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Hugo Sánchez TENÍA RAZÓN Sobre CHICHARITO pero NADIE lo Escuchó

Hugo Sánchez TENÍA RAZÓN Sobre CHICHARITO pero NADIE lo Escuchó

Jefe, sigue. Tecate en servicio Chícharo. ¡Gol! Tiene el segundo Hernández. Tiene el segundo. [grito] Javier tuvo los tamaños y lo felicito. Para poder estar ahí frente a ese balón hay que tenerlos bien puestos. El 8 de abril del 2010, en las instalaciones de Verde Valle, Chivas convocó a una conferencia de prensa que nadie entendía.No había jugadores, no había directivos en la sala, solamente un monitor encendido al frente y un puñado de periodistas confundidos esperando que alguien explicara para qué los habían citado. La pantalla se prendió y del otro lado del mundo, en Old Trafford aparecieron Jorge Vergara, David Gillo de 21 años con la cara mitad nerviosa, mitad incrédula.

Se llamaba Javier Hernández. Ese día, un canterano del rebaño sagrado se convertía en el primer mexicano en vestir la camiseta del Manchester United. Y en algún rincón de los estudios de televisión españoles, un pentapichichi de 51 años miraba la transmisión con una sonrisa. Hugo Sánchez fue el único futbolista mexicano que jugó en el Real Madrid antes de Chicharito, el único que ganó un pichichi, el único que pisó la final de la Conca Champions y la Copa del Rey con galones de figura.

Cuando se retiró en 1997, México pasó 13 años sin producir otro delantero que pudiera mirarse al espejo y verle la cara a Europa. 13 años de centro delanteros que iban, probaban y regresaban. 13 años de Borgetti en Bolton, de Cuautemo en Valladolid de Carlos Vela escondido en el Arsenal. Pero el pentapichichi sabía algo que el resto del mundo todavía no lo había dicho en privado y lo iba a decir en público.

Y aunque nadie en México lo escuchó con la atención que merecía, Hugo Sánchez ya había sentenciado lo que venía. La advertencia, sin embargo, no era la que todos esperaban. Antes de seguir, suscríbete al canal para más historias como esta. Para entender por qué Hugo Sánchez vio a Chicharito antes que nadie, hay que entender quién era Chicharito antes de Chicharito.

Javier Hernández Balcázar nació en Guadalajara el 1 de junio de 1988, hijo del Chícharo Hernández, aquel delantero de Tecos que estuvo en el Mundial de México 86 y que nunca jugó un minuto. ¿Por qué no jugó? Porque arriba de él estaba Hugo Sánchez. El propio Chícharo lo recuerda sin amargura y dijo palabras textuales.

Imagínate tener al máximo jugador de México en ese momento delante de mí. ¿Qué iba a jugar? Yo sabía el papel que jugaba dentro de la selección. No me iban a meter por quitar a Hugo Sánchez. Esa frase dicha por el padre del Chicharito 39 años después encierra el primer hilo invisible de esta historia. Antes de que Javier Hernández naciera, Hugo Sánchez ya había definido el techo del fútbol mexicano y el padre del que iba a ser el segundo mexicano en jugar en el Real Madrid lo había aceptado sin chistar. Chicharito debutó en Chivas en

septiembre del 2006 con apenas 18 años. Casualmente, ese mismo mes, Hugo Sánchez fue designado director técnico de la selección mexicana. Por 18 meses, mientras Chicharito apenas sumaba minutos en el rebaño, Hugo dirigió a México. Logró el tercer lugar de la Copa América 2007. Fracasó en clasificar a los Juegos Olímpicos de Beijing.

Lo destituyeron en marzo del 2008. En sus listas de convocados, Chicharito nunca apareció. Era demasiado chico, demasiado verde. Hugo no lo llamó, pero lo estaba mirando. 2 años después, en abril del 2010, mientras Hugo Sánchez ya estaba de regreso en ESPN como analista, llegó la noticia.

