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Damián Zepeda TRAICIONA a Alito y Pacta con Morena… la Grabación DESTROZA al PRI

Saben que los discursos públicos y las conversaciones privadas a veces son dos cosas completamente distintas. Lo que un político dice en el micrófono y lo que dice en el restaurante de la zona rosa o en el lobby del hotel donde se juntan los que mandan, pues puede ser muy diferente. Y lo que se dice con fuerza en los pasillos del Congreso, lo que circula entre asesores, entre operadores políticos, entre gente que estuvo presente en reuniones que no estaban en ninguna agenda oficial, es que Damián Cepeda tuvo contactos, conversaciones, acercamientos con gente

cercana a Morena que van mucho más allá de lo que él ha reconocido públicamente. Nadie lo ha confirmado de manera oficial, pero la versión circula con una solidez que, bueno, que incomoda. ¿Cuál era el contenido de esos acercamientos? Dicen los que saben que el tema central era Sonora, las elecciones de 2027.

Cepeda quiere la gubernatura de Sonora como quiere el oxígeno. Lo ha dicho, lo ha insinuado. Todo su movimiento político en los últimos meses apunta hacia allá y hay quienes aseguran que para llegar a esa gubernatura, Cepeda estaría dispuesto a hacer algo que él mismo calificó de traición cuando lo hizo el PRI. negociar con Morena.

Sigue aquí porque la parte que más te va a indignar todavía no te la he dicho. Entendamos primero qué le pasó al PAN en estos años, porque Cepeda no salió de la nada, salió de un partido que, como él mismo reconoció en entrevistas recientes, pasó de gobernar 11 estados a gobernar cuatro. Trágico, dijo. Trágico, sí, pero también hay que preguntarse por qué.

Y ahí es donde la historia de Cepeda se pone más complicada. Damián Cepeda fue presidente nacional del PAN de diciembre de 2017 a abril de 2018. Ese periodo terminó con la derrota más grande en la historia del partido en las elecciones presidenciales. Ricardo Anaya, candidato presidencial del PAN, aplastado por AMLO. Los números fueron devastadores.

Cepeda en aquel momento culpó al gobierno federal por atacar a Anaya. habló de uso político de la justicia, de un ataque brutal y puede que tenga razón en eso, pero también es cierto que durante su gestión como presidente del partido, el PAN no logró consolidar una alternativa real que la ciudadanía quisiera abrazar. Después de eso, Cepeda se mantuvo como senador, siguió hablando, siguió criticando, se convirtió en el comentarista estrella de la oposición, el que siempre tenía una frase contundente, el que siempre decía lo que otros no se atrevían. Pero fíjate

en algo, hay una diferencia entre el político que dice las cosas que hay que decir en el micrófono y el político que hace las cosas que hay que hacer cuando el micrófono está apagado. Y la pregunta que hoy está flotando en el ambiente político mexicano es, ¿en cuál categoría está Damián Cepeda? Ahora te voy a contar lo del primor, porque sin eso no entiendes nada.

El primor, así le llamaron los analistas y los medios, fue el nombre que se le dio al acuerdo tácito entre el PRI y Morena durante el gobierno de López Obrador. Un acuerdo donde el PRI, a cambio de cierta protección política para sus líderes, ciertos espacios, ciertas garantías, iba dando votos a Morena en momentos clave. Votos que la coalición opositora había prometido no dar.

Votos que pusieron en evidencia que la alianza va por México era en muchos momentos un teatro. Cepeda lo denunció con nombres, con fechas, con argumentos sólidos y tenía razón. Los números estaban ahí, los votos estaban ahí. Pero este hay algo que no cuadra, algo que se deja caer con mucho cuidado en los pasillos cuando se habla de Cepeda hoy.

Si Cepeda sabía todo eso sobre el Primor, si fue tan ruidoso denunciando ese tipo de acuerdos, ¿por qué hay gente cercana a la dirigencia priista que hoy dice que él hizo exactamente lo mismo? Dicen quienes estuvieron en esas conversaciones que la diferencia es que Alito negoció para sobrevivir políticamente, para que no lo destruyeran, para mantener al PRI con vida.

Cepeda, según esta versión, habría negociado para avanzar, para crecer, para llegar a donde quiere llegar. Ahí te va la pregunta que nadie quiere responder en voz alta. ¿Cuál de los dos es peor? No te vayas todavía porque hay un detalle que casi nadie ha reportado y que lo cambia todo. Hablemos de la grabación porque sí hay una grabación. O bueno, hay quienes aseguran que la hay.

Los que dicen haberla escuchado describen una conversación donde se habla de acuerdos para las elecciones de 2027 en Sonora, donde se mencionan nombres de operadores cercanos a Morena, donde el tono, según quienes la describen, es el de alguien que ya está negociando, no el de alguien que está evaluando opciones.

trascendió que esta grabación habría circulado primero en grupos cerrados de WhatsApp entre priistas cercanos a Alito, que cuando llegó a ciertas personas dentro del PRI, la reacción fue de furia. Porque si hay algo que el PRI no puede tolerar, aunque suene irónico dado todo su historial, es que un panista los traicione antes de que ellos lo traicionen a él.

Al parecer, la grabación llega a manos de algunos operadores del tricolor, justo cuando el PAN está evaluando si va o no va en alianza con el PRI para 2027. El timing, híjole, el timing no puede ser más conveniente para Alito. ¿Y qué hace Alito con eso? Bueno, Alito lleva toda su vida política convirtiendo los problemas ajenos en moneda de cambio.

Y esto, si es que la grabación existe y dice lo que dicen que dice, es oro puro, el PAN en crisis, el PRI contra la pared. Y en el medio, Damián se peda con una grabación que lo pone exactamente donde él siempre puso a sus enemigos. Espérate porque aquí hay que dar un paso atrás y mirar el cuadro completo.

Damián Cepeda lleva años construyendo una imagen. La del panista diferente, el que no negocia con el sistema, el que habla con verdad, o sea, que en política eso ya es mucho. El que dice, “Yo soy distinto cuando todos los demás están haciendo exactamente lo mismo.” Y esa imagen le funcionó. Le funcionó bien, tiene seguidores, tiene presencia.

Cuando habla en televisión la gente lo escucha. Cuando critica a Alito, la gente aplaude. Cuando dice que el pan necesita renovarse, la gente asiente. Pero hay una trampa en esa imagen. Y la trampa es que cuando te construyes como el hombre íntegro, como el político diferente, cualquier grieta se vuelve un hoyo, cualquier contradicción se vuelve una traición.

Y lo que dicen los que dicen que saben es que hay grietas bastantes. Mira el patrón. Cepeda critica la alianza PAN PRI durante años, pero simultáneamente no sale del PAN. se queda, sigue ahí usando las siglas, usando la estructura, usando los recursos que da pertenecer a uno de los partidos más grandes del país. Cepeda dice que el PAN necesita renovarse, pero cuando tiene la oportunidad de competir por la dirigencia del partido después de las elecciones del 2024, a ver, en agosto de ese año abandona su candidatura, se retira del proceso. El

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