Shanik Berman Rompe El Slencio Y Confieza sus Mas Oscuros Secretos
llevó a su camerino, se abrió el pantalón, se sacó el pis y me dijo, “Que están diciendo que yo dije que que a ti se te murió tu hijo porque tú eres muy bocona y que te lo merecía.” Hola amigos, bienvenidos a un nuevo video de Tutoriales Herberí. Y díganme una cosa, ¿sabían que detrás de la polémica presentadora de espectáculos Shanik Berman se esconden historias poco conocidas, dramas dignos de una telenovela? Y no solamente eso, sino que también existe una historia familiar marcada por el dolor, la supervivencia y
una tragedia que se remonta hasta tiempos de guerra. Sí, amigos, estamos hablando de Shanik Berman, la misma que reveló que para conseguir una entrevista con Andrés García tuvo que acceder a hacerle un favorcito muy personalista con Andrés García. ¿Tú sabes quién es? Digo, “¿Me la acerques por guapo?” Me dijo, “Sí, vente, te llevo.
” Y me llevó a su camerino, se abrió el pantalón. Para muchos, su nombre es sinónimo de chisme, preguntas incómodas y comentarios sin filtro, de esos que encienden la mecha sin necesidad de siquiera acercar el cerillo. Pero así es Shanck, la mujer hecha controversia. Shanik Berman ha estado en el ojo del huracán en innumerables ocasiones, desde pleitos en vivo con Galilea Montijo hasta declaraciones que han dejado a más de uno con la boca abierta.
Pero antes de comenzar con este tema que está que arde, te invitamos a suscribirte a nuestro canal y activar la campanita para que no te pierdas ninguno de nuestros interesantes contenidos. Y ahora sí, sin más preámbulos, vámonos a lo que te truje, Chencha. Me importa compartir al guapo, famoso, rico al trofeo. Sí. Shanik nació el 11 de abril de 1959 en la ciudad de México y tiene 67 años.
Es Aries. Según dicen los expertos, estos son personas enérgicas, líderes natos y muy compulsivas y regidas por el fuego. Además, destacan por su valentía y pasión por la aventura. La historia de Shanik viene desde mucho más atrás y no, no comenzó entre alfombras rojas ni en un foro de televisión.

Su historia viene marcada por el dolor, la supervivencia y una herida familiar muy profunda, pues es hija de padres judíos inmigrantes que sobrevivieron al holocausto, una de las tragedias más dolorosas del siglo XX. Su madre logró sobrevivir a aquella época terrible que provocó la muerte de millones de personas a manos de los nazis.
Su padre también salió con vida de un campo de concentración, aunque perdió a casi toda su familia en el camino. Te subiste al camión de los nazis y cómo no se dieron cuenta que eras judía. Ellos estaban adelante manejando. Y no, amigos, no estamos hablando de una película de Hollywood ni de un drama inventado para llamar la atención. Estamos hablando de una historia de la vida real, de esas que te recuerdan que detrás de una figura polémica también puede existir un pasado lleno de dolor.
Así que la historia de Shanik Berman se remonta hasta aquellos años en los que la humanidad vivió uno de sus peores momentos. Una época en la que México recibió a muchísimos refugiados de la guerra, desde figuras como Miroslava Stern hasta los propios padres de Shanik Berman. Así que Shanik no solamente tiene historias que contar por el lado del espectáculo, también trae una carga familiar bastante fuerte.
Desde pequeña le enseñaron a luchar por la vida, a no dejarse vencer por el miedo, la persecución o el hambre. Pero la depresión de mi mamá hacía que mi mamá como que no podías acercarte a ella. Entonces, imagínense ustedes cómo se va a espantar Shanni por un simple chisme o porque fulana de tal habló mal de ella cuando su familia sobrevivió a tragedias reales.
Al lado de eso, un pleito con Niurka Marcos o con Galilea Montijo parece casi una reunión de vecinas con cafecito y pan dulce. Por eso Shanik desde muy joven desarrolló lo que muchos llaman piel de cocodrilo, de esa que todo se le resbala, hasta los comentarios con veneno incluido. Y es que, amigos, no es nada fácil llegar a un país como inmigrante, empezar desde cero y aún así salir adelante.
