Es que es eso, os lo juro y yo lo digo igual es que Dios mira mis pelos, en serio, no miento, que los tengo. Tengo la piel de gallina. ¿Pero qué tiene que haber en un lugar para que dos personas que han visto cientos de abandonos se queden sin palabras? Sólo con ver los detalles del jardín intuíamos que no iba a ser una casa corriente.
Este sitio nos estaba diciendo que iba a ser especial. Aquí os dejo un adelanto en el que tan sólo muestro 1/4 de la casa. *Recordad que podéis desactivar los subtítulos en la configuración del vídeo. Un hogar decorado con un cariño extraordinario. Luisa y su marido coleccionaron relojes durante toda su vida.
Las habitaciones permanecen desbordadas con todo tipo de recuerdos, transmitiendo así un sentimiento muy profundo. Y todas, absolutamente todas las habitaciones tenía muñecos en su interior, colecciones de platos y cuadros invaden todas las paredes. Ya ensuciarás de moda por el paso de los años. Y centenares de fotos siguen colgando aún por todos los rincones.
Pero ese afán que tenían de querer controlar siempre el tiempo sólo les llevó a que el tiempo les acabase controlando a ellos. Bueno, ahora mismo estoy grabando después de haber grabado toda la casa. Y quiero que os fijéis en este gatete que hay aquí dando la bienvenida en la entrada de la casa. Acordaros de ese gatito.
Pues ya veis como la terracita ya empieza a dejar claro esta casa. Que las personas que vivieron aquí. No puede costar. Te das cuenta de que es muy intenso ver tanta cantidad de recuerdos aquí. 20 años congelados en el tiempo y que van a estar condenados al olvido absoluto y esperemos que no a al a la banalización.
O sea, por nuestra parte. Susana y yo vamos a hacer lo imposible. O sea por desenfocar por este sitio. Al final se acabará descubriendo seguramente, y acabe destrozándose. O no, quién sabe, pero ojalá que no, de verdad. Para que entendáis por qué decimos que es tan emotivo, tenéis que ver este vídeo al completo y luego agradecería que me dejases un comentario con vuestras sensaciones.
Mira, es que en el suelo todo está lleno de cubos de agua. Claro, mirad por qué las goteras que había allá arriba. Quería mantener la casa bien. Y me han puesto cubos. Cubos de agua que ya están a punto. Ya están rebosando. Es fuerte esta casa. Y mira cómo ha acabado quedando. Cómo puede ser? Es que fijaos, es que yo que si miraba al fondo del armario.
Cómo puede ser que. Que todo así no tiene nadie? No hay nadie que le interese, Susana. Está la pobre. Que no! Voy a hablar. Emociones. Locura total. Está claro que tuvieron un hijo. Porque arriba hay una cunita. Pero creo que fue un hijo único. Quién sabe si también perdieron al hijo y se acabaron quedando la pareja de anciana.
La pareja de ancianos. Fola es que. No sé. Muñecos por todas partes. La madera blanca. Yo de verdad creo que es el abandono más espectacular en el que he estado en mi vida por la cantidad de cosas. Ahí está la parejita. Yo creo que ahí está el hombre y la mujer. Sí, sí, fallecieron. Eso está clarísimo. En este viaje, en el tiempo tan asombroso, quiero que prestéis especial atención a las paredes, porque vais a ver a lo largo de este recorrido, como en todas y cada una de las habitaciones.
El mismo niño se repetía una y otra vez una posible hipótesis me ronda la cabeza más adelante es la cuento mientras seguía asombrándome por la cantidad de figuras y motivos religiosos que asomaban por todos los rincones, así como peluches y muñecas. Muchas muñecas. Me sorprende que una casa así de abierta, porque al final es que no tiene ninguna complicación.
Me sorprendió muchísimo que se mantenga tan bonita, tan bien. Impresionante. Mira. Es la mesa puesta en el comedor. Los ceniceros. Llenos de agua. Sin ninguna duda me encontraba ante el abandono más bonito visto en mucho tiempo, pero también el más difícil de grabar. Y os aviso de que tan sólo habéis visto 1/4 de esta casa.
Aquí vamos, al pasillo de las habitaciones. Mirad qué pedazo de reloj que os digo! Del péndulo no suele quedar péndulos en los abandonos, y este está completísimo. Una locura, una locura de verdad, de las que no está. Susana no hace más que suspirar. Y nunca la he visto así. Ojo, porque ella para los abandonos es bastante como que no es tan sensible, pero esta casa está tan cargada.
