La manita. manita, ¿no? Pues pues manita, abracito y todo hubo así bien, pero pues de amigos, de compas, [risas] se le llama de compas, pero era él era era él quien lo estaba acompañando y este y pues estuvo estuvo interesante.
Por ejemplo, tú esas esas noticias eran con las que salían en TV Notas y también en esas programas como de espectáculos, ¿no? Por ejemplo, en el TV Notas pues tuve muchísimas portadas, ¿no? Pero yo trabajaba normalmente para el TV Notas de Estados Unidos. Yo casi para el de México no trabajé.
Y después eh para programas de televisión, por ejemplo, en El Gordo y La Flaca tuve mucho tiempo eh no sé si te acuerdas que había una sección que se llamaba cachamos. Sí, el cachamos de los paparais que si los agarrabas comiendo, que si los agarrabas de la mano, que si los agarrabas comprando, que con amante. Sí, exacto.
Entonces, todo eso también lo lo tuve yo. Y después ya entré también a Escándalo TV, también de Telefutura en aquel momento, pero ahí yo ya me enlazaba a contar chismes. Entonces contaba lo que me enteraba a lo largo de la semana, porque iba una vez a la semana y entre las notas que tuve exclusivas, primero fue lo del romance de Pirru con Ana Bárbara y después de ahí todo el seguimiento hasta que se casaron.
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Incluso el día de la boda me acuerdo que eh cambiaron, tuvieron que cambiar el lugar de la boda y este y y yo fui, dije dónde iba a ser y de último momento hubo otro cambio porque ya la prensa se había enterado y total que que al otro día pues todo lo que yo había dicho se había confirmado. Terminaron casándose en casa de Jaqueline Andere, ¿no? Entonces eh todo eso agarramos al Pirro.
Imagínate el novio de Ana Bárbara en ese momento, ex de Mariana Levi, comprando su sus veladoras y sus recuerdos en la Merced. ¿Tú te imaginas eso? Pues así lo lo tuvimos así. Entonces, la ve que tuve muchos paparazis bien bonitos de todo tipo, de todo tipo y y también coberturas y y entrevistas y sí, pues todo. Oye, ¿y tú crees que hasta la fecha eres como un periodista que incomoda a los artistas? Ay, no.
Bueno, enemigos me han salido todos a partir del YouTube. O sea, antes del YouTube yo no tenía enemigos, o sea, en realidad porque en ese entonces eras a no pues no pues salía mi crédito, haz de cuenta en las revistas así salía mi crédito, pero pues no sabían quién era Jorge Carvajal. Un paparat punto, ¿no? Tienes mentado Jorge Carvajal.
No lo podías googlear, no se usaba eso, ¿no? No existía el internet. Eh, si yo contaba un chisme en un enlace en Escándalo TV, bueno, pues igual me veían ahí un día ya hasta la otra semana y ya no había más información, ¿sabes? Ahorita está toda la información. Entonces, claro que me he ganado muchos enemigos a partir del YouTube, pero eh afortunadamente, ¿sabes qué? que que mira, soy bien J, lo sabes, lo ves, te [risas] das cuenta.
Pero alguien me dijo y y tienen razón, tengo los suficientes aquellos para pues para aguantar, ¿sabes? Y para decirle, sé lo que digo, mostrar tu cara, no miento. Hay cosas que incomodan, sí, pero pues no miento, entonces no tengo por qué tener miedo. Y aparte con pruebas. Sí. Y entonces por qué que que se escondan los que andan haciendo fregaderas, ¿no? Vuelvo a lo mismo, el tema del paparazzi, por ejemplo, ese no es el problema.
El problema es lo que tú haces fuera en la calle o a escondidas y que te lo cachan. Ese es el problema, ¿no? No que te lo graben, ¿estás de acuerdo? Puedes hacer cosas buenas en la calle y también te los pueden grabar. Y qué padre, vas a, no sé, le das Jusgri fue a dejar unas cobijas a los niños. Sí. o o te encuentras un niño de la calle, un perrito que está eh lastimado y lo llevas al veterinario, tú de de buena onda, de de buena persona, te graban escondidas.
¿Tú sabes qué bonita sería esa nota? Sí. ¿Qué qué qué imagen daría? Pero si me estaciono en el handicap, o sea, pero pero Sí, exacto. O te estacionas en donde en donde está la la gente con discapacidad o o no ayudas a una persona con discapacidad. Bueno, ahí es la acción tuya, no que te hayan grabado. ¿Estás de acuerdo? Entonces, eso ha sido siempre, pero a los famosos no les gusta que le saquen sus trapitos por y tú cuando cuando se sale una una nota a a un artista, ya sea buena o mala, ¿crees que como quiera es publicidad? Porque dicen que por ahí que no hay
publicidad mala. Yo yo creo que si hay publicidad mala, yo sí lo creo, pero eh depende lo que quieres hacer en tu vida o qué en qué en qué etapa de tu carrera estás. Si tú estás empezando, si estás agarrando fuerza, sí, hay cualquier publicidad es buena. Cuando ya estás consolidado y quieres seguir una carrera limpia y buena, entonces ya la la publicidad mala no te funciona.
Ejemplo, Nodal, ¿no?, que iba tan bien. Eh, de repente ya empezó a a generar pura pura nota mala, mala mala mala mala. Perdóname. Ya a estas alturas ya no es bueno para él. Incluso él sale y sale enojado y y ya no ya no sabe cómo enderezar el barco, pero es algo que dejaron caer, algo que no supieron manejar, que no buscaron a la gente profesional que que tenga un buen manejo de crisis.
Entonces, te vas hundiendo, te vas hundiendo, te vas hundiendo. Ahí la la publicidad mala no sirve. Pero sí es Niurca Marcos, por ejemplo, que le encanta el escándalo, que desde, bueno, de hecho, ella empezó a ser famosa y cuando empezó de escandalosa. Yo la conocí, fue de las primeras entrevistas que tuve en radio cuando recién empezó a andar con Juan Osorio, acabada de llegar de de Cuba.
De Cuba, guapísima, espectacular la mujer con el cabello cortisisísimo y una cara hermosa y un cuerpo espectacular, pero no hablaba. Tú te imaginas en unaorca que no hablaba. No, pues no. La estoy viendo en la mansión, en la mansión VIP. Bueno, todo lo que hace, ¿no? O sea, en donde la veas hace un escándalo en aquel tiempo.
Muy bonita, preciosa, espectacular. Pero, ¿cómo estás, Niorca? Bien. Oye, ¿eres cubanaza, verdad? Sí, vengo de Cuba. Y el Juan hablando por ella, ¿no? En todas las entrevistas. Sí, sí, desde atrás, porque aparte ni siquiera se sentaba al lado de ella, pero desde atrás. Diles que que bailabas en el Tropicana. Sí, bailaba en la Tropicana.
Nada que ver con la Niurca, que es ahora. Cuando se dio cuenta que lo suyo era el escándalo, ahí se convirtió en Neworka, la escandalosa. Y hasta el día de hoy le sigue funcionando perfecto. ¿Hubieras entrevistado a Verónica Castro o no sé si sí le entrevistaste? Yo entrevisté a Verónica Castro en en Chacaleos de aquellos años, en muchas ocasiones.
Chacaleo, ¿te refieres a qué Verónica Castro? Que estamos varios. Pues imagínate, Verónica Castro llegaba o daba una conferencia o o llegaba a un evento de madrina, pues siempre estábamos todos, entonces todos la entrevistábamos. Y debo de decirte que yo fui fan de Verónica Castro y sigo siendo fan de trabajo de Verónica Castro de toda la vida, te lo juro.
Solo del trabajo. Ahora sí, ahora sí del Bueno, era era fan del trabajo y de la belleza, ¿no? Porque siempre la decía, “Ay, cómo no fui Verónica Castro”, decía. [risas] Pero pues no, no se me dio, ¿no? Pero eh me gustaba siempre me gustó como actriz, me gustó más como conductora. Se me hace que es de las conductoras espectaculares y carismáticas que te puedes encontrar y este y además como persona lo que yo le conocí a Verónica Castro me gustaba mucho.
Eh, la la veía muy sencilla, muy del pueblo, ¿no? Pero ya cuando cuando empecé a ver el otro lado de Verónica, ese lado ya no me gustó y fue cuando pues tuve que dar mi opinión y no le gustó a la señora y bueno, pues yo qué culpa tengo, ¿no? Lo siento mucho, pero como siempre dije, no hagas cosas buenas que parezcan malas. Sí, me acuerdo de ese video que le dijiste, Verónica les quiere ver su cosita. ¿Cómo? ¿Cómo era? No, al sapito.
Ah, el sapito. Que Verónica les gusta ver el sapito. Es que sabes que sí, pero caso sí era del programa la movida, ¿no? La movida. Sí, claro. Es que hicieron un chiste, algo así en el este [risas] el sopito, la movida, la macumba, todo. A ver, ponnos ahí en contexto sobre eso para los que no se saben el ch. A ver, a ver.
Resultó que e esto fue un poco una etapa de la pandemia, eh, que ya sabes que todos, bueno, pues básicamente nos conectábamos con todo el mundo por videollamadas o así. Entonces, en algún momento llega a mí un una información que tenía que ver con Verónica, que aparte estaba muy desaparecida, todos sabíamos que estaba viviendo en Acapulco, pero pues no teníamos, no la veíamos, no, no nadie la agarraba.
En fin, solamente se sabía eso y me llega a mí la información de que estaba viviendo en Acapulco y que estaba haciendo cosas raras que habían incomodado a una muchachita de 17 años en ese momento. Entonces, cuando me cuentan lo que lo lo que era supuestamente que que hablaba con menores de edad, con mujeres muchachitas menores de edad, a mí me pareció como raro, extraño.
Dije, “¿Cómo Verónica?” O sea, no lo creo, ¿no? Y me hacen llegar videos, un total de 10 horas de video, 10 horas que tuve que sentarme a verlos junto con Philip, que trabaja conmigo, junto con mis abogados, porque yo no sabía si eso era bueno sacarlo, no sacarlo, cómo sacarlo. 10 horas de video de muchos videos o uno solo.
dos videos de uno de 6 horas y otro de cuatro. Y entonces eh lo estuvimos viendo y en esos videos que eran videollamadas que empezaban alrededor de las 10 de la noche y terminaban 2, 3, 4 de la mañana de Verónica Castro, ella la única adulta y todas las demás muchachitas adolescentes, ¿sabes? Entonces que de que de entrada eso ya es un foco rojo. Perdóname.
Creo que creo que ninguna muchachita tiene nada que hablar con nadie en la madrugada, ¿no? De entrada con una señora de edad, menos tampoco con una señora de 70 años o 68 o los que fueran y menos de temas tan delicados que incluían temas sexuales, ¿no? Y en donde incluso pues entre risa y risa, entre broma y broma, las muchachitas le bailaban este la videollamada.
Sí. Por Skype, a ver tú báilanos. A ver, muestra. No, era eran por Zoom. Y entonces, a ver, báilanos. Y entonces la muchachita en su en su cuarto ahí se ponía a ver vuelta a ver. Pero como juego, entre comillas, ¿no? Juego. Ay, ay, tan divertidas estamos todas. Sí, en ese momento, por ejemplo, incluso se hablaba del video que había sacado eh donde había salido eh Gabriel Soto haciéndose sus cositas, ¿no?, con tremendo animalón.
Y entonces pusieron la las fotos de de Gabriel Soto y entonces la señora adulta en lugar de decir, “Oigan chamacas, ustedes no deberían de estar en ese tema. Oigan, me retiro. Ustedes sabrán lo que hacen, pero yo no estoy. No. Ella era la que les decía, “Pero lo tiene bueno, pero miren qué grandote, pero miren que tengan cuidado con sus novios.
Cosas, comentarios que no debes hacerle a menores de edad. Que lo hagas entre gente de tu edad, habla de lo que se te hinche la gana, pero con menores de edad, ¿no? Pero con qué fin hablaba ella de esos temas con esas chicas. Pues yo no sé eh con qué fin. Según mis abogados, eso se llama grooming, en el que estás provocando a menores de edad a que le entren a un juego sexual, que puede ser por videollamada o que incluso puedes llegarlo a llevar a la vida real, ¿no? A a la a lo Pero pero en este caso, o sea, o que se
hablaba de de eso y que e que el animalón ya lo viste, pero qué otras cosas tocaban. O sea, aparte del bailecito de que pues, por ejemplo, eh incitar a una de las muchachitas que que decía, “A mí me gusta mucho lo del tubo, ¿no? Pero me imagino pues la muchachita hablando de de quizá tomar clases de tubo, como es parte Ajá.
como un ejercicio y le decía a Verónica, pues pues toma pues pues hazlo, vete a estudiar el tubo y luego ya trabajas en un lugar de table y vamos nosotras y te aplaudimos y yo voy y así que esa muchachita tenía como 14 años. le dice, “Es que si yo le digo eso a mis papás, no me van a dejar ir, no me van a dejar tomar clases de eso.
