Posted in

REVELAN INFORMACIÓN INÉDITA de la MUERTE de SELENA QUINTANILLA

Su círculo social se limitaba a su familia y eso, como veremos más adelante, fue exactamente la grieta por la que entró Yolanda Saldiva. A pesar de todo, la música funcionó. En 1984, Selena y los Dinos firman con un pequeño sello discográfico. El primer disco no arrasa, pero demuestra algo. Esta chica no es  como las demás.

Su estilo tejano mezclado con cumbia era nuevo, era suyo, no sonaba a nadie  porque no era nadie que hubiera existido antes. Y para finales de los 80 empezó a cambiar. Hay algo fascinante sobre Selena que casi siempre se menciona  de pasada y merece más atención. Selena Quintanilla, la reina del Texmex, la artista más importante de la música en español de su generación, no hablaba bien español.

Creció  en un hogar de familia mexicoamericana, donde el inglés era el idioma del día a día. El español  lo aprendió sobre la marcha, practicando las letras de sus canciones. Hubo momentos en gira donde las entrevistas en español se le complicaban, donde buscaba las palabras y  no las encontraba con fluidez.

Si es un 16, supone que es un 14 o un 14. 14, perdón, 14. Y aún así, esa voz cantando en español llegó a  cada rincón de Latinoamérica. Hay algo en eso que me parece profundamente humano. Para finales de los 80,  Selena firmó con una disquera más grande y allí comenzó el ascenso real,  el que la llevaría a los estadios, a los gramis, a la portada de todo, pero también el ascenso que la convertiría en blanco de algo que nadie en su equipo  supo ver a tiempo.

que mientras Selena construía el imperio más grande que un artista tejana había construido jamás,  alguien en las gradas de cada concierto la miraba con una intensidad que no era admiración, era algo más oscuro y ese  alguien estaba a punto de hacerse indispensable. 1992, Selena tiene 21 años.

Ese año pasan dos cosas que van a definir todo lo que viene después. La primera, se casa en secreto con Cris Pérez, su guitarrista, a escondidas de su padre,  que se había opuesto a esa relación con tanta fuerza que llegó a sacar a Cris de la  banda cuando se enteró del romance.

Los dos se escaparon y firmaron los papeles en secreto. Abraham lo aceptó cuando ya no había nada que hacer. Y aquí quiero detenerme un momento porque la historia de amor entre Selena y Cris Pérez es genuinamente bonita,  pero también tiene una capa que muy pocas narraciones mencionan. Cris Pérez era  literalmente el único hombre al que Selena había tenido la oportunidad de conocer de cerca fuera de su familia.

piénsenlo. Toda su vida había sido la banda familiar, la gira familiar, los eventos familiares. El único mundo social que Abraham le permitió fue el mundo de la música.  Y en ese mundo, Cris Pérez llegó como guitarrista. Fue amor a primera vista, seguramente tenía Selena las herramientas para evaluar si era la persona correcta para ella.

Esa es una pregunta que su propia  vida respondió de formas inesperadas. En 1993 graba Selena Live, un álbum en vivo registrado en su ciudad natal y en 1994 ese álbum le da el Grammy  al mejor álbum mexicano estadounidense. La primera mujer en la historia de  la música tejana en ganar esa categoría.

Guarda bien este dato en tu cabeza. Selena tenía 23 años  cuando ganó ese Grami. El mismo año que ganó ese premio, Yolanda Saldíar entró en su vida. Vamos a ver cómo esas dos cosas están más conectadas de lo que parece. Después vino Amor  prohibido en 1994, Cuatro Sencillos, número uno, el álbum más exitoso de su carrera hasta ese momento.

Y el 26 de febrero de 1995 consagró todo con el concierto más grande de su vida en el Astrodom de Houston.  67,000 personas, un récord para cualquier artista de música regional que nadie había roto antes en ese escenario. Y ella con sus trajes que diseñaba  ella misma, con esa mezcla de sensualidad y accesibilidad que ningún estudio de marketing podría  haber creado, era la persona más querida de Latinoamérica.

Pero había algo que el público no veía.  Selena trabajaba entre 12 y 14 horas diarias. tenía un padre manager que seguía controlando cada  aspecto de su carrera. Tenía compromisos de prensa, giras, sesiones de grabación y la administración de sus boutiques de ropa y salones de belleza  que había abierto en San Antonio y Corpus Cristi.

Era una máquina, una máquina sonriente  y brillante. Y dentro de esa máquina había una mujer que seguía  sintiéndose sola. Fue en ese contexto que Yolanda Saldíar entró. No llegó como empleada, llegó  como fan. Y hay un detalle en cómo llegó que me parece el principio de  todo.

Yolanda Saldíar era enfermera de 31 años. Había visto a Selena múltiples veces en conciertos y había desarrollado una admiración que,  como veremos, fue siempre algo más que admiración. Pero su movimiento inteligente  fue este. En lugar de intentar acercarse a Selena directamente, organizó su club de fans. En pocos meses, Yolanda convirtió ese club en una organización de 100 miembros.

100 personas coordinadas con boletines,  con eventos, con una estructura que demuestra capacidad de gestión real. Y Selena, que necesitaba desesperadamente a alguien de confianza para manejar sus negocios en  expansión, vio en Yolanda exactamente lo que Yolanda quería que viera, una aliada,  una profesional, una amiga.

Lo que no vio fue el historial que Yolanda traía consigo antes de entrar en la vida de Selena, Yolanda Saldívar había sido judicializada por robar dinero en una clínica que administraba.  Había dejado deudas en la universidad a la que asistió. tenía un patrón documentado de abuso de la confianza de las personas  que le daban responsabilidades financieras.

Recuerda esto con atención porque más adelante vamos a ver que ese mismo patrón exacto se va a repetir dentro  de los negocios de Selena. Y la pregunta que nadie ha respondido bien es, ¿cómo es posible que nadie lo haya verificado antes? Nadie  lo investigó, nadie lo chequeó. Porque Selena, criada en un mundo donde el único filtro social era su  familia, no tenía los mecanismos para desconfiar de alguien que  le mostraba afecto.

Y así fue como Yolanda se convirtió en la gerente de sus botiques, en la presidenta  del club de fans, en la persona de confianza. Pero mientras ese ascenso ocurría, algo más estaba pasando en la vida de Selena, algo que los  medios durante décadas decidieron no contar y que cambia todo lo que creía saber sobre sus últimos meses.

Read More