La habitación seguramente esta fue la del chico o la chica de lejos, porque la cama es individual. Madre mía! Aquí podemos tirarnos dos días enteros y no terminamos de grabar todo realmente. Y nadie este reloj de cuco. Qué locura! Impresionante esta clase. Impresionante. Mirad, es que hasta en el suelo miras al suelo y mirad que figurita.
A ver que diré, Susana, que voy a flipar aquí. Es. Madre de Dios. No me lo puedo creer. No entra nada más hasta arriba. No había visto la cara que esta muñeca. Qué impresionante. Qué impresionante. Esta es la zona de lavandería. Mira, ahí va un cuadro del niño llorón. No sabía hacia donde mirar. Tantas cosas en tan reducido espacio dificultaba la grabación.
Algo que hasta ahora nunca me había pasado. Esto es un ambientador. Madre mía. Chicos, voy a tirar aquí la vida. Este vídeo puede que sea muy largo, pero creo que me lo vais a agradecer. Cómo no? Un reloj más en el baño. Más adelante veréis cómo llego a contar hasta ocho relojes en una sola habitación. Daos cuenta de que estamos ante un sitio en el que estaba la parejita de ancianos viviendo la mujer y el hombre, pues les encantaba recolectar, recolectar, no acumular muchas cosas, pero sin llegar a ser síndrome
de Diógenes, porque al final está todo ordenado dentro del desorden. Hay un orden en esta casa entonces? Bueno, era una mujer que le encantaba tener de todo, que las típicas que tienen de todo y no les hace falta nada. Fijaros el champú de frotis Garnier no es tan antiguo. Ya hemos dicho que de 2001 a más o menos 20 años, que ojo, se pasan rápido y hay fotografías por todos lados.
Mira, ahí estaba la parejita. No sabéis lo impactante que es poder llegar a ver cómo era la pareja que una vez vivió aquí. Qué bonito tipo! Las mismas personas que pusieron tantísimo empeño en decorar este lugar con tantos detalles. Lo más bonito que puede pasarte en un abandono es que te dejes llevar por las emociones que te transmiten, sabes? Y voy a leer esto que me ha dicho Susana.
Lo enfocaré a ver un diploma. Aun con esto, sabemos algo más sobre la vida del marido de Luisa. Traducido pone tal que así. Diploma de la Medalla Conmemorativa de Operaciones de Seguridad y de mantener el orden con soltura en Argelia. Adjudicado al señor Luis. Este diplomas entregó en Oran una ciudad al noreste de Argelia el 1 de agosto de 1958.
Aspiras el hijo? Pues sí. Efectivamente. Sé que era un niño. Un niño, parece. No, no, no iba a decir que me parecía que el niño tenía, pero no creo que. No, señor. Mira qué cuadro. Cómo está Susan? Acaba de coger de arriba del armario. Esto estaba escondido. No me lo puedo creer. Es una locura. Cada vez que me intento ir de la habitación sale algo nuevo que me dice.
No, no, mira, mira. Yo no puedo más. A mí no me da la vida en este sitio. Mi intento. Fíjate que Dios es una máquina de coser a las que nunca si se cae, es una máquina de coser, pero ya se desmonta. Vale, voy a intentar salir de la habitación, pero fíjate que todavía hay más cosas, ya verás. En la puerta ponía Vaya hombre.
Mi habitación, aquí el otro reloj. Y mirad para que veáis cómo se ve todo. Los techos, las paredes, con ese papel pintado. Es que. Madre mía! Van a la izquierda, a la zona, como de lavandería, a la babosada, la lavadora. Es brutal. Aquí, aquí, aquí. Fallecieron las personas. Aquí sí, se fueron. Porque no es normal esta humedad, el baño.
Es que mira qué bonito un cuadro de moda en plan madre mía. Estos también vemos muchos en muchos abandonos del papel higiénico. Sí, aquí con telarañas. Una linterna encima de una papelera. Espérate, porque si la papelera sigue su curso. Vaya. Vale, vale, que sigue como sea. Hasta la papelera tiene basura. O sea, esto.
De repente un accidente? Seguramente. Pero en serio. No, este que no tiene una garrapata ahí. Me acaba de quedar muerta. Qué son hurones? Son como hurones, creo. Vale la cortina. Que hay más fotos que colocado el cepillo para limpiar los zapatos y la ducha al lado. Mira con una cortina. El jorobado de Notre Dame.
