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¡FUERZA VENEZUELA! La EMOTIVA reflexión del Padre Luis Toro que nos INVITA VOLVER A DIOS de NUEVO

Hoy, queridos hermanos, en Venezuela estamos sufriendo y no se trata de maldecir como los malos, como el mal ladrón. Se trata de abrazar la cruz poniendo la mirada en Dios y suplicando a Dios que tenga piedad de nosotros, pero sin maldecir como Cristo. Durante mucho tiempo, las palabras del padre Luis Toro sobre el futuro de Venezuela fueron motivo de debate.

Algunos se burlaron de sus declaraciones, otros aseguraban que estaba exagerando. Sin embargo, con el paso del tiempo, muchos comenzaron a preguntarse si aquellas palabras habían cobrado un nuevo significado. ¿Qué fue exactamente lo que dijo? ¿Sus comentarios fueron una advertencia, una reflexión? ¿O posteriormente se interpretaron a la luz de los acontecimientos? En este video conocerás el contexto completo de sus declaraciones, las reacciones que provocaron y por qué este tema sigue generando tanta controversia.

Quédate hasta el final y descubre por qué este episodio continúa dando de qué hablar. Jesucristo sufrió la pasión, la sufrió corporalmente, carnalmente, humanamente, así como ustedes y yo sufrimos en la vida. Y quisiera comenzar antes de hacer la reflexión leyendo Colosenses 124. Colosenses 1:24. Porque Pablo nos dice que sí, verdaderamente Jesucristo sufrió la pasión, pero que sus sufrimientos también se unen a los de Cristo.

Pero nos da un dato Pablo que yo quiero que hoy escuchemos. Dale. Colosenses 1 eh 24. Ahora me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes. Me alegra cuando tengo que sufrir por ustedes. Dice Pablo que está sufriendo por los fieles. Siga. Pues así, completo en mi carne. Completo en mi carne. Oigan esto. Cuando uno sufre en esta vida, completa en la carne de uno lo que falta a los sufrimientos de Cristo.

Ah, caramba. lo que falta a los sufrimientos de Cristo. O sea, que los sufrimientos suyos en su familia, en su patria, los sufrimientos suyos por su enfermedad o los sufrimientos suyos, los que usted tenga, vienen para que usted sea capaz de complementar en su vida, en su carne, de vivir los padecimientos de Cristo.

Repítalo, Luis. Ahora me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes, pues así completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo. A ver, ¿cómo está Pablo ante el sufrimiento? Amargado, renegando, maldiciendo. Repítalo, Luis. ¿Cómo está Pablo? Ahora me alegro. ¿Cómo está Pablo? Ahora me alegro. Pablo está alegre.

A ver, se ganó el quino, Pablo. Vamos a ver por qué está alegre. Me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes. Cuando tengo que sufrir. Pablo se alegra cuando tiene que sufrir. El evangelio de Jesucristo nos presenta hoy la pasión de Cristo. Y aún Pablo que se alegra cuando tiene que sufrir porque él puede experimentar junto a Cristo, la pasión de Cristo por el mundo.

Distinto a los cristianos modernos que ahora vienen con una teología barata. ¿Saben cuál es la teología barata de los cristianos del siglo XXI? Pare de sufrir. Pare de sufrir. Pero si ustedes ponen la lupa, un cristiano que conozca la pasión de Cristo, que conozca los misterios del reino, como Pablo se alegra cuando tiene que sufrir, porque así experimenta en su carne lo que le falta la pasión de Cristo.

Querido hermano que sufre una enfermedad cruel con dolores fuertes. Aquí Pablo te da un dato. Puede ser un cristiano que asuma ese dolor, ese sufrimiento con fe para que en su carne lo que le falta la pasión de Cristo. Pablo se alegra cuando tiene que sufrir por todos nosotros. Y hoy los cristianos no quieren sufrir por nada.

No quieren tener ningún sufrimiento. ¿Y saben cuál es la idea que les vende el mundo? Es que Dios me trajo a este mundo para que yo sea feliz. Y si hay una persona que me amargue la vida, si tengo que quitarle la vida, si tengo que destruirlo, si tengo que ignorarlo, si tengo que odiarlo, lo hago para que me deje ser feliz.

entrevistaban a una mujer, la entrevistaban por televisión y le decía, “¿Usted es cristiana?” Y ella decía, “Sí, cristiana evangélica.” Y le decía, “¿Y si usted es cristiana?” Ella había asesinado. ¿Por qué usted ha matado? Y la mujer dice, “Le voy a explicar. Cuando yo tengo un enemigo, yo no soy feliz. Dios me trajo al mundo para ser feliz.

Dios quiere mi felicidad.” Cuando una persona me hace un daño, me amarga la vida, me roba la felicidad. Cuando yo mato a esa persona, se eliminó lo que me hacía sufrir, lo que me hacía tener rabia. Entonces, al quitarla del camino a esa persona, yo soy feliz. Y si yo soy feliz, Dios tiene que estar feliz conmigo, porque él me hizo para que yo sea feliz.

Ustedes saben que antes los esposos se casaban hasta que la muerte lo separe. Ahora no. Ahora se casan hasta que venga un sufrimiento, un problema. Y el día en que le venga un problema o un sufrimiento, nos separamos porque Dios quiere que yo sea feliz. Y yo al lado de este hombre o al lado de esta mujer, yo no soy feliz.

pare de sufrir, me divorcio. Ese es el evangelio de Cristo, ¿no? Y Pablo dice, “Me alegro cuando tengo que sufrir, esposa, cuando usted tenga que sufrir por su marido. Haz un acto de fe como Pablo mira hacia el Señor en la cruz y diga, “Me alegra tener que sufrir estos padecimientos para complementar la pasión de Cristo en la cruz por este mi esposo amado con el que me casé hasta que la muerte me separe.

” Y los hombres no se rían porque si eres cristiano y se casó y resulta que la mujer le salió una tigra, no venga con el cuento satánico que Dios te hizo para ser feliz y entonces tiene que dejarla porque llegó un problema, una dificultad y usted no está dispuesto a sufrir pero nada. Por amor a Dios. Pablo dice, “Maridos, alégranse cuando tengan que sufrir por su esposa, porque así está uniendo su sufrimiento a los de Cristo en la cruz.

” Hijos, alégrense cuando tengan que sufrir por sus padres. Padre, alégrense cuando tengan que sufrir por sus hijos. Porque es necesario que nosotros aprendamos a sufrir, pero no sufrir por sufrir, porque sufrir por sufrir se llama masoquismo. Entonces, ¿cómo voy a sufrir? Voy a sufrir, no por sufrir, voy a sufrir ofreciéndole a Dios esos padecimientos como Pablo, para que esos padecimientos se conviertan en amor.

En amor. ¿Qué es el amor? Tanto amó Dios al mundo. Juan 3:16, que envió a su hijo para que entregara la vida por nosotros. Por amor. Juan 15:13. Nadie tiene más amor que el que da la vida por su esposa o por su esposo, que se sacrifica por él, que se sacrifica por ella. esposos, esposas, parejas, matrimonios casados por la iglesia, Satanás les está vendiendo una idea falsa, una teología falsa, pare de sufrir.

Y por eso el mundo le dice, “Divciese, sepárese y vete con otra persona, porque tú fuiste creado para ser feliz.” Pero las escrituras dice que será feliz cuando cumpla la voluntad de Dios. Nunca va a ser feliz abandonando la voluntad de Dios. Esposos y esposas, vale la pena cargar la cruz que le tocó con su esposa o con su esposo, pero por amor a Dios.

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