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La grabación secreta de Ricardo Fort que cambió para siempre la historia política de Milei

Para entender la magnitud de lo que ese audio representaba, hay que comprender quién era Ricardo Ford en 2013 y por qué su vínculo con Miley había permanecido completamente secreto durante más de una década. Ricardo Ford no era simplemente un showman excéntrico de la televisión argentina, era heredero del Imperio Felford, una de las empresas chocolateras más importantes de Argentina con facturación anual que superaba los 150 millones de dólares.

Fort había heredado la empresa familiar en 2000 y aunque su imagen pública era la del millonario extravagante que gastaba fortunas en fiestas y decía frases memorables en televisión. Detrás de esa fachada había un empresario sofisticado que había multiplicado el valor de Fellford durante su gestión. En 2013, Ford tenía 39 años y estaba en la cima de su popularidad mediática.

 Había sido jurado de Show Match. Había protagonizado realities, había generado millones de memes antes de que existiera el concepto moderno de viralización. Su frase es todo un tema. Se había convertido en parte del vocabulario popular argentino, pero Fort también tenía un lado que pocos conocían. Era un lector voraz de economía.

 Había estudiado administración de empresas en Estados Unidos y mantenía conversaciones privadas con economistas sobre el futuro de Argentina. Le preocupaba profundamente lo que el kirchnerismo estaba haciendo con la economía del país donde su empresa operaba. Javier Miley en 2013 era un completo desconocido para el público general.

Tenía 42 años. Era profesor de economía, escribía columnas en medios especializados que nadie leía y ocasionalmente aparecía en programas económicos de cable donde explicaba teoría austríaca a audiencias microscópicas. No tenía ambiciones políticas públicas. Era un académico con ideas radicales sobre economía de libre mercado, que la mayoría consideraba interesantes, pero completamente inaplicables en Argentina.

vivía modestamente, no tenía patrimonio significativo y su círculo social era casi inexistente fuera del mundo académico. La conexión entre Fort y Myy había ocurrido de manera casual en agosto de 2013. Ford había leído un artículo de mi ley en un suplemento económico titulado ¿Por qué la inflación destruirá al kirchnerismo en 5 años? donde mi ley explicaba con precisión matemática cómo la manipulación del index, el gasto público descontrolado y la emisión monetaria sin respaldo crearían inevitablemente una crisis que

ninguna narrativa política podría sostener. El artículo incluía proyecciones específicas: inflación real del 30% anual para 2015, agotamiento de reservas del Banco Central para 2017, crisis cambiaria para 2018. Ford quedó fascinado, no por el análisis económico en sí que él ya entendía, sino por algo más fundamental, la claridad brutal con que mi ley escribía.

 Sin eufemismos, sin suavizar predicciones para no ofender, sin el lenguaje técnico que los economistas usaban para esconder malas noticias detrás de Gerga académica. Fort llamó a la redacción del suplemento y pidió el contacto de Miley. Le dijeron que Miley casi nunca atendía llamadas de desconocidos, pero Fort insistió. Díganle que Ricardo Ford quiere hablar con él sobre su artículo.

 Si no me llama en 48 horas, voy personalmente a buscarlo. Mi ley llamó esa misma tarde. Estaba confundido sobre qué querría el millonario excéntrico de la televisión con un economista académico. Ford fue directo. Leí tu artículo. Tenés razón en todo. Quiero que vengas a mi casa y me expliques exactamente cómo se cae este modelo. No la versión para economistas.

La versión para que lo entienda alguien que maneja una empresa y necesita saber cuándo sacar la plata del país. Miley aceptó con cautela. Acordaron reunirse el 23 de septiembre en la mansión de Fort en Belgrano en absoluta confidencialidad. Cuando Miley llegó a la mansión esa tarde de septiembre, Fort lo recibió personalmente en la puerta.

 Ningún asistente, ningún empleado doméstico visible. Vamos a mi estudio privado”, dijo Fort. “Nadie nos va a molestar y quiero que esto quede entre nosotros”. El estudio era sorprendente para quien solo conocía la imagen pública de Fort. Paredes cubiertas de libros de economía, historia y filosofía política. Una biblioteca que incluía desde Hayek y Misses hasta Fritman y Sowell.

Fort notó la sorpresa de Miley. Pensabas que solo leía revistas de moda. Miley, yo heredé una empresa que factura 150 millones anuales. No podés manejar eso siendo un idiota mediático. Eso es solo entretenimiento. Ford tenía preparada una grabadora profesional sobre el escritorio. “Voy a grabar nuestra conversación”, dijo sin preámbulo.

 No para publicarla ni usar la contravoz. para mí, para tener registro. Si estás en lo cierto con tus predicciones, esto va a ser un documento histórico. Mi ley se encogió de hombros. No tengo problema, igual todo lo que voy a decir ya lo escribí públicamente. Fort sonríó, pero no con el nivel de detalle que yo te voy a pedir. Presionó el botón de grabación y comenzó la conversación que permanecería secreta durante 12 años.

Durante los primeros 30 minutos de la grabación, Fort y Miley discutieron la situación económica argentina de 2013 con un nivel de detalle técnico impresionante. Ford no era un empresario pasivo que solo conocía su industria. entendía macroeconomía, había estudiado las crisis argentinas históricas y podía seguir perfectamente el análisis de mi ley sobre masa monetaria, multiplicadores fiscales y expectativas inflacionarias.

Pero entonces Fort hizo la pregunta que cambiaría completamente el tono de la conversación. Javier, todo lo que me estás explicando es brillante, pero hay algo que no me dijiste. ¿Cuándo exactamente se cae todo esto? Dame fechas específicas. Mi ley vaciló por primera vez. En sus artículos académicos siempre había sido cuidadoso de no hacer predicciones temporales demasiado específicas.

Los economistas serios no hacen eso porque las variables son demasiadas y el timing exacto de las crisis es impredecible. Pero Fort insistió. Mi ley, yo no soy un académico que va a criticarte si te equivocas. Soy un empresario que necesita saber cuándo mover mi capital. Si me das fechas y te equivocas por 6 meses, no me importa, pero necesito tu mejor estimación.

Mi ley respiró profundo y comenzó a hablar con una franqueza que nunca había usado en público. Mirá, Ricardo, si me preguntas fechas exactas, te diría esto. 2015 es el año donde la inflación real supera el 30% y el gobierno ya no puede esconderla con trucos del INDEC. La gente lo siente en el bolsillo todos los días.

 Ahí Cristina pierde las elecciones legislativas y su poder empieza a declinar. 2018 o 2019 es cuando el próximo gobierno, sea quien sea, no puede sostener el modelo kirchnerista heredado y hay una crisis cambiaria severa. Y entre 2023 y 2025 hay una ventana donde Argentina o colapsa completamente o elige radicalmente diferente. Ford se inclinó hacia delante completamente concentrado.

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