Veis el baño? Es que es pequeño. Es todo reducido. Entonces? No sé. Está claro que les gustaba muchísimo acumular cosas, pero tampoco es un Diógenes, porque, oye, tenían sus espacios y bien colocado. Todo menos aquí para que no tragase pelos el desagüe. Aquí las maquinillas usamos las cuchillas. Esta es súper antigua.
Había muchas cuchillas del hombre, supongo. Qué locura! Madre mía. No sé, es que esto es impresionante. Chicos, mirad si mira hacia arriba. Madre mía! Yo. Es que. Mira, me dirán misa de sitios increíbles, pero este creo que se lleva la palma de la mano el nivel. Ahora ni siquiera sé si y si hay más gente de Lourdes que haya descubierto este sitio.
Estoy volviendo al salón y seguramente estéis pensando está en otro sitio? No, no es el comedor en el que he empezado. Pero claro, si lo miras desde esta perspectiva, parece otro sitio, porque es hay tantas cosas al mismo sitio. Se puede hacer? En serio te has emocionado? La hostia que me pasa. Porque hay muchísimo carga emocional.
Nunca había visto a Susana tan sensible. Sin duda este lugar te hacía sentir muchísimas emociones. Ahí me he metido antes, que es donde venimos de ver la habitación, la zona de lavandería, baño y el otro baño. Todas las estanterías como están, podréis pensar. Jolín, pues si es síndrome de Diógenes o algo así.
No creo que sea síndrome de Diógenes. Creo que es una persona creyente. Por cierto, ya lo estoy viendo ahí la cruz y hay muchas más, hay muchos crucifijos. Creo que era una persona que le gustaba tener recuerdo de todas las partes que visitaron juntos o que le iban regalando la típica persona. Pues oye, que me gustan mucho las esculturas y eso.
Madre mía. Lo del agua en el cenicero es que es brutal. Las muñequitas de porcelana también le gustaban mucho. No sé, fijaos, coleccionaba muchísimas cosas. Las plantas, todas las que vais a ver son plantas falsas. Le gustaba eso, tener todo decorado. Madre mía, como me gustaría saber la historia tal cual real de lo que aquí pasó.
Como me gustaría. Aquí pasó algo de golpe. De golpe se acabó todo. Y la casa se quedó vacía completamente. Y así lleva 20 años. Aprovecharon hasta los bajos de las sillas para colocar más cositas. Mirad! Madre mia. Y es que si me giro a la izquierda, mire por donde mire. Mirad. Unas gafas. Una muñeca de porcelana.
Mira todo eso. Son como cuernos. Parece que están puestos a modo de sujetar aparejos o que fueran agarraderos. Aquí, este espejo. No tengo ni idea de qué nombre le habré dado a esta casa, pero si puede ser tantas cosas este sitio de una virgen. Aquí el crucifijo que es enorme. Sí que pudo ser policía porque había un cuadro y la mujer pues a lo mejor era ama de casa.
Vale, habiéndome dado la vuelta ahora mismo, si continuamos recto, fijaos que también tienen aquí otro armarito y está a rebosar de cositas. Incluso los maceteros, o sea, ponían ahí esculturas. En la maceta de cada maceta surgían nuevas esculturas. Por algo os digo que esta casa era mágica. Hay tanto cariño puesto en cada detalle que la hace sumamente especial.
Fijaos aquí. Por ejemplo, en esta utilizaban para cerrar poniendo más cositas. Es que hasta en las macetas hay esculturas escondidas. Es que. Fijaos. Fijaos aquí. Bueno, esperad, que es que sigue habiendo más cosas debajo de las mesas. O sea, comidas. Hasta el río, todo lleno de vasitos. Aprovechaba todos los rinconcitos para guardar esculturas y más ahí.
Aquí también unos patitos se halla. Metía esculturas por todas partes. El microondas lo dejaron aquí en el comedor porque no les entraba ya en la cocina. Ahí está el cuadro de de la boda. Vale, esto lo voy a desenfocar. Me encontraba ante un certificado de aptitud para el terreno de la aviación civil en tema de seguridad y salvamento, por lo que Luis fue uno de esos héroes incapa.
Siguiendo recto. Nos encontramos con lo que fue la cocina. Aquí hay una serie de fotos de El hijo con un gato por la cabeza. Parece ser que giro a la derecha en el pasillito tan estrecho. Y tenemos otro cuadro con gafas, no estuches con gafas. Mirad qué impresionante. Yo en mi vida estoy en un sitio tan intacto.
