Posted in

¡SALINAS PLIEGO EXPLOTA DE RABIA! SHEINBAUM LO EXHIBE Y LO DEJA EN RIDÍCULO TOTAL

Por un lado, el hombre de las antenas, los aviones y los lujos. por el otro, el pueblo de a pie que solo quiere que el mundial salga bonito. No te vayas todavía, porque ahora vamos a ver de qué iba exactamente esa conversación con Adela Micha y por qué pega tan fuerte que haya salido precisamente de ahí de una plática en confianza.

Y es que lo que se proyectó esa mañana no salió de una entrevista pública cuidada al milímetro ni de un programa de televisión con luces y maquillaje. Salió de una conversación entre Salinas Pliego y Adela Micha. Una de esas pláticas donde la gente baja la guardia y dice lo que de verdad piensa, sin filtro y sin asesor de imagen al lado.

Y precisamente por eso golpea tan duro, porque ahí no hay manera de decir, “Me sacaron de contexto” cuando las palabras están completas en su orden escritas de puño y letra. Eso es lo que convirtió esto en un terremoto y no en una nota más. Mientras todo esto ocurría en Palacio Nacional, en las calles de la Ciudad de México, las cosas tampoco estaban tranquilas.

Había movilizaciones de la CNTE, protestas, bloqueos y algunos de esos actos, según se ha reportado, terminaron en violencia. La presidenta fue clarísima en una cosa. Para ella las manifestaciones legítimas son una cosa y los actos violentos que aparecen justo ahora, a unos días del mundial son otra muy distinta.

Lo que ella ve”, dijo, “es provocación armada para mandarle al mundo el mensaje de, “Miren qué mal está México y cómo fue que la presidenta unió esos puntos en pleno escenario frente a las cámaras sin titubiar.” Eso es justo lo que vamos a ver enseguida y la manera en que lo hizo dice mucho de quién manda en este país, porque lo que adoptó Shane Bound frente a todo esto fue una postura que a muchos los dejó pensando.

En lugar de amenazar, en lugar de prometer mano dura, hizo justo lo contrario. Garantizó que el mundial se va a disfrutar, que la inauguración va conforme a lo planeado y que su gobierno no va a reprimir absolutamente ninguna protesta. un gobierno de puertas abiertas, dijo. Y ahí está el contraste que a tanta gente le movió algo por dentro.

De un lado, una voz que según lo proyectado, pedía pasar a algo más rudo. Del otro una presidenta diciendo que no va a haber represión, que nadie va a salir golpeado. Y hubo una frase de la presidenta que se quedó dando vueltas en la cabeza de medio país. Los extremos se juntan. Lo dijo señalando por un lado a ciertos sectores que ella llama de ultraderecha y por el otro a grupos supuestamente muy radicalizados metidos en algunas de estas protestas.

La idea que dejó en el aire es inquietante, que gente que parecería no tener nada que ver entre sí podría estar coincidiendo, cada quien por su lado, en el mismo objetivo de proyectar un México en llamas justo cuando el mundo voltea a vernos. Quédate porque falta un detalle que la propia presidenta soltó y que cambia el tono de toda la historia.

lo que ella misma reconoció que no puede afirmar y porque eso lejos de debilitarla la hizo verse más fuerte. Y aquí viene el punto que mucha gente pasó por alto, pero que a mí me parece de lo más importante de toda la mañanera. La presidenta con todo y que proyectó la conversación y acusó el llamado a la violencia fue honesta en algo enorme.

Dijo con todas sus letras que no tiene pruebas de que Salinas Pliego esté detrás de las manifestaciones de la CNET. no lo acusó de organizarlas, no lo acusó de pagarlas. Lo que cuestionó fue otra cosa muy distinta. ¿Cómo es posible que un empresario con semejante poder mediático ande hablando de pasar algo más rudo en un momento tan delicado para el país? Y esa prudencia, esa manera de poner ella misma el freno dice mucho de cómo decidió jugar esta partida, porque lo que estaba en juego ese día no era poca cosa y conviene que lo sientas

bien. Era la imagen de todo un país a punto de pararse en el escenario más grande del planeta. El 11 de junio, México abre el mundial y todos sabemos lo que eso significa para la gente. El orgullo de ver a la selección, las banderas en los balcones, las familias reunidas frente a la tele. Es una fiesta que es de todos, de la señora que venden en el mercado, del taxista, del jubilado, del niño que apenas aprende a patear un balón.

Y la sola idea de que alguien quiera manchar ese momento, según lo que se planteó esa mañana, le hierve la sangre a cualquiera que ame a este país. ¿Y sabes qué día exacto pasó todo esto? justo en la víspera de una fecha que en México pesa muchísimo. Y esa coincidencia no es un detalle menor, es algo que vamos a ver en un momento y que le da otra dimensión a lo que prometió la presidenta, porque resulta que todo esto ocurrió un 9 de junio a un día del 10 de junio, una fecha que en este país nadie con memoria olvida y que justo en esa antesala la presidenta

saliera a decir que su gobierno no va a reprimir ninguna manifestación, que no va a repetir la historia que tanto dolor dejó. tiene un peso simbólico que pone la piel chinita. No es lo mismo prometer, “No habrá represión un día cualquiera que prometerlo en la víspera de una fecha cargada de tanto luto.” Y ahí otra vez el contraste se siente en el pecho, mientras según lo mostrado, se hablaba de algo más rudo.

Desde Palacio Nacional se garantizaba justo lo contrario. Y entonces uno vuelve sin remedio a esa pantalla del salón tesorería, a esas palabras que la presidenta leyó en voz alta y que se quedaron grabadas en la memoria del país. Porque puedo contarte el contexto, puedo contarte el momento, puedo contarte el contraste y la fecha, pero hay algo que todavía no te he dicho completo.

¿Qué decía textualmente, palabra por palabra, esa conversación? ¿Qué fue exactamente lo que escribió el dueño de TV Azteca? y que al verse proyectado en grande frente a todo el país, lo dejó sin piso para defenderse. Esa es la parte que pocos de ustedes han visto entera y es la que de verdad explica por qué esta mañanera se volvió un escándalo nacional.

Y créeme que cuando escuches esa frase completa, con todas sus palabras, en el orden exacto en que apareció en la pantalla del salón tesorería, vas a entender de golpe por qué la presidenta decidió exhibirla frente a México y al mundo. ¿Y por qué medio país amaneció hablando de esto? Porque dentro de esa conversación hay una línea, una sola, que la mayoría todavía no ha leído tal cual se dijo, y es justo la que vamos a poner sobre la mesa ahora mismo.

Y aquí está, palabra por palabra, lo que apareció en aquella pantalla del salón tesorería y que dejó callado a medio país. Según lo que la presidenta leyó en voz alta, el dueño de TV Azteca habría escrito esto en su conversación con Adela Micha. A lo mejor es necesario hacer una huelga en cierto momento.

A lo mejor es necesaria presencia física y bloquear los accesos. Nada de que manifestación de Blanco y Pacífica. Vale, madre. Ya lo hicieron y no sirve para nada. Tiene que ser más rudo. Léelo otra vez despacio, porque cada palabra cuenta. Bloquear los accesos, nada de manifestación pacífica. tiene que ser más rudo.

Read More