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HACE 1 MINUTO: la DEA ACTIVA FICHA ROJA de ALITO MORENO: ya NO PUEDE PISAR SUELO AMERICANO

En septiembre de 2025, Alito Moreno se plantó en el Senado mexicano y anunció a los cuatro vientos que él personalmente había presentado denuncias ante la DEA, el FBI, el Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Acusaba a Adán Augusto López, coordinador de Morena en el Senado, de encabezar lo que él llamó pomposamente el cártel de Macuspana.

Deía haber enviado todo con acuse de recibo. A ver, espérate un momento. Un hombre que tiene cuatro carpetas de investigación judicializadas en su contra por lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, desvío de fondos federales y fraude fiscal, se presenta ante las agencias más poderosas de investigación criminal de Estados Unidos para denunciar a otros por lo que a él mismo se le imputa.

Eso tiene un nombre y no es valentía. Lo que sigue es lo que ningún miembro del PRI quiere discutir en público. En mayo de 2026, Alito volvió a Washington. Tres días de gira, según el mismo reportó en sus redes, reuniones privadas con líderes gubernamentales, sin precisar quiénes. Pidió desde allá que Estados Unidos declare a Morena como organización terrorista.

Exigió la extradición inmediata de 18 políticos de Morena. Se tomó fotos con María Corina Machado, la líder opositora venezolana. Mientras tanto, en México, la sección instructora de la Cámara de Diputados acababa de reactivar el proceso de desafuero en su contra. En marzo de 2026, la silla rota reportó que el procedimiento había sido reactivado formalmente.

El diputado Hugo Eric Flores, que dirige esa instancia, ya había anunciado que habría reuniones de trabajo para preparar el dictamen. Dos exfuncionarios suyos, detenidos recientemente por presunto desvío de 25 millones de pesos, estaban colaborando con la fiscalía y él estaba en Washington sonriendo para las fotos, presumiendo reuniones.

La ironía aquí no necesita explicación adicional, se ve sola. Pero hay algo más que resulta bueno. En realidad lo más relevante de todo esto, el contexto internacional en el que se mueve Alito cuando visita Estados Unidos, cambió dramáticamente en 2025 y 2026. Desde que la administración Trump comenzó a usar las cancelaciones de visas como herramienta de presión política aplicada a funcionarios de distintos países con investigaciones por corrupción o vínculos con el crimen organizado, el umbral para que un político extranjero tenga problemas en

suelo americano bajó considerablemente. El Departamento de Estado lo dijo sin ambes en mayo de 2026. Usamos la cancelación de visas de forma discrecional cuando hay un interés político estadounidense que lo justifique. Y la DEA, el FBI, la Interpol, todas esas agencias que Alito invocó con tanto entusiasmo para denunciar a sus adversarios tienen un historial bien conocido.

Cuando les presentas información sobre alguien, la archivan, pero también verifican de dónde viene esa información. Y cuando el que denuncia tiene sus propias banderas rojas encendidas en los sistemas de inteligencia financiera, la conversación se pone interesante de una manera que Alito probablemente no calculó.

En mayo de 2026, la presidenta Shain Baum confirmó algo que pone todo en perspectiva. Rubén Rochamoya, gobernador de Sinaloa con licencia y el senador de Morena, Enrique Inzunza Cázares, acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de presuntos vínculos con el narcotráfico, tenían fichas rojas activas de Interpol.

Ella misma lo explicó. Cuando hay una orden de apreensón del gobierno de Estados Unidos, eso activa automáticamente alertas rojas de Interpol y cualquier país donde esas personas lleguen puede detenerlas. Lo que no dijo, pero que queda suspendido en el aire, es que ese mismo mecanismo puede activarse para cualquier persona sobre la que existan investigaciones de ese tipo.

Y la frontera entre una investigación doméstica de lavado de dinero con nexos transfronterizos y una alerta de ese calibre no siempre es tan gruesa como la que uno quisiera. El hermano de Alito tiene empresas en Texas, tiene propiedades en Houston. Las transferencias de dinero entre ambos hermanos ya están en los expedientes de la FYR y de la UIF.

Y la UIF, hay que recordarlo, tiene mecanismos formales de coordinación con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para el intercambio de información sobre flujos financieros sospechosos. ¿Cuántos grados de separación hay entre el expediente de Alito Moreno y las bases de datos que la DEA consulta cuando evalúa si alguien puede pisar suelo americano? Esa es la pregunta.

Y lo irónico, lo verdaderamente perturbador de todo esto es que Alito fue quien entregó personalmente documentación a esas agencias, el que abrió la puerta, el que les dijo, “Aquí tengo información. Investigan a estos y cuando tú le presentas un paquete de denuncias a la DEA, lo primero que hacen esas agencias, lo primero de todo, es verificar la confiabilidad del denunciante.

¿Qué encontraron cuando verificaron a Alejandro Moreno Cárdenas? La FGR tiene una carpeta abierta desde 2022 por tráfico de influencias, desvío de fondos federales, lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y fraude fiscal. Eso está en registros públicos. Lo reportó Excelsior, lo documentó El Universal, lo confirmaron fuentes federales a Milenio.

La Fiscalía de Campeche tiene otras cuatro carpetas judicializadas con testigos colaboradores y evidencia formalizada. Sus familiares fueron detenidos en enero de 2026 con 20 millones en efectivo en dobles fondos y con documentos que señalaban nexos con operaciones del narcotráfico. Todo eso existe, todo eso está en papel y todo eso es accesible para las agencias a las que él fue a denunciar.

La ironía ya dejó de ser ironía. A estas alturas es una trampa que él mismo construyó. Porque hay algo que los políticos mexicanos que juegan este juego de irse a Washington a denunciar a sus rivales ante agencias americanas no siempre calculan bien. Esas agencias tienen memoria institucional, tienen bases de datos que no se borran y cuando un nuevo nombre llega a sus escritorios, no importa si llega como denunciante o como denunciado, lo primero que hacen es buscar ese nombre en todo lo que ya tienen. Alito Moreno lleva años cruzando

la frontera con Visa. Ha viajado a Europa, ha ido a Washington múltiples veces. Lo hizo en febrero de 2025, cuando el proceso de desafuero ya estaba activo y dos exfuncionarios suyos acababan de ser detenidos. Y lo hizo de nuevo en mayo de 2026, cuando la situación era todavía más delicada. Cada uno de esos viajes es una apuesta y las apuestas, cuando las fichas que están sobre la mesa son estas, tienen un límite que a veces se alcanza sin aviso.

La Interpol emite fichas rojas a petición de los países que las solicitan. El mecanismo lo describió con precisión la presidenta Shinbaum. Si el gobierno de Estados Unidos emite una orden de apreensón, eso detona automáticamente la alerta internacional. Pero hay algo que en esa explicación quedó implícito, que para que eso ocurra, alguien en Estados Unidos tiene que haber tomado la decisión de proceder.

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