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CUAUHTÉMOC BLANCO: LO HUMILLARON EN EL ESTADIO DEL MUNDIAL Y TUVO QUE SALIR ESCOLTADO

CUAUHTÉMOC BLANCO: LO HUMILLARON EN EL ESTADIO DEL MUNDIAL Y TUVO QUE SALIR ESCOLTADO

Es el segundo máximo goleador histórico del club América. salió del estadio Ciudad de México, escoltado por la Guardia Nacional al final del partido inaugural del mundial bajo los gritos de perro ratero y bajo la advertencia pública de que en Cuernavaca lo están esperando para destrozarlo a golpes. Frente a millones de aficionados, no fue un altercado cualquiera.

Fue la caída pública más oscura y más siniestra de toda la historia del fútbol mexicano. Hoy vas a saber la macabra verdad de por qué los aficionados le gritaron perro ratero al diputado federal del partido Morena. ¿Y por qué lo están esperando dentro de Cuernavaca para destrozarlo a golpes? Aún más oscuro.

La fotografía del estado de Morelos junto a tres líderes criminales. Un hombre asesinado dentro del penal, otro hombre sentenciado a 28 años de prisión federal y un tercer hombre capturado por la Fiscalía General de la República 3 días antes del Partido inaugural del mundial del 26. Y lo más asqueroso de toda esta historia del Cuau, lo que el exgobnador de Cuernavaca le hizo a su media hermana sobre la residencia del gobierno del estado y los 40 millones de pesos del herario público mexicano que desaparecieron durante los 6 años del

gobierno del exfutbolista del club América. Pero antes tienes que entender una cosa, porque lo que ocurrió esa noche del 11 de junio del 26 por los pasillos del estadio Ciudad de México no empezó dentro del mundial, no empezó dentro del fútbol profesional, no empezó dentro de la política mexicana contemporánea, empezó 47 años antes sobre las calles polvorientas de la colonia Tepito de la Ciudad de México durante la mañana fría del 17 de enero.

del año 1973, el día que nació un niño moreno y flaco dentro de una vecindad humilde del barrio Bravo, el barrio más peligroso de la Ciudad de México durante toda la segunda mitad del siglo XX mexicano. El barrio donde se cocinaba la pobreza, la delincuencia menor, los puños y la calle, el barrio donde aprenden a sobrevivir o desaparecen los hombres de México.

Le pusieron Cuautemoc Blanco Bravo. Cuautemoc por el último emperador azteca de México. Bravo por el apellido materno del barrio Bravo. Pero los vecinos de la colonia Tepito le pusieron otro nombre desde los 7 años de edad. Un apodo callejero del barrio. Un apodo que iba a marcarlo durante los siguientes 53 años.

El Cuau y el padre del niño Cuautemocok. Era un hombre del barrio Bravo de Tepito, un trabajador humilde de México, un hombre que se levantaba a las 5:30 de la mañana sobre la vecindad para llegar al trabajo de la avenida Reforma del Distrito Federal Mexicano. Don José Blanco y la madre del niño Cuau, doña Yolanda Bravo del barrio.

Una mujer que crió a ocho hijos sobre la misma vecindad de Tepito. una mujer que cocinaba para la familia sobre el comal de la cocina humilde del barrio. Una mujer que vio crecer al hijo Cuautemoc sobre las calles polvorientas de la colonia Bravo del Distrito Federal Mexicano. Ocho hijos, una sola vecindad del barrio, una sola cocina de México y un solo balón de fútbol entre los ocho hermanos sobre las calles polvorientas de Tepito.

Y guarda esto en tu mente, porque entre esos ocho hijos del barrio había uno que no era hijo legítimo de doña Yolanda Bravo, una media hermana de origen distinto, una mujer que no compartía la sangre materna de Tepito, una mujer cuyo nombre escuchar exactamente seis veces durante los siguientes 50 minutos. Pero vamos a volver a esa media hermana.

Antes hay que entender al niño Cuautemoc Blanco Bravo sobre las calles de Tepito durante la segunda mitad de la década del 70 del siglo XX mexicano. Porque mientras los hermanos jugaban béisbol en los patios polvorientos del barrio, mientras los amigos del barrio Bravo aprendían a robar, mientras los vecinos de Tepito le compraban mercancía piratería al hombre del puesto del barrio mexicano contemporáneo, el niño Cuautemoc Blanco se quedaba sobre las calles polvorientas de Tepito con un solo objeto entre los pies.

Un balón de fútbol viejo. Un balón de fútbol regalado por un vecino del barrio. Un balón de fútbol que iba a llevarlo de Tepito hasta el estadio Azteca de la Ciudad de México durante los siguientes 15 años. Y a los 12 años de edad, un casatalentos del club América de la Ciudad de México llegó hasta la colonia Tepito durante la primavera del año 1985.

El casatalentos era un hombre del fútbol mexicano, un hombre que había visto al niño cuu sobre los torneos amaters del barrio y lo invitó a las pruebas oficiales del club América sobre el centro de la Ciudad de México y el niño Cuautemoc Blanco Bravo de Tepito pasó las pruebas oficiales del club América del fútbol mexicano y firmó con la cantera del Club América de México sobre el año 1988, 15 años de edad cumplidos.

El primer contrato deportivo profesional de la historia familiar Blanco Bravo de Tepito y el padre don José Blanco se enteró sobre la cocina humilde de la vecindad del barrio durante la tarde fría de la firma y la madre doña Yolanda Bravo lloró sobre la cocina de México esa noche.

Pero algo ocurrió sobre el verano del año 1992 del fútbol mexicano, el día del debut oficial del Cuau sobre la primera división del fútbol mexicano. El día que el hijo de doña Yolanda Bravo de Tepito entró por primera vez sobre la cancha del estadio Azteca de la Ciudad de México con la camiseta amarilla del Club América del Fútbol Mexicano Profesional.

19 años de edad cumplidos y debutó y anotó y siguió anotando en el campeonato y siguió anotando sobre las copas internacionales y siguió anotando sobre la selección mexicana del tri. El segundo máximo goleador histórico del club América del fútbol mexicano profesional, por encima de Carlos Reinoso del fútbol chileno internacional, por encima de Octavio Vial del centro mexicano, por encima de cualquier delantero histórico de la Federación Mexicana de Fútbol de México, únicamente superado por el goleador histórico Luis Roberto Alvez Sague del

fútbol mexicano contemporáneo y entonces llegó sobre el verano del año 1900. 8 del Mundial de Francia, la Cuautemiña, la jugada más icónica de la historia del fútbol mexicano profesional. La jugada que el delantero Kowu inventó sobre la cancha del estadio francés durante el partido oficial del Tri.

La jugada que dejó en shock a millones de televisores esa semana del Mundial del Fútbol Internacional. El balón pisado, el balón sujetado entre los dos pies, el balón llevado entre las piernas del defensor rival en el campo francés y el quu saltó por encima del defensor en el mundial del trimexicano. Y la cuautemiña se viralizó en los noticieros deportivos de México durante el verano del 98 y se replicó en las canchas del fútbol amater y se enseñó en las escuelas de fútbol profesional.

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