” Y le decía, “No les digas a escondidas, tú no tienes por qué decirles, miénteles.” Eso les decía, ¿sabes? Y y la y decía, “Y si lo haces, todas vamos, ¿verdad, amigas?” ¿Verdad, nenas? ¿Verdad? No, sí, todas vamos a apoyarte. Pues hazlo, no te tienen por qué limitar. Tú vete al al tubo y así. O sea, ese tipo de comentarios que no están bonitos, que no están padres y que no son de una señora con unas niñas.
¿Cuántos niños aproximadamente? Bueno, en un video aparecían cuatro y Verónica y en otro aparecían seis y Verónica. ¿Y de dónde consiguió esas chavas? Eran de su club de fans. O sea, a ver, es que es otra otra historia. Ella, ella, tengo entendido, ella tenía sus fans que le iban llegando por redes sociales, pero de todas las edades y la mayoría pues eran señoras pues ya cincuentonas, cuarentonas, 6entonas, ¿no? Exacto.
Pues sí, la gente que nos tocó la generación Verónica Castro en sus mejores épocas. Y resulta con que ella empezó a decir, y de hecho yo también presenté ese ese audio en donde Verónica decía que que ella no le gustaba que la siguieran puras viejillas, que ya estaban todas enfermas y que ya nada más estaban rezando y tomando medicamentos, que ella lo que lo que le llenaba y le daba vida era la juventud, que entonces sus fans tenían que ser ahora jóvenes y y con energía y conigos y no sé qué.
Y entonces por eso empezaron a llegar muchachitas, las hijas de las o las nietas de las abuelitas, [risas] fíjate nada más. Y entonces quisieron desmentirme esa nota en aquel momento, saliendo unos señores que supuestamente eran los papás a decir, “Nosotros estábamos con ellas todo el toda la videollamada, nosotros escuchamos todo, ¿no es cierto? Yo vi en los videos que entraba un papá.
¿Qué haces aquí en videollamada con Vero? Ay, hola Vero, ¿cómo? Hola, señor. ¿Cómo le va? Bien, aquí no más estamos perdiendo el tiempo. Bueno, un ratito ya te duermes. Sí, bueno, bye bye. Pero sí sabían que hablaban con Veronica Casa. Sí, sí sabían y pero no [carraspeo] de los temas, ¿no? Y decían que ya se iban a dormir también. Decía Verónica, están solas.
¿Quién anda ahí? No, estoy sola. A ver. Ah, okay. Sí, estás. Ah, o sea, que discreta, cuidando su cuidando. Y algo también muy grave que pasó en ese momento fue que las empezó a invitar a que fueran a su casa de de Acapulco, que fueran todas, que ahí tenía una alberca bien bonita, que tenía una casa preciosa, que podían ir a pasear a no sé dónde, que esto, que lo otro.
Y una de las muchachitas le dice, “Le voy a decir a mi mamá y a mi papá y entonces podemos ir.” No, no, no las pueden traer a Acapulco, pero a la casa solamente ustedes, solamente las muchachitas. Entonces, o sea, son muchos focos rojos de cosas que no puedes hacer. Pero, ¿qué cuál y cuál era la excusa de que solo solo mujeres? Porque porque era una reunión de amigas de de ah como si fuera chavita ella, de gente buena vibra, buena onda, así como chicas.
Nos vamos a nos vamos a vestir igual todas llamada y nos vamos a pintar las uñas del mismo color y así nos pedicure. Y sabes, fíjate, obviamente quien le dio micrófono en aquel momento a Verónica fue Ventaneando, fue Pati Chapoy porque es muy amiga de Verónica Castro y le preguntaron de esto, oye, que pensabas invitar al o que estabas invitando a las muchachitas a tu casa y dijo Verónica, sí, pero yo porque yo invito a todo mundo a mi casa, no porque quisiera nada, yo invito a todo mundo.
¿Y por qué no fueron los papás entonces? No, ¿y por qué no vas tú cuando vayas a Capulco? [risas] La entrevisto y de fondo la alberca llega y toca. Oiga, me dijeron que aquí reciben a todo mundo. Pues si todo bien, pues es ah sí que venga tu papá, pueden estar aquí. Pues eso era lo ideal, ¿no? Claro, ¿no? Y de hecho como uno como adulto tendrías que decir, “No, a ver, niñas, ustedes están invitadísimas, pero todas vienen con con su papá, con su mamá, con un adulto, una yo no voy a estar con ustedes a solas, eh,
por seguridad tuya como adulto, por seguridad de ellas.” ¿Estamos de acuerdo? Entonces, por eso yo siempre manejé la información como no hagas cosas buenas que parezcan malas. La señora se enojó, la señora sacó un comunicado diciendo que nos iba a demandar civil y penalmente y de eso ya pasaron creo que tres o cu años, ya no me acuerdo, pero yo no he recibido nada hasta el día de hoy, ¿no? ¿Por qué crees que no? Pues yo creo que porque ella sabe en el fondo que lo que yo conté fue real, ¿sabes? Y esos videos y sabe que esos videos existen porque
eso los grabaron las mismas muchachitas. Porque sabían que algo o sabían que algo estaba raro o simplemente por saber, ah, estoyando con Verónica. A mí lo que me dijo esta muchachita que que ya se salió de ahí, que se sintió incómoda y que fue la que quiso alzar la voz porque también la entrevisté, eh me dijo que en realidad los empezaron a grabar como para quedarse el recuerdo de estar hablando con una estrella como Verónica Castro, ¿no? Yo creo que sí, originalmente lo puedes hacer por eso, pero ya después
pues sorpresa que lo que empezó como una fan que veían, empezaron viendo telenovelas de Verónica, que así en el Zoom ponían una telenovela y la empezaban a ver y Verónica les contaba, cuando hice esta tel esta escena, pasó esto, esto y así y en esta telenovela así, ya que eso estaba padre, ¿estás de acuerdo? Pero eso le Sí, [risas] ya hasta yo hubiera entrado como fan.
Pero eso era para para personas de cualquier sexo y de cualquier edad, ¿estás de acuerdo? Y hubiera sido una temática bien bonita, bien padre y más en pandemia, pero el problema es que eso que empezó como fan, como telenovel, como telenovelero, terminó ya en charlas privadas, íntimas y fuertes con menores de edad. Esa es la realidad.
Okay. ¿Viste las 10 horas? Las 10 horas, sí, las 10 horas las tuvimos que chutar. ¿Qué intenciones veías tú? Digo, se dijo algo directo como tal. Oye, tú me gustas y vamos a No, tal cual nunca nunca lo dijo. Por eso se por eso te digo que todo el tiempo eh se manejó como grooming, ¿no? Nada más muy cuidadoso el asunto para ver qué tanto límite ellas.
Sí, como como para ver qué tanto iban cediendo las muchachitas, ¿no? Qué tanto eh qué tanto le entraban al juego, por decirlo de alguna y era puro solamente por la imagen de Verónica o había ya como que yo te mando dinero, o sea, no no había ese tema. Les mandaba regalos. Sí, les mandaba regalos.
Alguna le mandó una computadora, a otra ropa, a otra así cositas. Y ella según lo que lo que hablaban ahí, ella iba a pagar absolutamente todo lo del viaje, lo todo. Pues era la la del dinero, ¿no? Entonces eh sí había regalos a cambio. Sí. Okay. ¿Y en qué momento esta chica pues decide comunicarse contigo? Por te digo, como era la más grande del grupo, fue cuando se empezó a dar cuenta que había cosas que ya no le agradaban mucho, había situaciones que que le pedían que ya no que ya la incomodaban, había temas que ya no le gustaba
hablarlos, ¿no? Como el tema del sapito, ¿no? ¿Qué fue el dijo? Era un juego, supuestamente, un juego en el que eh jugaban con una regla en el sapito con el sapito que el sapito piénsalo donde tú quieras. Sí, claro, claro. Sí. Y y y entonces Verónica se reía y les decía, “Pero se grabaron. Ay, chamacas, ustedes son tan atrevidas.
Pero, ¿cómo? A ver, cuéntame. Pero el sapito qué le hicieron y así. Y la regla, ¿cómo se medía? ¿Cómo? Pues pues no sé qué hacían, no sé exactamente cómo lo hacían, ni me ni quiero pensarlo, pero pero estás de acuerdo, vuelvo a lo mismo, o sea, si a mí un chamaco viene y me cuenta algo similar, le digo, “A ver, a ver, a ver, vamos hablando de cosas que no tienen que hacer y que son peligrosas para ustedes, ¿no? Pues explícame qué estás haciendo porque no es no está bien.
No sé si soy muy espantado, hago jaladas, pero no creo. Pero estamos hablando de una regla y de un sapito. Sí, totalmente. Ya la imaginación que era que no está bien, lo sea lo que sea, no está bien. Entonces, nunca hubo ese límite que debió haberlo puesto Verónica como la mayor y este y este tipo de cositas le empezaron a incomodar.
Y fíjate a qué grado llegó todo. Cuando esta muchachita decide hablar, yo saco la historia, ella da la entrevista y me confirma absolutamente todo. Todas las muchachitas que estaban involucradas la empiezan a atacar y el club de fans de Verónica, muchos del club de fans la empiezan a atacar porque ella era la mala, ella era la perversa, ella era la que le inventó a Verónica, ella esto y al otro lo que malentendió la amistad.
Exacto. ¿Sabes en qué terminó la historia? Que esta muchachita se quiso quitar la vida y terminó en el hospital. Afortunadamente la la por el acoso de los el bullying de la Sí. El acoso, el la culpa, el eh, o sea, sentir sentirse ella que ella era la mala, ¿sabes? Afortunadamente la la lograron rescatar.
Eh eh salió de esto y actualmente bueno, pues ya eh en estos días tiene que estar terminando ya su carrera de comunicación, entró a la universidad y y se olvidó del tema, ¿sabes? Pero pero imagínate si no lo hubieran encontrado, si no le hubieran ayudado. Sí, sí. Un jueguito. Y yo no estoy diciendo si lo hizo Verónica con otras intenciones o no, pero ojalá también lo haya aprendido de que esto al en lo que pudo haber terminado en la vida de una persona.
Okay. Y esa chava, este, ¿te contactó a ti nada más o buscó varias puertas? No, no, no. solamente me contactó a mí y este y hasta el día de hoy seguimos hablando y todo bien. Eh eh no supe que que buscara a nadie más y confió, de hecho me lo dijo ella. Yo confío en que tú lo saques y y nada más explícame porque yo no quiero obviamente correr riesgo, no quiero tener problemas, ¿no? Ella pues imagínate una chamaquita de 17, 18 años.
Sí. Sí. Y tú tuviste miedo a que a que te pasara la demanda o a que te mandaran a pegar. Pues es que el miedo, mira, primero el miedo es que estamos hablando de una Verónica Castro, no estamos hablando de Juanita Pérez. De entrada el fandom de Verónica se me va a venir encima, me van a destrozar. Lo de la demanda no me daba miedo porque ya me habían explicado mis abogados y dijeron, “Si demanda, perfecto, se presentan los videos para que se vea que tú no mentiste nada, que cuidaste a las menores.
” Claro. Entonces ya ahí me estoy protegiendo. Eso no me preocupaba, pero sí el fandom. Y algo que me sorprendió fue que no fue tanto el fandom que vino a atacar, fue más el fandom que se le volteó. ¿Ya qué hizo? Se escondió. se enterró. Pues siempre siempre lo negó y lo negó y lo negó y dejó de hablar del tema, ¿no? Fue fue lo que hizo.
En algún momento sacó la cara de Philip y la mía diciendo que véanlos, mírenlos los que me hicieron violencia mediática y no sé qué, o sea, como exponiéndonos. pensó que ahí era cuando nos iban a atacar, yo creo. Y sorpresa que no fue para nosotros el ataque y que y cambió la mentalidad de mucha gente hacia allá, incluido yo, que te digo que era fan de ella.