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Porque una persona puede cambiar de lugar, de país y de idioma, pero no cambia su esencia. Siempre estaba buscando su aceptación. Hoy me dijeron en el radio, me dijo, “Deberías ir al psiquiatra.” Y como decía aquella famosa frase, el ser humano puede ser destruido, pero no derrotado. Y el que es perico donde quiera es chismoso.
Y bien, amigos, Shanigas periodistas improvisadas que agarran un micrófono, empiezan a hablar a lo loco y luego abren un canal de YouTube, como es nuestro caso. Pero nosotros con estilo, no se hagan. No, señores, Shanigó así nada más de la noche a la mañana. Ella se preparó, estudió la carrera de periodismo y además estudió letras francesas en la Universidad de París.
Nada más para que se den un quemón. No es que haya salido de cualquier lado y se haya puesto frente a una cámara porque sí. Y por si eso fuera poco, también se preparó como intérprete y traductora de inglés a español en la Universidad de Georgetown en Washington DC. O sea, la señora no solamente sabe soltar preguntas incómodas, también sabe decirlas en inglés.
My friend, ¿a dónde te quieres ir en el mundo estudiar, pero te tienes que ir a calmarte un poco? Y entonces le dije, bueno, pues castígame en París. Ella mide aproximadamente 1,67 cm y con eso es suficiente para darle unos knockout al pudor, como ella misma lo decía en sus programas, donde decía que la vida se disfrutaba por los sentidos.
Y es que, amigos, en la vida las herramientas son importantes para triunfar, porque puedes tener muchas ganas, sí, pero no siempre las ganas son suficientes. Uno puede aprender muchas cosas por su cuenta, claro que sí, pero un título es un título y a veces te abre puertas que parecían cerradas con doble candado.
Pero entonces aquí como que la cosa no cuadra porque estamos hablando de cultura, idiomas, formación académica, preparación. Y entonces, ¿qué hace Shanik Berman dando noticias de espectáculos? O sea, ¿por qué terminó dando noticias arrabaleras? Como diría mi tía Chuchis. Pues, amigos, así son los azares del destino. Por ejemplo, Chespirito era ingeniero y terminó siendo el Chavo del Ocho.
Edgar Vivar era médico cirujano y terminó siendo el señor barriga. Así es la vida, muchas veces impredecible. Uno termina siendo lo que jamás se imaginó. Así como este canal, amigos. Mucha gente me pregunta, ¿por qué tu canal se llama Tutoriales Gerberí si haces videos de espectáculos? Pues porque cuando yo abría el canal hacía tutoriales de programación y un día se me ocurrió la brillante idea de hacer videos de espectáculos y así se quedó el nombre, ya ni modo, el destino también tiene sentido del humor, pero la cosa está en que Shanik se preparó para
ser periodista y triunfó, aunque también están los casos como el de Galilea Montijo, que no llegó precisamente con todos los títulos bajo el brazo, pero entró al medio del espectáculo con una mano al frente y otra atrás, se quitó las dos y también triunfó. Ahora sí que, como decía mi tía Chuchis, si no te abren la puerta pues te metes por la ventana, pero de que entras, entras.
Yo trato y trato y trato de que no me salga la maldad. Algunas personas entran al medio con títulos universitarios, otras entran agachadas y otras entran a gatas. Sí, señora, no se me espante, que aquí no estamos diciendo nada que no se haya visto desde que el mundo es mundo, porque desde siempre han existido los favores, las insinuaciones y las famosas proposiciones indecorosas.
Y bien, amigos, les voy a platicar un dato curioso. Según se cuenta, Shanik se casó apenas a los 19 años y desde entonces sigue casada. Y cuando algunas actrices le han preguntado cuál es su secreto para mantener viva la llama del amor, ella ha dicho que su clave es mantenerse siempre bien arregladita, impecable, y nunca verse fodonga frente a su esposo.
Es decir, ella siempre riega la matita y no deja que se le seque porque ya ven que el amor es como las plantas, si no lo atiendes, se marchita y luego anda uno llorando porque otro jardinero llegó con manguera nueva. O sea, yo gano muy poquito, tengo ahora que ayudar muchísimo en mi casa. Entonces, apenas sí me alcanza, la verdad.
Y fíjense lo curioso, porque, por ejemplo, a Lucha Villa, la grandota de Camargo, le pasaba algo muy diferente. Dicen que en el escenario se veía espectacular, con vestidos hermosos, presencia imponente y una voz que llenaba cualquier lugar. Pero abajo del escenario ya no le gustaba arreglarse tanto, se relajaba, se ponía su delantal y se metía a cocinar.
