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LUCERO: 30 Años de FARSA ASQUEROSA – El PACTO Sucio entre Tigre Azcárraga y la Madre que La Vendió

Esta mujer [música] se llamaba Lucero. Las altas esferas de San Ángel sabían que tocar a Lucerito sin permiso del tigre era jugar con fuego. [música] Otros productores podían admirarla, sí. Otras disqueras podían [música] intentar contratarla, sí. Pero al final del [carraspeo] día la última palabra siempre la tenía Azcárraga, porque Azcárraga, comadre, [música] Azcárraga la había convertido en la escuincla.

Y aquí entra la figura de Luz María León, la madre, una mujer que en 1979 [música] no tenía ni un solo contacto en el medio del espectáculo. Una mujer de clase media alta de la ciudad de México, [música] casada con Antonio Gaza. hombre de negocios discreto, [música] una mujer que, según contó la propia Lucero en una entrevista que [música] dio para el periódico El Universal en el año 2023, ni siquiera tenía palancas [música] en el medio cuando empezó.

Pero Luz María León tenía algo más valioso que las palancas. tenía un instinto, un instinto que le decía exactamente cómo moverse [música] en aquel mundo, cómo halagar al hombre indicado en el momento indicado, cómo aceptar [música] lo que tenía que aceptar, cómo guardar silencio en los momentos correctos [música] y cómo decir que sí que pareciera que estaba diciendo que sí.

Luz María León y el [música] Tigre Azcárraga construyeron durante los años 80 una de las sociedades más sofisticadas [música] del entretenimiento mexicano. Ella aceptaba los proyectos [música] que él proponía. Él respetaba los límites que ella imponía. Ella sacaba a Lucero de las situaciones peligrosas. Comadre, [música] en aquel mundo de los 80 y los 90 había una palabra que en Televisa daba escalofríos a todos los que la escuchaban.

La palabra era veto, [música] el veto televisivo, aquel temido mecanismo que hacía que un artista que había caído en desgracia [música] con el tigre Azcárraga desapareciera del aire, desapareciera de las telenovelas, desapareciera de las giras nacionales, desapareciera prácticamente de la memoria del público mexicano. [música] El veto no se anunciaba en una rueda de prensa.

El veto era una conversación a media voz entre productores, un memo interno, una llamada de un ejecutivo a otro, una orden discreta de no contratar a tal persona durante uno, dos, tres años o para siempre. Hubo artistas brillantísimos a los que el veto [música] les destruyó la carrera. cantantes que pasaron del estrellato [música] al olvido absoluto en cuestión de meses.

Actrices que un día llenaban portadas y al día siguiente [música] ya nadie las llamaba. Y el veto, comadre, el veto no necesitaba justificación. El [carraspeo] veto era simplemente la voluntad [música] del tigre, la voluntad del emperador. Aquel sistema, mi gente, aquel sistema explicaba por qué Luz María León nunca le dijo que no a Emilio Azcárraga.

Decirle que no al tigre era condenar a su hija al bet, era cortarle a Lucero todas las posibilidades de [música] futuro en la industria. era convertir a la cantante más amada de México en una mujer cuya carrera se acabaría en cuestión de semanas si la madre se atrevía a contradecir al hombre de la oficina del piso 20 y luz María León comadre, [música] una mujer brillante, una mujer pragmática, una mujer que entendía las reglas del juego mejor que nadie.

Sabía perfectamente [música] que la única forma de proteger a su hija era jugar con el tigre. aceptar lo que el tigre quisiera y aprovechar en cada negociación el espacio limitado que aquel hombre dejaba para que la madre maniobrara. Por eso, comadre. Por eso, cuando el tigre [música] Azcárraga llamó a Luz María León a su oficina del piso 20 aquella tarde de 1995 o 96, ella supo desde el primer momento que aquella reunión no era una conversación, era una orden.

Una orden envuelta en gentilezas y una orden firmada con sonrisas y con café, pero una orden. Y la orden comadre era casar a Lucero, televisarla. [música] convertirla en el evento del año y elegir al novio que más conviniera al negocio. Y ahí, [música] comadre, ahí hay un episodio que tienes que conocer porque es la prueba de hasta dónde llegaba el poder del tigre cuando se trataba de proteger a sus inversiones.

[música] Cuando Lucerito tenía 13 años, un productor llamado Sergio Andrade [música] empezó a fijarse demasiado en ella. la nombró en sus canciones. [música] Le compuso una canción que se llamaba Con tan pocos años, donde hablaba con una intimidad inquietante de una niña que se enamora antes de tiempo. Luz María León lo vio venir y según se cuenta en los pasillos de Televisa, fue al tigre Azcárraga.

le dijo lo que estaba pasando y Azcárraga, comadre Azcárraga movió un dedo. Sergio Andrade desapareció de la vida profesional de Lucero para siempre. Pocos años después, ese mismo Sergio Andrade encontraría a otra niña que se le pareciera, una adolescente llamada Gloria Trevi y todo [música] lo que después sabríamos del clan Andrade, todo aquello pudo haberle pasado a Lucero si Luz María León y el Tigre no la hubieran protegido.

Guarda [música] este momento, comadre, porque a partir de ese instante, aquella alianza entre la madre y el empresario [música] quedó sellado. Luz María León le debía una al tigre y los hombres, como el tigre nos regalan favores, los cobran. Tarde o temprano [música] siempre los cobran. Y mientras tanto, comadre, mientras tanto, la carrera de lucero seguía subiendo como un cohete.

En 1982 había grabado, Te prometo. En 1983 protagonizó [música] Chispita, la telenovela infantil que hizo que millones de niños mexicanos se enamoraran de ella. En 1987 grabó [música] el disco Lucerito, también conocido como el 815. que la lanzó al estrellato [música] adulto. En 1989 cambió su nombre artístico, dejó de llamarse lucerito y pasó a llamarse simplemente lucero.

Era el símbolo de su crecimiento, decían las revistas. era el símbolo comadre de que aquella mina de oro acababa de cumplir 20 años [música] y estaba lista para entrar al siguiente nivel del negocio. Lista para grabar canciones de adultos. Lista para protagonizar telenovelas estelares, lista, sin que nadie lo supiera todavía, para ser convertida en novia.

Llegó la década de los 90. Lucero ya era una estrella consolidada. hizo cuando llega el [música] amor en 1990. Ganó el TVB novelas a mejor actriz. Hizo los parientes pobres [música] en 1993 y volvió a ganar. Y en 1995 protagonizó la telenovela que iba a cambiarlo todo. Se llamaba Lazos de amor. La produjo Carla Estrada.

Lucero hacía el papel triple de tres trillizas [música] separadas al nacer. El tema musical que ella misma cantaba con el corazón en la mano rompió récords de ventas. Las amas de [música] casa de todo México lloraban cada noche con aquellos personajes. Lazos de amor. Mi gente no fue una telenovela cualquiera.

Fue en términos de marketing la operación de construcción de marca más sofisticada que Televisa había hecho con Lucero hasta ese momento. El triple papel le permitía a [música] la cantante mostrar tres caras distintas. La buena, la rebelde, la sufrida. Cada mexicana podía identificarse con una de las trillizas. Cada mexicana podía decir, “Esa soy yo.

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