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El Buki Destrozó a 3 Mujeres. Su Primera Esposa Calló 36 Años y Acaba de Revelar TODO

Y ese algo se fue cocinando a lo largo de 3 años mientras grababan el disco [música] sin él. 3 años. Yo iba a cantar cumbia tropical porque eso me fascinaba. Esas son palabras textuales [música] de Marisela en una entrevista que dio en 2018 al periodista Gustavo Adolfo Infante [carraspeo] en el programa El minuto que cambió mi destino. Comillas, pero de un momento a otro me cambian todo y me dijeron que iba a conocer a un integrante de los Bukis.

Yo no sabía quiénes eran ellos. Recuerda ese nombre. Marisela, 14 años, porque todo lo que vas a escuchar en este vídeo empieza ahí en una oficina de una disquera en Ciudad de México en 1980, cuando una niña de 14 años y un hombre de 20 fueron presentados por primera vez. Esa noche, según lo que la propia Maraisela ha contado [música] en distintas entrevistas a lo largo de los años, Marco [música] Antonio Solís le pidió a sus padres permiso para producirle un disco.

Era trabajo, era profesional. Pero algo más comenzó a ocurrir en el proceso. El disco se llamaba Sin él. Tardó tres años en grabarse. Marco Antonio escribía las canciones en medio de las giras de los buquís. Marisela las grapaba cuando podía, porque seguía siendo estudiante [música] de secundaria. Y en ese proceso, comillas, él me hablaba a las 2 de la mañana cuando hacía sus conciertos y mi mamá le decía, “¿No sabes que la niña tiene que ir a la escuela?” Cierre de comillas.

Palabras textuales de Marisela en la misma entrevista de 2018. La mamá de Marisela protestaba. El productor de 20 años llamaba a su niña de 14 a las 2 de la mañana y la respuesta de la madre en 1980 fue pedirle por favor que dejara dormir a la niña porque al día siguiente tenía clases. Para la audiencia de hoy eso suena como un crimen.

Para la industria del espectáculo mexicano de los 80, eso se llamaba noviazgo profesional. Y nadie, ni la [música] disquera, ni Televisa, ni la prensa, ni los compañeros de los buquis le puso nombre. Pero hay alguien más [música] en esta historia que tú necesitas conocer antes de que termine este primer bloque. Una mujer que en 1983 tenía 25 años.

Ya era famosa en todo México y estaba a punto de cruzarse en el [música] camino del buqui sin imaginar lo que le esperaba. Su nombre es Beatriz Adriana Flores de Saracho. Nació el 5 de marzo de 1958 en Nabojoa, Sonora, y desde los 13 años había estado grabando discos. A los 15 filmó su primera película con la actriz mexicana, La India María.

A los 17 era una de las voces rancheras más reconocidas del país. La llamaban El Ruisñor de Nabojoa. Beatriz Adriana en 1983 era todo lo que Marco Antonio Solís todavía no era. era rica, era famosa internacionalmente, tenía películas, discos, contratos exclusivos y, según ella misma declararía décadas después una fortuna construida con su propio trabajo a lo largo de 15 años.

Fue ella la que abrió la puerta. Ese año 1983 fue al lanzamiento del primer disco de Marisela. Allí en la fiesta, conoció a Marco Antonio Solís. Él estaba en plena promoción de su pupupila. Ella estaba en plena cima de su carrera. hablaron y se cayeron bien. Ella lo [música] invitó a participar en una película que estaba produciendo llamada La Coyota, que se filmaría en 1984.

Lo que pasó durante ese rodaje, ella misma lo contó en agosto de 2023 en la publicación que sacudió a México. Comillas, Marco no tenía ni carro y creí que era un hombre de Dios. Sin conocerlo me pidió que me casara con él. Cierre de comillas. Se casaron ese mismo año, 1983. Lo que está documentado en las propias palabras de Beatriz Adriana es que ella, cantante consolidada, le abrió todas las puertas [música] a un hombre que hasta ese momento era el vocalista de un [música] grupo grupero del centro de México.

Escucha esto, porque lo que viene a continuación es lo que la industria del espectáculo enterró durante casi cuatro décadas. Beatriz Adriana creyó casarse con una estrella en ascenso. Lo que recibió fue un hombre que llevaba 3 años componiéndole canciones secretas a una adolescente. Ella no lo sabía. Nadie se lo dijo.

Y en la fiesta del lanzamiento [música] del primer disco de esa adolescente, mientras Beatriz Adriana sonreía y bebía champaña, Maricela estaba en el mismo salón, mirando al hombre que la había conocido a sus 14 años, ahora flirteando con la mujer rica que iba a convertirse en su nueva esposa pública. 4 años después, una noche de domingo en 1986, [música] esa misma escena se iba a repetir.

Esta vez sería en Cámara Nacional frente a millones de espectadores y la canción tendría un nombre muy específico, la pareja ideal. Para entender lo que estaba pasando, tienes que entender cómo funcionaba la industria del [música] disco en México en 1984. Profono CBS, después Fonovisa, después Universal. Esas eran las disqueras grandes y todas tenían el mismo sistema.

Cuando una niña como Marisela firmaba un contrato a los 14 años, no firmaba un contrato como tú firmarías, oye, un trabajo. Firmaba un documento de exclusividad por 5, 8, hasta 10 años. Le decían qué canciones cantar, le decían qué ropa usar, le decían en qué programa salir, a qué hora, con qué cantante. Y la persona que tomaba todas esas decisiones por ella era el productor asignado.

En el caso de Marisela, el productor era Marco Antonio Solís, 20 años, casado con otra mujer al cabo de 3 años. y con poder absoluto sobre la carrera, las apariciones públicas, las canciones y las giras de una muchacha que apenas terminaba la secundaria. Tú que sacaste a tus hijos adelante trabajando horas extras, que le enseñaste a tu hija a no dejarse de ningún hombre.

Piensa lo que sería que alguien de 20 años con poder, dinero y fama llamara a tu niña de 14 años a las 2 de la mañana y que nadie, ni en la disquera, ni en la prensa, ni en el gobierno hiciera nada al respecto. Eso era la industria del espectáculo mexicano de los 80. Lo viste con Luis Miguel y su madre Marcela Basteri.

Lo viste con cantantes que firmaron contratos siendo niñas. Lo viste con artistas [música] que terminaron en la pobreza mientras sus productores compraban mansiones. El sistema tenía [música] tres patas. La disquera que ponía el dinero, Televisa que ponía la pantalla y el productor masculino que ponía las decisiones. La cantante femenina ponía la voz y el cuerpo, pero las decisiones no las tomaba ella.

Maricela tardó 3 años en grabar su primer disco. Sin él salió a la venta en 1984. vendió millones de copias. Ella se hizo famosa de la noche a la mañana. Los apodos empezaron a aparecer en las revistas. La Madona Latina, la reina de la música romántica, la dama de hierro. Pero las canciones del disco las había escrito él, el productor, el hombre que la había conocido cuando ella tenía 14 años y que ahora, en 1984, estaba casado con Beatriz Adriana y rodando una película con ella.

Aquí viene lo primero que te prometí. Quizá tú conoces a una niña que quedó atrapada en una relación de la que no supo salir, porque el hombre le decía que la amaba, porque el hombre tenía poder, porque el hombre le prometió todo. Y cuando esa niña quiso mirar atrás, ya tenía una carrera, unos contratos y un nombre público que dependía de él.

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