Y ahí era cuando la puerca torcía el rabo, porque dicen que a los hombres ya no les gustaba verla así. Entonces, un día, Lucha Villa le confesó muy triste a su hija, “Me doy cuenta de que los hombres no se enamoran de mí, sino del artista. Se enamoran de la mujer que ven en el escenario de Lucha Villa.” Y por eso dicen que ella llegó a perder algunos matrimonios, porque muchos hombres se enamoraban del brillo, del personaje, de la estrella, pero no siempre sabían amar a la mujer de carne y hueso que había detrás. Pero Shanck
Berman tiene su propia fórmula. Dice que jamás se presenta descuidada frente a su esposo. Le ha funcionado o no, eso ya es asunto de ellos. Pero ustedes saben que yo soy medio curioso, aunque algunos dirían que más bien chismoso. Y ya saben lo que dicen. La curiosidad mató al gato. Si yo le pedí permis, entonces eres retrógrada.
Estoy retrógrada. Te amo, Carla Berman. Resulta que, como también dice el refrán, el pez por la boca muere. Y fue la propia Shanck Berman quien hizo una confesión bastante polémica sobre cómo consiguió una de sus primeras entrevistas. Según contó, cuando recién comenzaba en el periodismo, entró a trabajar en un medio de comunicación y le encargaron entrevistar a Andrés García.
Ella, muy decidida y con toda la ilusión de una periodista recién egresada, se fue a buscar la exclusiva. Cuando llegó al lugar, preguntó por Andrés García. Entonces apareció un hombre muy apuesto que le dijo que lo siguiera. La condujo hasta un camerino y según la propia versión que ella ha relatado en diferentes ocasiones, ocurrió una situación bastante inesperada para ella, pues aquel hombre se desabrochó el pantalón y le dijo, “Pues órale, llégale.
” Shanik asegura que en aquel momento era tan joven e inexperta que pensó que así funcionaban las cosas en el medio. Lo único que tenía claro era que no iba a regresar sin la entrevista. Se abrió el pantalón, se sacó el p y me dijo, “Llégale.” Lo más curioso vino después, cuando terminó todo aquel episodio, ella preguntó, “Bueno, ¿y ahora sí me va a llevar con Andrés García?” Y la respuesta fue, “Pues soy yo.
” Así que según su propia anécdota, así fue como consiguió aquella entrevista que todavía sigue dando de qué hablar décadas después. Así amigos, que se hizo experta en hablar por el micrófono. Pero, ¿y Andrés García? Y me dijo, “Soy yo, pero es muy fuerte.” Ahora bien, hay un detalle que a mí me sigue brincando, porque para ese entonces Shanik ya estaba casada.
Ella se casó muy joven, alrededor de los 19 años y esta historia ocurrió cuando tenía aproximadamente 21 o 22 y ahí es donde uno empieza a hacerse preguntas. Pero bueno, cada quien conoce los acuerdos de su matrimonio y uno tampoco estaba ahí para levantar actas, pero habrá besado al esposo ese día. Lo que sí hay que reconocer es que Shanik fue bastante sincera al contar una historia que muchas personas probablemente se habrían llevado a la tumba, porque según se dice desde hace años, en el medio artístico las propuestas incómodas, los favores y
los intercambios de influencias han existido desde siempre. Está acosada. Eso yo no le llamo acoso. ¿Cómo crees que te enseñe? Se llama propuesta y tú la aceptas o no. Y claro, también están quienes aseguran que todo lo han logrado únicamente por talento y esfuerzo. Cada quien contará la versión que más le acomode.
Lo cierto es que Shanik nunca ha tenido problema en hablar de sus propias experiencias, incluso cuando sabe que va a generar polémica. Y eso, para bien o para mal, es parte de lo que la ha mantenido vigente durante tantos años. Ahora, tampoco faltan las malas lenguas que exageran las historias. Ya saben cómo es esto del espectáculo.
Alguien cuenta una anécdota y para la siguiente semana ya aparece leyenda urbana. Pero dicen que Andrés García le dijo a otros actores famosos como a Jorge Rivero y Alfonso Sas, “Oigan, hay una chica nueva que anda entrevistando y hace buenas chambas.” Total que en un abrir y cerrar de ojos ya tenía muchas exclusivas. Porque si algo tiene el mundo del espectáculo es que los rumores crecen más rápido que los seguidores en redes sociales.