Oye, ¿y cuando empezaste a sacar el tema este de Juan Gabriel? Ah, porque Juan Gabriel es sí tiene un fandom muy [carraspeo] activo y creo, me atrevo a decir que es está creciendo más la gente que cree que está vivo, o sea, ya lo está empezando, están empezando a brincar ese lado, ¿no? En su momento la gente n no es cierto, pero hoy en día veo que cada vez se convence de que si está vivo y tú en su momento lo dijiste, ¿no? Que que tú lo viste y hablaste con él, ¿no? No, no te atacaron de loco en su momento.
Claro. ¿Y cómo es antes y cómo es ahorita? A ver, eh, mira a ver cómo empieza esta historia de Juan Gabriel. Para empezar, Juan Gabriel es lo mismo. Juan Gabriel como artista yo siempre lo admiré muchísimo. Y si tú me pones las canciones de Juan Gabriel, ahorita me pongo a cantar y bailar. Yo feliz de la vida.
Lo vi en conciertos y una cosa increíble, pero viene el tema de de del que conozco a Joaquín Muñoz. Y cuando Joaquín Muñoz me regala el libro de que escribió en los años 80 de Juan Gabriel y yo, que yo no lo había leído, pero sí supe del libro y supe del escándalo que fue, ¿no? Que incluso llegó hasta el noticiero de Jacobo Sablodovski en aquellos años, imagínate.
Pero estaba basado el escándalo en que habían descubierto o estaba más bien Joaquín exhibiendo que Juan Gabriel era gay. Ese era el escándalo de los años 80, que Juan Gabriel era gay. Imagínate cuando era más obvia que yo. Pero bueno, resulta con que eh leo el libro y me topo en el libro con que el problema no era que Juan Gabriel fuera gay.
El problema es que en el libro de Joaquín Muñoz se hablaba de menores de edad, se hablaba de mamás que llevaban a sus niños de 12 años a dejarlo con Juan Gabriel un rato en la alberca. que que Joaquín contaba es que Juan Gabriel se enamoró de tal muchachito de 12, 14, 15, 16 años y no de uno, no de dos, de muchos mencionan en el libro.
Y sabes qué, que en esos años 80 eso no se trató, ese no fue tema. El tema era que era gay. Qué gran escándalo. Bueno, cuando yo leo ese libro, la verdad que que ya estábamos en los 2000es, entonces a mí no me gustó. Dije, “¿En serio hace estas cochinadas este señor? ¡Qué horror! No, entonces ya ahí le perdí como el respeto como persona.
No me gustó. Entonces ya pasó. En alguna ocasión me encontré a Juan Gabriel en la discotec Paladium de Acapulco. Le tocó, bueno, lo sentaron justo al lado de donde yo estaba con mis amigos y me cayó peor de gordo porque aparte prepotente y fantochi y jalado, ¿no? Bueno, entonces ya ahí quedó. Sigo hablando yo con Joaquín Muñoz y siempre Joaquín me hablaba, él me contaba cuando no se hablaba con Juan Gabriel y me decía que Juan Gabriel no lo perdonaba y que no lo quería y que él lo seguía esperando y que un día le iba
a volver a hablar y me contaba historias que vivieron juntos y mucha mucha mucho chisme y mucha nota me daba. Entonces, pero nunca me habló mal de Juan Gabriel, eso lo tengo que decir. Aunque no se hablaban, nunca me hablaba mal de él. O sea, siempre el fan número uno de Juan Gabriel se llama Joaquín Muñoz hasta el día de hoy.
Bueno, el caso es de que eh ya después ya me empieza a contar que ya se hablaba con él nuevamente, que el nene le dice, “El nene, el nene me [resoplido] dijo esto, el nene me el nene quiere que le compre esto, el nene quiere que vaya no sé qué.” Bueno, yo yo decía, este ya está loco, que el nene ni lo ha de pelar, ¿no? Yo yo pensaba eso, sinceramente.
El caso es de que de repente e en el 2016, agosto 28, pues empieza a correr el rumor que se murió Juan Gabriel y lo primero que yo pienso, Joaquín, o sea, si se murió Juan Gabriel, Joaquín está deshecho, debe estar una cosa espantosa. le marco por teléfono y me contesta, “¿Ya te enteraste?” Y le digo, “Sí.
” Le dije, “Es verdad.” Me dijo, “Sí, sí, se murió.” “¿Y cómo estás, Joaquín?” Ay, muy mal, muy mal. Pero ya voy para México que voy a dar unas entrevistas en el tono que te lo estoy diciendo, ¿eh? Joaquín, ¿de verdad estás bien? Se murió tu nene. Sí, por eso pues voy para México. Allá, allá te puedo ver, le dije.
Okay, nos vemos en el hotel Sherato. Okay. Entonces ya yo digo, híjole, a ver cómo va a estar Joaquín, ¿no? Yo, bueno, yo iba más preocupado por Joaquín que por Juan Gabriel, ¿no? Llego y entonces me dice, “Ay, ¿cómo me dice?” Gina. Ay, Gina, se murió Juan Gabriel Alberto. Le dije, “Sí, pero ¿cómo te sientes?” Porque aparte estaba enfermo.
Ah, bien. Ay, ya está con Dios. Se me hizo raro. Bueno, empezó a dar entrevistas, todo el mundo lo quería entrevistar y yo le estuve ayudando a recibir a los medios y así y él normal y de repente me dice, “Oye, ayúdame. Tengo que entregar una maleta.” Dije, “¿Cómo una maleta?” Sí, para alguien, uno de mis familias que le traje unas cosas de San Luis Potosí, foco rojo, porque dije, “A ver, se te acaba de morir tu gran amigo, vienes al velorio y trajiste una maleta que le vas a dar de regalos a tu familia.” Se me hace
raro. Bueno, ya fuimos y entregamos la maleta y siguió dando entrevistas. Normal. Ay, movio. Moves. Bueno, resulta con que eh pasan los días y yo lo sigo viendo normal y no entiendo por qué, pero bueno, ya en eso de repente buscando información, que yo tenía que estar buscando información sobre el tema, sale Alicia a la psíquica, que es una psíquica que vive que vive en Los Ángeles.
Y entonces esta señora lee las cartas y todo, ¿no? Y esta señora sale diciendo, “Juan Gabriel está vivo.” ¿Sabes? Fue la primerita que lo dijo. O sea, hay que darle el crédito a qui ¿Cuánto tiempo de que se murió? Estábamos en los Velorios. O sea, al otro día, al otro día fue. Entonces ella dice, “Yo yo cuando vi dije, ay, esta señora ya está ahora inventando con sus cartas.
No es lo primero que piensas y como que no lo crees. Pero dijo algo muy importante. Dijo, “No me lo están diciendo solo las cartas, se los estoy diciendo yo.” ¿Por qué? Porque resulta que mi hijo trabaja en el 911 y ayer, el día que murió Juan Gabriel, le tocaba cubrir el área de Santa Mónica, donde murió. Y resulta que a él nunca lo mandaron a esa casa, a ese departamento donde murió Juan Gabriel. Él nunca tuvo ese llamado.
Y dicen que llamaron al 911. Pues a ver la llamada porque mi hijo la tenía que recibir y no la recibió. Cuando dijo eso, dije, “A ver, si su hijo no recibió, si nadie llamó al 911 y Joaquín está muy tranquilo, para mí que no se murió, ¿no? Ahí, o sea, ahí pues como que ya estaban cuadrando muchas cosas.
Entonces, bueno, a partir de ahí le empecé a poner como mucha atención a todo lo que decía y hacía Joaquín y de repente se ponía a hablar muy misterioso o de repente escribía muy raro, volteaba el teléfono para que yo no viera y así cosas que no hacía antes. Entonces, bueno, total que a partir de ahí empecé a a seguir en comunicación con él.
iba yo a San Luis Potosí, eh, regresaba, venía Joaquín, lo veía y le empezaba a preguntar cosas y así y así y lo fui le fui sacando poco a poco información hasta que eh me confirma que Juan Gabriel no se había muerto. Pero sigues teniendo la duda, ¿no? Como dices, a veces le puedes creer una parte, a veces puedes creer todo o la mitad, pero algo había raro ahí.
Entonces, eh pasa el tiempo y un día con con un amigo con el que yo trabajaba que se llama Carlos, empieza a recibir mensajes raros, así como de que hola, me llamo, ay, no me acuerdo cómo decía que se llamaba ahora, pero me llamo de tal manera y ando vendiendo material de Juan Gabriel.
Entonces me llama y me dice, “Oye, que que me ofrecen un material de Juan Gabriel. ¿Qué material? No, pues esto eran canciones de Juan Gabriel, pero muchas. Estoy hablando, no sé, de 200 canciones. ¿Cuánto? No, pues que este 2000 pesos. 2000 pesos mexicanos. Todas. Todas. Ajá. Todos que son ahorita que 120 americanos y y todavía ponían y hay algunas que no están registradas, las puedes registrar a tu nombre.
Y yo, a ver, síguele haciendo plática. Y entonces ya yo le decía que le contestara y así y así y así, pero yo aventaba como preguntas capciosas, ¿no? A ver qué qué contestaban. Y así fue hasta el día que yo empiezo a descubrir que era Alberto el que estaba escribiendo. Juan Gabriel. Juan Gabriel o el doble o el triple o el que me digas.
Bueno, y un día que estábamos cenando, mi amigo y yo empezó a escribir este tipo y y me leía y contéstale esto y me leía, contéstale esto y así estaba hasta que ya se empezó a poner media fuerte la conversación en el aspecto de que quería que mi amigo hiciera o dijera cosas, pero él no le daba información.
O sea, porque a ver, Alberto siempre fue así. A ti te contaba lo que te quería contar y cuando él quería, no cuando tú se lo preguntaras y si preguntabas algo te odiaba. Bueno, pues resulta con que le digo a mi amigo, “A ver, préstame tu teléfono, ya, ya aquí se acaba el numerito.” Entonces le mandé un mensaje de voz y le dije, “A ver, soy Jorge Carvajal y yo he estado ayudando a Carlos a responder todos los mensajes y ya he descubierto que eres tú, que eres Juan Gabriel, que eres Alberto.
Ya se acaba el jueguito, ¿no? Ya déjate de payasadas, vas a hablar como tiene que ser. adelante. ¿Quieres que te ayudemos a cuidar tu historia, a que no se sepa que te andas escondiendo, te ayudamos, pero déjate de jaladas aquí y no te andes haciendo el el aparecido. Y entonces, a partir de que le mando ese mensaje, ya empieza a responder, ¿cómo supiste? Ay, bueno, [risas] pues es obvio.
Por esto, por esto y por esto puedo confiar en ustedes. Pues ya creo que ay creo que ya está eh detectado que puedes confiar, ¿no? Tanto tiempo y no hemos dicho nada. Y bueno, ya a partir de ahí, bueno, cuando te contó, cuando ya hablaste con él y dijiste, “Ala, dime, ¿cuánto te había pas había pasado desde que se murió?” Yo creo que como medio año más o menos.
Yo creo que sí. Es que en qué año muere él, 2016. cumplir 10 años. Okay. Entonces, eh esto estáando 2017, digamos que sí, ponle más o menos y resulta con que eh a partir de ahí ya me ya me pidió mi mi número y ya empezaba a hablar ya directamente conmigo y ya empezamos a tener comunicación y ahí aprendí que yo no le podía hacer preguntas directas, es decir, que le preguntara, “¿Por qué te hiciste el muerto?” No te le iba a contestar.
dejaba de contestar y pasaban días y ya no te escribía. O que le dijeras, “Oye, este, ¿es verdad lo que dijo tu hijo en tal entrevista?” No te lo contestaba. Sin embargo, si tú sabías aguantar, él te empezaba a decir, “Hace unos días, este, Iván dijo esto y esto otro, “Te voy a contar la verdad. La verdad es esta, esta, esta, esta y esta y esta.
” y va a pasar esto, esto, esto y esto. Y ahí fue cuando empecé a comprobar que si era él, porque justo lo que me decía que iba a pasar pasaba justo. ¿Recuerdas algo que te haya dicho que te haya convencido de que sí era él? algo, pues, por ejemplo, de que si no se iban a iban a meter abogados para tratar de del arreglarlo del testamento y sacar a los hijos, a los hijos biológicos, ese tipo de cosas, él me las adelantaba o me decía, este, yo le dejé a mis hijos un fideicomiso, a los hijos biológicos le dejé un fidecomiso a cada
uno que se lo tienen que dar así asado y este y vas a ver que te vas a enterar de eso y posterior pasado, poco tiempo después existe un fideicomiso para los hijos de Juan Gabriel Así asado. Cuando salió una mujer que decía que era Gabi, creo que se llama, que era la hija, él me dijo, “Ella no es mi hija, que no anda inventando.
