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Harfuch Destapa el Asqueroso SECRETO de Sara García que Escondió 40 Años en la Colonia Roma

Cuatro objetos visibles y una quinta cosa que la nieta no quiso tocar la mañana del entierro. Una quinta cosa que tiene que ver con Jorge Negrete y con algo que pasó en 1948 durante el rodaje de una película que casi nadie recuerda. Si te vas antes de que abramos la caja, te vas a perder lo más fuerte. La libreta verde tiene tapa de ule con las esquinas redondeadas por el rose de 40 años de uso.

Adentro, página por página, Sara llevó la contabilidad de cada película que firmó con [música] Posa Films por orden cronológico, por título, por cifra recibida. 1941, cuando los hijos se van. Director: Juan Bustillo Oro. 5,000es. La película recaudó en taquilla, según los archivos de la productora, alrededor de 2 millones de pesos en su primer año.

2,200,000, escribió [música] Sara en una anotación al margen con tres signos de exclamación detrás, 5,000 arriba, 2,200,000 abajo. La diferencia entre lo que ganó la abuelita más amada de México y lo que ganó la empresa que la vendió. 1942 mi madrecita 4,500es. Recaudación estimada según los mismos archivos 1,800,000 1943.

La gallina clueca 5000 pes. 1944 cuando los padres se quedan solos.500es. Hay un patrón. Sara cobraba el equivalente a entre el 0.2 y el 0.3% de la taquilla de cada película. La carrera del rostro más reconocible del cine mexicano se construyó pagándole a Sara como si fuera una secundaria de reparto.

La construcción se sostuvo durante cuatro décadas y Sara no pudo, no quiso, [música] no supo, no se atrevió a renegociar. Y aquí entra Joaquín Pardé, porque Joaquín fue el actor que más veces compartió cartel con Sara. 12 películas juntos. 12. Joaquín cobraba en 1944 alrededor de 28,000 pesos por película, cinco veces lo que cobraba Sara por el mismo elenco, por la misma productora, por el mismo público. Joaquín lo sabía.

Joaquín siempre lo supo y Joaquín nunca, [música] en ninguna entrevista, en ninguna declaración pública, en ninguna conversación documentada con periodistas de la época mencionó la diferencia. Esa es la frase que Sara escribió al [música] reverso de la fotografía. Joaquín supo lo del trato. Joaquín cayó. Eso fue lo [música] que se contó entre quienes coincidieron con ellos en los estudios, lo que circuló durante años.

Pardabé siempre fue presentado por la prensa como su gran cómplice de pantalla. La familia Pardé [música] siempre lo defendió y nadie pudo probar nunca que Joaquín hubiera tenido la posibilidad real, pero la versión se quedó adentro de la libreta verde tachado tres [música] veces con la misma pluma con la que Sara firmó su último contrato.

Aquí va el primer dato que Antonia tiene que llevarse a la cocina mañana. Sara García nació en Orizaba, Veracruz. en 1895. La fecha exacta nunca se aclaró del todo. Algunos documentos dicen 8 de septiembre, otros dicen 14. La propia Sara, en una entrevista [música] con la revista Cinema Reporter de 1952, dijo que su madre nunca le quiso decir el día exacto, solo el mes era hija de un panadero asturiano que llegó a Veracruz huyendo de la guerra carlista y de una mexicana de Tlaxcala que se llamaba Cándida y que murió cuando Sara

tenía 12 años. 12. La edad en la que una niña aprende lo que va a doler para siempre. Sara empezó a trabajar en el teatro a los 16, compañía de sarzuela en el puerto de Veracruz. Tle cómica. Cobraba unos 75 pesos por función, tres funciones por semana. Vivía con su tía Concepción en un cuarto de azotea de la calle Independencia.

Comía una vez al día, caminaba descalsa. hasta llegar al teatro y se ponía los zapatos de tacón en el camerino para que no se gastaran. A los 24 se casó Pedro Mariscal, empleado de los ferrocarriles. La boda fue por la iglesia en Orizaba un sábado de marzo de 1919. El matrimonio duró 7 meses. Hay versiones encontradas sobre por qué Pedro se fue.

La versión oficial dice que se fue a Tampico por trabajo y no volvió. La versión que circuló entre las amigas de Sara en los años 40 dice que Pedro descubrió algo que él no podía aceptar y que se fue una noche sin despedirse. La familia mariscal siempre lo negó. Nadie tiene esa carta. Pero la versión se quedó.

Sara nunca se volvió a casar. Nunca. [música] En 61 años más de vida adulta, ni un solo romance público confirmado, ni una sola fotografía con pareja, ni una sola entrevista en la que mencionara a un hombre que no fuera su director o su contraparte de pantalla. La industria construyó alrededor de ese silencio una historia oficial.

Sara García era casada con el público. Sara García era madre de todos los mexicanos. Sara García renunció al amor por el arte. La historia oficial era cómoda, vendía, llenaba salas. La verdad escrita en la libreta verde, en la fotografía con pardavé y en las 300 cartas atadas con listón rojo era otra más triste, más larga, más mexicana.

Y aquí aparece el primer cliff hanger, porque en 1947, exactamente 10 años después de que Sara se hubiera mandado a extraer los dientes, hubo una tarde en la que Pedro Infante entró a la oficina del productor de Posa Films y cerró la puerta detrás de él. Lo que Pedro dijo esa tarde tiene que ver con un actor que está en la fotografía de la caja y con una promesa que Pedro [música] le hizo a Sara.

antes de morir. Esa tarde la vamos a entrar en 5 minutos. El productor de Posa Films en 1947 era un hombre que se apellidaba Gómez Muriel. Emilio murió en 1985 en una clínica [música] privada de Polanco. No dejó hijos varones. La oficina de Posa Films estaba en la calle Río Elva, despacho 204, segundo piso.

Una secretaria llamada Esperanza Robles llevaba la antesala. Esperanza murió en 1998. [música] La otra secretaria, que se llamaba Carmen y de la que solo se conserva el nombre de pila en los archivos contables, murió [música] antes que ella en los años 70. Lo que sigue lo escucharon las dos secretarias, lo contaron a sus familias durante años.

Apareció recogido en fragmentos de prensa de espectáculos en los años 50 y en una nota perdida de la revista Cancionero Picot de 1953. Eso fue lo que circuló entre quienes pasaron por esa oficina. La familia Gómez Muriel siempre lo negó. Nadie tiene la grabación. Pero la versión se quedó. 3 de la tarde, Pedro Infante llega sin cita, 31 años de edad, lleva traje claro, sombrero en la mano izquierda, los ojos rojos, como si no hubiera dormido la noche anterior.

Pedro cruza la antesala sin esperar a que Esperanza lo anuncie. empuja la puerta, la cierra detrás de él con la mano izquierda, mientras con la derecha tira el sombrero sobre la silla. Pedro le grita a Gómez Muriel. Las dos secretarias escuchan a través de la puerta. Pedro le dice que cómo es posible que a Sara le hayan pagado 5000 pesos por la película que él acaba de filmar con ella.

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