Primero que me vaya sin la entrevista. Por Dios, eso no es por estar aquí agasajando. Y ya para terminar con un poco de humor, imagínense que después de escuchar todas esas historias, el esposo llegara por la noche y le dijera, “Oye, ¿y ese micrófono? Como que hoy trabajó horas extras.” No se me enojen, amigos. Ya saben que eso ya es cosecha de este canal.
Nosotros nada más contamos el chisme y de vez en cuando le ponemos un poquito de salsa para que no se enfríe. Lo bueno aquí es que Shanik ha tenido un matrimonio bastante sólido con un marido comprensivo, de esos que entienden que el trabajo de una periodista de espectáculos no siempre es fácil, sobre todo cuando uno sale de casa muy arregladita y regresa con historias que ni la tía Chuchis se atrevería a contar en la mesa.
Y bien, amigos, esto que les estoy diciendo no se quedó guardado en un cajón. Dicen que el rumor empezó a correr por los pasillos de Televisa y ya saben cómo es eso. El chisme no camina, el chisme vuela, aterriza, despega y todavía hace escala. Resulta que la historia llegó hasta oídos de algunos productores y a alguien se le ocurrió la brillante idea de hacer un programa con entrevistas picantes, subiditas de tono, pero llevadas a la televisión, algo que para esa época no era tan común en México.
Así fue como en 1992 nació íntimamente Shanik, un programa bastante atrevido y revolucionario para su tiempo, pues abordaba temas que en aquellos años todavía eran considerados tabú. O sea, los hombres guapos son buenos amantes o en general no lo son. Yo creo que no lo son. Y claro, ese formato le venía a Shanik como anillo al dedo, porque si algo tenía ella era experiencia haciendo preguntas incómodas.
Tal vez no eran tan explícitas como las que, según los chismes, se contaban en privado, pero sí lo suficientemente atrevidas como para dejar a más de uno acomodándose en el sillón. Entonces, amigos, Shanik siempre ha sido una periodista diferente de esas que no se espantan, que no le sacan la vuelta al escándalo y que cuando tiene que sacar el carácter lo saca.
Tiene lengua filosa, mirada curiosa y esa capacidad de meterse donde otros apenas se asoman. También hay quien piensa de que si uno le baja el sol a las mujeres también da el sí. ¿Usted qué opina de eso? Pues en andamos en otra tonalidad si le bajon el sol. Podrá caer bien o podrá caer mal, pero es una figura difícil de ignorar.
Una mujer que ha vivido rodeada de polémica y que de alguna manera convirtió el escándalo en parte de su marca personal. A estas alturas uno ya no sabe si Shanik encontró el escándalo o si el escándalo encontró a ella. Shanik está casada con el ingeniero Jorge Berman, hermano de la reconocida escritora Sabina Berman.
Y vean qué ironías de la vida. Por un lado, Shanik, la periodista filosa, chismosa y directa. Y por el otro, ese mundo de libros, cultura, pensamiento e intelectualidad. Es una combinación curiosa, como comer caviar con tortillas de harina. Dos mundos distintos, pero por alguna extraña razón algo tienen que llamar a la atención.
No soy una persona celosa, pero siento que a veces Shanik trata mejor a Jorgito que a mí. Pero como decía Olga Tañón en aquella canción del mentiroso, en la vida no todo es ***o, no todo es gozo. Shanik también ha atravesado momentos profundamente dolorosos y uno de los más duros fue la muerte de su hijo Daniel, quien tristemente falleció en un accidente de tránsito.
Y es que, amigos, la muerte de un hijo es una herida que no se le desea a nadie. Es de esas pérdidas que te parten dos y te hacen preguntarte una y otra vez, ¿qué pudo haber sido diferente? Uno empieza con los si hubiera hecho esto, si hubiera dicho aquello, si hubiera estado ahí. Cuando uno pierde a una madre, se queda huérfano.
Cuando pierde a una esposa, se queda viudo. Pero cuando se pierde a un hijo, ni siquiera existe una palabra que alcance para nombrar ese dolor. Bueno, sobre todo porque mi hijo estaba sano, fuerte, porque yo creo que si tienes fue un accidente, un hijo muy Y ahí es donde incluso las personas que parecen más fuertes, más duras e invencibles muestran su lado más vulnerable.