Ella nunca fue mi hija y ella sabe que no.” Y yo se lo dije cuando cuando me llegó con esa historia, ella no es mi hija. Mis hijos son solamente Joan y Luis Alberto. Ellos sí son mis hijos. Cosas así, ¿sabes? que me iba revelando. Bueno, total que ah también, por ejemplo, cuando cuando el escándalo del cuadro de María Félix, el que había comprado él, esa fue una gran prueba para mí porque haz de cuenta que yo le digo, “Oye, que se perdió el cuadro de María Félix, porque fíjate, yo fui hasta San Miguel de Allende a tratar de entrevistar a la persona que le cuidaba
el rancho allá, ¿no? y resulta con que no quiso dar la entrevista, no habló, pero sí me enteré después que la estaban acusando de que se había robado el cuadro de María Félix. Imagínate un cuadro de Diego Rivera que te echen la culpa a ti, que trabajas con el señor, pues cómo no lo pago y todo porque a ella la mandaron a dejar el el cuadro al avión privado, pero ahí de de ahí se perdió el cuadro y ya no supo nadie que qué había pasado seguro.
Entonces la estaban culpando a ella. Entonces le dije, “Oye, ¿ya supiste que están culpando esta señora del cuadro que no saben dónde quedó y que ella se lo robó y anda bien preocupada?” Le dije, “Y está enferma y pobre señora, que no frieguen.” Y me dijo, “Yo te voy a dar la versión real cuadro.” Le dije, “Okay, viene. Espérame, aguántame mañana.
” Okay. Pues me empieza a contar. A ver, el cuadro que yo le compré a María, ese cuadro está en Nueva York, está en el hotel eh Astoria, algo así, allá en Nueva York, en un penhouse. Ahí está, ahí lo pueden encontrar. Ese cuadro está ahí, pero resulta que mandé a hacer una réplica exacta del cuadro y que fue la que se llevó esta empleada al avión privado.
No era el original, era una réplica. Y dice, “Y ese se lo di a este señor Durán, el que era gobernador de Chihuahua, eh, Duarte, perdón, Duarte. A él fue el que se lo dio, se lo regaló a cambio de que le hicieran un mural y un camino ahí de en en Ciudad Juárez, un camino que al Juan Gabriel o no sé qué cosa, una jalada, ¿no? Que quedó bien chueco y bien feo el dibujo ese.
Bueno, pues resulta que le digo, “¿En serio existe una una réplica?” Me dijo, “Claro, ¿quieres ver?” Sí. pues me manda las dos fotos de los dos cuadros, el original, la réplica y las diferencias marcadas. Haz de cuenta que en uno tiene en el original, María Félix tiene la el pie como cajón y en el otro lo tiene volando, ¿no? Por ejemplo, cosas así.
o en una la mano la tiene arriba y en el otro la mano está abajo. Detalles que si tú los ves a simple vista no te das cuenta. Y le dije, tienes razón, son diferentes. Adelante, sácalo. Me vale que se enteren. Lo saqué y lo dije y ahí está la nota, ahí está en internet en las diferencias de los dos cuadros. Entonces ahí ya, ¿qué más quería? Luego me empezó a pedir dinero, ¿no? Que para para dinero, dinero.
No, pues un estafador, [risas] ¿no? Que por que que para medicamento que o o en su cumpleaños que para echarse un chupirul y para este com Pero que no tenía dinero o qué no no tenía dinero. Es que quien le quien le daba dinero y que te puedo asegurar que al día de hoy le sigue dando es Joaquín.
Joaquín mandaba y mandaba y mandaba y mandaba y mandaba y mandaba dinero. Eso es una realidad. Yo lo vi. Yo vi todo así, mira, montones de de depósitos bancarios y a mí me pedía y yo pues con lo poquito que podía le le mandaba, ¿no? 2000 2,500 pesitos en el No, no era era a un banco porque aparte no era nombre de él, era nombre de otra persona que eran de los que lo cuidaban porque aparte tenía quien lo cuidara, ¿eh? No creas que estaba él solo.
Estaba él, o sea, era gente que había trabajado con él y que les ofreció, “Cuando yo recupere mi dinero, te voy a pagar un dineral.” ¿Sabes? El problema es que recuperé el dinero. Bueno, no tenía dinero y un día pude ver un correo electrónico que le mandó eh Alberto a Iván Aguilera, al hijo, pidiéndole 3000 pesos, 3000 pesos mexicanos para comprar medicamento para la diabetes y para otras cosas.
Y le contestaron, “No, tú ya te moriste, ni modo. Ahí hazte bolas como puedas. Hay que te ayude quien pueda. Ese correo electrónico yo lo vi. Ese correo electrónico él te lo mandó. No, no me lo mandó. ¿Cómo lo supiste? Porque se lo mandó a Joaquín y Joaquín me lo enseñó. Ah, okay. Pero él ya me había dicho que existe ese ese correo y de hecho yo eh también le ayudé un poco en eso para comprar los medicamentos.
Pasan así muchas cosas que que tienen que ver con como con pruebitas que yo trataba de poner para ver si era o no era, porque no sabía si era él o era una persona que se sabía todo, que tenía todo o lo que fuera, ¿no? Pero de cualquier tema que yo le tratara, no había escuchado su voz. Ya hablado a partir en ese momento no, pero ya después un día me mandó, fíjate, esta es otra prueba.
Un día me manda unos audios, me dice, “Te voy a mandar música a ver qué te parece, a ver cómo me cómo me oyes.” Y le dije, “Okay.” Y me mandó una una unas canciones que se oían padres, bonitas, pero como como arreglos baratos, ¿sabes? nada más con guitarra y ahí cosillas y aparte le oía la voz como muy rasposa y entonces le dije, “Ay, se oye padre la canción, pero pero te oyes raro.
Se oye como como fea la grabación, ¿no? Y me dijo, ay, mi hijo, pues, ¿qué quería?” Le dice, “Pues si lo hago ahí en mi casita nada más con un micrófono en mi computadora.” Le dije, “¿Cómo esto lo acabas de hacer?” me dijo, “Sí, lo hice anoche, pero quería enseñártelo.” Dice, “¿Y cómo me oyes mi voz?” Le dije, “Bien, pero se oye diferente, un poquito más gruesa.
” Dice, “Pues claro, ya estoy más viejo, aparte ya no me la he cuidado.” ¿Cuánto tiempo había pasado ahora? Ahora, pues eso yo creo ya había pasado como un año, que había muerto más de un año. Sí, ya. Todo ese tiempo tenías contacto con él. Sí. O sea, son son chats larguísimos y dinero y dinero que le mandaba.
No, no era. La verdad es que tampoco es que le haya mandado tanto. Se ha de cuenta me pedía hoy y me volvió a pedir en dos meses porque aparte yo ni tenía, entonces pues como le mandaba, imagínate, ¿no? Entonces, pero pero pues cuando me pedía, pues ahí le le iba mandando. Entonces, eh de repente me manda otro video, ahí le digo, “Ay, no, pues está bien padre y puedo sacar esta este audio y no sé qué.
” Luego luego yo te digo, okay, y me manda un audio que dice, “Bu, soy un fantasma, estoy muerto.” Algo así que se oye perfectamente, que es él. Sí, recuerdo, o sea, ese esa nota de voz que salió en un noticiero. Yo lo saco y digo, “Esto me lo mandó Juan Gabriel.” Luego luego salen una bola de inventados amigos de él a decir que era falso, que porque yo ese ese audio me había llegado, pero que era un audio que ellos se los había mandado en el año tal porque estaban poniendo una cámara web y como parte de la cámara web les había mandado ese audio y todo. Empiezo a
averiguar junto con él fechas porque me dice, “Eso no es cierto. Yo ya nadie se lo había mandado eso. lo mandé a ti. Y cuando sucedió eso fue en tal año, fue así, estábamos haciendo tal cosa, las cámaras web todavía no existían en ese año, así, así, así. Salgo al otro día y digo todo eso.
¿Sabes dónde quedaron esas personas? No lo sé. Se desaparecieron. Los que me estaban desmintiendo con eso se desaparecieron hasta el día de hoy. Falso. Bueno, esa es otra prueba. Luego llega el día que es el terremoto del 17 aquí en en México. Y entonces eh pues que se puso todo horrible, se cayeron muchos much muchas construcciones y demás y principalmente en Morelos hubo mucho relajo. Para esto.
Yo más o menos ya sabía dónde vivía él, dónde estaba, ya lo había ido a buscar y había dado. ¿Cómo supiste dónde vivía? Porque estuve orejeando lo que hablaba Joaquín y algunos mensajes que por ahí tenía. Entonces alcancé a ver que Jojutla y entonces me puse a investigar dónde es Jojutla y luego le decía, “Oye, Joaquín, ¿y más o menos, o sea, vive en un lugar chiquito, un lugar grandote? ¿Cómo es?” O sea, o sea, vive en un lugar chiquito, pero él siempre quiso comprar ese ese lugar donde donde ahora vive, pero no lo pudo comprar. Una
hacienda muy bonita, pues a buscar una hacienda, pero más o menos ahí que hay, o [carraspeo] sea, así no ir armando mi historia. Y un día agarré camino y me fui a Jojutla y anduve pregunte y pregunta, pero un lugar más eh cerca de Cuernavaca. Okay. Yendo para Acapulco, pasando Cuernavaca, yendo para Acapulco.
Bueno, pues resulta con que di con la hacienda, investigué y di Hacienda y de ahí me salió otro dato de otra casa, pero en un lugar que se llama Zacatepec, que es también muy cerca de Jojutla, pero es es para el otro lado, ¿no? Entonces di con esa casa que la conocí y que también podía ser que estuviera ahí. Bueno, pasa el tiempo, te digo, viene el terremoto este y y él me dice que anda ayudando a la gente.
Me dice, “¿Tú no sales a ayudar a la gente?” Le dije, “¿Cómo?” Me dijo, “Sí, a la gente que se le cayeron sus su sus casas y así.” Le dije, “Pues yo ayudo, pero de otra forma, por ejemplo, este, dando cosas o comida o lo que se puede, ¿no? Y me dijo, le dije, “¿Tú?” me dijo, “No, yo salgo y muevo muevo este las piedras y ando haciendo ahí.
Tú me dices, sí”, dice este le digo, “¿Pero cómo? O sea, ¿te reconocen?” me dijo, “No, no me reconocen porque salgo tapado. Ya soy un viejito, me dejé el cabello blanco, largo, la barba y pues salgo como viejito y salgo tapado como viejito y así ando ayudando y sabes qué, que ayudo, muevo piedras, hago lo que puedo porque no puedo hacer tampoco tanto, pero me dan de comer.
” Le le digo, “¿Ahí comes?” Sí, la gente lleva comida y ahí entre todos preparan y todo, así mucho, mucho ayuda, mucho apoyo y ahí como y estoy con gente y me tratan muy bien y hablo diferente para que no vean que soy, ya sabes, ¿no? Y yo en serio y me dijo, sí, así me dijo, “Oye, te quiero pedir un favor.
” Le dije, “Dice, si se puede.” Si no, no. Le dije, “Dim”, me dijo, “¿Tú podrías reunir eh cosas de despensa para ayudar?” Porque acá la cosa está horrible, está superm. Entonces, este, lo que pueda reunir para la gente eso acá y es está recolectando. Y le dije, “Pues déjame ver.” Le dije, “Voy a ver.” Dice, “Sí, con tus amigos, con tu familia, con quién se pueda, lo que se pueda nos ayuda. A todos nos ayuda.
” Y le dije, “Okay.” Entonces sí me puse a conseguir y logramos llenar un un la cajuela del carro de de despensa de de de lo más necesario. Entonces le dije, “Ya tengo todo lo que pude juntar. Ahora, ¿qué hago? ¿A quién se lo voy a entregar? ¿O te voy a ver a ti o qué?” Me dijo, “No, eh, ¿cuándo puedes venir para traerlo?” Le dije, “Pues tú dime.” El sábado. Sí.