Yo creo que este sitio es el intacto extremo en el mundo de la ciencia. Otro estuche y con otras gafas aquí. Jolines. Esta planta sí que es de verdad. No me lo puedo creer. Y se está muriendo, tío. Hola. No me lo puedo creer. Es en plan como cactus de estos que no necesita mucho agua. Pero le pienso echar agua ahora mismo. Hola.
Pobrecita tío. No sé cómo hacerlo. Ver. Hola, chaval. Pobrecita. Vale. Vale. He cogido agua. No sé si se ve en este barreño del agua que cayó de las goteras. Vamos a ver. Tampoco la voy a mojar. Qué pena, tía. Qué fuerte! Guau. Cómo absorvido. Flipas, tío. Cómo han podido aguantar? A ver, el sitio es. Puede que le cayese agua de aquí arriba.
O mejor. No tengo ni idea, pero ha aguantado 20 años. 20 años? Madre mía! Ver como. Como hago esto? Estamos en la cocina. Vale? Ahí estaba el comedor. Aquí tenemos otra fotografía de la parejita. El contador de luz. Un armario ahí con llave que supongo que será. No sé si el botiquín. No tengo ni idea. Hasta arriba. Está lleno de cosas.
Pero llegaban, claro. Así que supongo que pone una silla. Vale, voy a intentar sacar calendarios. Y eso para. No, para proteger la ubicación. Porque estáis viendo esto. No sólo de las macetas aparecían figuras como si de una película de fantasía se tratase de los tostadores. También aparecían leones, huevos de cerámica y caballos.
Todo recubierto con un denso manto de telarañas entrelazadas entre sí. Telarañas que aún aguantaban los cuerpos ya momificados de sus creadoras. Cualquier superficie era una base perfecta para colocar una colección de vasos, y aunque no hubiese pared, los cuadros aparecían colgados desde la repisa, también a rebosar de colecciones.
No he visto cocina abandonada más intacta que ésta. Esto es un armario. Parecía la pared. Que locura. Es muy sensible esta casa porque hay muchas cartas y calendarios y bueno, le pusieron dos ojos en serio a esto. Ya decime en qué cosas me fijo yo. Pero le han puesto dos ojitos a ese, ese palo que no se ni lo que es.
Como una herramienta. Creo que es muda. Madre mía! Un cuadro roto. Aquí tenía. No me digas que espera, que si el pájaro aquí no estoy. Pájaro? Vaya tela en el jardín. Si, que ahí si que estaba ahí. Parece que había un pájaro también. Dejando la planta aquí atrás si nos giramos. Fijaos. Ropa colgada en las cortinas de su padre y de su madre.
Porque al final amarillas de colores. Un poco de todo. Yo creo que la gente que vivió aquí realmente fue feliz. No sé cómo que no les importaba. Tenían muchas cosas, pero creo que tuvieron buena vida. Pero algo pasó, está claro, un paso que ya hizo que esto se quedara tal cual y no creo que esta fuera, que este fuera el destino que deseaban para la casa después de que habían ahorrado durante tanto tiempo guardado todos estos recuerdos.
Pero claro, no sé que vas a hacer con ellos. Qué piensas que cuando te vas a morir esto va a desaparecer o se lo va a quedar a alguien? Es que bueno, dejando la cocina a mano derecha, tenemos aquí unas escaleritas que son las que suben al sitio donde yo ya me he emocionado y estallado, porque cuando estábamos comprobando la casa era como no puede ser cierto lo que hay arriba.
Bueno, pero todavía nos vamos. Falta esta habitación junto a esta camiseta que se nota que es de estas cómodas que llevan las personas ya mayores que son antiguas. Está muy limpia, por cierto, tiene alguna cosilla aquí, pero nada, está bastante limpia, aunque decimos ya tiene una araña ya con el logo aquel que se pone por la humedad, vamos a pasar a esta habitación.
Madre mía, que os voy a decir a estas alturas que no haya dicho todavía abrir bien los ojos y llenaos de todo el cariño que se respira aquí y que traspasa la barrera de lo temporal. Hay una cosa curiosa que ahora os voy a comentar. Antes estaba mirando todo y siendo consciente de todo lo que hay aquí, que esto era otra habitación súper bonita.