Porque al final, detrás de la polémica, del chisme, de las preguntas incómodas y de la lengua afilada, también hay una mujer marcada por el dolor, como cualquier ser humano. Este doloroso episodio en la vida de Shanig Burman ocurrió en el año 2004, cuando su hijo mayor falleció trágicamente en un accidente automovilístico.
El joven apenas tenía 19 años. Sí, amigos, muy jovencito, apenas 19 años. Curiosamente, la misma edad que tenía Viridiana a la triste, la hija de Silvia Pinal cuando perdió la vida. Y también la misma edad que tenía Paulina Lazareno, hija de la actriz Norma Lazareno cuando falleció. No cabe duda de que son muertes difíciles de entender y todavía más difíciles de aceptar.
Consolarse a sí mismo porque créeme que nadie te va a consolar. No es un dolor por otro lado todos. Según contó la propia periodista, ella se encontraba en un viaje de trabajo cuando recibió la llamada de un reportero que le preguntó, “¿Es cierto que falleció tu hijo?” Al principio pensó que se trataba de una broma cruel, pero poco después recibió la llamada de su esposo, quien le pidió que regresara de inmediato a México porque su hijo acababa de fallecer.
Shanik ha contado que en aquel avión venía gritando, llorando y sin poder entender lo que estaba pasando. Y cómo entenderlo, amigos, si nadie está preparado para recibir una noticia así. Según su relato, un hombre en estado de ebriedad golpeó el automóvil de su hijo por la parte trasera a la altura de la llanta. El carro se volteó.
Ella dijo que el vehículo casi no quedó destruido y que la joven a la que su hijo le estaba dando un aventón prácticamente no sufrió lesiones graves. Pero su hijo se golpeó en la cabeza y lamentablemente perdió la vida. El muchacho acababa de terminar la preparatoria, no tenía ninguna enfermedad, estaba empezando su vida y de pronto todo terminó de una manera inesperada y me dijo, le dije, “No, porque te puedes morir, me dijo, es que yo me voy a morir joven.” Oh, wow.
Aquello dejó devastada a Shanik. Al difundirse la noticia, la presentadora recordó que en uno de los programas donde trabajaba la fallecida Talina Fernández, le preguntaron a Talina su opinión sobre lo ocurrido y según contó Shanik, Talina habría respondido algo muy fuerte, diciendo que eso le había pasado por lengua suelta y que era karma.
Palabras durísimas, amigos, de esas que, dichas en un momento de dolor se quedan clavadas como espinas. Pero según relató Shanik, cuando ella llegó a su casa, ahí estaba Talina Fernández y Talina le habría dicho algo como, “Oye, Shanik, eso que están diciendo que yo dije, aunque tú hayas oído que lo dije, no quería decirlo así.” Lo sacaron de contexto y Shanik, con ese temple que la caracteriza le respondió, “Talina, no importa lo que hayas dicho, aunque te arrepientas, eso no va a traer a mi hijo de regreso.
” Y ahí, amigos, no hay chisme que valga. Que están diciendo que yo dije que que a ti se te murió tu hijo porque tú eres muy bocona. Hay dolores tan grandes que ni una disculpa, ni una aclaración, ni un me sacaron de contexto. Pueden reparar. Curiosamente, Shanik ha dicho que no cayó en una depresión después de la muerte de su hijo.
Siguió adelante con su vida, aunque el dolor profundo se quedó ahí como una marca imposible de borrar. Porque muchas veces el dolor no te destruye, te endurece. Y no, amigos, no significa que una persona sea pecadora ni que Dios la esté castigando. En este mundo estamos expuestos a accidentes, tragedias y pérdidas que pueden tocarle a cualquiera.
Y es que por más que veamos a Shanig Berman como una mujer de la farándula, del chisme y de la polémica, también tiene un lado humano. Es esposa, es madre, tiene una familia y una vida como cualquiera. Y aunque a veces se mete hasta la cocina de los famosos, como decía mi abuelito Pancho, tampoco hay que tomárselo tan a pecho. Nadie se merece un castigo así.
Nadie. Y bien, amigos, Shanik ha pasado muchos años en el mundo del espectáculo, ha visto nacer periodistas, ha visto cambiar generaciones en la televisión y también ha visto subir a muchas figuras que empezaron desde abajo. Por ejemplo, ella fue una de las primeras comunicadoras que entrevistó a una jovencita que acababa de ganar la corona de Señorita TV.
