Posted in

¡INFIERNO en JALISCO! 158 SICARIOS ABATIDOS tras PERSECUCIÓN de 6 HORAS

158 cuerpos, 6 horas de persecución a través de tres municipios y un estado entero que durante 2 días no supo si abrir la puerta de su casa. Lo que ocurrió en Jalisco no fue un enfrentamiento, fue una guerra. Cuando el ejército mexicano eliminó al líder del cártel Jalisco, Nueva Generación en las montañas de Tapalpa, nadie estaba completamente seguro de lo que vendría después.
Los analistas hablaban de inestabilidad, los expertos en seguridad pedían cautela. Los gobiernos estatales activaron protocolos preventivos y el gabinete de seguridad federal desplegó refuerzos porque sabía, con la certeza que da la inteligencia acumulada de años que la respuesta del cártel no iba a ser silenciosa. No lo fue.
En las siguientes horas, AT Jalisco se convirtió en el epicentro de la reacción más violenta y coordinada que el C Hosting NG ha ejecutado en toda su historia. Bloqueos simultáneos en decenas de puntos, vehículos incendiados en arterias principales de Guadalajara, negocios saqueados e incendiados en zonas comerciales, enfrentamientos en Sienundracig, puntos distintos del estado y una persecución de 6 horas que atravesó carreteras federales, brechas serranas y colonias urbanas, dejando a su paso el saldo que hoy da la vuelta al
mundo. He analizado cada reporte oficial, cada comunicado de seguridad, cada testimonio disponible de lo que ocurrió durante esas horas. Lo que voy a contarles hoy es la historia completa, no solo los números, la historia de como un cártel decidió demostrar que seguía vivo incluso con su líder muerto e y de cómo el Estado respondió con una contundencia que Jalisco no había visto en mucho tiempo.

Quédense porque esta historia empieza mucho antes de que sonara el primer disparo en Tapalpa. Para entender lo que ocurrió ese domingo de febrero, hay que entender primero lo que era Jalisco bajo el dominio del CETANG. Y hay que entenderlo sin eufemismos. No es exageración decir que el cártel había construido en Jalisco algo parecido a un estado paralelo, con reglas propias, con territorios delimitados, con una capacidad de respuesta militar que durante años puso en jaque a las propias fuerzas federales.
Hubo momentos en que el CJNG no solo resistió operativos del Estado, los repelió. Hubo helicópteros militares derribados, con boyes del ejército emboscados en carreteras del interior, municipios donde el cártel impuso toque de queda y la policía municipal simplemente no entraba porque sabía que no podía.
El CJNG no nació en Jalisco por accidente, nació ahí porque Jalisco tiene todo lo que una organización criminal de alto nivel necesita. Tiene rutas directas hacia el Pacífico, tiene conexión con el puerto de Manzanillo, uno de los más importantes para el tráfico de precursores químicos que llegan desde Asia y que el cártel convierte en metanfetamina y fentanilo.
Tiene acceso carretero al centro del país hacia la ciudad de México y el Bajío y tiene una zona metropolitana, Guadalajara, que es el segundo mercado de consumo más grande de México, con millones de personas y una economía que genera enormes flujos de efectivo susceptibles de ser lavados. Durante años, Nemesio o Ceguera Cervantes, el Mencho, operó desde las Sierras de Jalisco con una impunidad que desafiaba toda lógica. Era diabético.
Tenía problemas renales crónicos que requerían atención médica constante. Vivía en condiciones de clandestinidad extrema, moviéndose entre ranchos y propiedades en zonas de difícil acceso. Y aún así sobrevivió durante más de una década como el capo más buscado de México. La DEA ofrecía 15 millones de dólares por información que condujera a su captura o condena 15,000on.
una cifra que no tiene precedente para un objetivo criminal en territorio mexicano y aún así el hombre seguía en pie. Lo que el Mencho construyó en ese tiempo no era solo una red criminal, era una institución, una organización que, a diferencia de los cárteles que colapsan cuando cae su líder visible, fue diseñada con una arquitectura de mando distribuido, con mandos regionales autónomos que pueden operar sin instrucciones del centro, con células que tienen sus propios sistemas de financiamiento, reclutamiento y logística. Con un brazo de élite, el
Grupo Delta. Entrenado específicamente para operaciones de alto impacto y documentado en archivos militares desclasificados como uno de los grupos paramilitares más peligrosos que ha producido el crimen organizado mexicano. El grupo Delta no son sicarios comunes, son hombres con entrenamiento táctico avanzado, con conocimiento de explosivos, con experiencia en operaciones nocturnas y en el uso de vehículos blindados construidos artesanalmente.
son los que el CJNG activa cuando necesita mandar un mensaj

Read More