Por cierto, tuvieron pájaros porque hay bastantes jaulas distribuidas por la casa. Eran grandes, la verdad. O sea que a lo mejor no sé si fueron loros que y también les gustaba muchísimo los relojes. Quiero imaginarme ahora mismo el sonido que habría esta casa con tantísimos relojes como reloj. Esta es una de las habitaciones que más relojes tenía.
Escuchemos su pausada melodía, supongo. Todas las habitaciones tienen algún reloj mínimo. Uno de seis mínimo. Digo, porque aquí resulta que tienen otro 08:15. Sí, pero es ahora. Así que de hecho también tenía péndulo. Entonces imaginaos lo que sería dormir en esta habitación. Aquí, otro reloj. Mirad entonces.
Cómo sería dormir en esta. Madre mía! Espérate que no termino aquí otro. Hemos contado ya cuatro. Allá arriba hay otro. Ese pequeñito. Mira, voy a hacer tú otro. Ya van cinco. Vale? Imaginaros el sonido que habría aquí por la noche. Clac, clac, clac, clac. Y aquí está él, su retrato, presidiendo todas las habitaciones en la planta de arriba.
Me sobrecoge una triste hipótesis que más adelante os contaré. Impresionante este sitio. No sé por dónde cogerlo. Y esta era la habitación, seguramente del chico. Entonces entiendo que también había una niña o algo. Es que no sé, quizás murieron todos en un accidente o los niños emigraron a otro país y esto quedó así.
Miras ahí un crucifijo enorme? Hay moscas. Una aspiradora. Estaba todo tan lleno de cosas. Mira esta antigua palangana. Esto lleva más de 20 años. Al menos esta parte es como más decadente aún. Ah iba a iba a iba a iba. Esta es la silla que hay en el jardín. Y ésta es la bajada de la casa. La mujer. Se la veía súper buena.
Sabía yo que aquí había vivido gente? No sé, se lo nota súper buena persona ti se la nota una pareja, no sé de estas. Aquí hubo mucho amor de verdad. Está claro que aquí hubo muchísimo amor. Qué locura! Madre mía! Recordáis al gatito cachorro que daba la bienvenida en la entrada de la casa? Tenedlo presente.
Bueno, yo de verdad espero que este vídeo nos esté aburriendo. A mí sinceramente, no se haría este vídeo de tres horas para enseñar todo. Quizás a veces preferís que vaya a que vaya más resumida o que vaya más al grano, pero es que mirad, es que habrá donde habrá. Hay cosas a ver que tenían por aquí vasitos.
A ver, sin duda acumularon demasiado por no tirar. No? Supongo. Hasta en los rincones. Hay flores en los rincones que ni siquiera se ven. Aquí le tenéis el gatito que tanto cariño dio y recibió. No os resulta familiar la cama en la que está? Esta es la habitación donde estoy ahora mismo. Esta habitación es donde está el gato de la derecha.
Es esto? Lo único que cambia es la colcha. Pero ese es el cojín. Y esa es esta habitación. Y ahí estaba el gato. Tiene. Brutal. La foto estaba tomada tal que así. Todavía no habían acumulado tantísimas cosas porque el tapiz este no tenía. Ostras, que fuerte! Mirad lo que estoy viendo por ahí. Hola. Esto no es. Esto es que lo acabo de ver ahora mismo.
Mi habitación y con un angelito. Pero mira que ya. Señoras, esto. Mirad la bata. Y ojo que arriba sigue habiendo más cosas. Yo ahora mismo no lo estoy viendo ya. Impresionante, tío. El niño. La boda. He aquí un dibujo hecho en tela. Mirad el dibujo del niño hecho a boli encima de una tela. Es que seguramente se me escape muchas cosas ahí abajo.
Parece que es el estuche de una cámara de fotos, pero queda mucha casa. La magia de este lugar no sólo reside en la cantidad de recuerdos que desbordan las paredes y rincones de toda la casa, sino en que aquí los niños podían ser libres coloreando rotulador los marcos o pintando con boli telas y manteles.

El señor y la señora Pierre tenían muy claro que la felicidad de sus invitados estaba por encima de cualquier otra cosa, incluida la felicidad de su gato Buddy. Una mascota que vivió feliz, pero lamentablemente no siempre, ya que los últimos años de vida de la señora Luisa todo cambió en esta casa. Una grave enfermedad hizo que tuviera que tener a Judy siempre controlado y amarrado.
En el próximo vídeo descubriréis qué pasó con la señora Luisa y veremos la planta de arriba. El lugar más mágico de esta casa. También veréis la bonita labor que hacían en su tiempo libre cuando aún eran independientes.