Me refiero a Galilea Montijo, en una época en la que Galilea apenas venía saliendo de su rancho, todavía sin tanta experiencia frente a las cámaras y con mucho camino por recorrer. Con el tiempo, Shanik vio el ascenso de Galilea hasta convertirse en una de las conductoras más importantes de Televisa. Pero ya saben cómo es este medio.
Hoy te entrevistan con cariño y mañana te agarran del chongo en vivo. Ambas llegaron a tener discusiones frente a las cámaras y fue ahí cuando mucha gente le recordó a Galilea. Acuérdate Galilea, Shanik fue de las primeras que te entrevistó cuando apenas ibas empezando. Me gusta. A mí me gustan todos los hombres, la verdad. Todos son guapos.
Sin ellos no vivimos. Porque en la televisión, amigos, la memoria a veces es corta, pero el público tiene archivo y ese no perdona. Pero vean, amigos, todo en esta vida da vueltas. Hoy estás arriba y mañana quién sabe. Porque así como en su momento Shanik vio llegar a nuevas generaciones de conductoras, también a Galilea le tocará tarde o temprano ver cómo aparece una figura más joven que le robe reflectores.
Así funciona la televisión. Nadie tiene el lugar comprado para siempre. Aparte tú que traes desde que llegué, no te has dejado de meter conmigo, no me has dejado de molestar, no me has dejado de Y bueno, en 2024, Shanik decidió entrar a la casa de los famosos México y ustedes saben perfectamente que de tranquila no tiene absolutamente nada, así que era cuestión de tiempo para que la bomba explotara.
Porque ya saben cómo son los chismes, amigos. Son como el agua, siempre encuentran una rendija por donde colarse. Y es que Adrián Marcelo le preguntó sobre Fernando Colunga, así sin anestesia. Oye, ¿qué onda con Fernando Colunga? Si es o no es. Y Shanik, en lugar de negarlo de frente, hizo unos gestos bastante sugerentes, de esos gestos que no dicen nada con palabras, pero que con la cara ya entregaron todo el expediente completo.
También salió a relucir Nicola Porchela, el actor peruano, en un video captado en cámara infraganti donde supuestamente hizo comentarios sobre la vida privada de Fernando Colunga. Aunque después, como suele pasar en estos casos, salieron a desmentir, aclarar y apagar el incendio cuando el humo ya se veía desde la otra cuadra.
Yo no soy parte de tu estrategia, pero recuerden amigos, estamos hablando de una periodista que ha sido frontal, directa y en ocasiones hasta imprudente. Shanik no es precisamente la persona a la que tú le cuentas tus secretos más íntimos esperando que se los lleve a la tumba. No, señores, a Shanik tú le cuentas solamente aquello que estás dispuesto a escuchar después en televisión nacional, porque esta mujer es de esas personas a las que les das una caja de cerillos y ella solita te organiza el incendio, invita a los
bomberos y todavía cobra la exclusiva. También tuvo un problema con el actor Arturo Vázquez, hijo de Alberto Vázquez e Isela Vega. Según dijo Shanck, el actor habría intentado golpearla y como era de esperarse, aquello prendió la mecha. Pero después Arturo Vázquez salió a negar la versión. Dijo que no era cierto, que ella estaba exagerando la situación y que solamente buscaba volver a colocarse bajo los reflectores causando escándalo.
Y bueno, Shanck Berman sigue siendo Shanni Berman. Mi papá y se aprovechó de la confianza de mi papá y se aprovechó de mi confianza y nos puso en contra. Recientemente en el programa Con permiso protagonizó una escena digna de telenovela de Juan Osorio cuando se le arrodilló a Pepillo Origel para pedirle perdón.
Y vean, amigos, para qué nos hacemos. No era la primera vez que Shanik terminaba de rodillas en una historia famosa, aunque en esta ocasión sí fue para disculparse. El asunto fue que Shanik había hablado de una supuesta relación de Juan José Origel con un hombre mucho más joven que él. Y ya ven que el propio Pepillo ha bromeado con ese tema diciendo que él no puede tener una relación con alguien mayor porque casi no hay y con alguien de su misma edad pues ya estaría muy viejito.
