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mx MÁS PELIGROSAS que cualquier CAPO: Las 5 PATRONAS que dominaron México

 

En un mundo dominado por hombres, armas y traiciones, ellas no solo sobrevivieron, sino  que se convirtieron en las patronas. Olvida la imagen de la esposa del narco como un mero objeto decorativo. Hoy vamos a conocer a las mujeres que heredaron imperios, negociaron con gobiernos y sembraron el terror con una frialdad que haría temblar a  cualquier capo de la mafia.

 Desde la mujer que administró las finanzas del cártel de Tijuana hasta la mujer que aún hoy es señalada como la columna vertebral del CJ.  ¿Quién es la verdadera mujer más poderosa en la historia del narcotráfico? Prepárate porque hoy en Crónicas del Crimen desvelamos el rostro femenino del poder más oscuro. 9 de agosto de 2017, Puebla.

 En un hotel de una zona turística sobre la carretera de Veracruz, elementos del Ejército Mexicano y la Policía Federal están llevando un operativo especial para detener a una mujer. Leticia Rodríguez Lara, 48 años, oriunda de Veracruz. No es una criminal más, es  la líder del cártel de Cancún. Pero, ¿cómo doña Letti logró controlar la plaza de Cancún, Quintana Rock? Si bien ella nació y creció en Veracruz, su verdadera escuela no estuvo  en esas calles, sino en la Academia de la Policía Judicial Federal. En los años

90,  Leticia Rodríguez Lara no era una criminal, era la autoridad. Se integró a las filas de la hora extinta Policía  Judicial Federal, una corporación conocida tanto por su efectividad como por sus nexos con la corrupción sistemática. Allí  Leticia aprendió algo que ningún civil podría entender, cómo funciona el engranaje del narcotráfico y sus nexos con  el Estado.

 Aprendió cómo se montan los operativos, cómo se interceptan las comunicaciones y, sobre todo, cuánto cuesta el silencio de un oficial. No era una simple recluta, era una mujer analítica que observaba cómo los cárteles subían y bajaban mientras la estructura policial permanecía. Esa  fue su gran revelación. Una cosa es conocer las reglas del juego, otra muy diferente es cambiarlas a golpe  de talonario.

 Es así como en el año 2012 Leticia Rodríguez Lara  llega a Quintana Ro con el uniforme de la policía de la entonces Procuraduría General de la República. Al poco tiempo es destituida y  es ahí donde comienza su historia, donde se convierte en aquello que teóricamente había jurado combatir.

 Su trabajo como policía le brindó la experiencia necesaria en el mundo del narcotráfico que terminaría por adoptarla para convertirse en  una de las piezas claves en la guerra entre el cártel de Sinaloa y el cártel Jalisco Nueva Generación. En aquel entonces el estado era un campo de batalla caótico. Los setas, famosos por su brutalidad militar, intentaban controlar la plaza a base de sangre.

 Leticia vio un vacío de poder. Vio que los grandes cárteles estaban demasiado ocupados peleando entre ellos y que nadie  estaba cuidando la plaza. En lugar de pedir empleo en el cártel de Sinaloa o doblegarse ante los setas, tomó una decisión sin precedentes. Fundó su propia organización,  el cártel de Cancún, apoyándose en antiguos integrantes del cártel de Sinaloa, del Golfo, del cártel Jalisco Nueva Generación y, por supuesto, también de los setas.

 Desde que comenzó a operar en Cancún se encargó de la distribución de drogas con ayuda de  los nexos que tenía de su pasado en la Policía Federal. También incursionó en los delitos de tráfico de migrantes, secuestros, asaltos, prostitución y extorsión de negocios. Su estrategia, aunque brillante, era aterradora.

  Utilizó sus antiguos contactos en las fuerzas de seguridad para ofrecer lo que nadie  más tenía, protección real y una red de inteligencia que rivalizaba con la  de cualquier gobierno estatal. Empezó con pequeños grupos de narcomenudeo, pero en poco tiempo todos los de la ciudad pasaban por sus manos.

 Quizá uno de los puntos más árgidos de su historia criminal ocurrió cuando se le consideró como una de las principales responsables del incremento de la violencia en los municipios de Cancún, Playa del Carmel y Tulum. La razón de todo esto era frenar la avanzada del mismísimo Nemesio Ceguera Cervantes, aunque también es  cierto que provocó ataques muy duros contra el Estado, como el ocurrido en la sede  de la Fiscalía del Estado en Cancún, el 17 de enero de 2017.

  ¿Por qué doña Letti está en este puesto? Porque ella no solo era narcotraficante, ella ostentaba  control territorial real y todo lo había conseguido en muy poco tiempo. En su apogeo no se movía una sola onza de cocaína en la zona hotelera de Cancún, sin su  permiso. Controlaba las discotecas, los taxis y el cobro de piso a los negocios locales.

 Aunque suene sencillo, el hecho de crear y liderar este cártel fue una auténtica locura. La reina de la Riviera Maya, como así también era conocida, estuvo al frente de la defensa, entre comillas, de la plaza del Cártel de Sinaloa ante las células de los setas y del cártel del Golfo en Quintana Ro. Sin embargo, fue el 16 de enero de 2017 cuando se confirmó su poder al enfrentarse a sicarios  del CJ en el Blue Parrot de la Riviera Maya con un saldo de cinco muertos y 15 heridos.

 Su poder fue tal que obligó a sus rivales aarse entre ellos y formar los conocidos como los  combos, integrados por los cárteles de Sinaloa, el Golfo CJNG  y los Zas. A pesar de ser considerada como una de las mujeres más poderosas dentro del mundo del narcotráfico y ser detenida en 2017, doña Letti recuperó su libertad luego de 5 años en prisión.

 Los motivos para que un juez le devolviera su libertad tienen que ver con la desestimación de una prueba probatoria, lo que generó una absolución a los delitos de venta y distribución de cocaína,  portación de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas y delincuencia organizada.  La absolución de la líder del cártel de Cancún ocurrió a pesar de identificarla como la encargada de diseñar las rutas que utilizaba el Chapo Guzmán para enviar cocaína desde Colombia a uno de los principales centros  turísticos del país.

Pero el caos de doña Letti no quedaba solo en eso.  Para esconder todo el dinero que obtenía del crimen organizado, echó mano de la empresa First  National Security, dedicada al alquiler de cajas de seguridad y que las autoridades detectaron más de 800 en poder de prestanombres y en cuyo interior tenían dinero, joyas, bienes de los  que no pudieron acreditar su legalidad.

El caso de las cajas de seguridad de doña Letti terminó en uno de los más escandalosos  por la violación al debido proceso, porque la Fiscalía General del Estado no contaba con autorización para revisar el contenido de las mismas. El resultado  fue que muchas personas perdieron sus bienes a manos de las autoridades, una lluvia de amparos en  contra de la fiscalía por vulnerar sus derechos humanos y un escándalo internacional cuando la Comisión de los Derechos Humanos demandó a las autoridades la protección de los

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