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HARFUCH ABRE la Caja CERRADA 60 Años de PEDRO ARMENDÁRIZ… Y Lo Que Halló Lo Cambió Todo

El cerrajero ya no hace falta. La puerta del estudio no tiene llave, solo está cerrada. Arfuch la abre con un dedo y entra. El estudio [música] es pequeño, 3 m por 4. Una ventana cubierta [música] con una cortina verde, un escritorio de caoba pegado a la pared del fondo, una silla de madera con el respaldo gastado, una lámpara apagada con pantalla de pergamino, tres libreros llenos, guiones encuadernados con piel, cartas, álbumes de fotos y en la pared una foto que nadie ha visto en 60 [música] años.

Pedro Armendari con John Wayne en un desierto rojo. Snow Canyon, Utah, 1954. Los dos sonriendo, los dos [música] con la piel quemada por el sol. Detrás de ellos, una pequeña roca de cuarzo blanco del tamaño de un puño cerrado. Esa roca también está aquí sobre el escritorio junto a la lámpara brillante, inerte, como una sentencia.

Arfuch se sienta en la silla, abre el cajón inferior del escritorio. Adentro hay una caja de caoba, 50 cm de largo, 30 de ancho. Cierre de latón sin [música] oxidar, cerrada con candado de combinación. Pesa, la saca despacio, la pone sobre el escritorio, la mira un segundo, no la abre. Y antes de que sigamos, escúchame, esto se decía en los pasillos del sindicato de trabajadores de la producción cinematográfica y se decía con nombre y apellido que Pedro Armendari había vuelto del rodaje de Uta con una caja de muestras, piedras

del desierto, arena, tres frascos de vidrio cerrados con tapón de corcho que se las trajo porque un ingeniero del equipo [música] americano le dijo en confianza una noche en el hotel. Junta esto y guárdalo, Pedro. Algún día va a valer mucho. El ingeniero murió de cáncer en 1958. La familia Armendari siempre lo desmintió, pero la versión se quedó.

Harfira la caja sobre el escritorio, después mira el cuarzo blanco, después [música] mira el cajón abierto. Adentro del cajón, debajo de donde estaba la caja, hay un mapa doblado en cuatro partes. Lo abre. Es un mapa militar de los Estados Unidos. Año 1953. Y hay tres círculos hechos [música] con tinta roja sobre tres lugares distintos del desierto de Nevada y Uta.

Y aquí viene lo siguiente. Hoy vas a saber cuatro cosas que nunca te contaron sobre Pedro Armendari. Te voy a [música] avisar cuando llegue cada una. Primero, lo que pasó [música] en Snow Canyon, Utah entre julio y septiembre de 1954. ¿Cuántas personas se metieron a filmar en una arena que brillaba en la noche? ¿Cuántas terminaron en el hospital con [música] cáncer en los siguientes 30 años? Y la cifra que el gobierno de los Estados [música] Unidos clasificó como secreto militar hasta 1997, segundo, ¿quién era el productor

[música] que metió a 220 personas en ese desierto? Aquí no estoy hablando [música] del estudio, estoy hablando del hombre con nombre y apellido que firmó la orden. El mismo hombre que años [música] antes había hecho otra cosa que cambió la industria del cine para siempre. Y la conexión que tiene [música] con Howard Huges, con la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos y con un piloto mexicano que apareció muerto [música] en circunstancias raras en 1961.

Tercero, lo que le pidió Pedro Armendari al gobierno mexicano [música] en marzo de 1962, la carta de 14 páginas que mandó al consulado en Los Ángeles lo que un cónsul mexicano le escribió [música] encima con tinta azul y lo que pasó después con esa carta [música] dentro del sótano de la cancillería en Avenida Juárez durante 59 años.

Cuarto, lo que dice la carta que Pedro Armendari le escribió a su hijo Pedro Junior la noche del 17 de junio de 1963, 12 horas antes de la pistola. La carta está dentro de esta caja de caoba que Arfuch tiene en las manos. Y lo que Pedro pidió antes de cerrar los ojos solo lo escucharon dos personas. Y aquí llega la primera cosa que te prometí.

220 personas. Eso es lo que decía el [música] contrato firmado el 15 de junio de 1954 entre Reko Pictures y los seis hoteles de [música] St. George, Uta. 220 habitaciones [música] reservadas durante 12 semanas. Actores principales, secundarios, extras, técnicos, electricistas, vestuaristas, [música] chóeres, cocineros.

220 personas viviendo a 137 millas en línea recta del [música] polígono de pruebas atómicas de Nevada. El 19 de mayo de 1953, un año [música] antes del rodaje, los Estados Unidos detonaron una bomba atómica [música] de 32 kilones en un sitio llamado Yukacafats. La nombraron Dirty Harry, Harry sucio. El viento ese día sopló hacia el noreste.

La nube radioactiva pasó sobre St. George, Uta, durante 4 [música] horas y media. La gente del pueblo vio caer una ceniza gris sobre los carros, sobre los jardines, sobre los tendederos. Pensaron que era polvo. Era cesio 137, era estroncio [música] 90, era yodo 131. El yodo radiactivo [música] tiene una cosa horrible.

Cuando entra al cuerpo se va directo a la tiroides. La tiroides [música] está en el cuello. Acuérdate de la palabra cuello. Acuérdate de cómo te empecé a contar esto. Cáncer en el cuello. Esa palabra apareció siete veces [música] en el informe forense de Pedro Armendari. Pedro llegó a ese desierto [música] 14 meses después de la nube.

Llegó como protagonista de una película absurda donde John Wayne hacía de Gengis K. Pedro hacía de Hamuga, el general mongol. Susan Hayward hacía de princesa Tártara. Agnes Morhead hacía de bruja. Dick Powell, que ya no era actor sino director, era el que daba las órdenes desde la silla bajo la sombrilla y todos respiraron la misma arena.

Acuérdate de la cifra [música] que te di hace un momento, 220 personas. En 1980, 30 años después [música] de aquel verano en Snow Canyon, la revista People publicó [música] una investigación que el gobierno americano había intentado parar tres veces. 91 [música] personas del rodaje habían desarrollado cáncer, 46 habían muerto.

41% de cáncer en un grupo [música] de personas que se conocieron por azar para hacer una película. Eso no es estadística, eso es prueba. Pero antes [música] de que sigamos, hay una cosa que tienes que saber. La cifra que te acabo de dar, 91 con cáncer, 46 muertos. Esa cifra es del grupo americano, [música] la cifra de los mexicanos del rodaje.

Todavía [música] nadie la había contado. Hasta esta noche. Está escrita [música] en una libreta verde forrada en piel que Pedro Armendari guardó durante [música] 9 años. Esa libreta también está adentro de la caja de caoba que Arfug tiene en sus manos. Te lo cuento en 15 minutos. Pedro Armendarif [música] nació el 9 de mayo de 1912 en la calle Allende número 37 en la colonia Guerrero de la Ciudad de México.

Su padre era mexicano. [música] Su madre, Adela Hastings, era americana [música] de San Antonio, Texas. Acuérdate de ese dato. Vas a entender por qué en un rato el niño Pedro creció hablando los dos idiomas, inglés con la madre. español con el padre y desde los 5 años supo que cuando los adultos hablaban del otro lado de la frontera había cosas que no se podían decir delante de él.

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