Entonces, según él, no le queda de otra. Sus parejas tienen que ser más jóvenes. Pero muchos tomaron aquella escena como algo exagerado, dramático y fuera de lugar por parte de Shanik, como que le echó demasiada crema a sus tacos y convirtió una disculpa en capítulo final de telenovela. No, no, no, no, no, no. Que no me, que me perdones, por favor, por favor.
Y es que Shanik siempre ha caminado sobre terrenos peligrosos entre la línea del bien y la línea del escándalo, como cuando opinó sobre la controversia entre Lucerito Mijares y los conductores Eduardo Videgaray y Sofía Rivera Torres. Como muchos recordarán, ellos recibieron fuertes críticas en redes sociales por hacer comentarios burlones sobre el físico de Lucerito Mijares.
La gente que aprecia a Lucerito se les fue encima y el tema se volvió tendencia rápidamente. Pero entonces apareció Shanik Berman nadando contra la corriente como camarón con complejo de salmón y salió a defender a los conductores. Incluso llegó a decir que la culpa era de la propia Lucerito Mijares. Y ahí todo el mundo se quedó así como, “Ay caray, ¿cómo que la culpa es de la muchacha? Porque si algo sabe hacer Shanik, amigos, es decir justo lo que nadie esperaba escuchar y luego sentarse tranquila a ver cómo arde el rancho.
Que te paguen tu trabajo como hombre, pero entrar gratis al antro como mujer. Pero Shanck Berman es así. Ella da su punto de vista y habla lo que piensa. aunque incommode, aunque la critiquen y aunque la despedacen en redes sociales. Pero vamos, amigos. Ella vive de este mundo del espectáculo y sabe perfectamente de qué lado mastica la iguana.
sabe que el silencio no vende, que en este medio lo que da nota son los escándalos, las frases filosas y los comentarios que levantan polvo. Porque la tibieza en la farándula no alcanza ni para pagar el recibo de la luz. Y bueno, también vivió un momento difícil cuando confesó que en su familia nadie decía su edad.
lo comparó con esas personas a las que quieren obligar a salir del closet, diciendo que en su casa ni su mamá ni su abuela revelaban cuántos años tenían y que ahora a ella la querían obligar a decirlo. Shanik dijo que se sentía humillada. Al principio parecía que lo tomaba en broma, pero de pronto se lebró la voz y terminaron saliéndole las lágrimas.
dijo que le daba muchísima tristeza y que sentía que hasta se podía enfermar por eso. Me va a dar un infarto al corazón y me quieren obligar a decirla. Es como si alguien gay lo quieren sacar a fuerza del closet. Sus compañeros rápidamente trataron de consolarla y le sugirieron buscar terapia para cambiar su perspectiva sobre la edad.
Pero aquí viene lo curioso, amigos. Shanik es buenísima para hacer sentir incómodos a los demás con sus preguntas, pero cuando le tocaron un tema sensible como su edad, ahí sí se le movió el tapete. Como quien dice, es muy buena aventando piedras, pero cuando le rozan la ventana también brinca. Y bien, amigos, también ha sido diagnosticada con la enfermedad de Line, un padecimiento que al principio ella llegó a confundir con depresión.
Y vean, eso explica muchas cosas porque cuando el cuerpo empieza a fallar uno no siempre entiende qué está pasando. La mente se va para abajo, el ánimo se cae y todo se vuelve una bola de angustias. La ¿Quién lo tiene? Yo, ¿por qué lo digo? Porque se confunde con la depresión. También fue muy criticada en redes sociales por defender el matrimonio de Ángela Aguilar con Cristian Nodal.
Shanik dijo que la gente debía dejar de estar molestando con ese tema y rápidamente fue acusada de estar comprada por Pepe Aguilar. Además, lanzó fuertes declaraciones contra Casu. Según ella, al final Nodal tomó una decisión y escogió a Ángela Aguilar. Incluso llegó a decir que si esa pareja llegaba a divorciarse, sería culpa de la cantante argentina y que como karma Casu no encontraría el amor.
Shanik defendió que Nodal estaba enamorado de Ángela y que Ángela también estaba enamorada de él y que por eso habían decidido casarse. Según ella, Casu tenía que comprender esa situación. que ya supere casú a Nodal. Nodal ya es un señor casado. Pero mucha gente no lo tomó nada bien. Las redes se le fueron encima y varios aseguraron que sus comentarios sonaban demasiado inclinados hacia el lado de los Aguilar.