Okay. ¿En dónde? vente para Zacatepec, donde está el estadio. Yo ni sabía que había un estadio ni que no sabía mucho, ¿no? Y entonces me dice, ahí es donde se está recolectando todo. Okay. Le dije, “Entonces llego y lo dejo ahí.” Me dijo, “No, cuando estés ahí yo te voy a marcar.
Me mandas un mensaje que ya llegaste y yo te voy a marcar.” Okay. Entonces, ya eh me fui con con Rosa María, mi productora, y con Alejandro. Nos fuimos los tres con las cosas. Llegamos al estadio y sí estaban ahí recolectando muchísima gente. Estaba llevando cosas y cosas y cosas afuera del estadio. [resoplido] Entonces, eh le aviso, ya llegué, estoy aquí afuera del estadio.
Me dijo, “Okay, está bien, ahorita te van a llamar.” Y me suena mi teléfono y me llama una mujer y me dice, “Soy tal esposa de el otro hombre que lo que lo cuidaba que te comenté hace un rato que no Roby creo se decía llamar Roby, algo así. Soy su esposa y me pidió a Alberto que recogiera lo que nos trajiste que para la ayuda.
” Y le dije, “Ah, sí, okay, aquí estoy. Si quieres aquí te veo.” Okay, ya está el carro. Y así llega la mujer en un taxi, una mujer así muy delgadita, muy así joven y y y me dice, “Ya llegué, mucho gusto, esto y lo otro.” Y me acuerdo que me dijo, “¿Qué te dijo Alberto?” Le digo, “No, pues nada más me dijo que necesitaban ayuda y que lo que pudiera ayudar.
” Me dijo, “Pero te ha contado de cómo está aquí y todo.” Le dije, “Pues más o menos cosas.” me dijo, “Te voy a marcar para contarte porque yo ya estoy harta, yo ya me quiero ir. Está acabando con nuestro matrimonio, no nos deja en paz, es muy molón, ¿no?” Dice, “Y promete y promete que nos va a dar dinero y no llega el dinero. ¡Puta! Dije, no pues sí, échame una llamadita cuando puedas y platicamos.
No, me dijo así. Bueno, voy abro la cajuela le digo, pues aquí están las cosas. ¿En qué te las vas a llevar? me dice, “¿Es todo eso?” Le dije, “Sí.” Me dice, “¿No puedo yo llevármelo? ¿Cómo me lo llevo?” Le dije, “Pues yo le dije a Alberto, pero me dijo que tú venías.” Bueno, y me dice, “Déjame hablar.
” Y se aleja y empieza a hablar por teléfono y todo. Bueno, me dice, “Oye, un favor, ¿me puedes llevar a la casa a dejar las cosas?” Le dije, “Sí, si quieres.” Dices, “Es aquí cerquita. Ahí me dejas y ya ahí yo las meto. Le digo, sí, claro. Y nos vamos a la casa. ¿Cuál es mi sorpresa? Que a la casa que llegó es a una de las casas que yo ya había encontrado una vez, una casa amarilla que te acuerdas que te dije estaba en la hacienda y una casa chiquita en Zacatepec.
Pues era en esa casa. Le dije, “¿Es aquí?” Me dijo, “Sí.” Ah, órale. Dice, “¿Ya conocías?” No, dije, “Pero esta ve bonita la casita.” Pues una casa cualquiera así de un piso, ¿no? Y empezamos a bajar las cosas, pero las empezamos a dejar justo ahí en la banqueta, ¿no? Ahí en la banqueta que se quedaban y eran bastantes.
Entonces, la señora eh abrió la puerta, empezó a meter las cosas poco a poco, pero la verdad es que eran pesaditas, eran eran pues eran bastantitas. Entonces ahí estaba batallando para meter las cosas y yo le dije, “¿Quieres que te ayude? Te las voy pasando ahí, luego luego ahí te las dejo adentro y ya de ahí las jalas.” Y me dice esta muchacha, dice, eh, bueno, sí, está bien.
Entonces, ya agarro y empiezo a agarrar cosas, bolsas y voy para adentro cargando atrás de ella que ella se metió, eh, pero ella no las dejaba, luego luego como que se las llevaba hacia el fondo, no sé a dónde. Entonces yo entro, no la veo, yo estoy adentro como de un comedor y le digo, “¿Dónde te las dejo?” o yo cargando, imagínate yo cargando las las bolsas, ¿no? Entonces le digo, “¿Dónde te las dejo?” No me contesta, pero siento la mirada de alguien ahí al lado, ¿no? Entonces volteo.
Pero aparte también que yo quería revisar la casita, entonces volteo. Tú tú has ido comentando todo, ¿no? Sí. O sea, pensando en todo, porque pues a ver, para enterarme del chisme. Y volteo y resulta con que veo ahí un señor panzoncillo, ya sabes, ¿no? Medio panzoncillo ahí sentado con un short ahí en una esquina y entonces cuando lo veo me quedo así porque no sabía pues quién era o cómo era o o qué pasaba, pero me doy cuenta que era Alberto, o sea, í es donde lo reconozco y me dice, “¿Qué pasó, mi hijo? Y entonces yo me le quedo viendo, era su
voz, era su cara, era su cuerpo, era él, pero no supe qué hacer, no supe qué decir, no supe contestar, creo que nada más le dije hola o algo me salió nada más, pero no gran cosa. Dejé las cosas y me salí. Y esta muchacha, yo yo me salgo pero impactado. Impactado. A ver, impactado no por otra cosa, sino porque estás viendo a alguien que se supone que está muerto, aunque yo sabía que había mucha posibilidad de que no estuviera muerto, pero te impacta de todas maneras, ¿no? A ver si te impacta ver a Juan Gabriel,
no sé que te lo encuentres en en hasta en un concierto, en un centro comercial te lo encuentras. Es es era de impacto. Imagínate verlo vivo cuando se supone que estaba muerto, ¿no? Y más ahí sentadito en medio del de de la oscuridad porque ni luz había. Y estaba así como viejito, como él te decía que pues no como viejito, pero sí con barbita crecidita, canocilla y pero en ese momento que lo viste, cuando lo viste, dije, “Él es Alberto.
” Sí, sí. No, lo vi, lo vi, lo ubiqué luego, luego luego. Y la vocecita. Y la voz, pues la voz, la voz de él así gruesecilla, pero pero pero quebradona, pero ya sabes, ¿no? Entonces este me acuerdo que me salí, Alejandro que iba conmigo, me dice, “¿Qué pasó?” Y no le dije nada y él terminó de meter ahí, acercar ahí a la puerta las bolsas y entonces la muchacha sale y dice, “Muchas gracias.
Gracias, bye.” Y ya. Y cerró la puerta. Entonces me dice, “Ya nos vamos.” le digo, “Ya me subo al carro.” Pero todo esto que te estoy diciendo que pasó muy rápido, yo seguía pensando qué pasó, si sí era real, si no fue real, si me lo imaginé, o sea, no hubo confrontación de que ey, Alberto, qué, no, nada.
Y al mismo tiempo también pensando, ¿por qué no le dije? ¿Por qué no le pregunté? ¿Por qué no hablé con él? ¿Por qué no lo fotografié? ¿Por qué no lo grabé? Porque ¿por qué todo? ¿Sabes? Todas las preguntas. Aparte pues la prudencia de una casa ajena. Sí, todo es que se junta todo, la sorpresa, eh, el el no me lo esperaba, el qué hago, el el no sé si es, no sé si lo imaginé, te digo, todo se junta.
Entonces yo no sabía qué decir y y nos fuimos y en el camino le digo a Alejandro, “Es que pasó esto, esto.” Le conté y me dijo, “¿Quieres que te que me regrese?” Le dije, “A ver, regrésate.” Pero yo iba pues como cuando te dan una mala noticia, una noticia que te sorprende, que no sabes que es verdad, que es mentira, no sabes en qué estás viviendo.
Así. Entonces regresamos, pero estaba todo cerrado, estaba todo tranquilo y ya no me atreví a bajarme a tocar, ¿sabes? Ya no me atreví a hacer nada. ¿Por qué? No lo sé. Pues no me quise ya bajar y me fui. Bueno, pasaron los días y este ahí después me escribió y me dijo, “Ay, estuvo muy muy bonito todo lo que trajiste y muy bueno y no sé qué y me me quedaron muy bien los calzones que me trajiste, ¿no? Porque me pidió unos calzones que quería unos pues ni me acuerdo de cuáles, pero de esos así grandes como trusada grande
así, no creas que tangas, ¿no? y boxer, ¿no? Como boxer y no eran así como calzones como tipo truza. Matapación. Sí, pero de esos grandotes, ¿no? Bueno, y y me dijo, “¿Te te sorprendí, verdad?” Le dije, “Pues sí, pero ¿por qué no me no me platicaste? ¿Por qué no no me hablaste más? ¿Por qué por qué no más me asustaste?” y me dijo, “Pues tú que te fuiste”, le dije, “Bueno, pues sí, sí, yo me fui, fue mi culpa.” Y ya.
El caso es de que ya ahí terminó como como como esa etapa, pero después yo regresé a investigar esa casa, ¿no? Porque yo tenía la duda, ¿por qué estaba en esa casa? La renta, la compró o qué, esa casa qué. Y entonces fui al a saqué la dirección exacta y me fui al área donde se pagan predios y cosas así, ¿no?, de la de las propiedades.
Entonces, oiga, vengo a pagar este lo que se debe de esta casa, no tengo nada más la dirección porque la acabo de comprar. Entonces me di, “A ver, permítame, no sé qué.” Y me sacaron la cuenta de lo que se debía de esa casa, que no era mucho, que me acuerdo que lo pagué. ¿Cuánto era? No, no me acuerdo exactamente, pero no era, no, no sé, a lo mejor 600 pesos, algo así, ¿no? X, pero lo importante era el nombre a quién estaba esa propiedad.
Y sabes a nombre de quién estaba? ¿A quién? De la mamá de uno de los hijos biológicos de Alberto, casualmente. Entonces, otra coincidencia, ¿no? Bueno, ya pasó el tiempo. Este, a Joaquín se enteró por él que yo había ido a a allá andar allá y todo y me habló y me dijo, “Ya supe que fuiste. Ya supe que pasó esto. Ya supe que pasó lo otro.
” Todo le contó. Bueno, después ya me me tuvo más confianza Joaquín y él y me contaban de una muchacha que era ya se fueron los dos los dos señores que lo cuidaban terminaron yéndose y divorciándose lo la que recibió las cosas y el marido. Y después llegó otra muchacha a cuidarlo, otra vecina que se encargaba de cuidarlo y de recibir los depósitos y todo ese tema, ya sabes.
Pues el caso es de que pude averiguar en dónde vivía esa esa muchacha y una vez fui que también existe ese video y existe ese tipo paparazzi porque yo llegué a esa a ese lugar que era una tiendita, ellos tienen una tiendita, ¿no? Venden venden ahí cosas y refrescos y todo. Y entonces yo llegué y estaba la mamá de esta muchacha atendiendo y llegué grabando a escondidas y le dije, “Buenas tardes, no está, no me acuerdo cómo se llama la muchacha, pero la x persona, ¿no?” Y me dijo, “No, no está aquí en la busca.” y le dije, “Ay, este, soy tal
persona”, le dije, “Nada más que vengo buscando a su hija porque me traigo un encargo de Alberto y cuando le digo a Alberto”, me dice la señora, “Ay, Alberto, puros problemas con Alberto.” Le dije, “¿Por qué, señora?” Y y me empieza a contar y me empieza a decir, “No, de la nada.
Dice, es que Alberto no es que le decimos que ya se calme, que ya dé la cara. que ya salga, que está metiendo todos en problemas por andarse escondiendo y sigue. Y este el carro que le dieron ya lo ya lo ya lo andaba vendiendo. Le compró un carrito, un carrito muy sencillo le compró Joaquín, pues ya lo andaba vendiendo también la televisión ya la andaba vendiendo, todo andaba vendiendo Alberto y la señora me empieza a decir ahí ciertas cosillas, ¿no? y de que ya le dice a la hija que ya se aleje de ahí y que ya no lo está ayudando porque la va a meter en
problemas, ¿no? Este esto ya al final me dijo, “Pero regreso otro día porque no está y yo no puedo estar diciendo nada.” Okay, señora, bye. Me fui. Lo sacamos. ¿Sabes qué dijeron? que yo me había puesto de acuerdo con la señora para que dijera eso, cuando no fue cierto, o sea, pero pero dijo tantas cosas importantes que dicen que me puse de acuerdo.
