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CAE “EL CHUY RONAS” ALIAS “EL VENADO”: EL HOMBRE DE LOS MEZCALES QUE HARFUCH CAZÓ EN COLIMA.

La marina caza a el venado de los mezcales en Colima, el hombre que corría y al que nadie podía agarrar. 11 de junio de 2026. Colima. Son las primeras horas del operativo y la Secretaría de Marina ya tiene rodeado el punto. Adentro está un hombre al que llevan meses persiguiendo, un hombre con una orden de aprensión por intento de homicidio.

Un hombre que hasta esta noche había logrado escaparse una y otra vez, que se movía entre las calles de Colima como un animal que conoce cada salida y al que por eso mismo le pusieron un apodo, el venado. Esta noche el venado deja de correr y lo que la Marina encuentra cuando lo agarra confirma algo que el gobierno llevaba semanas sospechando sobre el cártel más peligroso del que casi nadie habla.

Quédate porque en los próximos minutos te voy a revelar pieza por pieza por qué la captura de este hombre que parece una noticia local más en realidad está conectada con la guerra más sangrienta del narco mexicano y la última pieza, la que te voy a dar al final lo cambia absolutamente todo.

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Y esa palabra no se usa para cualquiera. No se despliega un operativo conjunto de la Marina y la Secretaría de Seguridad Estatal para detener a un delincuente común. Se hace para cazar a alguien que genera violencia, que coordina, que sostiene la operación de un cártel en el territorio. El venado era exactamente eso.

Tenía una orden de aprensión vigente por homicidio calificado en grado de tentativa. Intentó matar a alguien y no lo logró. Y aún así, durante meses, siguió libre, siguió operando, siguió moviéndose. ¿Por qué le costó tanto a las autoridades atrapar a un solo hombre? Esa es la primera pregunta y la respuesta está en su apodo.

Aguántame tantito porque tiene que ver con cómo opera los mezcales en Colima y eso te lo voy a desarmar en un momento. Cuando por fin lo agarraron, le aseguraron un arma automática de esas que solo carga un integrante activo de un grupo armado y diversas drogas. Todo quedó a disposición de las autoridades. El venado dejó de correr el 11 de junio, pero aquí está lo primero que no cuadra y que te tienes que guardar para más adelante.

El venado no cayó solo, no fue un golpe aislado. Fue el cuarto golpe en menos de un mes contra la misma organización, cuarto en menos de 30 días. Y cuando veas la lista completa, vas a entender que esto no es casualidad. Es una cacería. Pero primero resolvamos el misterio del apodo, porque te lo prometí. ¿Por qué el venado? En el mundo del narco, los apodos casi nunca son al azar.

A un hombre no le dicen el venado porque sí, se lo dicen por una de dos razones. La primera porque corre, porque se escapa, porque cuando lo persiguen desaparece entre el monte como un venado que conoce cada vereda, cada escondite, cada salida. La segunda razón es más escalofriante porque es la presa, porque tarde o temprano al venado alguien lo caza.

Durante meses el venado fue lo primero, el que se escapaba, el que tenía las autoridades corriendo detrás sin poder alcanzarlo, hasta que se convirtió en lo segundo, en la presa. Y el cazador esta vez fue la marina. Pero, ¿por qué tanto esfuerzo, tantos recursos, tanta inteligencia por un solo operador de un cártel del que casi nadie ha oído hablar? Aquí viene la siguiente pieza y es la que empieza a destapar todo, porque el venado no es la primera ficha que cae.

Déjame mostrarte el patrón completo y cuando lo veas se te va a poner la piel chinita. Retrocedamos unas semanas. El 13 de mayo de 2026 cayó un hombre apodado Billy Boy. No era cualquiera. Era el jefe de sicarios de los mezcales. El que coordinaba los grupos armados, el que reclutaba asesinos. Capturar al jefe de sicarios debería dejar a una organización paralizada, descabezada, fuera de combate.

¿Y sabes qué pasó? Absolutamente nada. La organización no se detuvo ni un solo día. ¿Por qué? Esa pregunta es la que lo cambia todo y te la respondo en un momento porque la respuesta es escalofriante. Suscríbete al canal si todavía no lo has hecho porque lo que viene es la parte que conecta a este cártel con algo mucho más grande.

Resulta que apenas unas semanas después de la caída de Billy Boy, un hombre apodado blanco ya había ocupado su lugar como nuevo jefe de sicarios. El puesto se llenó casi de inmediato, como si ya hubiera alguien formado en la fila esperando su turno. Y el 8 de junio, Blanco también cayó, pero no cayó solo. Junto a él agarraron a otro operador, uno encargado de la logística y de coordinar a los mezcales con células en otros estados del país.

Fíjate bien en ese detalle, células en otros estados, porque va a ser clave para entender el final de esta historia. Guárdalo y ahora el 11 de junio cae el venado. Cuenta conmigo los golpes. Jefe de sicarios capturado. Su reemplazo, capturado. El coordinador de logística, capturado. Y ahora el venado.

Objetivo prioritario, generador de violencia capturado. Cuatro golpes demoledores en menos de un mes. Eso no es suerte, ni casualidad, ni una racha. Eso es una cacería sistemática. planeada, ejecutada con precisión militar. La Marina decidió que los mezcales son una prioridad nacional. Pero, ¿por qué? ¿Por qué un cártel que nació en un barrio de Colima se convirtió de repente en blanco prioritario de la Marina Mexicana? La respuesta está en la historia de este estado y esa historia es mucho más oscura de lo que imaginas.

Para entenderla hay que viajar 30 años atrás. Y aquí hay un dato que la mayoría de la gente no conoce, pero que lo explica todo. Mucho antes de que existieran los mezcales, mucho antes de que el CJNG dominara el occidente de México, Colima ya era cuna de una organización legendaria. Se llamaba El Cártel de Colima y lo dirigían tres hermanos: José de Jesús, Adán y Luis Amescua Contreras.

Y sabes cómo los bautizó la prensa internacional, los reyes de la metanfetamina. Pero, ¿cómo llegaron tres hermanos de un estado tan chiquito a ser reyes de algo a nivel mundial? Ahí está la clave que conecta todo este video con el presente. Los hermanos Amescua fueron pioneros. Entendieron antes que casi cualquiera en el planeta que el futuro del narco no estaba en las drogas que se cultivan en la Tierra, sino en las que se cocinan en laboratorios con químicos traídos desde Asia.

Importaban toneladas de fedrina desde la India y desde Tailandia. Las metían por un punto muy específico y desde ahí abastecían la producción de drogas sintéticas de medio continente. ¿Por dónde las metían? por el mismo lugar que hoy lo explica todo y ese lugar es la pieza central de este rompecabezas, el puerto de Manzanillo, el puerto comercial más importante de México y uno de los más activos de toda América Latina.

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