Porque ya saben, amigos, en este mundo del espectáculo, una opinión nunca viene sola, siempre llega con sospecha, con chisme y con alguien preguntando quién pagó la cuenta. Y bueno, también su hija ha estado envuelta en polémicas. Me refiero a Carla Berman, hija de la periodista, quien además ha participado en Shark Tank, México.
Carla causó controversia cuando comentó que cuando un joven empieza en una empresa, no necesariamente habría que pagarle mucho, porque era más lo que iba a aprender que lo que podía aportar al principio. También dijo que un joven con poca experiencia aporta poco valor a las empresas y que más bien son las empresas las que lo van formando.
Por supuesto, eso se tomó como una postura que justificaba los sueldos bajos o incluso el trabajo no remunerado. Y como era de esperarse, las críticas no tardaron en llegar en redes sociales junto con memes en plataformas como X, antes Twitter e Instagram. Después ella aclaró que su intención era hablar de la importancia del aprendizaje en las primeras etapas laborales y que jamás quiso decir que una persona debía trabajar gratis.
Primeros años de trabajo deberíamos pagar le traemos muy poco valor a las empresas. También le tocó pedir disculpas, pero aquí entre nos amigos, este tema sí es debatible. Yo una vez tuve a un joven trabajando conmigo en un taller de reparación de computadoras. Sí, le pagaba, no era mucho, pero al menos ganaba lo mínimo.
El muchacho aprendió muy bien a reparar computadoras y hoy en día tiene su propio negocio y le va bastante bien. También recuerdo que llegaron a mi taller personas de una universidad de Dallas, Texas, a pedirme si podía recibir a uno de sus alumnos para hacer prácticas. Yo les dije que sí. ¿Y saben qué me dijeron? Es como tener un trabajador gratis.
Pues acepté. Pero, ¿qué creen que pasó? El muchacho no sabía absolutamente nada. Le dije, “Cámbiale el procesador a esa computadora.” y no sabía ni siquiera abrir el gabinete. Entonces le pregunté cuánto le cobraban en esa universidad y me dijo que alrededor de 57,000 al año. Yo le dije, “Ve con esos estafadores a que te devuelvan el dinero y me pagas a mí, porque yo sí te voy a enseñar bien.
” Y le dije a mi empleado, “Tú sabes más que él y no tuviste que pagar una deuda enorme para aprender. Por eso, amigos, yo si creo que muchas veces vale más entrar a trabajar en un taller donde puedas aprender mecánica, carpintería, reparación de computadoras o cualquier oficio, que entrar a un lugar donde tal vez ganes un poco más, pero no aprendas algo que el día de mañana te pueda dar de comer.
Porque a mí, cuando era pequeño, mi mamá me mandaba después de la escuela a un taller de sastrería. Ahí no me pagaban nada, pero me enseñaban. Y aunque en ese momento uno no lo entiende, con el tiempo se da cuenta de que aprender un oficio también es una inversión. Ahora, tampoco se trata de abusar de los jóvenes.
Una cosa es enseñar y otra muy diferente es aprovecharse. Si alguien trabaja, también hay que valorar su tiempo. Pero también es cierto que hoy muchos quieren ganar mucho desde el primer día, sin entender que primero hay que aprender, agarrar experiencia y demostrar de qué está hecho uno. Al final hay que valorar a esos viejos de taller, a esos maestros de oficio que enseñan con paciencia y que te dicen, “Tú aprende, porque después tú puedes hacer lo mismo y ganar tu propio dinero.
” Y bien amigos, hasta aquí los dejamos con este video sobre Shanik Berman, sus éxitos, sus tragedias, sus polémicas, su forma de abrirse camino en el mundo del espectáculo y esa vida tan controversial como bien vivida. Porque si algo queda claro es que Shanik no ha pasado desapercibida. Ha sido periodista, esposa, madre, figura polémica y una mujer que ha sabido hacer del micrófono su mejor arma.
Así que si les gustó este video, por favor suscríbanse al canal y activen la campanita. Eso nos ayuda a seguir trayendo más y mejor contenido y así ustedes no se pierden ninguno de nuestros interesantes temas. Ahora sí, como siempre les digo, nos vemos en una próxima ocasión. Oye, Herberín, Mequetrefe, cuando me vas a pagar la renta, ya son 5 meses atrasados.
Solo me dan la tanda y le pago. Seguro. Se lo prometo.