Entonces, ya para concluir, pues el caso es de que tanto se habla del tema, tanto tantas pruebas puedes presentar que al final te cree quien te quiere creer y no te va a creer que no. Okay. Ya no volviste a ver a Juan Gabriel. Sí, lo sé. Sí, seguí hablando con él un rato, a verlo, verlo personalmente, ¿no? Esa vez, pero pasó otra cosa que es importante de lo último que yo ya yo ya tuve que ver con él porque me empezaba a saturar porque es bastante conflictivo y mete en pleito a todo mundo y te crea chismes.
Y eso ha sido, ya después me enteré, eso era de toda la vida, no era en esa etapa. Fue siempre así. Pero de lo último que pasó fue que la revista TV Notas saca en portada, justamente por todo este escándalo, sacan una foto de Juan Gabriel Muerto y dicen, “Con esta imagen se desmiente todo lo que se ha dicho de que Juan Gabriel está vivo y está la portada y sale ahí así él, ¿no? Ya sabes, acostadito, con los ojitos cerrados y con un traje ahí y todo o con una ropilla ahí, no [resoplido] sé, x, pero como muerto. Sí, se ve como
muerto, ¿sabes? Y entonces cuando yo veo la portada digo, “Ya sacaron foto, ¿no?” Wow. Bueno, pues ahí está. Entonces empiezo a pensar, entonces, ¿quién es el que habla conmigo? Entonces, ¿quién es al que vi? Entonces, ¿quién es esto? y todo, ¿no? Empiezas a pensar, bueno, pues resulta que le que rápido le mando la foto de la portada y le digo, “Salió esto.
” O sea, que no eres tú el el Juan Gabriel, Juan Gabriel sí se murió. Y se empieza a reír y le digo, “O sea, que sí me viste la cara de Tar Hugo.” Y me y me dice, “¿Me esperas tantito?” Le dije, “Okay.” Ah, porque para ese día a mí me habían invitado a un programa justo a hablar del tema, un programa de televisión. Entonces le digo, “Lo peor es que ahora voy a hacer el peor de los ridículos en ese programa porque ahí ando diciendo y hoy salió la la foto, ¿no?” Bueno, me dice, “Espérame, dame una hora.” Okay.
Yo dije, “Ya este ya no me va a escribir, ya no va a decir nada, ya me dejó en la bronca y pues ya ni modo, tengo que salir a decir pues que me cuentearon. No, eso lo fue lo primero que yo pensé. Pasa como una hora y me me escribe, “¿Estás listo?” Le dije, “Sí.” Me dijo, “Ahí te va lo que vas a decir en el programa.
” Y le y le digo, “A ver.” Y me dice, “Ve la foto de la portada.” Okay, ya la vi. ve esta foto. Y entonces la empiezo a ver y me dice, “Esta foto me la tomaron tal día, tal lugar, en tal no sé qué, en el concierto, no sé qué cosa.” Dije, “¿Y eso qué tiene que ver? ¿No te das cuenta que es la misma foto?” Y esa foto la alteraron para decir que era mi foto muerto.
Es la misma foto, pero le hicieron Photoshop para ponerla con otra con otro aspecto como de muerto. Y tú ves las dos imágenes, es exactamente la misma. Mándame la foto para ponerla aquí en el podcast. La voy a buscar porque debe estar ahí en el internet o en el programa este donde donde fui, que era el de Intrusos, el que tenía Origel y Marta Fiero.
Este, y entonces llegué con eso. Me acuerdo que ese día cuando llegué al programa entrando entrando al foro estaban en corte y me grita Origel me dice, “Ya te desmintieron, ¿ahora qué vas a decir?” Le dije, “No te preocupes, ahorita tengo ya la respuesta correcta.” Ya cuando me toca entrar, obviamente fue la primer pregunta, ¿qué vas a decir si ya salió la foto de Juan Gabriel muerto? Y entonces empiezo a sacar todo lo que él me mandó y a decir lo que él me dijo, comprobado y ahí quedó desmentida la revista.
Dicho por él, ni siquiera por mí, quien me pasó toda la información fue él. Y como siempre lo he dicho, puede ser Juan Gabriel, puede ser un doble, puede ser un imitador, puede ser quien tú me su amante oculto, su amante oculto si quieres, pero al final casi 10 años y no lo han podido comprobar que está muerto.
Tampoco se ha comprobado que está vivo. Pues no, no dicen que la CURP sigue estando activa. Sigue estando activa. Claro, claro. Pero otro otro detalle importante y que la gente no lo considera. Yo hice una investigación también con los documentos del forense, de los ángeles, los reales, los los del forense, los que fueron supuestamente a ver el cuerpo, a levantar el cuerpo.
Y resulta, y ahí lo tengo en mi canal de YouTube, resulta con que hay muchos errores, por ejemplo, en el peso de Juan Gabriel, por ejemplo, en la estatura, por ejemplo, en en la en la pieza esta de metal que le habían puesto en Houston, hay errores también. Y luego se dice que que en California puedes fingir tu muerte, ¿no? También sí, en Estados Unidos lo puedes fingir, que ese que ese no sería el problema.
Pero a ver, estaba con cuatro personas esa ese día o eran cuatro personas las que estaban en ese en ese departamento, ¿no? Y según cuentan en los documentos, que Juan Gabriel se empieza a sentir mal, que les dice en la madrugada, “Me siento mal, me estoy mareando, me duele el estómago, me duele la cabeza, empieza a tocer y que supuestamente entra al baño y estando en el baño eh le da por tocer y tocer que empieza a echar sangre y es cuando se desvanece, cae al piso y cae muerto. Esa es la historia que que que
está en papeles. Okay. Digamos que eso haya pasado. ¿No te parecía que le tenían que hacer una autopsia para ver si no le dieron algo cualquiera de las personas que estaban ahí? Claro. ¿No te parecía que tenían que entrevistar a esas personas, al novio, al manager, a la vestuarista que estaban ahí? ¿No los tenían que entrevistar las autoridades para ver qué pasó? Porque digo que se murió, okay, se murió, pero también existe la posibilidad que lo hayan matado, ¿no? Que le hayan dado una ayudadita.
¿Y qué crees que pasó? que todo fue escondidas, que todo fue muy rápido, que a los músicos que iban a cantar con él no los dejaron ir al velorio. Y a estas tres personas que estaban con él en ese momento, supuestamente cuando murió, los mandaron inmediatamente a cada uno a su pueblo y nadie ha dicho nada.
La vestuarista está en Parácuaro, no volvió a salir. El exnovio está en en [resoplido] no me en dónde vive, en Sonora, creo. Ahí nunca nunca más ha vuelto a salir. El que era el manager de Juan Gabriel, Gilberto Andrade, nunca más volvió a salir. solamente fue a registrar el nombre de de de varias canciones y varias cosas de Juan Gabriel, pero nunca salió a decir nada, ni volvió a trabajar de manager de nadie.
¿Tú crees que no sería un gran negocio decir, “Yo puedo ser tu manager, fui manager de Juan Gabriel, contratación inmediata. Entonces, pon ponle que yo estoy inventándome toda una historia porque no tengo otra cosa que hacer.” No, pero espa, espérame. También hay viido varios artistas que lo han dicho, inclusive yo te lo dije, te lo y lo voy a decir, nunca lo había mencionado.
Pues yo entrevisté a Joaquín Muñoz y él cuenta la historia de cómo, o sea, vayan a ver la entrevista, él dice exactamente cómo pasó, que le habló por teléfono, oye, no digas nada. M. Y él me dijo, “Oye, no sé que eras tan famoso”, me dice, “Te acepté la entrevista”, dice, “pero no sabía que tú eras tan famoso y vine por Alberto. Mira, estoy hablando con él y obviamente yo no, como te dije, o sea, ni lo dudo ni lo creo, o sea, estaba confundido porque se me hizo muy muy falso que me dijera, estaba hablando con Alberto y me enseña la conversación con una un chat
que tiene con alguien que tiene la foto de de Juan Gabriel, pero así como una foto muy muy muy como muy falsa. Bueno, no de Google, pues. Ajá. Y mira. Ah, sí, sí, sí. Conozco a Gusgri, he visto sus videos y no sé qué. Ah, va. Y luego dice, “Ah, mira, ahorita le voy a marcarla así, no sé qué ya que terminamos la entrevista.
” Ah, pues yo dije, “Ah, ahí dije, no pues me me está choreando.” Di, “Claro, ya me grabó la entrevista y al final, mira, no, sí, sí, no, a ver, déjate lo paso.” Ay, y con la vocecita. Pero también yo dije, “Ah, pues el Señor me está choreando. ¿Y qué onda, Méndigo? ¿Qué hablaste de mí? ¿Cosas buenas o cosas malas?” Ajá. Sí, sí, sí, bien.
Buenas, buenas. Sí, pero también como yo muy cortante, ¿no? A ver, señor. No, no, no. Porque no lo creías. Pues no sé, o sea, sí dije, “Ah, me está choreando n más. Ándale. Sí, sí. ¿Y qué tal? ¿Cómo quedó?” Sí, sí. Tod va a ver la entrevista. Quedó muy muy padre. Sí, sí. Qué bueno. Ándale. Muchas gracias, ¿eh? Ajá. Sí, sí, sí. y ya rápido.
Entonces sí me tocó ver que había una persona que decía que había un doble de Juan Gabriel y que lo trataban como de simular como que era él, como que tómame una foto de perfil, una foto así del de lado para como para engañar a la gente. También se decía lo de la inteligencia artificial, se decía también lo de la nota de voz.
Por lo tanto, dije yo, como que pues no le creí, dije, “Ah, pues a lo mejor es parte del show.” Dije, “Ah, pues ah Simón.” Pero luego ya empecé a ver que Adal Ramones decía. Luego también Cepillín, eh, JJ también, Lucía Méndez misma. Varias personas. Lucía, el día que el día que me llamó estaba muy espantada, ¿eh? El día que me llamó me dijo, “Jorito, era muy muy temprano.
” Me dijo, “Jorgito, ¿puedo hablar contigo?” Le dije, “¿Qué pasó?” Yo pensé que le había pasado otra cosa. Y me digo, “Estoy espantadísima.” Le dije, “¿Por qué?” “Porque Alberto me llamó, ¿verdad? que sí está vivo. Le dije que Alberto yo pues no entendía y ya eh me dice Juan Gabriel le dije, claro que está vivo. ¿Por qué me dijo? Me llamó y me contó lo que le dijo y le colgó, o sea, no le dio más chance de de hablar con él.
Pero eso lo hace para empezarte como a como a quitar el miedo, como a darte una probadita para que empieces a entender que pudiera ser él y que se pudiera comunicar contigo. Pues ya viendo todo eso, todos los los que da Ramones, digo, pues no es una persona de respeto, no no se va a quemar diciendo eso. Dice, “Yo lo vi.
” Ah, pues si lo vios por algo, ¿no? Yo te digo, pues yo no dije, “Ah, por teléfono.” Sí, señor. Ajá. ¿Y qué qué hablaste de mí? Men, digo cosas. Ah, sí. No, bueno, es como creer. Pero sí me quedé como que me me está choreando el señor, pero por una parte digo yo, bueno, para ser Juan Gabriel pues es un genio. Entonces digo, si es un genio en la música, es un genio, pues debe de saber venderse la historia de que está muerto y sabe cómo quedarse callado, sabe cómo qué decir y qué no decir, precisamente para tenernos hablando de él. hablando
de Entonces, por eso también esa parte también lo digo. Ah, entonces sí es un es un genio. También se decía que bueno, un extrabajador de él de hizo un podcast con un amigo donde hablaba cosas así de que los muchachitos y cosas así de de que les pagaba, pero decía que él tenía contacto con extraterrestre, según mm que recibía mucha mucha energía de ellos para para ser genio, digamos, ¿no? Entonces, pues por una por ya que me meto más en ese en ese rollo, digo yo, pues pudiera ser.
Pues pues ha habido muchas cosas. La verdad es que él sí sabe manejar su su carrera y su marketing, aunque aunque no le gusta. Dice que no le gusta, que bueno, a mí me contaba eso, que estaba cansado, que estaba harto, que no quería saber nada, eh, pero en el fondo digo, también estaba muy acostumbrado al foco.