Sir Alex Ferguson había firmado a un muchacho mexicano de 21 años. El mundo del fútbol mexicano reaccionó con escepticismo. Los periodistas dudaban. Los aficionados dudaban cómo iba a sobrevivir un canterano de Chivas sin un solo minuto en Europa en el equipo de Wayne Rooney Berbatov y Cristiano. El propio Chicharito lo contó así: palabras textuales.

Le dije a mi papá, “No manches, jefe, me estás cotorreando.” En la noche estaba jugando con ese club videojuegos y a los dos días me dices que ese club me quiere. Yo le dije, “No es cierto, jefe.” Pero era cierto. Y Hugo Sánchez fue uno de los pocos hombres en México que no dudó. En su columna y en sus apariciones televisivas de esos primeros meses del 2010, el pentapichichi describió al muchacho que el resto del mundo todavía no entendía y lo hizo con la precisión técnica de alguien que sabía exactamente qué estaba viendo. Hugo dijo, palabras

textuales. Es un fenómeno. Es muy rápido, intuitivo, con velocidad de movimientos y remata bien con la izquierda, la derecha y de cabeza. Es un rematador que se anticipa muy bien al rival y visualiza las jugadas. Esa descripción la hizo Hugo Sánchez en una entrevista para Milenio y las cinco virtudes que enumeró ya estaban todas en el partido inaugural del estadio Acron el 30 de julio del 2010, cuando Chicharito jugó un tiempo con Chivas, otro tiempo con el Manchester United y anotó el primer gol en la historia del

estadio. Hugo lo había mirado y había visto a un delantero completo. El resto del mundo todavía veía a un canterano con suerte. Lo que vino después está en los libros. 13 de agosto del 2010, debut oficial en la Community Shield contra el Chelsea. ¡Gol con la nariz, primer título. Septiembre, primer gol en Champions League contra el Valencia.

Enero del 2011 ya era el mexicano con más goles en la Premier League de la historia, superando a Borgetti y a Vela. Mayo del 2011, final de Champions en Wembley contra el Barcelona de Guardiola. Cinco campañas en el Manchester United con 59 goles en 157 partidos, dos títulos de Premier League, tres Community Shields, cinco veces jugador del mes.

Le ganó la titularidad a Dimitar Berbatov, el campeón goleador de la Premier la temporada anterior. Hugo Sánchez había advertido que esto iba a pasar. Nadie lo escuchó con la atención que merecía y entonces todo empezó a romperse. En el 2013 se retiró Sir Alex Ferguson. David Moy lo reemplazó. Después llegó Luis Bangal y Chicharito, que con Ferguson era el comodín perfecto del banquillo, pasó a no caer en gracia.

Hugo Sánchez lo notó antes que nadie y dijo palabras textuales. Influye mucho el que caigas en gracia a un entrenador o no para que tengas más o menos confianza. Hugo lo dijo en septiembre del 2014, justo después de que Real Madrid lo fichara cedido. Y mientras los aficionados mexicanos celebraban que Chicharito iba a vestir la camiseta blanca, la misma del pentapichichi, Hugo era el único que entendía lo que estaba realmente en juego. Sentenció palabras textuales.

Únicamente lo que le hace falta es ganarse a Anchelotti. Con los goles, la confianza llega. Chicharito hizo nueve goles en 33 partidos con el Real Madrid en una sola temporada. Empató el récord de Hugo Sánchez de cinco goles en una edición de Champions League, pero al final del año lo regresaron a Manchester. No alcanzó.

Después vinieron el Bayern Leverkusen, el West Ham, el Sevilla, carreras dignas, números respetables, pero el aura del crack mundial empezó a apagarse. Mientras tanto, en México las voces que en 2010 habían dudado se transformaron en voces que cuestionaban, que decían que su carrera en Europa había sido suerte, que decían que Hugo Sánchez era mejor y punto, sin matices.

Y entonces, el 27 de marzo del 2025 pasó algo que ni el propio Hugo Sánchez se esperaba. En el programa Fútbol Picante, Andre Pierre Jinñac, delantero francés del Tigres, dijo en cámara que Chicharito puede que sea el mexicano con la mejor carrera en Europa. Pasó por encima de Hugo, pasó por encima del pentapichichi y Hugo en vivo no se aguantó y dijo palabras textuales.

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