¿Estás de acuerdo? Entonces, yo creo que que tampoco es dejar el foco así como así, pero yo creo que disfruta los dos lados sin sin que sea exagerado, ¿sabes? sin que lo estén molestando, que salga y se hable de él cuando él quiere, como él quiere y y seguir siendo como un mito, ¿no? Yo creo que eso eso le gusta y a los otros pues al final les benefició que él se hiciera el muertito, ¿no? Ah, okay.
Déjame preguntarte eso, o sea, porque también Joaquín Muñoz decía que Juan Gabriel iba a salir a hablar, dar la cara tal día y tal fecha y obviamente se llegaba ese día no pasaba y luego daba otra fecha nueva y pues no salía. Sí, que eso yo se lo decía y se lo criticaba mucho a Joaquín porque le decía, “¿Para qué dices eso?” Porque sí, Alberto te decía, a ver, a mí me me decía, “Consígueme una entrevista con tal medio, este, pide tanto dinero y yo salgo.
” Y yo le decía, “Okay, yo voy y lo hablo, yo no tengo problema.” Se puede saber cuánto pidió. Eh, creo que eran como 10 millones lo que quería. En ese momento, ¿a qué televisora? Él principalmente se iba por Univisión en ese momento. Era el que me mencionaba. Yo también, pero yo le decía, “Okay, pero a mí me van a preguntar en dónde, cómo, quién me va a firmar un el contrato de que efectivamente va a aparecer.
¿Qué qué qué me das de garantía? Yo no voy a pagar un dinero si no tengo una garantía y no voy a mover equipo si no tengo la garantía de que va a llegar Juan Gabriel a donde nos citen. No, tú diles que sí voy a llegar, tú diles que esto, tú diles que el otro.” No, pues no, yo no dije nada. ¿Cómo tú crees que yo iba a poder negociar algo así? ¿Tú crees que me iba a aventar la bronca? Por supuesto que no.
Entonces fueron cosas que no le gustaron, que porque yo no estaba moviéndome. Yo dije, pues qué pena, pues yo no me voy a entrar una bronca en el que nada más no llegue y imagínate la broncota en la que me quedo yo, ¿no? Carta compromiso y Exacto. No, pero además, o sea, el compromiso de que efectivamente yo le dije, “Okay, si tú me dices que vas a llegar, primero yo le digo a la televisora que vamos a hacer un previo contigo para que te vean, para que vean que es real, para que comprueben y que después ya saben que sí van a tener la
entrevista.” No, no, no, a mí me van a ver hasta el día que que nos veamos, ¿no? Ah, bueno, pues así no se hacen las cosas. Si tú lo sabes, entonces no. Después este decía que quería ir al rancho de Miami y ahí eh recuperar unas cosas y un dinero que tenía escondido, ¿no? Le dije, “¿Cómo lo vas a hacer? ¿Cómo vas a ir?” Y me pidió dinero que para que le arreglaran su pasaporte, este, un contacto que tenía y le arreglaran quién sé qué cosa para poder ir y para poder cruzar y no sé.
y le mandé dinero que que para la gente de Monterrey, alguien de Monterrey que se lo iba a hacer, según él, si se lo hicieron, no sé, pero me decía que supuestamente me decía, “¿Tú me vas a acompañar?” Le dije, “Si quieres te acompaño.” Dijo, “Okay, pero vamos a ir al rancho porque ahí en el rancho en en X parte, que él sabe que que había escondido no sé cuántos millones de dólares en en la tierra.
en una caja, en no sé qué, como esconden, ya sabes, mañoso. [risas] Y entonces mentira, no sé, no sé, no te puedo decir que sea mentira porque sí me cuentan gente que lo conoció desde antes que se hace a sus guardaditos de dinero, que le encontraba. De hecho, cuando según se murió, acuérdate que fueron a escarvarle en su casa de Cancún [risas] y encontraron montoncitos por distintos lugares. Montoncitos.
Ese es un decir porque era muchísimo dinero. Entonces yo no dudo que se haya escondido. No sé si en la tierra, no sé si en el jardín, no sé si en sí o en un cuartucho cualquiera. No lo sé en dónde porque no me dijo, pero él decía que en el rancho de Miami ahí había dinero escondido, que había escondido para cuando fuera necesario.
Pues si lo necesitaba y te andaba pidiendo 2,000 pesos. Y sí, claro que lo necesitaba. Pero lo que no entiendo, ¿y de qué estaba viviendo? O sea, de la caridad, de Joaquín, o sea, yo hasta donde me quedé, yo dejé de hablar con él porque te digo que me que que de verdad te satura y te meten muchos chismes y y te y y llega el momento en el que nada más estás pensando en eso y qué será verdad y qué será mentira y ahora qué quiere y ya llega el momento en que te hartas.
Yo me harto y entre él y entre luego me empezó a meter en chismes con Joaquín. Luego ya salimos de pleito Joaquín y yo, y luego ya él estaba bien con Joaquín y estaba bien conmigo y los que estábamos mal eran Joaquín y yo. [risas] O sea, un chismarajo horrible que a mí no me gusta ese ese tipo de de situación de él divirtiéndose, pero ya después me enteré que eso mismo hacía con todos sus amigos desde antes, desde toda la vida.
Entonces, eh, ya yo me hice un lado, ya no quise seguir ahí y lo bloqueé, lo mandé a volar, lo bloqueaste, lo bloqueé, claro. Y y un día me me volvió a escribir y le dije, “No quiero saber de quién entiéndelo, va.” Y que lo volví a bloquear, pero de lo último que le di de dinero fue para supuestamente arreglar el pasaporte su contacto.
¿Cuánto? No te digo que como 2,000 pesos. Pues es que yo no tenía más. A ver si andaba consiguiendo no tenía. Este, pero pues es que se me hace increíble, o sea, pregun lo pregunto, bueno, un día hasta le di que porque quería echarse que al que a un chamaco este de de que trabajaba en la panadería que le cobraba 500 pesos y en su cumpleaños quería echárselo [risas] y yo le dije, “Pero es mayor de edad, ¿cuántos años tiene?” Y me dijo, “Sí, ya tiene 20.
” Dice, “Pero está precioso el muchachito, precioso. Se ve más chico.” No, [risas] eso no me dijo. No más me dijo que tenía 20 años y que le cobraba 500. Los 21. Bueno, sí, pero pues como es en México, en México ya es legal. Pero este me dijo, “Ándale, de cumpleaños que quería creo que whisky, un whisky, eh, ¿cómo se llama esto? Esto que haces e chile verde. Chile verde se llama.
Bueno, esto chile verde y y el muchachito de 500 pesitos era lo que quería de los de los económicos, porque de repente yo escuchaba que se echaba los de $00. Bueno, eso era regalo que les daba, pero pero en realidad le entre más baratitos le más le gustaban, ¿eh? Ah, le g, o sea, escuchaba, o sea, daba buena propina, pero le gustaba le gustaban los muchachos de escasos recursos.
De escasos recursos. Exactamente. Entonces, mira, esas cosas a mí nunca me gustaron de él, eh, ni por lo que leí ni por lo que oí, pero según él ya no agarraba menores de edad. Yo espero que así sea, pero no lo sé. Pero de que fue un puerco, fue un puerco. [risas] Okay. ¿Crees que él vaya a salir algún día a decir, “Miren, ya soy Juan Gabriel.” No, yo no creo.
Yo siempre yo siempre he dicho eso. Yo no creo que Juan Gabriel vaya a salir nunca. Mira, lo que yo pude investigar y lo que son mis conclusiones es que al final Alberto hizo esto no solamente por dejar la fama de lado, no fue nada más eso el tema. Juan Gabriel tenía muchos problemas, muchos problemas que tenían que ver con dinero, con demandas, con temas eh incluso hasta políticos muy fuertes que lo tenían muy mal, muy mal parado en muchos aspectos, ¿sabes? Entonces, yo creo que eso se juntó todo eso, estalló la bomba y dijo, “Aquí
mejor me pelo, mejor adiós by.” y se hizo el muertito. Entonces, no creo que vaya a salir nunca porque sería revivir muchas cosas que no le convienen. Entonces, yo creo que más bien siempre lo he dicho, nosotros quizá nos enteremos nos enteremos y y confirmemos que Juan Gabriel estuvo vivo. día que de verdad se muera, el día que si está todavía Joaquín Muñoz, el día que Joaquín Muñoz anuncie que realmente murió Juan Gabriel, quizá ese día al cuerpo le puedan hacer pruebas de ADN y demostrar que era él.
Y ahora que su CURP esté de baja y que su CURP ya lo den de baja y den de baja todo. Si la del mencho la dieron de baja, viene luego luego. [risas] Pues esta no. Entonces yo yo creo que que va a tardar eso, ¿eh? [resoplido] Porque la verdad es que aparte el señor mira quién se a quién le reza, pero pues tenía, no se cuidaba bien y estaba con más vida que nadie, ¿no? Entonces yo creo que al quizá cuando se muera así se descubra toda la verdad, pero que salga por él a pedir disculpas o a explicar lo que pasó, yo lo dudo mucho. Yo no creo
que eso pase. Okay. Y las personas que afirman, “No, sí está muerta.” todos ellos que que decían, “No, es mentira.” O sea, ¿a quién le conviene que no se sepa la verdad? Pues yo creo que a los beneficiados económicamente o que o que se llevaron eh, no sé, temas musicales o que se llevaron equipo o que se llevaron cualquier cosa de valor de Juan Gabriel, ¿no? Simplemente, mira, yo te voy a decir, yo estuve en Sholumado, el la última casa de Juan Gabriel en Cancún, ¿no? Que fue en el hotel este que se llama El Dorado. Yo estuve ahí en
ese rancho y en ese rancho nos enseñaron lo que era su área de edición, nada más de los videos que él hacía, ¿te acuerdas de los duetos que estuvo grabando en Cancún? Entonces, me enseñaron todo el equipo con el que grababa, el equipo con el que editaban, eh, todo eso. Bueno, n más te digo, en e el área de edición era una cosa espectacular, un tamaño enorme.
De las cámaras que tenía, tenía una cámara de estas que usan para deportes, que que según yo sé solamente la tenía Televisa y la otra la tenía Juan Gabriel en su casa, ¿no? estas que tienen el acercamiento, quién saque, ¿sí? una cosa impresionante que costó no sé cuántos miles y miles y miles de dólares, ¿no? Eh, montones de pantallas, drones de los más chicos, grandes, enormes, este, cualquier cantidad de equipo que te imagines lo tenía que costaba, bueno, ese día me hicieron más o menos las cuentas, era un dineral exagerado. Entrabas a los dos estudios
que tenía, era otra cosa espectacular. mandado a hacer todo. Bueno, hasta hasta la los azulejitos que tenía grabados ahí lo mandaron a hacer uno por uno a no sé dónde y con grabación de no sé qué cosa, o sea, mucho dinero había ahí metido, esculturas carísimas, de verdad robaron mucho. Hubo hubo mucha gente que le robó a Juan Gabriel.
Yo creo que para todos ellos pues que se siga haciendo el muertito. Pues decían que en Juárez tiene como 30 casas y las que no le regresaron porque solo en Ciudad de Juárez va que teas en el Paso, Texas y y por ahí le sacaron cuenta que tenía como como 200 casas según esto y todos ellos todos las personas empezaron a meter aquí mismo en la ciudad de México, una de las casas de la zona rosa, este, de repente alguien ya se metió a vivir en ella.
Y ahí vive una casa en la zona rosa que cuesta una buena lana, pero él ni siquiera sabía cuántas casas tenía. Será demasiado y no el que ganaba muchísimo. Y aparte eh dicen que que él nada más decía, “Hoy están vendiendo una casa en tantos millones, cómprala.” Aunque no la veía, aunque no sabía si estaba bien, mal, regular, estaba en buena zona, mala zona, cómprala no más por como por un tema psicológico de de que no lo tuvo y cuando lo tuvo quería todo, ¿no? Me imagino yo.
Entonces este pues hizo muchas locuras, ¿no? Y yo creo que también de eso se hartu ahora en la miseria, tal cual en la miseria, pero la disfruta. Sí. O sea, volvió a como empezó al pueblito que donde empezó porque su vida ya ves como cómo tienes que dormir en el parque y no sé qué. Entonces ahora dices, “Ah, mejor a gustito, mira, yo no me preocupo.
” Mira, de las últimas cosas que me contó era que él que él se cocinaba su carnita de puerco con chile y él hacía tortillas a mano así y que se la pasa viendo puros videos. Ah, esos sí, videos. Bueno. Ah, bueno, también todos los videos que le dejó a doña Isela Vega. Ajá. Y el documental que se hizo, que tiene que unos meses, ¿no?, que salió en Netflix, que eran de puros videos inéditos de grabaciones, que pues siempre para todos lado salía con su cámara.
Sí, pues, pues eso. ¿Crees que ahí también él tuvo algo que ver y rozó dinero de eso? No, no creo que le hayan dado nada, nada, nada. Oye, pero no, o sea, si tiene tanto dinero escondido porque dijo, “Ah, me voy a hacer el muerto, me llevo 1000 millones al lugar donde me voy a esconder.” Te digo que yo creo que salió corriendo de último momento.
Algo debió haber pasado que salió corriendo, porque sí. Ajá. Porque tengo entendido que hubo un pleito ahí entre Iván y él que desató eso, pero si lo hubiera tenido tan planeado, hubiera agarrado dinero suficiente para para poder vivir. Te lo apuesto. Pero aquí pasó algo muy fuerte que desató en en que saliera corriendo y que ya hasta ahí quedara la historia.
¿Y crees que esté todavía en la misma casa? Eh, tengo entendido que sí. Tengo entendido que sí. como para caerle un día y estarlo grabando. Ah, o sea, eso estaría bueno. Pues dime dónde es. Vamos, yo me aviento el tiro. Órale. Para estarlo acampaneando ahí. No, es que es que eso sabes que eso estaría increíble, pero te voy a decir una cosa, aunque lo agarraras, aunque lo entrevistaras, aunque hicieras lo que hicieras, van a decir que es falso.
Bueno, señor Juan Gabriel, déjeme que yo lo entreviste y que me digan que es falso. No le haces. Yo no me agüito. [risas] Sí, tú tú inténtalo. Estaría increíble, pero no pues lo puedo entrevistar y la gente es el doble. Ah, pues sí, es el doble. Sí, lo pueden pensar. Cada quien puede pensar lo que lo que uno quiere, ¿no? Sí, pero me refiero en este caso de lo que a mí me corresponde, pues yo he dado todas mis versiones, he dicho todo lo que descubrí, he dicho lo que me pareció real, lo que me pareció irreal y y a
pesar de eso hay quien sigue diciendo que no es cierto y hay quien me cree, ¿no? Y como dices, bueno, cada quien, pero a mí se me quitaron las ganas de querer mostrar pruebas, ¿sabes? o de querer buscar una prueba, porque yo puedo, pues te quedaste enfadado de hablar con él. Sí, yo yo pues yo pude ir a hacerle la guardia, no sé, el tiempo que fuera necesario o mandar a alguien yale campanélo y exacto. Y hasta que lo agarraran.
Yo dije, ¿para qué? Para que cuando lo saque digan que es falso. Y eso en ese momento. Ahorita es inteligencia artificial, te van a decir. [risas] Así de fácil. Entonces ya ya sinceramente eso da hueva. Sí, porque y como quiera sigue trayendo el tema otra vez. O sea, la gente de repente se agarra la rachita de que sí está vivo y órale se revive.
Pues ahorita que llegue agosto vas a ver que otra vez va a empezar y va a empezar este tema en agosto porque que porque se cumplen los 10 años de que se supone que murió. Entonces el el homenaje, ¿no? El homenaje y empiezan a recordar que si estará vivo, que estará muerto y a sacar todas las historias nuevamente, ¿no? Entonces eh vuelvo a lo mismo, 10 años y 10 años en que seguimos sin saber si realmente está muerto o realmente está vivo.
De hecho, en el documental se da a entender algo así todavía, ¿no? Como quiera. Sí, algo de que yo soy Juan Gabriel y yo lo yo lo elimino cuando quiero, algo así, ¿no? Algo así se decía. Y además fue una historia que siempre platicaba también a sus amigos. Yo un día me voy a ir y no se van a enterar a dónde voy a me voy a desaparecer.
Y eso hizo y lo está bien. Pues no, o sea, la gente que cercana a él sabe o sienten que está vivo. Yo yo te puedo decir que saben saben perfectamente que no tengan eh contacto quizá. Bueno, pero de que saben, por supuesto que saben y de que le conocen su forma, sus formas, sus historias, sus sus ideas locas, también se las conocen, ¿o sí? O sea, digo, no está, no está mal, vuelvo lo mismo.
Pero él sigue buscando a la gente de una o de otra forma, quizás se sienta solo, quizá no sé yo para qué los busque. A mí me buscó para, creo yo, para difundir cierta información y para darle dinerito, aunque fuera poquito. La verdad que no tenías, no tenía, pero pues ahí le daba y este y a los demás pues tendrá sus motivos, no lo sé.
Bueno, entonces y mencionamos que Juan Gabriel pues es un artista que como quiera vuelve al tema, se apaga y vuelve otra vez. Muy pocos artistas logran eso, ¿no? El poder estar eh hacerse boom y luego bajar y otra vez, aunque sea del mismo tema, como qué artistas se tienen a la mente que puedan lograr eso, a a qué nivel, Juan Gabriel, pues pues de ese tamaño de Juan Gabriel, pues Jenny Rivera, Selena, no, yo creo que la más la más Selena, porque Selena fue muy corta su carrera, ¿no? Tu carrera fue corta, pero muy muy
fuerte, muy buena y y tiene más años que murió, más años muerta que viva. Y y lo que sigue haciendo Selena el día de hoy es impresionante. ¿Sabes también como Valentina Elizalde? Valentín todo lo que se ha de él, de que él hacía esto y y yo digo, muy pocos artistas logran eso. Claro.
Sí, Valentín, mucha gente no no lo conocíamos y me incluyo, pero pero a partir de que murió, lamentablemente lo conocimos, nos gustó su música, nos gustaron muchas cosas de él y se convirtió también en leyenda y hasta el día de hoy se sigue hablando de Valentín, Sergio Gómez de Capaz de la Sierra, ¿no? Fue una muerte terrible, pero pero sigue sigue la música de él estando ahí recordándose, aunque ya el grupo se deshizo y lo que tú quieras, pero sigue es gente que dejó huella a pesar de que no tuvieron las carreras enormes como Juan Gabriel, pero sí
dejaron huella. No, yo siento que el boom uno de los que se da más que hablar es Juan Gabriel. Sí, Juan Gabriel, sin duda. Pero Juan Gabriel, porque al final hay parte del público que lo da por muerto y hay gran parte [carraspeo] del público que lo sigue esperando porque lo da por vivo, ¿no? ¿Qué porcentaje crees que esté de cada lado? Yo yo creo que a estas alturas, ya a estas alturas yo creo que ya estamos en un 60 40.
60 sí o 60 sí 40 no. Entiéndanlo, él está muerto. Sí, claro. Pero pero ya la gente le van cayendo 20es, va analizando cosas y me incluyo, ¿eh? Sí, claro. Sí. Y es normal, pero pero tienen que irte cayendo los 20es porque es una historia muy difícil de creer, ¿no? Nosotros no estamos acostumbrados a que la gente se haga la muerte, [risas] ¿no? Pues no.
Menos en México. Claro. No, pues algo el divo. El div el div no es el dio de Juárez. El divo de Juárez. Pero también tiene otro nombre, ¿no? El novio de México. El divo de México también le decía. Ah, o sea, pues es el el Chilo, pues. O sea, algo tuvo que tener que atrapar a todos los mexicanos. Pues pues yo creo que fue un un una gran excepción en el mundo artístico.
Y dijo él, “Ni madre, voy a dejar huella, cabrones.” Exacto. Porque, a ver, aparte de que era muy pobre, que ese era un problema muy fuerte para ser artista en aquellos años, eh, aparte era gay y muy afeminado. Y ser afeminado en aquellos años era un gran error, ¿no? Entonces, eh yo creo que todo se le juntó a Juan Gabriel.
Es que es que es que tenía todo para no ser exitoso. Tenía Exacto. Tenía porque deja tú también, o sea, ya los últimos años pues ya el sobrepeso un ya se miraba y jalaba público de todos lados, inclusive machotes así. Ah, sí. Los machotes felices de que les dijera que le les bailaba y todo. Sí.
señores que que a lo mejor como mi abuelo que era pues muy homofóbico. Ah, ese Juan Gabriel es un señorón, un señor, ese es un señor decía mi [risas] abuelo. Entonces, para que mi abuelo siendo una persona tan así de rancho que te reconozca y que cantes las canciones. Sí, claro. Algo debe de tener, ¿no? Es que es lo que te digo, es excepción. Él es excepción, ¿no? Y a lo mejor extraterrestre, no lo sé, pero no lo [risas] dudo tampoco.
Y a estas alturas no dudo nada yo. Sería interesante platicar con él. Muy muy claro o voy yo y lo platico, pero no lo grabo. Será interesante que me di no grabes, mijo, mijo, mijo. No, ya que estés ahí te le vas a apretar discretamente. [risas] No te hagas claro. Que me reviso porque tengo mis cámaras ocultas aquí en los collares y todo.
Sí, no, pues ojalá ojalá lo lograra. Sería increíble. Bueno, pues luego me dices dónde es. Bueno, gente, ahí va. Vayan a seguir a Jorge y díganle que me diga, que me lleve o vamos juntos. Vamos, vamos. Ahí te dejo la [risas] puerta y ya te encargas. Entra con el señor, pues sí. Ahí arréglate con él. Yo qué. [carraspeo] Pues sí.
Ahora ay que mi Jorge. La verdad se puso muy interesante esta plática. Qué bonito sí retuvimos con el señor Juan Gabriel. Es muy bonito. ¿Te acuerdas a la perfección todo, eh? O sea, como lo viviste muy bien y pues como lo viví, o sea, sí es como lo cuento y mira que no tengo tan buena memoria ya a estas alturas, pero pero sí lo más importante lo recuerdo tal cual.
Así fue y ahí tengo, sigo teniendo ahí guardados sus WhatsApp, sigo teniendo todo. Tú quieres enterarte de todo. [risas] Y este un día les voy a dar una revisada a ver qué más me contaba, porque contaba muchas cosas muy interesantes. Eh, claro. Oye, hermano, pues ya para finalizar, ¿qué viene ahora para ti? Pues yo trabajando, yo feliz de la vida ahí en en mi canal de YouTube, en el programa de En Shock.
Este, la verdad es que no me quejo, nos está yendo increíble, nos está yendo muy bien y y seguiré en eso, ¿no? Un rato más, no sé cuánto. Un rato más, tampoco tanto, la verdad, pero esto va a ser el muerto, ¿eh? [risas] No, no, no creo que no, no fingiría, pero pero sí pienso dedicarme un ratito más a crear contenido en todos mis canales.
A gusto pasármela bien, seguir contando información, chismes y lo que se lo que se presente, pero tengo claro que no va a ser ya mucho tiempo. Ya este también quiero dedicarme a otras cosas, la verdad. Entonces este, pero de momento pues ahí ahí estoy. Pues yo como te dije antes de empezar la entrevista, siempre si lo ven con Jorge Carvajal es porque ya está bien investigado.
Entonces, desgraciadamente a luego te bajan como que se se roban cierta información tuya que la dan por nueva cuando ya era vieja contigo. O sea, de que no, yo veo un chisme de no, este ya lo había contado él hace 6 meses y lo tomaron como que ya ya nada más ven. No, sí, sí, yo siempre estuve Sí, eso pasa mucho, pero pero mira, al final eh uno sabe lo que ha hecho, uno sabe eh quién quién lo dijo primero y eso a mí ni me va ni me viene, no me afecta, ¿no? La gente se da cuenta que es lo que a mí me importa y la gente va y echa frijoles a quien se para el
cuello y los pone en su lugar. Entonces, no, no tengo problema. Todo está bien. Claro que sí, hermano. Pues dejamos tus tu canal, tus tus canales para que vay Sí, síganos ahí en Productora 69 en YouTube. Ahí tenemos el programa en shock todos los días de lunes a viernes 2 de la tarde y este y se van a enterar de todo lo del espectáculo, todo lo bueno, lo malo y lo regular.
Claro que sí. Bueno, mi gente, pues ya lo tuvieron aquí a nuestro amigo Jorge Carvajal. GG. [risas] Gracias. Gracias, Gusgri. Me encantó. Much. Espero que te haya gustado este episodio. Ustedes también, mi gente, ya lo saben, este, suscríbanse a este canal, al canal de Jorge Carvajal. Eh, suscríbanse y nos vemos. Adiós.